10.10.08

Ingrid Betancourt y la amable miseria.

Todos sabemos que desde hace un tiempo tenemos algo de qué alegrarnos: ¡Ingrid Betancourt fue rescatada!

Ya pasado un poco el griterío es interesante analizar el caso: la estrategia comunicacional del sistema está realmente aceitada. Toda voz disonante ha sido cuidadosamente cubierta con interminables discursos en los que no faltó la palabra "paz", la palabra "terroristas", la palabra "esperanza" y otras elocuentes voces. Lo acertado de la estrategia se nota especialmente en el hecho de que el panegírico de la Betancourt tiene hasta un tufillo progre, pacifista, buenito. Ayuda indudablemente el hecho de que sea mujer para agregar más del heroico palabrerío al asunto.

No faltaron en Europa las escritorzuelas de drugstore, las voces autorizadas de la miseria cultural y la progresía diluída al infinito que destacaron el coraje y la entereza, a falta de sustantivos más originales.

Y con toda la operación mediática se logró el objetivo: con la liberación de Betancourt se acabaron los problemas de Colombia en lo que a derechos humanos se refiere. La única persona secuestrada en Colombia era Ingrid Betancourt (y por supuesto, quienes estén en manos de las FARC). En Colombia, como todos sabemos, no hay presos políticos, no hay torturados, no hay cárceles inmundas, no hay gente masacrada. Si había que preocuparse por alguien era por Ingrid Betancourt y quienes ella señale como compañeros de viaje. Por nadie más.

Primero se dijo que estaba enferma de pestíferas afecciones, en condiciones infrahumanas, que era brutalmente maltratada por los guerrilleros sin alma. Cosa curiosa porque en cuanto liberada la moribunda pudo inmediatamente encarar cualquier cantidad de giras internacionales, discursos, recepción de premios (como el Príncipe de Asturias), y cuanta opípara francachela le hubieron preparado los lacayos más distinguidos de la burguesía internacional a las que ella se encargó de asistir con una sonrisa lánguida y beatífica, cruzando los brazos sobre su pecho y olvidando cuidadosamente hacer ninguna mención al infierno que desata día tras día el gobierno que ella defiende y representa sobre las vidas (y las muertes) de miles de colombianos.

El nombre de Guillermo Rivera no ha sido pronunciado por nadie, ergo Guillermo Rivera no existe. Pero Guillermo Rivera tuvo una vida infinitamente más digna que la de la multimediática beata. Fue uno de los 2.300 sindicalistas asesinados en Colombia durante los últimos 20 años, y de los 40 asesinados este año, que no han salido en ningún canal de TV. Supongo que tendría una salud mucho más frágil que la de Betancourt, ya que ella resistió años y salió notablemente entera de las manos de la feroz guerrilla, mientras que bastaron pocos días de secuestro a manos de las democráticas fuerzas parapoliciales de Uribe para que el cuerpo de Rivera quedara notablemente destrozado en un basural.

Tampoco se conocerá el nombre de Luciano Romero, otro sindicalista torturado y muerto el 11 de septiembre de 2006. Es que claro, se trata de gente sin el menor glamour, personas que no tienen siquiera la delicadeza de ser ciudadanos franceses. Muertos hay muchos pero Ingrid Betancourt hay una sola.

Y si hay que agregar algo, agreguemos. Recordemos que la longilínea oligarca, hija de un ministro del feroz dictador Rojas Pinilla, fue rescatada de una manera que muestra a las claras el respeto que las FARC-EP mantienen por los derechos humanos y las leyes de una guerra limpia: el ejército burgués no tuvo mejor idea que disfrazarse de Cruz Roja, con el peligro que ello significa para la propia Cruz Roja y otras organizaciones que en el futuro deberán esperar ser recibidas a tiros. Me dirán que en la guerra todo vale, y responderé que seguramente sí. La pregunta es cuántas vidas se ponen en juego de esta manera, ya que cabe interrogarse seriamente del lado de las FARC-EP si convendrá en el futuro seguir recibiendo a la Cruz Roja y cooperantes internacionales, o advertirles seriamente que no lo hagan ya que es imposible distinguirlos del enemigo.

Es verdad que no hay que ser como el enemigo, pero también es verdad que la burguesía recurre a cualquier bajeza para lograr lo que quiere lograr, y hay que tenerlo en cuenta. El cuidado que han puesto las FARC-EP en preservar la vida y la salud de Betancourt (resulta gracioso que los ex secuestrados se quejen amargamente, pero no puedan negar el hecho de que la guerrilla, en medio de una lucha feroz, los trató de manera mucho más humana que lo que puede esperar un preso político o común en Colombia) no tiene el menor reflejo en la actuación del estado burgués, que masacra, tortura, y no duda en poner en peligro a organismos humanitarios para conseguir sus fines. Y sin tener el menor reflejo, ese cuidado no le ha ahorrado a las FARC el menor epíteto de parte de la prensa burguesa. No importa el cuidado que ponga la guerrilla, siempre será caracterizada como terrorista, infrahumana, y otras lindezas.

Así que me pregunto: ¿valió la pena la operación Betancourt? ¿Salvó la vida de alguno de los miles y miles que el estado colombiano masacra periódicamente? Si una crítica merecen las FARC en esto es por inconsistencia y por dejarse llevar al terreno de juego del enemigo.

Si se secuestra a alguien, entonces hay que estar dispuesto a obtener un resultado, y ese resultado debería ser salvar la vida de alguna persona valiosa en poder del enemigo. Inmediatamente luego del secuestro las FARC debieron ligar públicamente la suerte de Betancourt a la de alguno de los miles de secuestrados por el estado burgués asesino, con nombre y apellido, y utilizar todos los medios de difusión a su alcance para que se lo conozca. Eso hubiera sacado del anonimato a la persona en cuestión aprovechando el impacto mediático de Betancourt, convirtiéndola en alguien útil. Eso es contrapoder.

Pero la surupítica de marras puede ya entornar por enésima vez los ojos y vivir del cuento el resto de su vida. Tiene suerte de que hayan sido las FARC, y lo sabe muy bien. Pero nunca lo dirá. Se limitará a abrir la boca para recibir la cucharada de miel que periódicamente le suministrará la burguesía en pago a los servicios prestados. Y si nota un regusto a sangre podrá olvidarla aturdiéndose con las infinitas lisonjas.

O yendo a la iglesia, a practicar la sagrada gesticulación mientras otros siguen muriendo.

18 comentarios:

Tomás Subiabre: dijo...

Hola, un aparecido por tu blog, buena informacion, desde Villa alemana fuerza para la revolucion, nos vemos. salud!

http://libertadelospobres.blogspot.com/

Severian dijo...

Lindo post. Espero ansioso los comentarios acusadores, de esos que empiezan "¿pero que decíh?, si ustedes son peoreh son, los comunistas se comen a los chicos se comen...".

No estoy seguro de entender muy bien lo que pasa en Colombia. Mejor dicho: estoy seguro de no entender nada de lo que pasa en Colombia. Pero si de un lado están tipos como Uribe y Bush, pienso que mi lado es con seguridad el otro. Y si el conflicto lleva ya casi cinco décadas, será porque varios han pensado lo mismo.

lola dijo...

A mi tampoco me convenció el supuesto sufrimiento de la Betancourt, se veía bastante cuidada, deberían ver a los secuestrados que las bandas de delincuentes acá en México, retienen por otros mativos que no son políticos, para que se dieran cuenta del trato que les dan a sus víctimas, algunos hasta son mutilados, pero coincido que todo fue un circo mediático para justificar las muertes de la gente que lucha por un país en donde exista justicia, igualdad, libertad, en donde no haya pobreza extrema, etc. etc., y yo agregaría, quien va a pagar por las muertes de los estudiantes universitarios mexicanos que murieron en un bombardeo a las FARC Y en donde murieron también muchos guerrilleros en ¿Ecuador? ¿quien les permitió irrumpir en otro país con armas y realizar un ataque semejante?

Saludos combativos desde México.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Muy bueno Jack.
La maquinaria de propaganda de la burguesía es una cosa de locos. La han desarrollado al máximo. Mienten, mienten y algo queda

Otra de las cosas que no se mencionan en los medios burgueses es la base social que tienen las FARC entre el pueblo colombiano ¿cómo explican más de cuarenta años resistiendo y reclutando hombres y mujeres?

Saludos

Jack Celliers dijo...

Verdugo: ¡Es el oro de Moscú!

El Verdugo en el Umbral dijo...

Ja ja ja ja.. Claro que sí!!!

Otra cosa me llama la atención. Cómo es la relación de las FARC con la clase obrera colombiana. Porque como bien sabemos sin la clase de vanguardia no hay revolución y por lo tanto no pueda haber socialismo.

Por momentos me quedan dudas sobre el real carácter de la guerilla colombiane.

Saludos, y lo espero por mi blog.

Nacho dijo...

Es la misma duda que tengo yo, Verdugo, si el proyecto militar no complica el proyecto político, al que lo militar debería estar subordinado.

Por lo demás, la nota me viene muy bien, tuve más de una discusión sobre el tema Betancourt y la hipocresía de los que celebrarban su libertad, que en el fondo no es más que la excusa que pone Uribe para seguir matando impunemente, pero claro, las otras vidas qué importan, como bien decís.

Anónimo dijo...

antes de su liberación pensé que iban a entregar un cuerpo mutilado, despojos de un ser humano... pero no, la mina salio espléndida de la selva y se dedicó a dar conferencias...

las farc tratarán bien a sus prisioneros?

Alejandro

El Ion dijo...

Excelente artículo, hace bastante tiempo las organizaciones de RASH vienen reclamando por Faro, un Skinhead comunista colombiano que fue detenido por la policía colombiana por supuesta implicancia en el crimen de un neonazi, sin ninguna prueba contundente para su detención, ahora está en una de las cárceles más peligrosas de Colombia esperando el proceso judicial que quizás tarde mucho tiempo, eso no se sabe. Ese es un ejemplo más de los casos menos glamorosos que nadie atiende, pero cuando se trata de la verde-socialdemócrata Ingrid Betancourt, con ciudadanía francesa, ahí ponen el grito en el cielo por su liberación y desarticulan las peores mañas para su liberación, pero claro... es que ella está del lado de los buenos, ¡cómo me iba a olvidar!

Saludos.

Anónimo dijo...

como dice Severian, lo que pasa en Colombia es de no entender, y menos sino se vive en este país. La revolución es la esperanza de los pobres, pero a los pobres aqui no les da esperanza las Farc, los aplasta, asesina, les quita sus tierras para sembrar cocaina, les pone bombas en sus pueblos y recluta menores de edad.
La señora Ingrid, una oportunista, lean los comentarios de los colombianos acerca de por que no ganó el premio Nobel en El Tiempo, ninguno la queremos. Pero de ahí a decir que las Farc es "un buen secuestrador por que no la rescataron en pedazos"... eso es un irrespeto contra el resto de los secuestrados y la total ignorancia de lo que pasa en este país, como puede decir que el interés de las Farc era preservar y cuidar la vida de esta señora? el solo secuestro es la mayor de las torturas e injusticias que alguien puede cometer, no tiene ninguna justificación, y sabe por que la cuidaban? por que era la "mejor presa" que tenían para presionar a la sociedad y al mundo entero.
No soy Uribista, pero tampoco seguidora de las Farc, soy pro vida y no acepto ninguna revolución a costa de la vida de ningún colombiano, sea campesino o pertenezca a un sindicato.
La moderación de comentarios en este blog me deja mucho que pensar, solo admite a los que están de acuerdo con usted?, espero que no.

Jack Celliers dijo...

“La moderación de comentarios me deja mucho que pensar” Lamento que piense en balde, si quiere saber la razón de la moderación de comentarios y la pluralidad de este blog, no tiene más que leer esto:

http://jugodeladrillo.blogspot.com/2007/07/alguien-est-muy-nervioso.html

Ud. me acusa de “total ignorancia” de lo que pasa en el que entiendo será su país. Como soy un total ignorante, no pido más que iluminación: ¿puede Ud. ofrecer una explicación mejor de lo que ocurre? Yo creo que salta a la vista que en Colombia hay un conflicto serio ¿cuáles son los intereses en conflicto? Porque cuando se hace la guerra se defiende un interés, nadie hace la guerra por nada.

Ahora bien, si Ud. quiere situarse en el justo medio y decir: “Soy amante de la paz, la violencia es mala venga de donde venga” yo creo que Ud. simplemente quiere ignorar el conflicto. Es muy fácil ponerse una túnica y decir: “¡La violencia es mala!”. Eso ya lo sabemos todos, nadie glorifica la violencia. Pero donde hay opresión hay reacción, y equiparar todas las violencias es ciertamente un ejercicio de hipocresía.

Ud. "no acepta" ninguna revolución a costa de la vida de ningún colombiano, entonces entiendo que tiene Ud. la fórmula para acabar con los asesinatos que cometen los paramilitares, la miseria en la que está hundida buena parte de la población… ¡y todo esto sin disparar un tiro! Ud. sabe cómo desarmar a un enemigo armado hasta los dientes sin necesidad siquiera de que haya un contuso. Muy bien, por favor explique cómo se hace y yo me pongo a su disposición. Entretanto Ud. no sepa cómo hacerlo, el conflicto seguirá ahí independientemente de lo que Ud. acepte o no acepte.

Pero sospecho que esto a Ud. le importa poco. Lo suyo se reduce a decir: “Qué horror Uribe, qué horror las FARC”, y yo diré con Ud: “qué horror este mundo!”, pero no solucionaremos nada. Equiparar a los contendientes en un conflicto conduce a justificar el estado actual de las cosas.

Y aunque más no fuera por juzgar imparcialmente, Ud. tendría que admitir que las FARC tratan mejor a sus prisioneros que el gobierno de Uribe.

…el solo secuestro es la mayor de las torturas e injusticias que alguien puede cometer…

Discúlpeme si le digo que su escala de valores es bien extraña ¿La mayor de las torturas? ¿La mayor de las injusticias? ¿Ud. cree que el destino de Luciano Romero y el de Ingrid Betancourt son iguales? La diferencia entre ser secuestrado y salir sano y salvo, y ser secuestrado, torturado y tirado a un basural es ciertamente no menor para cualquier persona con sentido común.

A menos que se trate de gente que – como Ud – está más interesada en declamar que en juzgar con imparcialidad.

Así que siga Ud. convencida de lo inmenso de su bondad, y de lo justa y humana que Ud. es. Yo creo más bien que Ud. no tiene muchas ganas de pensar. Es que pensar ciertamente trae problemas molestos y buscar la verdad es trabajoso. Declamar es mucho más fácil, y ciertamente reporta más ventajas.

LR dijo...

Es interesante la postura de la supuesta colombiana. Porque suele ser la posición de la progresía bien pensante en la que ha caído también Bayer (por poner un ejemplo argentino), aquel que reivindicaba a los anarquistas. Como sea, decir que toda violencia es mala es un sinsentido que no resiste el menor análisis. En ese caso, el/la señor/a debería renegar de su propio país porque los países sudamericanos se independizaron usando la violencia, no predicando la paz.

Pero yo quiero ser reiterativo con una cuestión. La estrategia insurgente, como la de las FARC exige que tenga apoyo de la población. Esto es evidente. Si no tuvieran su apoyo los pobladores podrían denunciar las ubicaciones a la policía rural, a los paramilitares o al ejército. Es una máxima de la guerra de contrainsurgencia el atacar a la retaguardia, es decir, a la población, para aislar a la insurgencia. No es lo que ocurre en Colombia donde las FARC existen desde hace 40 años y controlan partes del territorio colombiano. En Argentina bien sabemos lo que ocurre cuando la guerrilla es aislada de la población, lo sufrió el ERP durante el operativo independencia en Tucumán.

Pero, Jack, como vos decís, en un conflicto se defiende determinados intereses. Es interesante porque en el '49, cuando Eliécer Gaitán tenía casi asegurada su victoria electoral, fue asesinado por un sicario de la oligarquía (Eliecer era liberal y tenía un programa, digamos, nacional y popular). Es como consecuencia de ese asesinato que comienza en Colombia lo que se conoce como "La violencia" y que perdura aún. Lo que se oculta es que la violencia comienza con una insurrección popular llamada Bogotazo, que fue una reacción al asesinato de Gaitán, en donde el ejército masacró al pueblo colombiano. Es más, miembros de la oligarquía colombiana dirigían escuadras del ejército y allí donde algunos militares de carrera mostraban ciertos reparos en atacar a civiles (por su formación hasta entonces), los miembros de la burguesía colombiana eran quienes se mostraban más decididos en masacrar al pueblo colombiano. Y no fue una insurrección sólo de Bogotá sino que se extendió rápidamente a todo el país. Incluso mucha gente de provincia empezó a llegar a la capital a participar. Un dato, una de las primeras cosas que hizo la oligarquía colombiana fue asesinar a la dirección del PCC.

Es clarísimo, la progresía que come las migajas que le deja la burguesía no está dispuesta a justificar la violencia desde abajo y prefiere pasmarse ante la violencia del estado colombiano. Como si el fascismo fuera mejor porque cada tanto votamos. Porque eso es lo que ocurre. El estado colombiano es un estado fascista.

Ultimo punto. En la década del ochenta, cuando muchos guerrilleros se volcaron a la estrategia política-electoral fueron masacrados alcanzando la suma aproximada de 5000 asesinatos políticos. Pregunten a los del M-19 (si es que encuentran a alguno).

Saludos

Luk@s

CHESTERTON dijo...

"Si se secuestra a alguien, entonces hay que estar dispuesto a obtener un resultado, y ese resultado debería ser salvar la vida de alguna persona valiosa en poder del enemigo"

Debo reconocer estimado Sellers, que por una vez estoy de acuerdo con ud.

Digamos, yo a ud lo secuestraría pora canjearlo por una "persona valiosa".

Lo canjearía por Chiche Gelblung, porque él, con su Impacto Chiche, al lado suyo, es más valioso que la Metafísica de Aristóteles.

Saludos!

G. K.

Jack Celliers dijo...

Chesty: Te invito a secuestrarme cuando quieras, avisame donde tengo que ir y a qué hora. Si querés llevo un cartel.

¿Sabías que sos igualito a Dwight, el de The Office? Pero clavado.

ke dijo...

Jack, es muy acertado su análisis. Los medios -que le pertenecen casi todos, a los grupos de poder- son un factor clave en cómo se percibe el conflicto en Colombia. El terror creado por los paramilitares, que han defendido los intereses de ganaderos, industrialistas y políticos, lo han equiparado a la lucha de la guerrilla, a pesar de que hay y ha habido grandes diferencias. Sin embargo también hay que reconocer que lamentablemente la guerrilla posibilitó que se la juzgue dentro del mismo saco, al permitir estrategias sucias de guerra. El secuestro no es utilizado necesariamente con el fin político de intercambio de prisioneros (aunque en parte sí, a cambio de I.B. y los tres mercenarios se buscaba un canje grande de prisioneros) sino como medio de financiamiento, para lo cual han creado lazos con el crimen común. El narcotráfico que ha sido otra fuente de financiación, ha vuelto igualmente borrosos los límites de la moral de la lucha guerrillera. Todo ello los ha hecho perder credibilidad, apoyo, simpatía incluso dentro de la clase trabajadora. No se diga del campesinado que ha vivido décadas entre la presión y el terror de los grupos armados. Pero precisamente -y ese es tal vez el factor que por haber adquirido dimensiones muy complejas, nadie entiende muy bien, ni afuera ni tampoco adentro del país- cuarenta años de conflicto han creado una sociedad acostumbrada a la violencia y en la cual los valores se han trastocado. Hace un par años entre las cifras de violencia en C. había estudios que señalaban que un 80% de muertes violentas no estaban directamente relacionadas con el conflicto armado (guerrilla, militares, paramilitares). Es una cifra difícil de establecer claramente, pero aún si fuera menor, dice mucho de lo que sucede. Esto era en épocas preuribistas. Durante su mandato las cifras globales de violencia han disminuido, pero no así las de muertes de sindicalistas y defensores de derechos humanos. Hace años no vivo permanentemente en Colombia, pero desde afuera (y dentro cuando voy) se nota la polarización de la sociedad. Esto no lo vivía desde las épocas de Turbay, uno de los gobiernos más represivos que ha tenido en país. Uribe ha logrado bajar las cifras de violencia militarizando (con militares y policía) el país, algo que es posible sólo con la ayuda del dinero que proveen los EEUU con el plan Colombia. Obviamente la clase media se siente más segura y es por ello que muchos lo apoyan. Pero las estadísticas encierran otras verdades que los medios manipulan. Bogotá ha logrado bajar las cifras de criminalidad y pobreza en la última década, gracias a un buen manejo de las alcaldías, no al régimen de mano dura de Uribe. Puedo seguir con los detalles... pero ya me cansé. Hablar del paisito me agota.
Quizás me queda agregar que a mí también me indigna esa actitud tan difundida y promovida por los medios de creer, esperar una "paz" caída del cielo, supermán o no sé de dónde. Es más, acabo de romper con un voto que me hice de no volver a mencionar la palabrita ésa.

CANCEROLAZO dijo...

¿¿¿¿Chesterton?????

Jack Celliers dijo...

Amigo Cancerolazo:

Le presento a Germán Flores, AKA Chesty AKA Gilbert Keith Chesterton ¿Vio que estábamos hablando de Chesterton (del real, no del boludo este)? Bueno, este cree ser un alter ego de GKCH, también cree ser un hombre de la baja Edad Media, probablemente también cree ser San Jorge.

Las intervenciones de Chesty en este mi blog han tenido épocas de alto vuelo, de hecho se lo extrañaba. Sugiero se pasee por algunos posts más antiguos, digamos de hace unos meses, para calibrar mejor a este muchacho. No lo va a defraudar.

Le recomiendo asimismo que se dé una vuelta por su blog. Lamento decir que en materia de desquicio mental lo supera ampliamente. Pero de alguna manera también lo complementa... Es más: el variado estilo de fonts, mayúsculas y colorcitos que gasta se parece mucho al suyo.

Como para que Ud. se ponga a meditar seriamente si no tiene con Chesty demasiadas coincidencias. Piénselo. Piénselo.

Se va a gastar una fortuna en terapia, eso si.

CANCEROLAZO dijo...

ya lo dijo Tolstoy, lo demasiado en común es la familia feliz, cada desdichado loco es diferente!

¿se anima a jugar un ajedrez de blo a blog?

hoy volví a nombrarlo!