20.11.06

Breve intervención de Yukio Mishima



No, no es un post sobre Yukio Mishima. Algún día me mandaré un post sobre él. Algún día en el que me sienta capaz de resumir el talento de un tipo como éste en menos de 5.000 palabras y sin tener la sensación de no agregar nada.

Digamos por ahora nomás que Yukio Mishima es uno de los escasos autores de los cuales he leído más de cinco libros sin experimentar en ningún momento la sensación de que podría haberse ahorrado una frase. Tengo la tentación de usar la expresión "uno de mis muy pocos referentes", pero me parece un poco pedante e insuficiente.

Si no lo conocen, y sabiendo que los gustos son algo muy misterioso e imprevisible, me atrevería a sugerir que intentar abordarlo es una inmejorable inversión de tiempo.

Hoy me voy a detener en un parrafito del hombre. El parrafito dice esto:

In its essence, any art that relies on words makes use of their ability to eat away – of their corrosive function – just as etching depends on the corrosive power of nitric acid. Yet the simile is not adequate enough; for the copper and the nitric acid used in etching are on a par with each other, both being extracted from nature, while the relation of words to reality is not that of the acid to the plate. Words are a medium that reduces reality to abstraction for transmission to our reason, an in their power to corrode reality inevitably lurks the danger that the words themselves will be corroded too. It might be more appropriate, in fact, to liken their action to that of excess of stomach fluids that digest and gradually eat away the stomach itself.

Taiyo no Tetsu - Sun and Steel (1970)

Ya que la lengua original no es el inglés me puedo animar a traducir ineptamente:

En su esencia, cualquier arte que se apoye en las palabras hace uso de la capacidad de éstas para erosionar, de su capacidad corrosiva, tal como el grabado depende del poder corrosivo del ácido nítrico. Aunque el símil no es totalmente adecuado ya que el cobre y el ácido nítrico usados en el grabado están en un pie de igualdad, siendo ambos extraídos de la naturaleza, mientras que la relación de las palabras con la realidad no es la del ácido con la plancha de metal. Las palabras son un medio que reduce la realidad a una abstracción para posibilitar la transmisión de la misma a nuestra razón, y en su poder de corroer la realidad inevitablemente acecha el peligro de que las palabras mismas sean también corroídas. Podría ser más apropiado, de hecho, asimilar su acción a la del exceso de fluidos estomacales que digieren y gradualmente erosionan el estómago mismo.

Taiyo no Tetsu - Sol y Acero (1970)

Si este conceptito tan lleno de posibilidades hubiera sido mejor conocido / comprendido nos hubiéramos ahorrado toneladas de papel impreso con fatigosas y aburridas huevadas en los últimos veinte años.

Y tendríamos unos cuántos árboles más.

11 comentarios:

Zalo dijo...

Leí las últimas frases del post y me vino a la cabeza Buckay y Cohelo...si hiero a alguien con esta opinión lo siento pero creo que es algo bastante irrefutable...veré si puedo leer algo de este autor tan halagado y si me permite una humilde recomendación: por si no lo ha hecho ya, lea algo de Oliverio Girondo. La capacidad para desconcertar y para hacer poesia con términos tan "escatológicos", para decirlo de alguna forma, me parece genial.
Saludos....muy bueno el blog...

Mamma Bambi dijo...

Al que le interese ampliar, remitirse al ensayo de Yourcenar sobre Mish Mish.


(Hi Jack!)

Niño Barroco dijo...

Me tira el dato un amigo que había una tribu en Dune que sostenía cosas parecidas. No leí Dune para poder serle más específico, pero bueno, Herbert está ahí para bajarlo, si no quiere contribuir con la tala (a esta altura indiscriminada) de árboles.

Almirante Margarito dijo...

Por lo que a mí respecta siempre fueron más lindos los árboles...

Anónimo dijo...

He tenido la oportunidad de que una persona muy allegada me presentara libros de Mishima, y le estoy muy agradecido. Recomendación humilde de una persona bastante ignorante en el tema: "El Marino que perdió la gracia del mar" y "Confesiones de una máscara". No aptos para personas que quieran "libros para no pensar". Saludos y mi respetos.

Eduardo Mangiarotti dijo...

¡Muy buen texto! Veremos si consigo algo de Mishima

Natalia dijo...

Nos vemos el 28 o te mato ;-)

Estoy con mamá Marina ;-)

Natheliè S dijo...

Definitivamente un hombre con todas sus letras. Me hubiera encantado tener el honor de conocerlo.

Ya se me murió cortazar.
Ya se me murió mishima.
Ya murió mi piziarnik.

Por eso tuve que hacer una novela en las que los escritores son mis amantes... porque estan todos muertos.

Me recuerda a un cuento de Bestiario, de cortazar, en el que la mujer va haciendo pósimas de amor hasta que sus novios mueren cuando ella vive en el orgasmo o viven si ella muere en el llanto... (mejor) no recuerdo el nombre.


Ahora me compré un segundo libro de Mishima.

Supongo, otro hombre por el que sentiré un profundo amor platónico.

Insisto, ojalá estuviera vivo.

Parece ser que los autores suelen tener una vida de solitaria letania, locura, tristeza, hambre, riqueza, pasión... Recién ahí es cuando podemos escribir, cuando la tinta chupa energía y emana fuego.

Todos los fuegos son el juego.

Natheliè S dijo...

Quiero "Confesiones de una máscara" y prácticamente se evaporó del mundo.

Natheliè S dijo...

Necesiiiiito confesiones de una mascara!!!

Nathalie X dijo...

Me atrevo a decir, luego de leer esto ya por encima de la décima vez, que el difunto caballero me ha hecho comprender más al sr. Pulga.

Mucho mejor que las explicaciones intelectualoides. Pero mucho.

En ocasiones, la capacidad intelectual de manifestar las cosas de un modo mucho más poético pero claro, que tiene un escritor, ayuda más que la de un debate acalorado entre licenciados de otras áreas. Supongo que es cierto que que las palabras reducen la realidad para abstraerla y que sea comprensible en nuestra razón, pero definitivamente algunos, como dicho escritor, se acercan más al arte.