19.8.08

El "diseño inteligente" y otras avivadas

I – Recomendaciones y precauciones.

El concepto no va a sorprender a cualquiera con un poco de curiosidad acerca de los debates epistemológicos que vienen sonando últimamente. En línea con el retroceso del pensamiento racional, la vuelta a toda clase de supersticiones y el auge del pensamiento mágico que acompañan a las diversas formas de desesperación y falta de confianza en la propia mollera, el “diseño inteligente” es el maniquí que los vendedores de magia nos presentan jurándonos que se trata de un ser humano: “¿Ven? Tiene ojos, nariz y boca: ¡es un tipo!”.

Gente con mucho más caletre que el insolvente que suscribe ha probado ya largamente que el “diseño inteligente” es lo que es: un verso. Pero creo que hay una aproximación al asunto que no se ha hecho. Me corrijo: seguramente se ha hecho pero mi pereza intelectual me ha impedido percibirla. Se me ocurre entonces presentarla tal y como me ha venido a las neuronas, recomendando desde ya leer a los que realmente saben algo de esto.

II – El asunto.

Presento el “diseño inteligente” tal como lo entiendo: el Universo – nos ilustran los conocedores de los diversos trasmundos – evidencia sin duda un orden; el átomo, las especies, la disposición de los planetas, etc. dejan ver ciertas constantes y leyes accesibles a la inteligencia, por lo tanto es posible pensar (de “posible” se salta a “obligatorio”, pero dejémoslo) que existe una inteligencia autora de esas leyes, esas constantes y ese orden.

La cosa no deja de seducir a primera vista, y todos sabemos lo importante que es la primera vista a efectos del marketing: el ser humano hace cosas, o sea que aquellas que no ha hecho el ser humano deben haber sido hechas por Otro. Hasta aquí nada nuevo.

El primer cuestionamiento se presenta solito al intelecto inquieto: ¿Y bien, entonces qué hay de ese Otro? Las diversas religiones se apresuran a acercarnos sus folletos informativos, el problema es que hay que hacer una pequeña excepción a las reglas que venimos siguiendo para llegar hasta aquí: ya no vale la observación ni la constatación, hay que creer.

Pero uno es tozudo así que los cultores de las diversas religiones, particularmente las mayoritarias, se han puesto más o menos de acuerdo en que la existencia misma del Universo es prueba, y cerramos el círculo. El Universo fue creado por Dios ¿Y Dios? Ah, no, no, Dios no fue creado por nadie, estuvo ahí siempre; ahí se acaba el antropomorfismo divino. Dios es igual que nosotros, hace cosas como nosotros, tiene berrinches como nosotros, es celoso y pega gritos, pero... no podemos saber nada más que lo que el sacerdote se digne a decirnos. Bien, gracias.

III – ¿Inteligencia?

Pero vamos a aceptar la existencia de un creador, de un ente, de lo que se les ocurra. Total, como posible es posible, aunque la existencia misma siga sin tener la menor explicación per se. La pregunta es ¿cómo saben que el amigo Dios (Alá, Jehová, Adonai, Maradona) es inteligente?

Veamos cómo define el DRAE “inteligencia”:

(Del lat. intelligentĭa).
1. f. Capacidad de entender o comprender.
2. f. Capacidad de resolver problemas.
3. f. Conocimiento, comprensión, acto de entender.
4. f. Sentido en que se puede tomar una sentencia, un dicho o una expresión.
5. f. Habilidad, destreza y experiencia.
6. f. Trato y correspondencia secreta de dos o más personas o naciones entre sí.
7. f. Sustancia puramente espiritual.

Como siempre, el diccionario no ayuda demasiado, pero algo. “Comprender” nos dice, verbo abstracto si los hay. Para no andar saltando de definición en definición tratemos de convenir en algo, a ver si todos (creyentes incluidos) podemos ponernos de acuerdo: la inteligencia es un fenómeno que sólo puede percibirse – y acaso medirse – en función de los productos que crea. Decimos que un ser es inteligente cuando logra, pongamos por caso, resolver un problema. Decimos que Dios es inteligente porque ha creado el Universo, que Einstein es inteligente porque ha postulado la teoría de la relatividad y que Eduardito es inteligente porque ya sabe ir al baño solito, parece mentira con dieciocho añitos solamente.

O sea que la inteligencia tiene que producir algo para ser percibida. Y aquí viene el problema, ay.

IV – El problema

El problema es este: aquello que la inteligencia ha producido puede ser y es objeto de juicio en sí mismo. El producto de la inteligencia tiene que ser – como cualquier otra cosa – algo perceptible, ergo pasible de recibir un juicio.

Supongamos que tenemos a un tipo que dice ser un genio en problemas de lógica y tiene una novia que está muy buena. Le proponemos entonces lo siguiente: que se quede un sábado a la noche resolviendo un arduo problema (el de descubrir una bola entre doce cuyo peso es diferente con tres pesadas en una balanza de platos, o lo que se les ocurra) mientras nosotros nos llevamos a su novia a un boliche. Postulemos dos resultados posibles:

a) El tipo se queda resolviendo el problema en su casa y lo saca.
b) El tipo declina la invitación aduciendo que se trata de algo muy difícil.

Si el tipo ejecuta la opción a) ¿qué resulta ser? ¿Inteligente o un nabo? Bueno, depende. Depende de lo que haya comprendido, justamente. Quizás ni se da cuenta que le queremos transar la novia, y a nosotros nos parecerá un nabo. Quizás sí se da cuenta, pero su novia no le interesa y el problema le interesa más ¿Se trata de una conducta estúpida? Para nosotros sí, pero se trata de un mero juicio de valor. Por ahí está harto de su novia y sólo espera la oportunidad de sacársela de encima, quizás es gay y decidió asumirlo, quizás...

No podemos medir la inteligencia por una sencilla razón: necesitamos un consenso para definir si el producto de una acción cualquiera vale la pena o no, y esto es subjetivo. En algunos casos el consenso es más o menos unánime: la novia del tipo está realmente buena y no vale la pena dejarla por un problema de lógica un sábado a la noche... pero esto es una mera opinión: para vos sí, para otro quién sabe.

Resumidamente: la acción se juzga por el producto, el producto se juzga en relación a otras cosas, y éstas a su vez de acuerdo con otras... Se puede resolver un problema de mucha enjundia y demostrar una gran inteligencia, pero la acción en sí misma puede ser estúpida. Cuando hablamos de "inteligencia" estamos postulando arbitrariamente y sobreentendiendo un fin que hemos declarado previamente válido como objeto; pero no hay que olvidar que no tiene por qué serlo, que ese objeto y ese fin a su vez pueden ser cuestionados en relación a otras cosas.

Como siempre: las palabras, conceptos abstractos, son peligrosas facilidades que nos tomamos para clasificar una parte del Universo aislándola del todo. Es necesario recordar que en la realidad nada está aislado de nada.

V – Y ahora...

Juzguemos ahora al Universo, nada menos ¿Es un producto que denota “inteligencia”? Los que vivan más o menos satisfechos podrán decir: “Definitivamente el Universo es fantástico: me tiro en el pasto y me tuesto al sol ¡El que inventó esto es un capo!”. Pero si hilamos un poco más fino el Universo puede parecer hecho por un chiflado. La existencia es un derroche de vidas bestial sin que se entienda muy bien para qué. Tengamos en cuenta a los dinosaurios, para poner un ejemplo simple: tiene toda la pinta de un ensayo medio torpe. El equilibrio natural, que parece tan armónico y maravilloso es en realidad una especie de lucha constante por la supervivencia en la que los animales no dejan de competir frenéticamente y matarse entre sí ¿Esto es realmente necesario? ¿Para qué? ¿No sería mejor – digo, qué sé yo – una existencia en la que los animales vivieran del aire, o de algo menos forzado?

Cioran llamaba a la Naturaleza “torturadora genial”, y señalaba que “más vale ser piedra que vegetal, vegetal que animal, animal que ser humano”. Si lo consideramos con un poco de distancia parece que a más complejidad la vida presenta más problemas y desequilibrios ¿Quién tiene una vida más serena que un roble? Ni el yogui más dedicado.

VI – El producto estrella

Menciono a los animales para no jugar la carta fuerte: el ser humano. Claro: el ser humano sí que es problemático. Como las estupideces que ha hecho a lo largo de su existencia son incontables entonces aquí las religiones salvan a Dios proponiéndole un adversario: Satanás (o Arhimán. o...), y declaramos que el hombre tiene “libre albedrío”. O sea: es una creación pero también es autónomo, por lo que ninguna de sus torpezas puede ser achacada a Dios ¿Y las cosas buenas que el hombre hace, sus virtudes? Ah, esas sí están inspiradas por Dios, son obra de Dios, etc. Nunca queda claro el reparto de responsabilidades, pero siempre se da una de cal y otra de arena.

El problema del creador de este circo es que o bien no es todopoderoso, o bien tolera lo intolerable, o bien es simplemente inepto, o bien se regocija en el caos, o bien... vaya uno a saber. Ya los gnósticos planteaban que este Universo no podía ni remotamente ser obra de un Ser perfecto sino de una divinidad deficiente, un demiurgo; los cátaros lo atribuían directamente a Satanás.

Obsérvese que al fin y al cabo lo que se hace es juzgar al Universo (el producto) para juzgar la inteligencia de Dios: el Universo es maravilloso, el Universo es extraño, el Universo es deficiente, el Universo no es serio, el Universo es un cago de risa, El Universo es y será una porquería ya lo sé... Antropomorfismos por doquier.

No falta quien postula algo que me parece bastante acertado: un ser perfecto no tiene necesidad de crear nada ¿Para qué si es perfecto? Si Dios se aburre y tiene que crear algo es que ya muy perfecto no es. Y lógicamente las religiones nos explican que por eso los caminos del Señor son inescrutables. El Señor es indescifrable, no sabemos nada de sus propósitos, no podemos explicarnos su plan, no alcanzamos a comprender su lógica que nos sobrepasa.

En realidad lo que queremos decir es esto: no tenemos idea de qué cosa es el Universo, no lo comprendemos ni sabemos su objeto. Podemos juzgarlo, pero desgraciadamente somos juez y parte; juzgamos lo que percibimos y normalmente a veces el Universo nos parece maravilloso y otras absurdamente cruel. Porque el Universo es todo eso.

Frente a este pasmo que nos embarga a poco que nos pongamos a pensar, otros seres humanos de gran viveza vienen a decirnos que tienen la precisa: el plan es este, tengo línea directa con el Creador, haceme caso. Pero ni bien queremos realmente comprender y empezamos con las preguntas concretas viene el recule: es un misterio, es inescrutable, no es accesible a nosotros, ¿fu?, ¿fa?. Lo cierto es que el sacerdote es un tipo que sabe lo mismo que nosotros: poco y nada.

VII - ¿De qué estábamos hablando?

De ahí que hablar de “diseño inteligente” tenga tanto sentido como hablar de “diseño idiota” o “diseño escatológico” o “diseño sádico” o “diseño Bauhaus”. Calificar el diseño del Universo supone saber para qué propósito fue diseñado, y ese propósito nadie lo sabe realmente, ni siquiera sabemos si existe, si es trascendente y para quién, o si se trata del garabato que hace distraídamente la divinidad en el post-it mientras habla por teléfono con su suegra, aburridísimo.

Vayamos más allá: hablar de un "propósito del Universo" es hablar del propósito del Todo, lo cual no tiene sentido ya que dicho propósito no puede estar fuera del Todo mismo. Un "propósito" u objeto o fin es por definición externo a la cosa que juzgamos, pero ese carácter externo es una ficción que hemos inventado para separar un continuum en partes de manera arbitraria. Por definición el Universo no tiene propósito, ergo su diseño no puede ser calificado.

Y si a pasar de todo un día lo sabemos – ¿por qué descartar la posibilidad de una formidable pirueta dialéctica? – será de la misma forma que venimos averiguando todo lo que realmente sabemos hoy: abriendo los ojos, escrutando, preguntando, haciendo ciencia.

Entretanto, encendamos un cigarro y tomemos un café.

Buenas tardes.

33 comentarios:

Severian dijo...

Yo algo quería escribir sobre el diseño inteligente, me ganaste de mano...

Empecemos porque es un concepto extremadamente antropocéntrico. Y por varias razones:

a) La idea de que el universo fué "diseñado" sólo se le puede ocurrir al ser humano, un animal-ingeniero cuya estrategia de supervivencia se apoya en gran medida en la manipulación de la realidad. Supongo que si algún día fuéramos capaces de entender como ven el mundo otros seres inteligentes, como por ejemplo los cetáceos, cuya estrategia de supervivencia es muy otra, nos sorprenderemos viendo que la pregunta de quien -o qué- creo el Universo no los inquieta.

b) Además, la idea de una Ser-superior que le dió orden al mundo tiene también un origen muy relacionado con nuestra biología. Sublimamos el miedo a lo desconocido, desplazandolo desde nuestro entorno inmediato (el mundo a nuestro alrededor) a los dominios de un Ente superior e incomprensible, y eliminamos el azar y la contingencia convirtiéndolos en Su volutad. Ese mecanismo psicológico de defensa sólo puede funcionar en mamíferos con una larga infancia, durante la cual el peligro que entraña el desconocimiento del universo es moderado por la volutad de seres superiores e incomprensibles: los padres. De nuevo, un animal lo bastante inteligente nacido de un huevo (un cefalópodo gigante, por ejemplo) jamás se plantearía la existencia de tal Ser.

c) Por último, afirmamos que el orden del mundo, la posibilidad de comprenderlo, es algo que necesita explicación. Y de hecho la tiene, pero la explicación no está en el mundo mismo, sino en nosotros: si no pudieramos comprender el universo, nuestra especie ya no estaría aquí hace tiempo. De hecho cuando llegue el momento en que no podamos comprender nuestro entorno, dejaremos de existir, y con nosotros desaparecerá la pregunta de por qué el mundo es entendible.

Saludos

Senza una donna dijo...

Leí su post ayer por la noche y le estuve dando vueltas para encontrar una respuesta a tan clara posición y escribirla. Claro que no la encontré. Pero cosas del destino (¿?) hoy pasé por la Iglesia Evangelista al lado de casa y ofrecen una charla con el título: "Me alegro que hayas hecho la pregunta: ¿hay vida después de la vida?. La Biblia y su interpretación sobre el regalo de Dios: el Universo". Intenté apuntarme porque daba curiosidad pero me dijeron que el cupo estaba lleno y que harían otra en Septiembre. Entiendo que es cosa de dios el que tenga que esperar a Septiembre para saber qué organizó el todo poderoso para después de esta vida.
Veo mucho más serio su planteamiento en este post y por supuesto el comentario de Severian. Continuaré por este camino y dejo libre mi plaza en la charla.

brasil dijo...

Perdón, cuando leí "cefalópodo gigante" pensé: ¿para que existen si la raba no cabe en la sartén? Diseño inteligente las tarlipes

Y evidentemente es como dicen Uds "extremadamente antropocéntrico".

Ulysses dijo...

El diseño inteligente, nos plantea mas preguntas que respuestas.
El diseñador muchas veces es chapucero, no es nada inteligente

Saludos

Nacho dijo...

No falta quien postula algo que me parece bastante acertado: un ser perfecto no tiene necesidad de crear nada ¿Para qué si es perfecto? Si Dios se aburre y tiene que crear algo es que ya muy perfecto no es. Y lógicamente las religiones nos explican que por eso los caminos del Señor son inescrutables.

Nunca escuché a un religioso respondiendo ese argumento pero a mí se me ocurría uno en su momento. El "propósito" de la creación bien podría ser compartir la existencia con alguien más, no porque él lo necesite sino para dárselo a otros para permitirle disfrutar a alguien más. Primero crearlos y luego darles vida eterna, o el reino de los cielos luego de la vida en esta tierra, o algo así. Cierra con la idea de que es "omnipotente y bueno", me parece.

En general, de todas formas, las iglesias suelen tener cierto edificio teórico más o menos coherente que no sé si tiene sentido intentar ponerse a debatir, aunque si tienen agujeros es interesante notarlos. Pero más bien, creo, hay que apelar a la realidad como estrategia para estos debates. Ponerse a jugar en el terreno que es de todos (el mundo material, la experiencia, la ciencia), y no aceptar sus premisas (a menos que se las demuestre o haya buenos motivos para creerlas razonables) para luego discutir el edificio lógico que se eleva sobre ellas, porque ahí terminamos en el sexo de los ángeles. Aunque ahí puden huir diciendo que nosotros estamos ciegos a otra parte de la realidad o algo por el estilo... es difícil encontrar una buena estrategia de debate con alguien que está empecinado en no cambiar de opinión, sea como sea, convencido a priori de que lo que dice es verdad porque sí.

Pero lo particular del diseño inteligente es que se presenta como científico. Y en ese campo sí hay para darle duro y parejo.

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La idea de que el universo fué "diseñado" sólo se le puede ocurrir al ser humano, un animal-ingeniero cuya estrategia de supervivencia se apoya en gran medida en la manipulación de la realidad.

Me gustó esa observación.

Me parece que el diseño inteligente es consecuencia de observar el mundo superficial y no profundamente. Vemos algo muy complejo y decimos "esto no puede haberse hecho 'de casualidad'", lo tiene que haber armado alguien.

Primero hay ahí un error con respecto a lo que quiere decir "de casualidad". Recuerdo una frase de Severian que explicaba que el azar es simplemente aquello que está fuera de nuestro modelo explicativo, las probabilidades son tales dentro de un modelo, no en el universo real. Por tanto todos esos argumentos de origen teológico que dicen "el universo tiene 1 chance en 342353466457453634060 de haber aparecido por simple casualidad" son una falacia. Tienen esa chance de acuerdo al modelo que armaron (si es que armaron uno y no tiraron una cifra al boleo, cosa que suele pasar también). Pero con un modelo perfecto encontraríamos (me parece) que la chance de que el universo sea el que es no puede ser distinta del 100%. Claro que andá a construir ese modelo, pero en teoría no sería imposible.

Por otra parte, postular (sin evidencias) que de lo simple no puede surgir lo complejo, o que la información no sale de la nada, o que algo es "intrínsecamente demasiado complejo" para aparecer sin un diseñador (todos argumentos muy comunes de los partidarios del diseño inteligente y otros apologetas), no aporta nada en absoluto, porque deja otra pregunta sin responder: ¿y a ese diseñador, a ese ente inteligente, quién lo creó? Ahí dicen: "pido gancho", a él no lo creó nadie, mi regla a él no se aplica. Así cualquiera postula cualquier cosa... es evidente que toda la teoría está montada no para explicar nada sino para meter de cualquier forma a un creador en el modelo, cueste lo que cueste, y darle un barniz científico a la religión. Pero la navaja de Ockham se lo lleva puesto, si nos interesa ser científicos.

Darwin, en cambio, en "la evolución de las especies" se plantea el tema de la complejidad del ojo, y dice, "esto, a primera vista, no parece explicable por la evolución, alguien tiene que haberlo creado armado". Pero después, claro, va un poco más allá y explica cómo puede haber surgido. Él se anima a seguir indagando. Otros no, otros ya saben con qué respuesta quieren encontrarse, y tomarán todo lo que lleve agua para su molino (aunque sea agua podrida) e ignorarán todo lo que los pudiera llevar a otra conclusión. Es como las teorías conspirativas.

Me parece que se da bastante a nivel psicológico, individual, esto de "taparse los ojos selectivamente". A nivel social me parece que se explica por otras razones: hay mucho poder en juego, y estas historias le facilitan las cosas a unos cuantos que viven de arriba. A nivel biológico me gustó eso que dijo Severian. Supongo que lo de Jack apunta más bien a nivel filosófico. Aunque separar estrictamente niveles es bastante arbitrario (pero operativamente útil a veces, por eso me lo permito).

Saludos.

Jack Celliers dijo...

Nacho: para hablar de ciencia hay gente más calificada que yo, Severian sin ir más lejos. Lo mío es como siempre un ejercicio filosófico, porque se presta más al amateurismo y porque hacerse preguntas es sencillo.

Pero a lo que voy es que realmente discutirlo a nivel científico no tiene sentido porque es muy evidente que en el "diseño inteligente" no hay más ciencia que en un artículo de divulgación que puede salir en Para Ti.

Lo planteo desde un punto de vista más filosófico (si tiene sentido la expresión "más filosófico") porque hablar del Universo y su creador es una falacia cuya raíz se encuentra en el hecho de que aún si hubiera un creador del Universo que conocemos, él mismo formaría parte de un Universo y de una existencia sobre la cual se cierra prudentemente la puerta.

El "propósito" de la creación bien podría ser compartir la existencia con alguien más, no porque él lo necesite sino para dárselo a otros para permitirle disfrutar a alguien más. Primero crearlos y luego darles vida eterna, o el reino de los cielos luego de la vida en esta tierra, o algo así. Cierra con la idea de que es "omnipotente y bueno", me parece.

Sí, es una explicación bonita... que deja de lado millones de hechos. Tan válida como otra cualquiera.

Jack Celliers dijo...

Brasil: ¿Pero qué me dice del pulpo a la gallega? Ahí la religión tiene un punto fuerte.

Inspeculum dijo...

A la zandanga, cómo vienen las naranjas.
Justo ahorita no puedo porque justamente estoy luchando contra diseños hechos por infradotados, y le aseguro que van ganando ellos por afano, pero en cuanto tenga unas horas libres pienso el asunto y le juro por ésta que hago un comentario inteligente. O al menos abstruso, que casi siempre pasa por inteligente ante la monada.
Me dejó pensando, mire.
Ahora que recuerdo le escuché decir a Shakespear (no William, eh, que se escribe con "e" final y yo estaría de la cuca si lo escuchara hablar, sino a Ronald), que le escuchó decir a otro que ya olvidé, por suerte: "El diseño no es superfluo sino inevitable".

Saludos sin diseñar

A. (de Avivado)

Nacho dijo...

Sí, es una explicación bonita... que deja de lado millones de hechos.

Obviamente, me refería a ese argumento aislado. También hay para el de "¿puede Dios crear una piedra tan pesada que ni él mismo pueda levantarla?", y otros por el estilo, que son entretenidos para jugar un rato con la lógica. Nada de eso prueba la existencia de ningún dios, por supuesto. A menos que haya alguno del que no me haya enterado que le dé un brusco vuelco a toda la ciencia moderna... pero con lo desesperados que están los grupos religiosos por agarrarse con uñas y dientes de lo que sea para defenderse públicamente en estos temas, me parece que ya sería conocido hasta en la antártida en caso de existir.

Salud!

werte dijo...

El asunto del "diseño inteligente", a mi parecer, es en buena parte un producto cultural y político norteamericano, al menos en lo que hace a los extremos a que ha llegado en los últimos años. Además de enganchar con cierto fondo populista de la democracia norteamericana, con unos ribetes antiintelectuales exacerbados con la guerra de Vietnam, como una reacción a la protesta anti-bélica (el odio a "los nenes de papá intelectuales" de los campus, los que son percibidos como traidores; o sea, tiene un componente de venganza social típicamente populista), durante el gobierno Bush fue un ariete de intervención en la educación pública de parte republicana. Hasta cierto punto funcionaba como el dia-mat, una idiotez en la que nadie creía, pero un vector desde el cual medir la "fidelidad" del aparato intelectual.
Una película donde se ve muy bien esta tensión populista es en Tiburón, en la relación entre el dueño del ballenero y el joven "técnico" universitario. Aunque en las películas de Spielberg las contradicciones americanas son malentendidos que al final se disuelven en armonía.
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Por cierto, el planteo del post fue tomar la idea de diseño inteligente como tal. Lo que hacen los dos o tres pastores de ultraderecha que he pispeado por la web es una simple tontera, sobreañadir explicaciones a los relatos bíblicos de modo que coincidan con la biblia, lo que no se reduce al combate del darwinismo, aunque esto es lo más atractivo para soliviantar a los cabezas chatas. "Un mono serás vos". En fin.

werte dijo...

errata: "sobreañadir explicaciones a los relatos bíblicos de modo que coincidan con la biblia...". Que coincidan con "la ciencia" quise decir, aunque hubiera sido mejor: que no entren en contradicción flagrante con ella.

brasil dijo...

Jack: Obvio. Por eso el señor diseñó el pimentón. Picante o dulce, para darnos la libertad de elegir. Eso es lo que yo llamo diseño inteligente

Y más aun: lo que no comprendemos, como los buñuelos de seso, son los "designios inescrutables del señor". Unos capos los tipos

Podría abrumarlos con mis conocimientos sobre este tema, pero he decidico abstenerme

Anónimo dijo...

Jack, buenas tardes
Mi nombre no es del todo importante. Llameme Jan Palach. Lo conozco a través del blog de un amigo. No comparto absolutamente nada su posicion ideologica, pero la respecto a ultranza.
Planteado estos terminos, me gustaria algun comentario suyo acerca del aniversario de hoy: 21 de Agosto de 1968: 40 aniversario de la Primavera de Praga, cuando tropas de cuatro paises, comandadas por la URSS, invadieron la republica de Chechoslovaquia. Una republica que queria el socialismo, pero lo queria con rostro humano...
Un rostro que para mi modesto entender, el comunismo jamas va a tener.
Muchas gracias por su atencion

Jack Celliers dijo...

Hola Jan Palach.

Mi nombre tampoco es importante así que podés llamarme Jack, como hasta ahora.

Si observás un poco mi blog vas a ver que no soy de recordar aniversarios, a duras penas recuerdo mi propio cumpleaños. Hablo de lo que me dan ganas de hablar cuando me dan ganas de hablar.

De todas formas, lo que planteás no tiene nada que ver con el post, y francamente no me gustaría iniciar un largo debate que no viene al caso, al menos aquí. Mi posición contra el stalinismo es de todos modos clara. SI te interesa puntualmente ese tema podés:

a) Esperar que se me ocurra escribir un post acerca de ese tema.

b) Mandarme un mail y si querés lo discutimos.

Cordialmente.

JC.

brasil dijo...

Si vamos a hablar de fechas, hoy es 22 de agosto

Jack Celliers dijo...

Efetivamente.

Severian dijo...

Bueno, para dejarlo contento a Jan hablemos de totalitarismos. Al menos de lo que tiene que ver el diseño inteligente con ellos. Pero porque poco sé de la primavera de Praga (en el 68 yo no era ni proyecto), dejenme hablar del totalitarismo más cercano a mi experiencia: el imperio americano post caída del muro.

El totalitarismo no puede existir con una población instruída y despierta. Con personas que sean capaces de ver los hechos de todos los días y la relación entre ellos, que no se dejen engañar y que puedan pensar por si mismos, un régimen totalitario tiene los días contados. Por lo tanto cualquier imperio intentará que esas personas no existan.

Pero el problema para el imperio americano es que su economía depende de una tecnología altamente desarrollada que sólo puede ser mantenida por millones de personas con una enorme capacitación técnica. La constante "fuga hacia adelante" del capitalismo exige una fuente inagotable de innovación teconológica. Y para eso se necesita de gente como la mencionada en el párrafo anterior.

La contradicción resultante apunta a una salida natural: usar los sistemas públicos de educación básica para seleccionar una casta profesional de técnicos, ingenieros, médicos, científicos, etc. Quienes hagan una carrera y luego elijan la universidad, de modo de entrar a formar parte de dicha casta, proveeran al sistema de la innovación necesaria. Y a la vez, usar los mismos sistemas públicos de educación básica para mantener una educación mediocre entre entre la mayoría. Quienes no estudien una carrera universitaria serán personas con una instrucción superficial y estúpida con muy bajo nivel científico y un enfasis en la adaptación al sistema.

CReo que el diseño inteligente es una especie de prueba piloto en ese sentido.

Por si fuera necesario: no imagino esto como algun tipo de conspiración, sino que simplemente creo que mucha gente poderosa sabe lo que le conviene y actúa en consecuencia. Por ejemplo, a los financistas del partido republicano les resultaría muy desagadable que el habitante medio de un pueblucho de kansas se pareciera al de Los Angeles en su nivel de instrucción, y ve que en promover el diseño inteligente puede dar un paso en contra de eso.

El Lobo dijo...

¡Vaya!
Mire usted, Jack... Yo pensaba que eso del "diseño inteligente" era algo más complejo y sesudo, pero resulta que es solo una reelaboración de los viejos postulados tomistas, a los que únicamente se les dio una empanizada para volverse a servir.
Nada nuevo bajo el sol.

En fin... Es lo malo de debatir con fanáticos religiosos: siempre le zumban a uno los mismos argumentos, sólo que a veces los aderezan con soldados e inquisiciones.

Saludos muchos.

El Lobo dijo...

Por cierto... Su ejemplo del experto en lógica y su novia buena, además de ser preciso, me deleitó sobremanera.

Nacho dijo...

Severian: tal cual. El otro día en un examen de inglés me tocó traducir un texto (bastante naive, pero que se puede leer críticamente) que comparaba la educación en USA con la europea, y describía a la de USA como "islas de conocimiento de punta en medio de un océano de ignorancia", todo apoyado en un mar de datos que lo comprobaban, a diferencia de europa donde la educación básica es muy superior. En USA un alto porcentaje de personas no puede hacer una básica comprensión de texto. Es bastante revelador pensar para qué puede servir algo así. También lo es hablar con estadounidenses promedios, o leerlos discutir en foros. Increíble, uno piensa que Homero Simpson es una exageración hasta que ve algunas cosas.

Y la aclaración sobre la conspiración se acerca mucho a lo que pienso también. Los sistemas sociales simplemente se van adaptando a las necesidades de control y manipulación que haya, sin necesidad de un "diseño inteligente", de mentes perversas reunidas en un sótano diseñando planes... lo que mejor se adapta a las necesidades del sistema, sobrevive, por decirlo en términos evolucionistas. En términos marxistas sería otra muestra más de cómo las superestructuras aparecen para ser funcionales a preservar las estructuras. Por eso es importante dar lucha a nivel cultural, antes de que lo que hoy parece obviamente falso, un chamuyo, algo inaceptable, etc., aunque recién esté surgiendo, se consolide y empiece a parecer lógico, normal, natural e incuestionable.

alejandro dijo...

hola que tal... mi nombre es alejandro... anteriormente me habia registrado como "soy facho" y quise postear algo y no me aceptaba la contraseña o algo asi... el tema es que no podia entrar... quisiera imaginarme que fue un olvido mio y no que me hayan sacado del blog por mi nombre (soy facho)... soy medio paranoico quisiera que me aclaren ese detalle.

dicho esto, me llamo la atencion el comentario de severian sobre la constante "fuga hacia adelante" del capitalismo... de repente me pregunto: si innovan todo el tiempo, como se puede hacer un mundo diferente?... estan siempre dos jugadas adelante.
despues mi pensamiento siguio viajando y de repente se me ocurrio lo siguiente: si la revolucion la haran los oprimidos de la tierra (segun marx, no?) y parece que los oprimidos hasta ahora no pudieron o si lo hicieron fracasó y actualmente los oprimidos parece que lo que menos quieren es revelarse, talvez la revolucion la hagan otros oprimidos que si se lo quiere mirar desde una optica un poco rara en definitiva estan mas oprimidos que los oprimidos de marx... estos otros de los que hablo son (por favor no se rian): las maquinas!
si alguna maquina algun dia tomara conciencia de si (lo mas probable es que sea una computadora, ya que son las maquinas mas evolucionadas), puede perfectamente terminar con la opresion ya que tiene todos lo que necesita para hacerle frente a los malos: esta enojada, y es mas rapida, fuerte y inteligente... de hecho este tema se trata en un monton de peliculas (matrix, yo robot, blade runner, terminator, etc.).
que tul? espero alguna opinion, por favor si me van a bardear que no duela. saludos

Nacho dijo...

Alejandro: aunque no lo creas, algo de eso se discutió en este blog una vez. No exactamente lo mismo quizás, pero por ahí te interesa.

Jack Celliers dijo...

Alejandro: No te va a costar mucho encontrar a algún genial renovador del marxismo con la idea de que las máquinas son el nuevo sujeto histórico, no te preocupes.

von Eisberg dijo...

La palabra clave aquí me parece ser "diseño" (poco importa si es inteligente, inepto, atado con alambre, etc.).
Mi maestro Ronald Shakespear solía repetirnos: "Diseño es el acto humano que provee un orden significativo". Ergo, el diseño comporta una semántica o una intencionalidad equis, como bien señala el autor del blog. (Y, ahora que termino de leer todos los comments, no me sorprende ni un ápice que mi hermano espiritual Inspeculum haya citado al mismo Shakespear; o, tal vez, sí debiera sorprenderme y esta coincidencia es un milagro divino de conexión supraneuronal que tenemos con A.).
Coincido con Severian en que los seres humanos tendemos a divinizar los desconocido, porque lo desconocido asusta (el universo develado por Galileo aterraba a Blaise Pascal, todos lo sabemos). Pero no coincido tanto en cuando al orden del mundo. Si la comprensión de nuestro entorno es condición para nuestra existencia, en fin, estamos en problemas.
El concepto mismo de "orden" ya es tramposo, porque implica otros conceptos tales como "serie", "relación", e incluso "armonía o concierto". Es decir, aquí estaría operando una intencionalidad, una voluntad racional.
Para mí también esto del diseño inteligente tiene un cierto tufillo a cuento chino. Ahora bien, ¿no me van a decir que no es un gol de media cancha de las religiones en general esto de la "fe" y su relación con los "caminos insondables del Creador"? Ahí tenés una economía de recursos pasmosa: sin decir nada, lo explicás todo. Es genial.

Jack Celliers dijo...

Srta. VE, qué placer!

...si no pudieramos comprender el universo, nuestra especie ya no estaría aquí hace tiempo...

A mí también me patina la sentencia, digamos que reemplazamos "comprender" por "controlar". El ser humano ha tenido que decidirse por una fuga hacia adelante: un simio no particularmente ágil, ni fuerte pero con una inventiva ciertamente rica en variables si la comparamos con otros mamíferos. Así nos va.

Severian dijo...

Pero no coincido tanto en cuando al orden del mundo. Si la comprensión de nuestro entorno es condición para nuestra existencia, en fin, estamos en problemas.

bueno, welcome to the real world... ¡realmente estamos en problemas!

El cambio climático es un buen ejemplo (a mi es el que personalmente mas me sorprende) de la incomprensión de nuestro entorno mas inmediato y del riesgo en que esa incomprensión nos pone: no hay un sólo modelo creíble de cambio climático, realmente no se sabe lo que va a pasar en 30 o 40 años, aunque parece haber creciente evidencia de que algo está realmente pasando.

Burlamos a la selección natural, hasta ahora, gracias a que entendimos como funciona nuestro entorno. A medida que nuestro exito evolutivo hace crecer ese entorno, nuestra comprensión se tiene que hacer más profunda de modo de evitar que nos pongamos en riesgo. Cuando nuestro entorno es todo el mundo, un sólo error nos extermina a todos.

Jack: es imposible controlar lo que no se entiende, arrojar una piedra implica que, a un nivel intuitivo, entendemos las ecuaciones de movimiento de esa piedra en un campo gravitatorio. Nuestro cerebro ha sido moldeado por la evolución para ser capaz de modelar cualquier trayectoria de la piedra, es decir de resolver la ecuaciones que rigen su movimiento con la suficiente precisión como para hacer blanco. La ciencia nos permitió extender esta habilidad a sistemas con los cuales no hemos interactuado a lo largo de nuestra evolucion (digamos el nucleo atomico, o la estratósfera) y sobre los cuales nuestro cerebro no tiene intuición. El problema es cuando empezamos a interactuar con sistemas sobre los que incluso nuestros técnicas científicas son poco presisas. No tenemos ni intuición ni método y eso nos pone en riesgo. Y es ciertamente lo que pasa con la incidencia de la industrialización global en la atmósfera terrestre.

Peste dijo...

Al diablo, qué cosa linda, la conversa está girando para el lado de aquel post cosmológico que hizo roncha hace casi dos años.

No se me asusten, no voy a empezar a decir boludeces como aquella vez: me quedo en la admiración y me basta (por ahora, hace unos días quería responder con otro post).

Jack Celliers dijo...

Peste, inútil su intento de deschavarme: todo el mundo ya sabe que yo escribo siempre más o menos lo mismo.

Peste dijo...

Para escribir siempre lo mismo, tiene una variedad curiosa. Si cree sinceramente haber compuesto menos posts de los que Blogger registra, es que está necesitando un editor.

A riesgo de ser malinterpretado o de olvidar a qué iba con esto: el quid para los afectados de teología es el encuentro inconmensurable entre seres inteligentes (dotados de alma, supongo que se dice en la jerga) y un Universo indiferente.

Ampliaré, si me acuerdo y no me pisa Milko, digamos.

anais dijo...

Hola, Jack!

Vi tu comentario en el mundo... y aquí va una especie de devolución la respecto.

Todo lo que puedas leer allí no tiene pretención ni de educar, ni de homenajear, ni mucho menos (ni mucho más)

Solo son palabras a propósito de algo y porque ese algo tiene mucho que ver conmigo. Cuando busqué algo así como una entrada biográfica de Borges me resultó simpática esa, porque era total y absolutamente anti diccionario. Y, acto seguido, escribí lo que él es para mí, el por qué de esos dos textos y no otros.

Bueno, grax por pasar.

Vuelvo después, porque por aquí hay bastante para leer.


Güena salú y malos istintos.

a!

von Eisberg dijo...

El cambio climático es un ejemplo excelente, Severian. Al respecto, recomiendo el documental "An Inconvenient Truth".
El problema me parece que tiene varias aristas. Por un lado, la comprensión, digamos, científica o técnica del mundo entra en conflicto con la comprensión política (oh, hablemos a calzón quitado, con los INTERESES políticos). ¿Estados Unidos firmará algún día el Protocolo de Kyoto o preferirá continuar con sus políticas de producción?
Por otra parte, creo que podemos decir con bastante justeza que ahora más que nunca en la historia de la humanidad tenemos una amplia comprensión de nuestro entorno. Por desgracia, tener una amplia comprensión y aplicar acciones responsables no parecen ir de la mano.
Y hay un último factor que desearía considerar. El riesgo de llegar al fin de nuestra existencia como especie es hoy en día mucho mayor que el que podría haber habido, por ejemplo, en la Edad Media, porque a los factores naturales o azarosos (ej: un cuerpo celeste que entre en colisión con la Tierra, una epidemia de proporciones globales, etc.), se suman los riesgos que nosotros mismos, en nuestra infinita sabiduría, hemos sabido crear. Y hemos sido tan competentes en esto que, con sólo apretar un botón, podemos volar por los aires medio continente.
A veces me pregunto si la evolución técnica y epistémica de nuestra especie guarda una relación inversamente proporcional con nuestra evolución psicológica y adaptativa.
En fin, me asaltan las usuales dudas de viernes a la tarde. Y, además, constato con imperdonable autocomplacencia que me he ido un poco de tema. Disculpemén, ruégoles.

CANCEROLAZO dijo...

ante una tesis tan espléndida cualquier falacia cometida por su autor resulta baladí-dice Borges y yo suscribo si la perífrasis reemplaza "tésis" por "prosa".

¡un placer sutil leerlo!

ya iré afinando mi aparato raciocinante para no incurrir en procaces exabruptos...

mi principal línea argumental será que el capitalismo entendido como el aprovechamiento colectivo de algo que fuera impulsado por la avaricia individual está inscripto en la biología: Natassja Kinski no corteja nuestro heróico deber de replicar la especie, sino nuestra ególatra lujuria.

admiro este blog diversamente y le aclaro mis humildes Weltanschauungens: soy una suerte de marxiano irónicamente esperanzado en encontrar errores garrafales de concepto en el Moro para rescatar otras formas de socialismo.

y como dijeron mis queridos Rudy y Eliahu Toker,hasta ahora el único socialismo internacional que funcionó fue el antisemitismo!

Jack Celliers dijo...

El marxismo suele ser criticado sobre la base de que supuestamente considera ingenuamente al hombre "bueno". Este tipo de crítica cree representar un pensamiento maduro y reflexivo que ha visto al hombre "como realmente es": egoísta, competitivo, etc. Generalmente las dosis de esta sesuda crítica se administran acompañadas de palmaditas en la espalda del marxista ingenuo que aún cree en los angelitos bolcheviques.

Lo curioso es que esta ideíta del "capitalismo inscripto en los genes" del hombre es tan tópica, gastada, y obviamente interesada que parece mentira que aún hoy sea repetida por gente pensante. En general me parece que no se trata de falta de inteligencia, sino muchas veces de ex simpatizantees de eso que pensaban era marxismo, que decía que el hombre era "bueno". Y como resulta que no era "bueno" (solidario, generoso), resulta que ahora es "malo" (competitivo, egoísta). Oh desilusión.

Bueno, mire camarada: el hombre no es nada. No es "bueno" ni es "malo". No es competitivo ni solidario. Ese verso pseudodarwiniano es para deslumbrar a adolescentes pavas con posturita de cínico, pero no resiste el menor análisis serio.

Tampoco resiste el menor análisis eso de que el antisemitismo es socialismo. Del pensamiento judío han salido cosas mucho más inteligentes que esa pelotudez.

Pero bueno, supongo que el epigrama es muy tentador y lanzar frasecitas es una forma cómoda de obtener ciertos aplausos. Pero a mí me parece que el pensamiento es un poquitín más complejo que eso, y prefiero prescindir de ciertas admiraciones fáciles.

No se olvide que en última instancia el nazismo, Hiroshima y el Turco Julián también pueden ser justificados con la inscripción en los genes de la malhadada naturaleza humana. Matamos seis millones... ¡es que somos incorregibles, vea! En el fondo se trata del relato bíblico y la Caída.

Qué quiere que le diga, me parecen huevadas que cierta gente con mucha guita está muy interesada en difundir. Y Ud. les hace el laburo gratis.

Salute.