11.11.05

Diez pisos

Ahí enfrente había antes una hondonada ¿ves? Enorme. Iban a construir creo, después se vino el kilombo con los bancos y bueno, se pudrió todo y quedó el agujero… Bueno, la cuestión es que me tenía podrido. Se hacía el buenito, el amiguito, pero después bien que te la daba por atrás. Y encima había nacido la gorda y Chuni y yo estábamos con el culo para el norte entre el alquiler, ella que no podía arrimar un mango y la vieja que justo le dio por fracturarse el codo, pobre vieja… Y en esos momentos onda que lo que necesitás es una mano. Y no. Todo lo contrario. El hijo de puta todo sonrisitas, pero en cuanto se ve venir que estás con un drama ya empieza a llorar. Y sale con que mirá Tony, este no es un buen momento, vos sabés que yo soy el primero en ayudar… ¿el primero en ayudar a quién si te hacés el sota siempre, malcojido de mierda? pensaba yo. Le pedí llegar una hora más tarde y después compensar para cuidar a la vieja, ¿te das cuenta? Y nada. Y me la comía. Y así cinco años. Mucho tiempo, flaco. Mirá, yo si tengo un jefe, qué querés que te diga, prefiero que sea un verdugo hijo de puta antes que uno de estos que la van de amiguitos y despúes te mandan al frente. Además siempre refregándote por la jeta que él es un tipo bárbaro. Ah si, porque él es del pueblo ¿viste? Andá a la concha de tu madre, pueblo, vos lo que sos es un cagón de mierda. Ahí fue cuando empezamos a pensarlo con la Chuni. Era todo un tema, claro. ¡es todo un tema! Pero ya fue. Y no es porque fuera mi jefe, no. Si es por eso, mirá, yo prefería a Santibáñez que te recagaba a pedos si te mandabas una, pero si necesitabas algo el tipo estaba y vos sabías que si ibas derecho, él iba derecho con vos. Este no. No, si yo a estos ¿sabés cómo los conozco?. Bueno, la cuestión que empezamos a pensarlo. Ahí enfrente, claro, con semejante pozo se estaba conviertiendo en un basural, los vecinos rompieron las pelotas, que el petitorio, que la calidad de vida del barrio, hasta hicieron juicio a la constructora, o a la municipalidad, no me acuerdo; pero nada, no había guita ni para taparlo, ni para limpiarlo. Claro, guita hay para otras cosas, como siempre. La gota que colmó el vaso fue el recorte. Ahí sí que yo no me la esperaba, ni siquiera de él. Escuchame, un tipo con un Mercedes, ¿me entendés? Un siome que salió de tu mismo barrio y ahora te pisa la cabeza haciéndose el pibe bueno. Se venía el recorte en todos los sectores, en todos; y el versito de siempre de "hacer un esfuerzo", "poner todos el hombro", "es por el país", "el futuro de la empresa", el futuro… me acuerdo que fue ese día que la Chuni me dijo "el futuro no existe, Antonio", y ahí como que me cayó la ficha ¿viste? ¿Futuro de qué? El futuro es hoy, flaco; ¡hoy es el futuro...! Nos dan de morfar futuro todos los días, loco. Bueno, cuestión que haciendo cuentas con la gente de los otros sectores veo que a nosotros nos habían recortado más. Pero bastante más ¿eh? Y yo sabía cuánto ganaba este hijo de puta. Así que averigué. ¿Sabés cuánto se había recortado él? Nada. Nos reventó a todos para dejar las cifras de su sector recortaditas y el señor lo más pancho con su Mercedes, su señora, su amante, su putita, su quinta en Longchamps… al ñorse no se lo toca ¿viste?. Y decí que después se reactivó un poco, porque al final el terreno lo nivelaron y ahora construyeron el edificio, ¿ves? Ese de ahí. Yo quería comprar un deptito ahí mismo… ¡ja! Como cosa simbólica ¿viste? Pero la Chuni dijo no. Y eso que la idea fue de ella; porque ojo que la Chuni es brava ¿eh?… Bueno, cuestión que al final construyeron el edificio… parece mentira ¿no? Pero la guita no volvió ¿eh?, ah no, eso no vuelve nunca. Te recortan, te aprietan, pero si la cosa recupera igual no te aflojan más. Lo que te sacan no te lo devuelven, no. Y eso no es nada, a Bastiani lo rajó porque le quería cojer a la mujer. Así como lo oís ¿eh? Se la quiso levantar en la fiesta de fin de año. Bastiani, obviamente se calentó, y nada, lo rajó. Con una hipoteca, un pibe, ¿indemnización? ¡ja! sí, con 150 mangos por mes en blanco. "Reestructuración", dijo el cínico hijo de puta. Y ahí hicimos el plan. ¿Fácil eh? Chumbo casi que no hizo falta, casi ni lo tuve que usar. La Chuni… ¡ja! ¡Ma qué chumbo! Ya conocés el dicho de que un pelo de… ¿eh?, jeje… No, él no la conocía, y fija que se la iba a querer cojer de acá a la China… fija, ¡si era un pajero! La Chuni se puso un vestideli… ¡no sabés cómo estaba! Porque, modestamente, mi jermu está buena, no es que lo diga yo… Y lo encaró nomás. Bah, mucho no lo tuvo que encarar; en el bar ése, en Reconquista y ésta que corta, ¿cuál era…? uno medio tramposo donde paraba el jeropa ese, bueh, no importa, por ahí en el microcentro. Yo el mionca lo tenía preparado, la caja fuerte era grande, pero con el porta pallets la levanté fácil y la bajé por el ascensor de servicio. Nos vinimos por la ruta todo derechito y ahí justamente, ¿ves el edificio? bueno, estacionamos al costadito. El pelotudo estaba con un pedo que no veía, tanto que me miraba y me decía Tony, Tony, y se cagaba de risa. Forro. Encima yo no me bancaba que me dijera Tony. Esperamos a que se le pasara un poco la esbornia. Cuando se despejó un poco y se empezó a dar cuenta se cagó encima de miedo, ni dos manos tuve que meterle para que me dijera la combineta de la caja. Gritó tanto que lo desmayé de un culatazo. Sacamos mucha teca, muy buena guita. Y bueno, ahí yo ya lo iba a poner, pero fue la Chuni la que dijo: no, dejalo vivo. A mi me parecía cualquiera, pero me empecé a acordar de todas las que me hizo… y encima la Chuni dale que me quiso meter la mano, me quiso cojer (obvio que ella lo provocó, pero qué querés que te diga, me dio bronca igual ¿viste?), así que lo dejé vivo. Adentro de la caja. En el hueco que cavamos entraba justo, justo; una montañita de tierra sobresalía nada más, y con la basura no se veía nada… cuando te despiertes gritá, pelotudo. Al día siguiente rellenaron todo ¿ves?. Y después construyeron. Está bueno el edificito ¿eh?. Diez pisos tiene.

5 comentarios:

Peste dijo...

Veo que uno de sus caballitos de batalla es la realizacion de deseos. Aplaudo que le pueda dar una forma menos grotescamente obvia que la de los ejemplos mas pueriles.

Griselda García dijo...

guau, viejo, tú sí que sabes contar una buena historia, eh...

Anónimo dijo...

No sabía que podía hablar así... ¡pero como lo disfruté!.
¡Muchas gracias!.

Rain (Virginia M.T.) dijo...

Oye Jack, qué personajes. hay algo que celebro: tu filoso humor.

Jack Celliers dijo...

No creo ser yo... es la Argentina más bien.