22.1.09

Verso argento (¡Aguante el ispa nacional!)

I – Disclaimer.

El año empieza pesado, y uno se acuerda de Marx. Recibe entonces las objeciones de rigor (¡Ud. no habla de otra cosa que de lucha de clases!) así que se dispone a hablar de otra cosa, ocasión para nuevas viejas objeciones (¡Ud. es un burgués!).

Atormentado por estas demoledoras críticas, el autor se decide por una solución heroica: escribir lo que se le canta. Vaya el párrafo como respuesta anticipada.

II – Cómo somos los argentinos o Tomá, mirá el divague que me pego.

Hace unos días el amigo Plutarco mencionó en un comentario la tendencia, supuesta o real (pero que oí sostenida por varios españoles), del argentino medio a meterse en debates intelectuales, "capacidad de sostener debates inteligentes" expresó generosamente. Pero el comentario tiene como siempre una lectura en abanico: desde considerarnos tipos más o menos inteligentes hasta chantas (en España se dice "fantasmas") sin remedio.

En realidad no es muy distinta de la visión que los argentinos tenemos de nosotros mismos (digamos de esa clase de argentino que viaja al exterior o puede hacerlo, que ya eso marca una diferencia) sólo que en nosotros esta visión es mucho más dramática y oscilante: o nos creemos unos vivos bárbaros a nivel planetario, o nos flagelamos como el pueblo más insolvente del mundo; al mismo tiempo incluso. El juicio de los españoles es obviamente más suave en ambos sentidos porque lógicamente cada pueblo hace de sí un problema y ya tiene bastante consigo mismo.

Yo creo que hay algo de verdad en esta caracterización de los argentinos y me gusta investigarla. Lo cierto es que se percibe: cuando un argentino se encuentra con un extranjero exhibe ese molesto automatismo condescendiente: pobre tipo, no tiene la fortuna de ser argentino y saber así cómo funciona el mundo, vení pibe que te explico...

Y así el suizo o indio o ruso o guatemalteco de marras se ve conducido amistosamente del brazo, muchas veces hacia el abismo.

III – ¿Europa diversa?

De Europa llama la atención su diversidad. La cantidad de lenguas que se hablan en tan poco territorio es impresionante, lenguas de todo tipo regionales, comarcales, dialectales. Y el origen de esa diversidad es curiosamente el provincianismo: cada comarca crece a espaldas de las otras con sus escudos, sus banderas y sus tradiciones. Esta cerrazón en sí mismos tiene también una explicación lógica: las burguesías nacionales europeas mantienen y financian su propia cultura. Lo mejor de la cultura nacional argentina sobrevive como puede mientras que Europa financia generosamente sus actividades culturales, tanto que incluso se financian cosas de mala calidad, o de formas que dificultan su difusión por problemas identitarios: en Catalunya es muy difícil ver teatro en castellano, y en toda España es complicado ver cine y TV en versión original, abunda el doblaje. Una vez ví una película argentina de los '70, con actores argentinos que habían sido doblados para que hablen con acento español (!).

O sea que se mantiene una gran diversidad cultural, pero estática, una especie de multitudinario damero babélico. La única experiencia de diversidad cultural y mestizaje que le ocurre a un europeo se debe a la inmigración de otros continentes, que lo obliga a codearse con otras culturas: un español conoce mucho mejor a un marroquí que a un belga.

En eso están, y entonces caemos nosotros.

IV – El argentino: especulaciones y caramelos surtidos

Borges decía que el argentino es fácilmente cosmopolita mientras que el europeo es fácilmente provinciano. Creo que es verdad y que aquí hay algunas pistas.

Cioran, refiriéndose precisamente a Borges en un ensayito muy agradable, lo llama "aventurero inmóvil" y destaca su insaciable curiosidad por el universo (que creo es una de las razones del glamour borgeano). Cioran cifra esta curiosidad – más rara en un europeo – en el hecho de que Borges vive en un país sudamericano que hace rato ha perdido brillo propio, que se fascina con el universo "para escapar de la asfixia argentina".

Más prosaicamente: nos gusta fácilmente lo extranjero porque vivimos en un país más bien ingrato. Hay otros países no menos ingratos, es verdad, pero Argentina fue (permítanme un destellito marxiano) una colonia privilegiada en ciertos sentidos, con una metrópoli opulenta pero al mismo tiempo lo suficientemente dinámica y moderna como para propiciar un remedo de desarrollo capitalista con progreso de las capas medias. De ahí ese aire nuestro de quiero y no puedo, pero quiero.

V – Nazi sudaca

Aún una ramificación anecdótica que creo ilustrativa acerca de la especificidad patria: un amigo mío argentino conocía a un chileno cínicamente pinochetista, impúdico y macabro como suele ser esta gente, un SS sudaca. En determinado momento alguien llamó a un obrero para unas reparaciones y siguió un dialoguito revelador de la humana miseria:

- ¿Lo llamaron "Señor" X?
- Claro ¿Por?
- En Chile sólo se le dice "Señor" a alguien importante, a un cualquiera se lo llama simplemente por el nombre: dile a Juan que venga – espetó el insecto con aire didáctico y satisfecho, como explicándonos lo bien que manejan las cosas allá. "Un cualquiera" es obviamente un trabajador.

Fue gratificante darle una respuesta, que discurrió más o menos así:

- Una de las pocas virtudes de la Argentina es que al menos aún hoy "Señor" es un tratamiento respetuoso que merece cualquiera. Tradición que viene de un hecho interesante: la acusada proporción de estudiantes universitarios y las posibilidades de ascenso social mediante los estudios hicieron que al menos en ciertos lugares de la Argentina el tratamiento de cortesía para con una persona sea el título profesional que obtuvo por sus propios méritos: ingeniero, licenciado, doctor. "Señores" somos todos; lo propio de una democracia burguesa moderna, que se contrapone a esas normas atrasadas en las que sólo se reverencia el poder. Imbécil.

VI – Nadie nos da esos diez

Esta mezcla de curiosidad intelectual y a veces ingenua (a veces perversa) pedantería es nuestra marca de fábrica en el mundo. Una fuente de encanto y de irritación frecuente, no sólo para los europeos sino también para aquellos argentinos que – acostumbrados a vivir en Europa – vemos con bastante alarma al chanta nacional recién llegado que se pone en evidencia exactamente como lo hicimos nosotros.

Porque claro, somos entusiastas del saber pero muchas veces ignoramos que ese noruego que nos escucha amablemente sabe lo mismo y más que nosotros, sólo que simplemente no es tan comunicativo o no le interesa demasiado analizar cuestiones de astronomía en una mesa de café para ver quién sabe más. Y claro, nos parece un ganso cuando los que hace rato estamos graznando somos nosotros.

Pero de todas formas no me parece malo gratificarse de este pequeño defecto (podemos tener peores) que también puede ser una virtud. Desear ser mejor no está tan mal después de todo, a veces hasta se mejora.

En cualquier mesa de café de Buenos Aires se han hecho todos los planes necesarios para salvar el mundo, lo que pasa es que nadie nos escucha. En todos los barrios perdidos hemos porfiado una y otra vez que el spin de un electrón es el giro sobre sí mismo, que para pilotear un F14 hay que hacer un test volando en Jujuy, que tengo un primo que hace kung fu y si te da un golpe acá te morís. Sabemos exactamente en qué hay que invertir, tenemos la precisa aunque sea todos los días una distinta. Nuestras desilusiones son tan intensas como nuestros entusiasmos y siempre padecemos esa melancólica sensación de que nos faltan diez para el peso, pero que si tuviéramos esos diez seríamos Gardel.

VII – Luces y sombras del argento en el mundo

Fuimos ricos, nos dijeron. Ese pasado está cada vez más lejos y nos agarramos a estos jirones ¿Cómo no vamos a ser triunfalmente melancólicos? ¡Inventamos todo, giles*! La birome**, el dulce de leche y Alejandra Pizarnik ya había inventado el gótico a principios de los ’70 ¿Qué me venís a hablar de The Cure, inglesito?

¿Cuál tiene que ser la ciudad con más y más diversos psicólogos y psiclomotores por habitante? ¿New York? ¡Ja! ¡Mi Buenos Aires querido! Woody Allen cree que sabe algo del fracaso y el ridículo, los porteños lo vamos a ver por cortesía, pero al salir del cine comentamos que nos resulta muy básico... ¡Es que es muy básico, digamos la verdad! No pasa de dos o tres tópicos del psicoanálisis clásico cuando nosotros ya hace rato que desentrañamos a Lacan y lo tradujimos al coreano.

Solo los europeos muy sofisticados presumen de neuróticos, cosa que el más plebeyo de los argentos logra con facilidad y gran clase. Por eso nos acomodamos muy bien en la cultura europea: el cine, el diseño gráfico y todo lo que requiera creatividad ¿viste? Somos buenísimos para hacer que lo poco parezca mucho y siempre buscaremos la forma de que nos paguen por hacer eso que mejor sabemos: hablar.

Y ojo, somos buenos laburando***. Trabajamos más que un europeo porque venimos de un mercado mucho más exigente, tenemos formación profesional y si no la tenemos la inventamos exprimiendo todos los cursos que hemos hecho, nos gusta el detalle, afrontamos retos que a los europeos los achican; y no porque seamos más trabajadores, simplemente venimos con instinto de supervivencia.

VIII – No podía faltar

Para finalizar algo que viene a cuento, síntesis europeo-criolla. Esta me parece una joyita muy disfrutable de Gotan Project. Round About Midnight es un tema de Chet Baker (nos ponemos de pie...), y hacer una versión de Round About Midnight es arriesgado porque... todo el mundo ha hecho versiones de Round About Midnight. El nu jazz y sus derivados lounge están inundados de ellas, varias poco convincentes. Sin embargo aquí Gotan Project le mete unos aires piazzollianos que a mí me parecen eficaces.

Pero el detalle que me gustaría apreciaran es el comienzo y ciertos pasajes del medio. Hay una voz allí, reconociblemente porteña, que da una inconfundible cátedra de café acerca de Júpiter, de las órbitas y de la temperatura en el núcleo de la Tierra y los anillos de Saturno...

Hallazgo inmejorable: señores, ahí esta el entrañable, el inimitable, el sofisticadamente elegante, el desconcertante y bestial verso argentino.

Enjoy it.



Glosario:

Verso: Mentira, labia, bla bla. En realidad su significado es sutilmente ambiguo porque también puede denotar habilidad verbal y capacidad para exprimir el máximo de ella.
* Gil: Tonto, persona no enterada que desconoce lo esencial.
** Birome: Bolígrafo.
*** Laburar: Trabajar.

25 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo pienso que deberían hablar los que saben.
Por mi parte estudio medicina, casi estoy graduado, y me da bronca que en medios de comunicación masivos (entre la clase media) como el diario Clarín aparezcan articulos sobre los adelantos en medicina tratados con un rigor casi insignificante y que encima lo pongan con un titulo grandilocuente y falaz... me refiero a "Descubrieron la vacuna contra el cancer de cuello de utero", cuando un estudiante de medicina de 4º año sabe que esa vacuna es un cuento (hablando mal y pronto).
Sinceramente si eso es lo que llega a la mente de un monton de personas no me extrañaria que estemos entrenando a un ejercito de pelotudos.

Me parece que este bien que hable de lo que se le canta la gana, ya me estaba cansando de leer todo el tiempo sobre la lucha de clases.

Anónimo dijo...

el anterior es Alejandro, perdon.

LR dijo...

Jack, Usted muestra algunas características de los argentinos que son ciertas.

Algunas cosas.

El post que escribe revela otra de las cosas que tanto nos gustan: hablar de nosotros mismos y que los otros, los no argentinos, opinen sobre nosotros. Es más, nos regodeamos en algunos "defectos".

En cuanto a los que cambian el mundo en un café, habría que ver si es una característica propiamente nuestra (tengo entendido que los franceses también son muy afectos a ese tipo de cosas).

La tendencia a arreglar el mundo en una charla tiene más que ver con la dificultad de pasar de la palabra a la acción, que es una dificultad que tiene todo el mundo en general. Del dicho al hecho...

En fin, la militancia me plantó sobre la cara todos los alcances de esa dificultad. No es fácil. Por tanto, me permito pedir cierta indulgencia para con esa característica.

La expresividad. El argentino es muy expresivo, hablamos fuerte y parece que todo el tiempo le estamos "mentando la madre" a alguien (como dice un amigo mío colombiano). Todo eso adornado con interminables movimientos de nuestras manos. La expresividad, probablemente la hayamos heredado de los napolitanos, o tanos mejor dicho. No creo que de los alemanes.

La pedantería puede verse de determinadas maneras, inseguridad encubierta pero también deseo de comerse el mundo, lo que no es malo en sí mismo. Debe ser parte de ese instinto de supervivencia. Mostrar nuestras debilidades puede ser aprovechado por un porteño ventajero.

Y acá viene otra aclaración. Algunas cosas que se mencionan no son de los argentinos sino, particularmente, de los porteños. Se sabe, el porteñismo se ha extendido por lo menos hasta el camino de cintura, hasta el conurbano. Pero, en rigor, son características generales de los citadinos.

Una particularidad que me ha señalado mi amigo colombiano: al menos los porteños no dejamos que el otro termine de hablar que ya estamos hablando nosotros. Podría ser algún tipo de mutación psíquica, de anticipación psicológica que nos permite adivinar lo que el otro va a decir. En general se termina en un diálogo de sordos, pero esa es otra cuestión. Eso le chocó de inmediato.

Pero en cambio lo sorprendió gratamente el culto que hacemos por la amistad. Al extremo que antes de irse a laburar a otro país, dio un discurso en honor de sus amigos argentinos. Dijo que, pese a que venía con muchos prejuicios latinoamericanos sobre nosotros, éramos muy buena gente. Al punto que hoy elige a Buenos Aires como destino para las vacaciones.

El tipo es maoísta y una de las primeras cosas que hizo fue ir a una mesa de debate del PCR a pedirles explicaciones por su alianza con el FREJULI en el 89, je.

Los chinos empezaron un divague de excusas. Algo que él me señaló como que ocurre bastante seguido con nosotros. No tuvo respuesta sin embargo cuando le dije que los de bogotá, cuando se mandan una cagada, o no cumplen con lo prometido te dicen: "hay que pena con su merced" pero también se hacen los boludos.

La mirada y opinión del otro son importantes mientras no dependamos exclusivamente de ella.

Saludos

Luk@s

Severian dijo...

Jack:

Interesante tema nosotros.

Primero una precisión, que ya mencionó luk@s: muchas de las características que marcás, en especial esa amistosa pedantería, son más típicas del porteño que del argentino. Asignar al país entero un tic puramente porteño, también es algo muy porteño.

Como ilustración baste decir que para el platense típico, que suele ser medio careta, es un cambio de vida ingresar a la UNLP, que está llena de gente del interior, y aprender que la sencillez también puede ser una virtud.

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Tu anécdota del nazi sudaca me hizo acordar otra que, juro, no se va de tema:

Las radios, televisores y computadoras tienen en su interior piezas hechas de materiales semiconductores. Los materiales semiconductores tiene algunas características especiales que no vienen al caso, y están hechos de elementos raros de la tabla períodica, como el elemento 49 llamado Indio, de símbolo In, y el elelmento 32 llamado Germanio, de símbolo Ge.

En una universidad chilena trabaja una generación de profesores que hicieron su doctorado y postdoc en Alemania. Además de física, aprendieron allí el idioma y las costumbres alemanas que se trajeron a su tierra. No sé nada acera de su orientación política, sólo puedo decir que en Chile es muy fácil ser nazi aún dentro de una universidad. A veces se los ve compartiendo alguna cerveza y hablando alemán entre ellos "para no perder el idioma" según dicen.

Un colega chileno comentó al verlos pasar:

- Mirá, ahi van los semiconductores

-¿los qué?

- Los semiconductores: mitá Indio, mitá Germanio.

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Un amigo argentino emigró a España. Fue a vivir al pueblito de Aragón para el cual se inventó ad hoc la alocución "pueblo de mierda".

En menos de un año se transformó en una especie de comodín del pueblo, haciendo de electricista, pintor, plomero, albañil, techista, criador de chanchos, mozo y hasta cocinero. Cuenta la mujer que cuando algún problema técnico parecía no tener solución, se escuchaba decir "llamalo al argentino". Se transformó en una especie de capital adquirido para el pueblo, tanto que la guardia civil hizo la vista gorda el largo tiempo que mi amigo estuvo sin papeles.

Como corresponde, lo primero que hizo al llegar al pueblo fue domesticar al carnicero, que según cuenta era tan bruto que el matambre se lo tiraba a los chanchos "porque es muy duro". Con un poco de entrenamiento logró que le cortara buenos asados, y que le guardara las mollejas.

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Los latinoamericanos tenemos la suerte de que el español hace las veces de lingua franca para nosotros y nos reconocemos en cualquier país en que nos encontremos. El acento argentino es inconfundible y tiene la característica especial del voceo o uso de "vos" en la segunda persona. Sólo la compartimos con urugay, guatemala y el norte de Colombia.

En lo personal, me resulta muy antinatural abandonar el "vos" en favor del "tu" en conversaciones con otros hispanohablantes. Esto rara vez es un problema con otros latinoamericanos, aunque puede serlo con los españoles, que a veces simplemente se niegan a entender lo que no esté "españolizado".

Incluso me resulta entre gracioso y a veces patético cuando otros argentinos lo hacen. En un congreso internacional escuchaba a un colega argentino hablar del "tu" todo el tiempo con otros latinoamericanos. En un momento que nos quedamos solos le pregunté por qué lo hacía, sino era necesario. Me contestó:

- Y... que se yo... es que hablar de vos puede sonar medio agrandado.

¡muy impresionante! El pibe estaba disimulando humildemente lo que él consideraba su muy obvia superioridad de ser argentino. No quería agrandarse. ¡Que capo!. Cada vez que lo veo me acuerdo y me vuelvo a cagar de risa.

Peste dijo...

Parecera que lleva el sello de origen de la Asociacion de Cultura Porte#a Tradicional pero, entre nosotros, hace mucho que no asiste a una clase en una universidad nacional?

Profesores eran los de antes, amigo, ahora suenan todos como dependientes de ferreteria.

Peste dijo...

By the way, "21 secciones"? (triste eleccion de palabra) "19 de julio"? Eso es el Shoemaker-Levy! Coman bolas de fuego, jovianos flotadores!

Severian dijo...

Profesores eran los de antes, amigo, ahora suenan todos como dependientes de ferreteria.

Ejem... casi todos Peste, casi todos....

Ehh ¿tonillos Parker me dijo que llevaba?

Artemisa dijo...

Devaluamos otra vez? 10 para el peso?? Cinco! 5 para el peso!

Pero vamos a ver, qué os sucede, madrepatriótico Jack? Morriña? Pero... vuélvete y ya verás TU que en un plis plas estarás con un morro antológico otra vez!

Todos los pueblos tienen lo suyo. El problema es que uno siempre se cansa de lo propio antes. Si alguien le dice que adora a su propia cultura... hmmmm.... sospeche.

besos en las dos mejillas (soy porteña y adaptable).

pd: Severian, me encantó lo de los semiconductores. Todavía me estoy riendo. :-)

greta bo dijo...

celliers: trasnochada como de costumbre por hoy digo que me encantó el destellito marxiano y que me deshice de la risa con esta frase: `que tengo un primo que hace kung fu y si te da un golpe acá te morís´. mire, que uso la exclamación con mucha cautela pero ¡es GGGüenííísima!

Jack Celliers dijo...

Alejandro: lo de la vacuna es un tema pesadito e interesante...

LR: La comparación con los franceses vale sólo parcialmente. Los franceses son muy afectos a la parla, eso es verdad; pero no son en absoluto universalistas. Un francés sabe muchísimo de Francia en comparación con lo que sabe del mundo.

La tendencia a arreglar el mundo en una charla tiene más que ver con la dificultad de pasar de la palabra a la acción, que es una dificultad que tiene todo el mundo en general. Del dicho al hecho...

No sé si estoy tan de acuerdo Luk@s. Se puede tener facilidad de palabra y valor ¡Fíjese en el Comandante y dígame si no habla!

Además la palabra ya es algo. Me acuerdo de otra anécdota: un amigo de mi familia en Paraguay estaba en un bar de Asunción, en los '70. En un momento uno de los clientes dijo "Es que los argentinos tienen plata...", y el tipo contestó: "No... ¡Plata tiene Stroessner!".

Se hizo un silencio de muerte. La gente no se animaba a hablar en público así, mientras que en Argentina - al menos en Buenos Aires - putear al presidente es un deporte nacional que aún se podía ejercer.

Me parecía que alguien iba a mencionarlo: "Jack, está describiendo al porteño"... Puede ser, aunque dije que hablo del argentino que viaja al exterior he visto a varios rosarinos, cordobeses y marplatenses que pueden ser tan chantas como un porteño. Quizás es una característica más bien del "argentino urbano", y la mayoría de argentinos urbanos viene de Bi Ei.

Seve: lo de los semiconductores es genial.

Es verdad que los españoles parecen bastante incapaces de arreglárseas con determinadas situaciones. Sin embargo hay que decir varias cosas a favor de ellos, entre ellas dos:

1) Volcaron el voto a la izquierda y reaccionaron masivamente dando vuelta todas las encuestas. Un fenómeno poco visto de pensamiento independiente.

2) Se come... madre mía. Se come de puta madre, tío.

Jack Celliers dijo...

O sea: puede que no corten la carne como se debe (aunque hay carnicerías que te hacen el corte argentino) pero a gastronomía no les podemos ni hacer sombra.

Peste dijo...

Si, de seis milimetros. Y tuercas, por favor. Vende al peso? No, que conversion ni manual de tablas, le pasa algo a la balanza?

Todo esto del caracter nacional es muy lindo, pero mas alla de la validez local que puedan tener algunas observaciones, es un ejercicio de mitopoiesis, que si tiene alguna propiedad colectiva la manifiesta en peque#a escala. Le quedaba bien a Ortega y Gasset (en rigor, no lo paraba nadie cuando se largaba), pero aca tenemos demasiada voluntad de fragmentacion para que le salga a uno que no tenga alma de dictador.

Que se yo, que hay sintesis que por su propia naturaleza no pueden sino ser mentiras utiles a un haz de propositos mas bien estrechos. O a lo mejor lo estrecho es el camino que le dejan al que las compra. Como en un matadero, vio?

Lejos de mi sugerir, Jack, que usted quiera arrear a nadie para ningun lado. Entiendo que no estaria aca en ese caso.

Jack Celliers dijo...

Peste, me parece que exagera. Estoy hablando de UNA característica de un pueblo que casualmente es el nuestro. Una entre millones. Que esa característica resalte más en el exterior no significa que alcance para definirnos. No intento definir ninguna "síntesis" ni vender calditos de argentinidad concentrada, si se fija he dicho que se trata de uno de nuestros defectos y que podemos tener peores.

En cuanto a esto:

By the way, "21 secciones"? (triste eleccion de palabra) "19 de julio"? Eso es el Shoemaker-Levy! Coman bolas de fuego, jovianos flotadores!

...tengo una pregunta para hacerle: ¿Lo qué?

Severian dijo...

Jack:

Mi comentario sobre mi amigo comodín de un pueblito aragonés no apuntaba a la incapacidad de los españoles para resolver situaciones, que dentro de lo poco que estuve en España puedo decir que algo hay, sino a la característica fa-tutti de los argentinos sobrevivientes.

El problema no es que mi amigo argentino fuera mejor electricista que un electricista español, sino que él es mejor plomero que un electricista español, mejor albañil que un electricista español, y hasta mejor mozo que un electricista español. Me sorprende mucho la especialización que hay en España, o tal vez debería decir en Europa (en Trieste un plomero me arrancó el moño para cambiar un cuerito, pero para arreglar los los azulejos que rompió hubo que llamar un albañil, porque él ese trabajo no lo sabía hacer). Es aún mas sorprendente tal especificidad en un pueblito perdido (literalmente) en el medio del desierto. Uno diría que la gente en un lugar así sería capaz de hacer de todo....

Y es una cuestión de actitud, mi amigo no era buén techista la primera vez que dijo que sí cuando le ofrecieron un laburo, pero fue un poco mejor la segunda, y la tercera ya podía decir que sabía del tema. Supongo que un español jamás diría que sí la primera vez.

Resultaría fácil dar una explicación economicista: como argentino uno es superviviente, hace lo que puede como se puede y cuando se puede, y no se desperdicia ningún hueso que a uno le tiren por duro que parezca. En europa en cambio, el albañil nunca necesitó pasar cables ni cambiar cueritos, siempre le alcanzó la plata para pagar un electricista o un plomero. Esa explicación sirve para Italia, que ya lleva unos 40 años de relativa prosperidad. Pero no sirve en España, donde la mishiadura está mucho mas cercana en el pasado y no es sólo un recuerdo del abuelo. Puede haber una base económica, pero me parece más algo cultural.

Y es cierto que en España se come muy bien. Ademas de pulpo y raya, en Galicia comí un bife que casi casi me convenció.

Peste dijo...

Si, exagero. Los he visto peores, y seria raro que, a esa luz, no leyera entre lineas. Despues de todo "que me quiere vender este tipo?" no es lo primero que uno piensa en otros contextos (quizas lo segundo, la calle esta un poco dura...)

De que hablabamos? De inmadurez? De otras formas de ser inmaduros que, por ejemplo, la yanqui? De las varias formas miticas de ser (o parecer) hecho para todo terreno?

"Lo que?" Que lo que se oye poco antes de los seis minutos me provoco un arranque desubicado de patriotismo planetario. Donde estaba usted en 1994?

Nacho dijo...

Puede haber una base económica, pero me parece más algo cultural.

Sí, aunque la pregunta que siempre me viene a la mente en esos casos es: ¿y lo cultural cómo o por qué llegó a ser eso que es, con esas particularidades y no otras?

Interesante el post, y me encantó el final del tema de Gotan Project.

Milkus Maximus dijo...

Hace mucho Jack, pero mucho, que Ud. no me hacía reir tanto.
Si usase sombrero, me lo sacaría ante Ud. ... por esta vez :P

celio cruz dijo...

!Cuántos lugares comunes en un solo artículo!. Ha de ser un nuevo récord del Sr. Celliers.

Menos que un blog marxiano esta página parece una vulgar copia del aguinismo más básico preguntándose ¿oh, Dios mío, cómo somos los argentinos?. Patético. Es como dijo Roberto en los artículos sobre Israel y Hamas: la izquierda ya no es lo que era. No señor.

Ciao.

Anónimo dijo...

Una anecdota: yo practico escalada, para asegurarse a la roca se usan hoy dia artefactos un poco complicados (friends, camalots, stoppers, nuts, etc.) un dia mi profesor estaba escalando una pared casi plana y a 90º con fisuras en donde no entraba ni el dedo meñique en algun monte recondito y se topo con unos rusos, le sorprendio como hacian para escalar sin casi nada de equipo, asi que se acerco y les pregunto, como pudo, como hacian eso que parecia imposible...
los rusos se habian fabricado con titanio (talvez sacado de algun cementerio de maquinas militares) unos tornillitos diminutos soldados a una chapita que practicamente se metian en cualquier tipo de grieta. cada uno llevaba 2...
cuando vi lo que eran esas cositas no lo podia creer.

Conclucion: el ingenio argento, o porteño, o urbano o lo que sea no es una caracteristica intrinseca nuestra, nada mas la careteamos mas que los otros.

P.D.: Corregime si me equivoco, no habias contado en una ocasion las cosas que haria un VC con una bolsa plastica, y un soldado americano la usaba para un solo proposito.

Alejandro

Jack Celliers dijo...

Me estaba preguntando cuál sería el primer pelotudo en caer con esa crítica literaria.

Felicitaciones celio, sos el primero. Suenen trompetitas.

LR dijo...

Jajaja, increíble lo de Celio. La verdad que no me esperaba una crítica de este post, je.

No solo la izquierda no es lo que era sino que los gusanos tampoco son lo que eran. Aviso para los gusanos antes de que se les termine de atrofiar el cerebro: Mas Canosa no significa más programas de chimentos.

Saludos

Luk@s

Jack Celliers dijo...

¡Y eso que puse disclaimer!

Jack Celliers dijo...

Alejandro: Es verdad. La necesidad aguza el ingenio y normalmente estamos rodeados de objetos cuyas propiedades ignoramos. Extrema necesidad = extremo ingenio.

Las condiciones materiales lo son todo.

Peste dijo...

El manejo de la necesidad, y la correcta inversion en medios para satisfacerla, son la escultura que esta pugnando por salir de este triste monolito de humanidad.

O coleccion de monolitos... nube de piedras, depende a que escala se lo quiera ver.

(Disculpe el toscazo metaforico, no me basto para atar los cabos).

Anónimo dijo...

"... no me extrañaria que estemos entrenando a un ejercito de pelotudos..."
Pues eso ya existe y se llama "argentina"...mas conocidos como "chantas"...