12.2.07

Jack is in the air... la la la la la laaaaaaa II - El Marxista de Peluche

En una reciente e interesante conversación chateada por Skype con Niño Barroco, éste me calificó de "marxista de peluche".

Error.

Grave error.

Niño Barroco, tus pequeñoburgueses días están contados. La revolución proletaria sabrá vengar esta afrenta. Los temibles guardias rojos ya están sobre tu pista.


Ruega que esta entrevista sirva como atenuante. Veremos qué podemos hacer en el Tribunal Revolucionario. Te advierto que lo tenés difícil.

Saludos.

13 comentarios:

Marina dijo...

Epa, yo colecciono ¿oxímoros/oximorones?, y creo que "marxista de peluche", para mi amplísimo criterio, califica; buen hallazgo estilístico ;-).

Niño Barroco dijo...

notá que accedí a tu pedido de no poner música.
Quedó de perillas, qué querés que te diga.
Ah, cuando puedas, bajate Paradise Now, para discutir estos temas desde un punto de vista cinematográfico. Te ahorro la búsqueda del torrent.
http://www.torrentspy.com/torrent/610842/Paradise_Now_English_Subtitles_Arabic_Audio_open_Tracker

Un abrazo y un placer como siempre. El rojo te sienta bien, pero a mí no me sacan del verde y el naranja.

Moro dijo...

Me llevo una sorpresa al escuchar tu timbre de voz, ya me había pasado con Castellani también. Uno se los imagina distintos después de leerlos. También me paso con Franco ahora que me acuerdo.

Jack Celliers dijo...

Es verdad, Moro, la voz y la apariencia física suelen ser una sorpresa.

También es una sorpresa para mí: no me escucho así cuando hablo. Escucharse a sí mismo grabado es un buen elemento de referencia autocrítica. Uno nunca termina de conocerse.

Peste dijo...

Mire, viejo, si algun dia edita un libro, con el primer cheque del que pueda disponer libremente, contratese un consultor de imagen, asi no mas se lo digo.

Y, Marina, su coleccion se cruza, a la altura de esa palabra, con la de epitetos politicos que incluye "marxista de manual".

Anónimo dijo...

MARXISTA DE PELUCHE ES UN ELOGIO. ES UN MOCO MUY REVOLUCIONARIO PRENDIDO A LUCHAS AJENAS.

Jack Celliers dijo...

Me alegra ver que mi cosmovisión es cuestionada con tanto ingenio. Tranquilo anónimo, disfrutá de la vida.

Niño Barroco dijo...

Che, anónimo, el caracter peluchiano de Jack en tanto marxista reside en su centro de dulce de leche.
El tipo es un tierno.
Jamás me pondré a juzgarlo por sus actos (revolucionarios o no), apenas nos conocemos.

Almirante Margarito dijo...

Ojo que la industria del peluche es muy importante. Basta con mirar un minuto cualquier programa de bailanta para advertirlo.
Las chicas arrojan ositos de peluche Molotov.

Roberto Bobrow dijo...

Habiendo escuchado los dos podcasts debo decir que Jack ha sido muuuy paciente con el Niño.
Como soy de una generación anterior y mi primer conocimiento del análisis marxista de los conflictos nacionales ocurrió dentro del sionismo (Borojov) soy testigo de la degradación moral y espiritual de los israelíes producida por la ocupación desde el 67. Y con ella, la de los judíos de la diáspora que se sienten obligados a encontrar excusas para justificar lo injustificable. Nosotros, por lo menos, al fascismo (Beguin, Sharon, etc.) lo llamabamos por su nombre.
Mi matiz de diferencia con Jack es este: el uso de la mano de obra barata palestina tuvo importancia económica por un tiempo y muy poca hoy en día, en que hay importación barata de trabajadores temporarios de Europa u Asia orientales. Pero su principal motivación fue el bloqueo del cuestionamiento al sionismo al interior del judaísmo (y, claro, el aburguesamiento del proletariado israelí) y, sobre todo, conseguir afirmarse como único aliado confiable del imperialismo yanqui. Hoy parece un cuento, pero hasta el 67 el "socialismo" israelí era muy mal visto por la derecha norteamericana paranoica de la Guerra Fría y le retaceaba su apoyo.
Niño: yo viví, estudié, trabajé y milité en Israel por tres años y tengo muchos familiares ahí. Hay mucho de lo israelí que me es propio; entiendo mejor el hebreo que el idish y fue con mucho dolor que llegué a aceptar que las cosas son como son. Un pueblo acostumbrado a oprimir no cambia si no es por una derrota, lamentablemente. Ante un bombardeo como el del Líbano (haciéndole el juego a la provocación de Hizbolá y el sector sirio de Hamás) no bastan las buenas intenciones. Había que sentir vergüenza de la "táctica" criminal de Halutz, Peretz y Olmert (castigar a los libaneses por no hacerle la guerra civil a Hizbolá) y decir "iesh gvul" (hay límite) desde el comienzo. Amos Oz y Grossman cayeron en la trampa ("esta vez fuimos los agredidos") y se dieron cuenta tarde; Grossman pagó con la vida de un hijo por ser un idiota útil.

Jack, te debo una respuesta, teneme paciencia a mi también.
Un abrazo.

Jack Celliers dijo...

Roberto:

Pavada de declaración la tuya!

Enfrentar el nacionalismo desde la propia identidad es un acto de valentía intelectual poco común que normalmente a uno le vale el mote de traidor, en tu caso self-hating-jew y otras lindezas.

Salutes.

Niño Barroco dijo...

Convengamos, mister bobrow, que mi postura difícilmente se aleje de la de Jack o la suya en relación al conflicto. No obstante, si quiero debatir, tengo que forzar una posición, o tomar prestadas ciertas ideas, como para evitar juntarnos a decir "qué barbaridad!" y buscar otro tema para quejarnos.
Si tenés ganas, en el directorio de Vanitas hay un podcast con mi bobe, donde fuerzo mi posición más genuina para desentrañar porqué alguien tan adorable como mi bobe, que jamás fue sionista, puede apoyar semejante locura en nombre del derecho a la autodefensa o por amor a "los muchachos" que van al frente (lo cual me permite preguntarme si mi bobe estuvo de acuerdo con los milicos en los 70 o con Malvinas acá)
Sé que esta mecánica de saltar de un lado a otro y forzar posiciones sulfura a más de uno pero bueno, siempre está la posibilidad de no escucharme o no leerme.

Ahora, en relación al conflicto en cuestión, escribí un poco desde la vivencia visceral como judío en la diáspora, qué me pasaba a mí con la distancia del conflicto. Es cierto que para mí, por más humanista que me reivindique, la proximidad identitaria no es neutralizable un 100% y hay cosas que por reflejo me duelen más rápido que otras (ni hablar si la proximidad tiene que ver directamente con afectos como le sucederá a más de uno, calculo).
http://www.bonk.com.ar/tp/archive/1088/oupen-faier

Si bien puedo tomar una posición política, me tira mucho la necesidad de contemplar como esas políticas sanguinarias, que se fueron de límite, como bien describís, afectan la percepción que cada uno se crea de lo que implica estar vivo y en Israel, más que nada.
Por otra parte, todo este proceso de revisión de la cuestión palestina involucró una revisión bastante interesante de mi formateo pedagógico. Como el título del disco de los New Radicals, Maybe You´ve Been Brainwashed Too. En mi caso, la epopeya de la creación de Eretz Israel que me programaron durante la primaria y el secundario nunca tocó temas como el éxodo forzado de los palestinos ni la ocupación ilegal. Con lo cual, estos debates también me permiten a mi redefinir un poco mi posición al respecto.
Ello no implica como en otro momento renegar de la existencia de un Estado al que pueda recurrirse cuando el país en el que nacés te acuesta. Hasta dónde uno es capaz de defender ese Estado o las políticas de una derecha conduciéndolo apoyado en buena parte de la ciudadanía, con la excusa del Plan B permanente, es muy íntimo. Lo cual abre otro debate interesante de las tensiones identitarias judías.
Por otra parte, nunca viene mal situar el conflicto en el marco geopolítico adecuado. Los palestinos son oprimidos por los israelíes y usados como forros por la burguesía de Irán y Siria, como bien dice Jack. Porqué se hace más énfasis en un aspecto y no en otro o porqué no se balancea el énfasis, es una interesante pregunta.
Lejos de temer motes de traidor o self-hating jew, las preguntas hay que hacerlas, incluso si las conclusiones son un poco peligrosas para la coherencia de una vida entera o te dejan en contradicción permanente.

Nathalie X dijo...

A mí tu voz me resulta amena.

De todos modos, ondulás aún más cuando no debatís.

Besos.