29.1.07

Peronismática Eclesialista

Empecemos con una buena noticia: sabemos que en Argentina, cantemos loas al Señor, los sindicatos están bien lejos de la insidiosa infiltración marxista.

Mientras en otros países nunca falta en los gremios el comunista gritón que vocifera sloganes destructivos e insensateces acerca de la lucha de clases y denunciando vaya a saberse qué inexistente explotación, en los sindicatos argentinos se han impuesto líderes colaborativos, razonables y negociadores hasta el anonadamiento.

Y en esto, amigos, mucho hay que agradecer a la impar ideología peronal con su ínclito tercerposicionismo que ha descubierto el justo medio entre el capitalismo y el asado de tira.

Esta perontogenia de nuestros sindicatos los ha vuelto asimismo profundamente cristianos, católicos, creyentes, fervorosos, religiosos, rezadores. Un poco más y diríamos místicos.

Invito al amable lector a saborear un ejemplo: coherente con la inquebrantable defensa de los intereses de los trabajadores, y decidido a hacer todo lo que esté a su alcance para defender el derecho de los obreros, el Sindicato de Empleados de Comercio ha plasmado en el siguiente volante un mensaje a los trabajadores proponiendo esta audaz acción, muestra de dignidad combativa aliada al más sólido sentido común:


Como se ve, el sr. Cavalieri, dueño... perdón: dirigente del SEC no escatima recursos cuando se trata de la lucha por los inalienables derechos del trabajador. Nada de medias tintas: defensa pura y dura de los laburantes, acciones concretas y medidas que sin duda llevarán a los empleados de comercio a unas mejoras en su nivel de vida que reíte del Primer Mundo.

Invitar a los trabajadores a pedir por sus derechos en la iglesia es una medida que uno no sabe bien cómo tomar: si como último recurso de la desesperación, si como ironía feroz... o como lo que es, una real invitación a que los laburantes pidan por lo suyo ¿en la Plaza de Mayo? ¿frente a las oficinas del patrón? No señor, esos no son los lugares adecuados, cabeza hueca. El lugar adecuado, idóneo y lógico es, claro está, la iglesia.

¿Para qué huelgas, marchas, organización, conflictos y esas cosas desagradables? ¿Acaso alguien duda de la eficaz intervención divina? ¿A quién se le puede ocurrir la estupidez de plantear medidas de fuerza cuando basta con una misa para que los salarios se disparen al cielo? Sólo a los rojos resentidos de siempre, claro, que nos dirán que a la iglesia se va a llorar.

Ahora bien, las buenas acciones generan buenos frutos. Veamos entonces los logros del sr. Cavalieri al frente del sindicato mercantil en su larga (muy larga, más de treinta inconcebibles años) y feliz gestión. El lector (y sobre todo el empleado de comercio) sabrá si agradecer al sr. Cavalieri, a San Ignacio de Loyola, a Dios Nuestro Señor o a todos juntos de manera separada, sucesiva o aún simultánea.

En primer lugar, los salarios. Veamos que el salario de convenio mercantil (por lo demás, uno de los más favorecidos comparativamente hablando) debe andar por los 900 mangos. Con premios y demás agregados extorsivos que se le ocurran al patrón se podría ir a unos... ¿1.300? ¿1.500? Calculo con pocos datos, cualquiera puede corregirme, es que me marean estos montos exhorbitantes. Esto por 45 horas de trabajo semanal, también estipuladas por el convenio.

Esto, claro, cuando el convenio se respeta.

Ah... perdón: es que no siempre se respeta.

Y no, no siempre. ¿Ud. que quiere, insaciable? Un repositor de un hipermercado, esos que hacen ganancias varias veces millonarias (aclaración: el hipermercado, no el repositor), cualquiera sabe que el pibe (y no tan pibe) labura mucho más por mucho menos.

Veamos un análisis que he leído
por ahí:

Actualmente, la mayoría de los empleados de comercio como tantos otros asalariados, salvo honrosas excepciones, trabajan sábados y domingos, seis días por semana con un solo franco, pese a que su convenio establece 45 horas de trabajo semanal con medio sábado libre y domingo en familia… A los integrantes de la familia mercantil no les son abonadas las horas extras, no se les reconoce el descanso a mitad de la jornada y son explotados con "legitimidad" en shoppings e hipermercados en los cuales llegan a trabajar hasta bien entrada la madrugada y más de 12 horas diarias.

Más del 50% de los empleados de comercio "legales" tienen blanqueada la mitad de un sueldo de convenio, es decir, una jornada reducida aunque trabajen ocho o más horas diarias, mentira legitimada por la patronal con conocimiento y complicidad de la burocracia sindical para realizar menos aportes patronales y abonar menores indemnizaciones a la hora de los despidos. Más del 50% de los empleados de pequeños comercios trabajan en negro y perciben aún menores sueldos que los establecidos por la miserable escala salarial de convenio.


Evidentemente, el caro lector lo ha adivinado: ridícula propaganda marxista que quiere hacer flaquear la fe de los trabajadores. Resentidos que no conocen la feliz realidad que Cavalieri y San Ignacio mediante abruma de holgura a los obreros argentinos.

Porque no cabe duda de que los trabajadores son plenamente felices con la dirección de su sindicato, que en los sindicatos la democracia obrera es una realidad cotidiana, que cada trabajador es escuchado, que sus planteos son considerados con suma atención y que el menor problema que surja será solucionado de manera veloz y expeditiva por Madonna Quiroz o algún otro intelectual orgánico.

Así que a rezar. A rezar mucho. Ese es el camino para los trabajadores argentinos. El que no lo entienda podrá votar a otra lista.

Si la encuentra.

24.1.07

Introducción al esperanto.

Bueno, hoy vamos a atacar con un plato distinto. A ver cómo me sale.

El origen y los antecedentes.

Allá por los años 1860 y pico un judío polaco, el doctor Ludwig Zamenhof, tipo muy pobre, más bien ingenuo e idealista pero de una tenacidad e intelecto notables comenzó la tarea de crear lo que hoy se conoce como esperanto.

No vamos a contar la historia de Zamenhof precisamente porque es muy interesante y merece un post aparte.

El esperanto es un lenguaje que fue inventado para ser una lengua universal. Su nombre lleva implícito el ideal de Zamenhof: esperanto significa "esperanzado" (precisamente en esperanto) pseudónimo adoptado por Zamenhof, dado que suponía que la creación de un lenguaje internacional con pocas reglas sencillas e invariables y gran acople de significados a casi todas las lenguas importantes del mundo serviría para anular la incomprensión humana, acallar el estruendo de las guerras y lograr la hermandad universal. Una bienintencionada confusión de causa con consecuencia, probada por el hecho de que el esperanto, a pesar de sus ventajas, ha tenido muy poca difusión, aunque Internet lo ha revitalizado bastante.

Ha habido intentos previos: el Volapük del holandés Johann Martin Schleyer, o las Interlinguas (la de Peano y la moderna). Borges nos habla también del lenguaje analítico de John Wilkins (escrito que recomiendo), pero creo que ninguno llega a la elegancia, economía y sencillez del esperanto.

Así que vayamos al esperanto. Como se dijo se trata de un lenguaje con pocas (16) reglas fijas e invariables, 100% fonético y especialmente accesible a los hablantes de lenguas romances. Pero lo más interesante que tiene es la elegancia y economía de recursos para crear significados con muy poco esfuerzo.

Conjugando al toque.

Por ejemplo, tomemos los verbos y conjuguemos en presente del indicativo el verbo esti = ser o estar.

Mi estas
Ci estas
Li estas

Ni estas
Vi estas
Ili estas


No hay conjugaciones, verbos irregulares ni defectivos. Las personas son invariables y para crear el pasado y el futuro la regla es sencilla: muta la vocal de la terminación:

"a" para el presente (estas).
"i" para el pasado (estis).
"o" para el futuro (estos).

Con esto ya podemos conjugar de memoria tres tiempos del verbo esti y de cualquier verbo que se nos proponga (kanti = cantar, legi = leer, etc.); todo esto ya al primer contacto con el idioma.

Participe del participio.

Pero las lindezas cancheras del invento son otras. Veamos lo que pasa con el participio en cualquier lengua. Hasta donde conozco, en todas las lenguas importantes (inglés, francés, español, italiano, rumano, alemán, ruso) el participio es siempre pasado, estamos acostumbrados a eso. Observemos como se dice "casa construida" en esperanto:

Domo konstruita.

Hasta aquí nada del otro mundo. Pero por la misma sencilla regla de vocales enunciada más arriba es posible crear los participios:

Domo konstruata = (participio presente) "casa que se está construyendo".
Domo konstruota = (participio futuro) "casa por construirse" o "a construir".

Y saltan a la vista los penosos esfuerzos e ineptas piruetas que tienen que hacer el castellano y otros idiomas para lograr un resultado muy impreciso allí donde el esperanto gasta dos palabras en expresar lo mismo con toda claridad: si hay participios pasados, ¿por qué no presentes y futuros?

Así ya a esta altura es facilísimo hacer frases como:

La domo estas konstruata = La casa está siendo construida.
La domo estos konstruita = La casa estará construída.
La domo estis konstruota = La casa estaba por construirse.
La domo estos konstruota = La casa estará por construírse.

Y así.

Fíjese en los sufijos.

Sigamos: Vimos algunos ejemplos de verbos, y la regla invariable es que toda palabra terminada en "i" es un verbo en infinitivo. De la misma forma:

Toda palabra terminada en "o" es un sustantivo.
Toda palabra terminada en "a" es un adjetivo.
Toda palabra terminada en "e" es un adverbio.

Juno = (sustantivo) juventud.
Juna = (adjetivo) joven.
June = (adverbio) juvenilmente.

Maljuno = (sustantivo) vejez.
Maljuna = (adjetivo) viejo.
Maljune = (adverbio) viejamente, de manera vieja.

Ebrio = (sustantivo) ebriedad.
Ebria = (adjetivo) borracho.
Ebrie = (adverbio) ebriamente, borrachamente.

Obsérvese la confusa variablidad del castellano para transformar adjetivos en sustantivos (terminaciones "ud", "ez", "ad") mientras que en esperanto cualquier adjetivo es fácilmente "sustantivable" y aún "adverbiable" sin esfuerzo.

El esperanto cuenta con un sistema de prefijos y sufijos que permite hacer cosas muy interesantes. Veamos algunos:

ul = Sufijo que designa a un individuo poseedor de una característica, así como en español los adjetivos pueden usarse también como sustantivos. El esperanto hace una diferenciación clara:

Nigra = (adjetivo) negro.
Nigrulo = (sustantivo) un negro.
Ruga = (adjetivo) rojo.
Rugulo = (sustantivo) un rojo (podría ser un comunista, uno de independiente, etc.)

E igualmente:

Ebriulo = (sustantivo) un borracho.
Junulo = (sustantivo) un joven.
Maljunulo = (sustantivo) un viejo.

Veamos otros sufijos:

st = Sufijo que designa a quien ejerce la acción, por profesión u oficio.
em = Sufijo que indica amor o afición por algo.

Así que:

Laboro = (sustantivo) trabajo.
Laboristo = (sustantivo) trabajador.
Labora = (adjetivo) trabajoso, laborioso.
Laborema = (adjetivo) laborioso, que ama el trabajo.

Por ejemplo: en español el concepto "joven trabajador" es ambiguo. Como no sabemos el papel de cada término (adjetivo o sustantivo) no sabemos si se trata de un joven que ama el trabajo, o simplemente un trabajador joven. En esperanto en cambio:

Juna laboristo = trabajador joven.
Laborema junulo = joven laborioso.

Otro sufijo interesante es = Sufijo despectivo ("ĉ" se pronuncia como "ch" en castellano)

Ĉevalo = (sustantivo) caballo.
Ĉevalaĉo = (sustantivo) caballo malo, matungo.

Ebria = (adjetivo) borracho.
Ebriaĉa = (adjetivo) en pedo mal.
Ebriulaĉo = (sustantivo) Un borracho mal, un borracho del orto.

Junulaĉo = (sustantivo) pendejo.
Junaĉe = (adverbio) pendejamente.

El esperanto es un lenguaje de reglas más que de términos, y esto es precisamente lo que permite deducir y aún crear estos últimos con enorme libertad. Un buen ejemplo se encuentra en la frase:

La ebriulo aĉe insultis. = El borracho insultó groseramente.

El término aĉe es en realidad la mera combinación de dos sufijos: "aĉ" (sufijo despectivo) y "e" (adverbio) que dan la idea de despectivamente, malamente.

Así también, usando el sufijo em que indica afición podemos decir:

eme = (adverbio) aficionadamente, con apego.
ema = (adjetivo) apegado, aficionado.
emulo = (sustantivo) un aficionado.

Lo notable es que estas palabras son deducibles sin necesidad de haberlas aprendido, la mayoría de ellas yo las "inventé" sin haberlas leído en ningún sitio.

Engendrando criaturas verbales. Mójele la oreja a Lacan.

Los lenguajes naturales se han desarrollado en el reino de la necesidad y sobre la marcha. El hombre primero empezó a nombrar las cosas y luego extrajo los conceptos comunes generales que le permitieron sistematizar el lenguaje. Por eso la estructura lógica de las lenguas modernas es el resultado de la lucha entre la sistematización y la costumbre.

Pero el esperanto está desde el principio orientado a conceptos de orden general, así que todos sus términos responden a las reglas establecidas. Esto permite la creación de algunos monstruos verbales perfectamente lógicos desde el punto de vista conceptual que en otros lenguajes no se pueden sintetizar en términos que no queden artificiosos.

Por ejemplo:

Konstruito: (sustantivo) si tomamos el participio pasado konstruita (construido) pero lo terminamos en "o" se convierte en sustantivo. He aquí el posmodernísimo vocablo "constructo" (que en español, además de no existir, suena a "eructo"). La realidad es un constructo creado por el discurso, licenciado Bernardez.

Pero el esperanto, si quisiéramos realmente sobrepasar a todo el posmodernaje en el fetichismo de la palabra, nos brinda recursos de elegante economía que nos permiten lindezas como estas:

Konstruato: (sustantivo) Lo que está siendo construido. Más de un Lacan de Villa Luro ha forzado al castellano a parir un contrahecho equivalente: "construendo".

Konstruoto: (sustantivo) Lo que está por construirse, "lo a construir". Orgasmo de Derrida.

Y podemos desvariar con el participio que se nos ocurra:

Lerni = (verbo) aprender.
Lernita = (participio pasado) aprendido.
Lernito = (sustantivo) lo que se aprendió.
Lernato = (sustantivo) lo que se está aprendiendo.
Lernoto = (sustantivo) lo que se aprenderá.

Los esperantistas suelen teñir el uso de esta lengua con algunas alusiones ingenuotas al porvenir de la humanidad, y algunas huevadas políticamente correctas de poco o ningún valor. Pero el aspecto puramente lingüístico del esperanto es más que interesante.

El único defecto que le encuentro es que no es nada eufónico, su elegancia técnica contrasta con un sonido que parece una mezcla cocoliche de tano alcoholizado y turco.

Bien, vistos los resultados del post anterior creo que con éste llegaremos al tema que me interesa realmente que, como habrán adivinado, es el peso político de la patota sindical peronista.

Buenas tardes.

15.1.07

Lógica aristotélico - peronista

Argentina. Se extrañaban estas muestras de la audacia intelectual nacional. No es raro que todavía aquí se considere a la realidad una construcción del discurso.

Es que señores, el discurso argento es tan poderoso, tan denso que su peso específico es capaz de demoler lo que nos rodea y reconstruirlo mágicamente dejando en la inopia, la patidifusión y el desconcierto al materialista más recio:

- Disparé porque no quería matar a nadie.

Y yo como un boludo perdiendo el tiempo con la dialéctica.

Permiso, me voy a tomar una absenta, a ver si me despierto.

5.1.07

Los maricones

Los maricones andan sueltos. Ser maricón y actuar como un maricón no representa ningún riesgo hoy día, se puede ser maricón impunemente.

Por supuesto no me refiero a los homosexuales. Se puede ser homosexual y ser valiente. Y se puede ser hetero y un marica de cuidado.

Los maricones nunca van de frente, nunca atacan si no están seguros de ganar, y cuando lo hacen tienen que causar el mayor daño posible ya que temen las reacciones. El maricón tiene miedo y es su propia cobardía la que lo hace temible. Un cobarde es infinitamente más peligroso que una persona de coraje.

El plural está justificado ya que siempre actúan en grupo. Y por su propia naturaleza es lógico que siempre elijan el bando del más fuerte. Los maricones son ideales para defender al poder.

En los ’70 se llamaban a sí mismos "patota", y a confesión de partes las pruebas sobran. Los maricones se ensañan con el enemigo vencido por la sencilla razón de que ninguna victoria les puede dar el valor que no tienen.

Ideología política no poseen ninguna en el sentido estricto. Toman prestada la de sus empleadores y le agregan obsesivas alusiones al honor, a la lealtad y a la rectitud. La razón es que carecen por completo de nada que se les parezca. Tienen por el contrario mucha semejanza con las mafias, y suelen estar conectados con ellas, con la diferencia de que un mafioso tiene al menos la dignidad de asumirse como tal: una forma de hacer negocios. Los maricones en cambio son incapaces de ser delincuentes hechos y derechos con los riesgos que eso conlleva, ellos necesitan siempre la protección del poder.

Los maricones no hacen la guerra. Secuestran, torturan, desaparecen. Ni siquiera se puede decir que realmente maten ya que quien mata pone la firma. El maricón prefiere no dar la cara. El concepto Noche y Niebla, inventado por los nazis, es una obra maestra de la mariconada profunda.

Les encantaría ser guerreros pero el culo se les disuelve si tienen que enfrentar a un enemigo mano a mano. Atacar de frente no saben ni se les ocurre, por eso para ser un maricón de fuste es necesario carecer por completo del sentido de la vergüenza ¿Cuál tener si se ha elegido defender los intereses de otros? Es por eso que la patria tampoco se les cae de la boca. Para ellos la patria no son los argentinos sino quien paga, y cuando hubo que enfrentar al enemigo inglés ya sabemos lo que ocurrió. Los ejemplos sobran y fatigan.

El maricón es experto en amenazar. La amenaza es su herramienta. Prefiere neutralizar al enemigo amenazándolo que actuando ya que el maricón es un obseso del mínimo riesgo. Como vive cagado de terror necesita sembrarlo. Y es bueno en eso: ataca a los hijos, a los familiares, a los seres queridos.

El maricon habita la oscuridad, el lumpenaje, el delito. Huele mal.

A los maricones se los derrota no cediendo. Obligándolos a salir del agujero. Es difícil. Desgraciadamente las fuerzas de seguridad, los servicios de inteligencia y las fuerzas armadas están repletas de maricones, en esa zona infecta que mezcla las instituciones y el delito. Pero hay que saber que combatir es precisamente lo que no saben hacer ni harán nunca a menos que estén muy pero muy seguros de ganar. A la mínima alarma que les haga sospechar una reacción popular, a la menor señal de que el caldo se pone espeso y la gente se hinchó las pelotas largan todo y corren.

Tuvimos una muestra recientemente de cómo corrieron, precisamente la doble muestra de su debilidad y su peligrosidad. Ahora es precisamente cuando hay que ir a buscarlos a donde estén; y si la policía no puede, entonces habrá que ayudarla: hay vecinos, hay laburantes, hay militantes, hay ojos y oídos y manos en el pueblo.

No hay nada que celebrar hasta que no se los identifique y se los castigue. Porque es precisamente la debilidad, la confusión y la indiferencia lo que hará que vuelvan.

24.12.06

Post navideño

Sí señores, yo festejo la navidad. No me vengan con que no es propio de un marxista, está todo bien con el camarada Jesús.

Además cada navidad me atrevería a decir que reflexiono más sobre el Flaco que más de una familia de esas que figuran como católicas y que lo único que les interesa de la navidad es hacer shopping (en España cada familia gasta un promedio de 600 euros en regalos, una salvajada consumista de estos campesinos enriquecidos).

Por supuesto, a los que de verdad creen les mando un saludo y una imagen de mi arbolito:


Bueno, claro que la estrella no es muy ortodoxa. Un obrero y un campesino se juntaron y la pintaron de rojo, y se dejaron ahí sus instrumentos de trabajo: una hoz y un martillo. Yo creo que Jesús no se enojaría.

Si alguien me acusa de hereje, creo que no soy el primero en esto de las adaptaciones. Sabemos que en ningún lado dice que Jesús haya nacido un 25 de diciembre, y que sospechosamente la iglesia ha hecho coincidir el nacimiento del Barba con la paganísima Fiesta del Solsticio.

Así que si de heterodoxias hablamos...

Salutes.

19.12.06

La piedad como lujo (Ah mon cher Jean-Claude...!)

Miren qué interesante esto: unos jóvenes parisinos han decidido vivir en la calle para experimentar lo mismo que viven los indigentes.

"Siempre me compadecí de los desamparados, pero sin experimentarlo es imposible comprender lo difícil que es" nos explica uno de estos genios.

El primer detalle que llama la atención son las carpas: muy buenas carpas. Yo no sé si en París los indigentes viven en carpas, me parece que no, porque conozco París y si bien no he vivido como ellos al menos los he observado bien: carpas no tienen.

Pero bueno, digamos que estos sufridos muchachos quieren hacer la experiencia pero tampoco la pavada, macho.

Sin embargo yo creo que hay que ayudar a esta buena gente. Ayudarlos a compenetrarse con el tema. Como primera medida yo les retiraría súbitamente las carpas en medio de la noche, como para que de verdad sientan lo que siente un ñato que simplemente no tiene dónde refugiarse.

Y como segunda medida creo que sería de enorme ayuda expropiarles sus respectivas casas. Así un funcionario se presentaría frente al aprendiz de indigente y le comunicaría que de aquí en adelante ya no tiene a dónde carajo volver, así que váyase acostumbrando.

Porque la verdadera experiencia es esa, muchacho: no tener casa, y no rajarse de paseíto un rato. El frío y el hambre - estoy seguro - se deben sentir de manera muy distinta cuando uno se somete voluntariamente a ellos "para ver cómo es" que cuando se sufren deseando intensamente calmarlos sin tener con qué, como les pasa a los verdaderos indigentes.

Esta es, señores, la Europa pelotuda.

11.12.06

Las dudosas virtudes de la duda

No hace mucho, escuchando el programa en podcaster (no sé si equipararlo con la radio, pero digamos que tiene algo de parecido) del amigo Niño Barroco, me encontré con uno en el que el infante de marras reflexiona extensamente sobre algunos temas que nos hemos tirado por la cabeza varias veces.

Niño Barroco empieza cortejando a nuestra amiga la duda. ¿Quién no la conoce? En los tiempos que corren es una especie de superestrella, el pensamiento contemporáneo de ultimísima hora, ese que suele envejecer desastrosamente y que – observen la finesse – me resisto a llamar "posmo", adora la duda. Y Niño Barroco está, es mi prescindible opinión, subido a este tren, paradójicamente con total convicción.

La primera reflexión que me produce escucharlo es que a mí el pensamiento de moda no me gusta. Nada peor que una idea convertida en opinión pública. Y esto vale también para aquellos tumultuosos ’70, creo que está claro que los psicobolches de oficio tampoco han sido santos de mi devoción.

La segunda reflexión salta ante la frase clave de Niño Barroco durante su monólogo: "A mí me encanta dudar". Creo que podemos empezar por acá.

¿Qué cosa es la duda? A mi me parece que se trata de la incapacidad admitida de tomar un camino, una posición o una decisión. La duda es lo contrario de la opción. Y hoy nos cansamos de escuchar por todos lados que la duda tiene un alto mérito, que la certeza por el contrario es peligrosa, que tener certezas es autoritario, feo, mientras que dudar es genial y muestra de gran inteligencia. Esto nos dicen.

Me permito dudarlo, si puedo socarronear un poco.

Me parece que si uno se pone un poquito dialéctico (y casualmente la dialéctica, mina que me gusta mucho más, aparece siempre en los debates interesantes) la duda está muy bien siempre que evidencie una incapacidad para optar debida a nuestra falta de información o de datos que nos permitan tomar una postura. Falta de información o de datos que la duda debería impulsarnos a remediar. En otras palabras la duda es interesante en tanto apunte a liquidarse a sí misma.

Porque si uno se instala cómodamente en la duda, si a uno le "encanta dudar" como a nuestro barroco amigo, entonces mágicamente la duda deja de ser duda y se transforma en postura, en convicción. Una convicción que prohíbe a todas las otras, o sea: la más estéril e inútil de las convicciones, se trate el tema que se trate.

Sospechar de toda convicción y someterla a prueba está muy bien, no hay que aceptar nada a priori. Pero siempre y cuando este "no aceptar" tenga como motivo la falta de elementos para hacerlo. Si el "no aceptar" se convierte en una postura de principio, entonces estamos simplemente ante la falta de voluntad para recabar información, estamos lisa y llanamente ante el elogio de la ignorancia.

A mí me parece que ni la duda ni la certeza indican la inteligencia o la honestidad de nadie. Se puede dudar y se pueden tener certezas, y en ambos casos se puede ser una persona reflexiva e inteligente, una persona deshonesta o un simple tarado.

El estrellato mundial de la duda permite a innumerables ignaros posar de gente sesuda y reflexiva. "Mire, yo dudo de todo" nos dice muy orondo un tipo que simplemente quiere ahorrarse la mucho menos prestigiosa frase "Mire, no tengo idea de nada". Lo bueno de la duda es que no exige conocimientos, más bien es necesario rechazarlos para poder permanecer cómodo en ella.

Este estrellato tiene una razón de ser: luego de la derrota de los proyectos que vislumbraban una sociedad mejor (históricamente no tan alejados pero que se nos antojan prehistóricos) estamos tan desorientados en el mundo del capitalismo salvaje y triunfante, que a esta altura ya creemos que la posición natural de la mandíbula es colgando.

Tenemos tanto miedo de equivocarnos, de embarcarnos en lo que sea, que no nos damos cuenta de que ya estamos embarcadísimos en el proyecto de quienes sí conservan convicciones muy firmes: numeritos de varias cifras en la cuenta corriente ayudan a sostener profundas certezas, incluso convertirlas en piadosos dogmas religiosos.

En la volteada cae la ciencia. Pobre la ciencia. Las variantes del relativismo cognitivo que nuestro muy amigo Alain Sokal desenmascaró con tanto humor y elegancia tienen el mismo origen. Claro: la ciencia puede ser usada para el mal, los laboratorios hacen negocio, etc. etc. La ciencia carga ahora con las miserias del capitalismo, y la culpa de Hiroshima y Nagasaki, como todos sabemos, no es del imperialismo sino de la física aplicada.

La solución para esto recetada por el pensamiento desnutrido es "¡Desconfiemos del pensamiento científico!", algo así como combatir la especulación inmobiliaria recomendando a la gente vivir en los caños. En lugar de tener el buen sentido de democratizar el pensamiento científico, de promover organismos democráticos de control que impidan el uso de la ciencia en contra de los intereses de la gente, Niño Barroco nos dice: "la ciencia es también una práctica, así que desconfiemos de la ciencia". Lo gracioso es que cuando alguien plantea que sería más lógico desconfiar de las clases dominantes Niño Barroco suele descalificar la advertencia por paranoide, improbable y conspiranoica.

Y por último, la violencia. Es el caso más trágico y el más delicado. Niño Barroco vincula las certezas con la violencia. Claro, para ejercer la violencia hay que contar con certezas, en general la violencia dubitativa es más bien rara: imagínense uds. pegarle un tiro a alguien sin saber muy bien por qué, o no decidirse entre poner una bomba en un cuartel, un partido de izquierda, o un baile de disfraces.

Así que la violencia exige certezas. Y la violencia no es buena, así que esto parecería abogar a favor de la duda. Lo malo es cuando alguien ya la utiliza ¿Qué hacer cuando el sistema cae encima de miles de personas? ¿Aconsejarles la duda? ¿Prevenirlos contra las certezas? ¿Decirles que la violencia es mala? Supongo que los fregados por el sistema nos contestarán que saben bien lo mala que es la violencia porque se la bancan todos los días.

Entonces ¿por cuánto tiempo más seguiremos en esta dudofilia? Yo espero que no demasiado. Porque mientras nos complacemos en las delicias de la duda hay otros que están desmontando el escenario y arreglándolo a su gusto con una idea muy precisa de lo que quieren.

Y a ellos nuestras dudas les importan muy poco.

29.11.06

Entrevista

No, no la hago yo, me la hicieron a mí. El amigo ROME me hizo un reportaje.

Mirá vos che.

23.11.06

Punga argento contra el imperio.

Ella va donde se le canta, claro. Para eso es la hija del idiot... del Presidente de la Potencia Número Uno. Ella tiene permiso para consumir todas las drogas que se le ocurran sin ser molestada porque los poderosos jamás transgreden la moral y las buenas costumbres hagan lo que hagan. El placer de un pobre es siempre indignante y repulsivo, mientras que el de un poderoso impone el respeto de la liturgia; vamos, no me va a comparar a Barbarita Bush con un lumpen de San Telmo.

Y justamente andaba por San Telmo ¿quién se iba a imaginar? Uno se pregunta qué pensará de Buenos Aires esta chica, y probablemente no piense nada: un segundo atrás del otro de una vida consagrada a vivir un segundo atrás del otro. Y no es por ponerse pesado contra ella, quizás es inteligente y sensible. Quizás le importa algo. Pero lo más probable es que sea una inimputable.

En eso estaba, de incógnito en un restaurante rodeada de sofisticados guardaespaldas con microfonito invisible y anteojos oscuros, gringamente hieráticos y tan convencidos de sí mismos, con el regocijo de su parafernalia celosamente oculto. "I’m a pro" piensan. "I’m protecting the Free World" piensan. Intentan no pensar en cambio que podrían estar vendiendo droga en el Bronx, o en la insignificancia de sus nombres, entre los que seguro hay mucho Tony Cardoso o Williams Pereda.

Los gringos estaban tan concentrados en estar concentrados que lógicamente no podían ver a un ladrón argento, especie escurridiza mezcla de artesano e instantáneo psicólogo urbano, capaz de detectar en la actitud, los gestos y la mirada del gil ese segundo imperceptible en el que está justito maduro para cosechar su cartera, su tarjeta de crédito, su celu y su billetera dejando a cambio una enseñanza zen: "Tu espejo te devuelve la imagen de un capo. Funciona mal".

Así que el punga se hizo la cartera de la rubia, pasando discretamente de costado como un monje chino entre orangutanes borrachos, un guerrero de lo mínimo. Su mano ejecutó con elegancia y discreción un pase maravillosamente indoloro, como si ese bolso de mujer fuera su propiedad de toda la vida. Perfecta sincronización con el Orden Universal con el que nuestro punga se tutea en esos momentos, precisamente porque nada la importa menos.

Y seguro que en la fascinante cartera se encontró con cosas triviales: pañuelitos de papel, una billetera con fotitos, papelitos anotados y claro: el celu y los dólares que habrá limpiado antes de dejarla en una pizzería.

Parece nomás que los imperios están construídos por hombres, así que no será descabellado pensar que los hombres pueden derrumbarlos. El punga sin pensarlo siquiera nos acaba de enseñar que se trata de simplemente gente.

Hay una palabra argentina, una palabra porteña y preclara que oculta sus maravillas en la cotidiana y permanente divulgación que el pueblo llano le regala al relanzarla una y otra vez, pero que en ocasiones especiales surge imprevista como la afirmación del adjetivo más exacto, un milagro de precisión poética que vale la pena detenerse a admirar aunque sea por un instante.

Esa palabra adquiere entonces la belleza severa de un haz luminoso que cae impiadoso sobre el rostro, iluminando unos ojos más bien redondos y una incierta boca entreabierta. La palabra nuestra que – gritada libre por una socarrona voz del pueblo – es el majestuoso testimonio de una verdad definitiva:

Boludos.

20.11.06

Breve intervención de Yukio Mishima



No, no es un post sobre Yukio Mishima. Algún día me mandaré un post sobre él. Algún día en el que me sienta capaz de resumir el talento de un tipo como éste en menos de 5.000 palabras y sin tener la sensación de no agregar nada.

Digamos por ahora nomás que Yukio Mishima es uno de los escasos autores de los cuales he leído más de cinco libros sin experimentar en ningún momento la sensación de que podría haberse ahorrado una frase. Tengo la tentación de usar la expresión "uno de mis muy pocos referentes", pero me parece un poco pedante e insuficiente.

Si no lo conocen, y sabiendo que los gustos son algo muy misterioso e imprevisible, me atrevería a sugerir que intentar abordarlo es una inmejorable inversión de tiempo.

Hoy me voy a detener en un parrafito del hombre. El parrafito dice esto:

In its essence, any art that relies on words makes use of their ability to eat away – of their corrosive function – just as etching depends on the corrosive power of nitric acid. Yet the simile is not adequate enough; for the copper and the nitric acid used in etching are on a par with each other, both being extracted from nature, while the relation of words to reality is not that of the acid to the plate. Words are a medium that reduces reality to abstraction for transmission to our reason, an in their power to corrode reality inevitably lurks the danger that the words themselves will be corroded too. It might be more appropriate, in fact, to liken their action to that of excess of stomach fluids that digest and gradually eat away the stomach itself.

Taiyo no Tetsu - Sun and Steel (1970)

Ya que la lengua original no es el inglés me puedo animar a traducir ineptamente:

En su esencia, cualquier arte que se apoye en las palabras hace uso de la capacidad de éstas para erosionar, de su capacidad corrosiva, tal como el grabado depende del poder corrosivo del ácido nítrico. Aunque el símil no es totalmente adecuado ya que el cobre y el ácido nítrico usados en el grabado están en un pie de igualdad, siendo ambos extraídos de la naturaleza, mientras que la relación de las palabras con la realidad no es la del ácido con la plancha de metal. Las palabras son un medio que reduce la realidad a una abstracción para posibilitar la transmisión de la misma a nuestra razón, y en su poder de corroer la realidad inevitablemente acecha el peligro de que las palabras mismas sean también corroídas. Podría ser más apropiado, de hecho, asimilar su acción a la del exceso de fluidos estomacales que digieren y gradualmente erosionan el estómago mismo.

Taiyo no Tetsu - Sol y Acero (1970)

Si este conceptito tan lleno de posibilidades hubiera sido mejor conocido / comprendido nos hubiéramos ahorrado toneladas de papel impreso con fatigosas y aburridas huevadas en los últimos veinte años.

Y tendríamos unos cuántos árboles más.

14.11.06

Compadradas: metiéndose con el origen del Universo


En el debate que surgió hace un par de posts se terminó hablando de dios y el origen del universo. Con qué habíamos empezado ya ni me acuerdo dado que este blog sigue la estricta norma de irse puntualmente al carajo en cada discusión.

Lógicamente, nuestro habitual invitado Mr. Dios no pudo estar ausente del asunto (la divinidad aparece con tanta frecuencia en este blog que pronto será ubicado por místicos a la búsqueda de dios en Internet).

Resulta que ahora me dieron ganas de hablar del origen del universo, tema sobre el que tengo tanta autoridad como sobre todos los otros: ni la menor.

En medio del despelote el amigo
Severian planteó algo interesante:

"El mundo satisface ciertas leyes naturales, cuyo origen es una cuestión no científica."

Aquí aparece por primera vez la palabrita: origen.

Y amplía más adelante:

"Digamos que la cuestión del origen de las leyes naturales es puramente filosófica. Casi por definición me parece imposible dar una respuesta científica a eso. El científico puede "descular" las leyes que rigen el universo, darles una forma que sea consistente con todos los datos empíricos obtenibles, y que permita predecir el resultado de cualquier experimento imaginable. Ahora bien, por qué el mundo es así y no de otro modo es una pregunta no susceptible de ser falseada por datos empíricos, luego no científica."

La explicación de
Severian parece autosuficiente a primera vista, y muy recatada; pero a mí me parece que se la puede seguir unas cuadras a ver si se le puede sacar algo más, un teléfono aunque sea.

¿Por qué el mundo es así?

Veamos: observamos que llueve, el científico estudia y da con el origen del fenómeno, ah claro, resulta que la masa de aire frío condensa el vapor de la nube y se precipita en forma de gotas. Genial.

Pero... ¿y porqué se forman las nubes? Elemental mi estimado, las mases de agua reciben energía del sol en forma de calor, el agua se evapora, bla bla bla. Hemos dado con unas leyes sencillas: el calor sobre una masa de agua aumenta la energía cinética de las moléculas y forma vapor, el frío las disminuye y se condensan gotas de agua.

OK, ¿Y esto por qué?

Bueno, digamos que la energía aumenta el movimiento de los electrones en los átomos que componen las moléculas y bla bla bla y bla.

¿Y por qué?

Bien, creo que ya nos damos cuenta de la dificultad. Existe un camino interminable de "¿por qué?" detrás de cada fenómeno, pero al mismo tiempo nadie puede declarar que la ciencia debe hacer stop y declararse incompetente para dar el próximo paso. Incluso preguntas más borrosas como "¿Por qué la injusticia, la violencia, etc.?" no tienen por qué ser vistas como misterios insondables. La razón por la que declaramos "por que sí" es sencillamente momentánea ignorancia.

Dialécticamente: momentánea y al mismo tiempo eterna. Nuestra ignorancia es infinita y precisamente por eso nuestro conocimiento no deja de avanzar.

Muchas veces intuyo que los caminos de la fe se deben a una impaciencia en la búsqueda de absoluto, de una explicación definitiva cuando la única explicación es precisamente que lo único definitivo es que todo cambia, que nos movemos en un continuum, si me perdonan el latinajo. Suponer la ruptura de dicho continuum para fijar un comienzo es actuar con la misma arbitrariedad con la que declaramos que la semilla es el origen de la planta, dejando de lado que es válido decir asimismo lo inverso.

Vivimos omitiendo datos para hacer la realidad más fácil. Fijamos un origen para todo olvidándonos que antes de ese origen hubo otro origen, y así.

A riesgo de que me tilden de new age, me interesa la vieja frase del I Ching: "Lo único inmutable es la mutación". Esta declaración es la que el relativismo cognitivo (y ético) quiere aprovechar como grieta para colarse y declarar que nada es cognoscible y que como todo muta entonces mejor no hacerse problemas, procediendo de una manera tan arbitraria como la fe, sólo que en sentido inverso.

Así andamos.

En cambio nuestros amigos los chinos llamaban la atención sobre el carácter dinámico de la existencia, que tiene leyes claramente expuestas, tan claramente que permanecen ocultas. Heráclito coincidía al decirnos que nadie cruza dos veces el mismo río. Y creo que fue Borges quien había notado que la frase tiene dos sentidos: uno manifiesto (el río nunca es el mismo) y otro más sutil (nosotros tampoco somos ya los mismos).

Así que cuando hablamos del origen del universo me parece que caemos en una trampa. El concepto "origen del universo" implica la caída en una zancadilla imperceptible que nos tiende nuestro trato diario con la realidad, que a los fines prácticos ignora la evidencia de que el concepto "origen" es tan inconcebible para nosotros como el concepto "infinito" o el concepto "nada".

Estamos acostumbrados a otorgar arbitrariamente un comienzo a las cosas, pero la verdad es que nadie ha realmente visto jamás un verdadero "origen". Lo sabe cualquiera puesto ante el viejo dilema del huevo y la gallina, planteo metafísico-avicultor que empleado de manera casual por mi abuela tuvo la virtud de proyectarme de golpe y vertiginosamente al origen de todo ya en mi más tierna infancia. Ahí me di cuenta de que sólo la mera comodidad nos lleva a afirmar que algo ha empezado, cuando en realidad sólo hablamos de transformaciones a partir de un estado anterior, nunca de un surgimiento de la nada: el partido comenzó pero antes había una cancha y jugadores en los vestuarios, y antes venta de entradas, y antes...

Suponer un origen de todo es postular la existencia de un punto temporal antes del cual no hay nada, dato absurdo: si no hay nada no puede haber un "origen". Y la invención de dioses como punto de partida es un antropomorfismo que omite por no accesibles al simple mortal las explicaciones acerca del origen del dios, con lo cual seguimos claramente a oscuras, si puedo ponerme gracioso.

Si el concepto de eternidad es igualmente inconcebible, a mí – si mi opinión vale de algo – se me hacen más amigables, o familiares, las teorías que sitúan la existencia como un hecho dado en lo eterno: el Eterno Retorno de Nietzsche, las teorías sobre la eternidad de la materia o el taoísmo. Querer ubicar un "comienzo" es en realidad un error de percepción, un espejismo.

No se me escapa que mi objeción también puede ser cuestionada de la siguiente forma: estoy proponiendo la imposibilidad de un comienzo para la materia en el tiempo, olvidándome que quizás el tiempo también tiene un origen, acaso el mismo para ambos ya que si la materia no es concebible sin tiempo, posiblemente tampoco sea a la inversa. Yo, acostumbrado como estoy a vivir en la dimensión temporal, planteo la pregunta "¿Y qué había antes?", olvidándome de considerar la posibilidad de un punto no espacio-no temporal para el que no hubiera ningún "antes".

La teoría del Big Bang satisface (me parece) una intuición que – dentro de nuestras limitaciones - siento muy redonda e interesante. Según lo que oí por ahí, el universo habría empezado como un punto de dimensión cero y densidad infinita. Sospechando una relación entre materia y tiempo aventuro que no se me hace filosóficamente tan descabellado suponer que en dimensión cero y densidad infinita no hay tiempo. Preguntar "cuándo" ocurrió esto es nuevamente caer en la trampa temporal. Ni la eternidad ni el no-tiempo pueden tener un "cuándo" ya que una es todos los instantes y el otro es la ausencia de instantes.

Son conceptos que forman una síntesis dialéctica estéticamente interesante, aunque algo vertiginosa.

En el medio de ambos, la existencia no parece ser más que una sorpresa, un raro accidente que nos encierra en su dinámica y no nos permite a nosotros – que somos parte – alcanzar sus fronteras.

Todo cambia, y todo cambio es un comienzo y un fin en cada instante. Ese comienzo y ese fin inconcebibles están ocurriendo perpetuamente, y lo que ocurre perpetuamente no ocurre nunca: el tiempo y sus instantes jamás han dejado de existir y por eso jamás han existido ni existirán.

Buenas tardes.

3.11.06

Hoy y ayer

Le decían Valijita.

Nunca supe porqué. Traía una valija, como todos. Quizás fuera la forma de sostenerla, como si llevara algo especial dentro. Una bomba. Cartas de amor. Pruebas comprometedoras.

En el secundario uno aprende a sobrevivir. Se viene todo encima: el mundo, los sueños, el sexo y los ideales, el temor y la vida. Uno se viene a sí mismo encima, ese que vamos a ser, ese que no seremos nunca.

Y encima el parcial de mañana.

Le decían Valijita y siempre se hacía el distraído. Lo cierto es que oía y veía. Y callaba.

Valijita era homosexual. Nunca supe su nombre. Era el marginal, el otro, ese fenómeno ridículo y digno de la doble maldición del escarnio y la lástima.

Lo cierto es que en ese momento de la vida todos somos un caso. Ser diferentes es nuestro orgullo y nuestra vergüenza, y oscilamos permanentemente entre ser parte del grupo y ser ese que no sabemos aún de quién se trata. Remarcamos los rasgos en un esfuerzo de afirmación, y ese esfuerzo muchas veces conlleva el escarnio del otro como forma de exorcizar nuestros fantasmas.

A Valijita no lo fajaban ni lo insultaban, los tiempos ciertamente no daban como para eso. Pero lo cierto es que Valijita no podía de ninguna manera acercarse a "nosotros". Entre "nosotros" posiblemente hubiera algún homosexual o futuro homosexual frecuente o esporádico o diverso, platónico o carnal, pero quien fuera podía hacer algo que Valijita no: disimularlo.

No es que le pegaran. Ni siquiera le hacían bromas. Ni siquiera le daban la posibilidad de contestar una piña o un insulto. Era el vacío. El chiste del puto. No era culpa nuestra, sencillamente el mundo está hecho así, viste. Pobre. Son enfermos. Es que nacieron con hormonas femeninas. Es psicológico, boló. Yo no me le acerco. Cuidado no te agachés. Ja ja ja. Boló, corré que ahí viene.

Entiéndase, era una cuestión de standards sociales. No éramos prejuiciosos, no lo odiábamos. En aquel momento prejuicioso era, qué se yo, un neonazi, unos que fueran en banda y lo reventaran. Nosotros no. Nosotros simplemente lo rodeábamos de ese cordón sanitario normal, digamos. Natural. Lógico.

Yo no era peor que los demás. Tampoco mejor, y eso es lo que cuenta.

A veces me ponía a pensar cómo lo pasaría, o cómo sería su vida. A veces me dolía, o lo juzgaba injusto, pero mucho más fuerte era la necesidad imperiosa de jugar el supremo juego que tan bien jugábamos todos. A veces pensé en acercarme y charlar, pero hacían falta unos huevos que yo no tenía. Si fuera por los pensamientos nobles todos seríamos gente de pro, sin duda.

Hacer, no hice nada.

Las culpas no se lavan, Uno fue lo que fue y es lo que es. Lo que sí se puede es cambiar.

Si una cosa puedo rescatar de los tiempos que corren respecto de otros pasados es que la aceptación de la diferencia tiene una dimensión estrictamente ética – lejos de la multipelotudez – que es la única que me gusta. Es la única pero es fundamental. Hacer sufrir a otro, declararlo inferior, enfermo o inaceptable cuando ese otro no nos hizo nada es indudablemente la conducta de un cobarde o de un flagrante tarado, pero fue durante mucho tiempo la norma.

Las culpas no se lavan, decía. Pero se puede aprender. Es cierto que hoy es más fácil, y seguro que hoy no soy más valiente que ayer, pero sí un poco menos estúpido. Hace unas semanas se cumplió el primer aniversario de una boda que tuvo lugar el año pasado en un pueblito perdido de Catalunya. Un amigo mío que se casó con quien hoy es su compañero.

Adivinen quién firmó como testigo.

2.11.06

Che, una cosa...

¿...alguien sabe algo de este muchacho Da Vinci?

¡Tengo una idea genial para un libro!

30.10.06

Ayer y hoy



En los '60 y los '70 - dorados años para el pensamiento - se discutía. Se discutía filosofía, política, el futuro del mundo, el cine arte, el cine debate, el papel del arte en la construcción de la liberación, el compromiso, y así.

Es verdad: estaba lleno de chantas, verseros y giles diplomados, nadie trata de negarlo. Tipos que llevaban a Marx o a Sartre o a Fanon bajo el brazo simplemente para levantarse minitas. La nouvelle vague a veces abusaba de la paciencia. En el café hacían la revolución los que hoy nos explican la muerte de las ideologías.

Pero el hecho de que para levantarse a una mina hubiera que posar de intelectual comprometido (incluso siendo un ganso) al menos marcaba una tendencia interesante, una dirección, un zeitgeist digamos, qué se yo.

Hoy... hoy asistimos atónitos a algo que en aquella época parecía impensable: el ataque en toda la línea contra la enseñanza científica en las escuelas, la defenestración de Darwin, la reivindicación de la ignorancia y la cereza sobre el postre: la grave, pormenorizada y solemne discusión sobre la existencia o no del... limbo.

Son tiempos muy, pero muy malos para el pensamiento.

Si me llaman nostálgico diré que a veces no queda otra que serlo. No está nada mal tener nostalgia de tiempos en los que pensar era un mérito y en los que semejante tema hubiera sido contemplado como un impensable delirio de cavernícolas.

Si me apuran, diré que se trata hasta de una cuestión estética.

Francamente, yo iba a escribir algo más, créanme, pero me agarró como un cansancio ¿vieron? Nada puede hacerse frente al ridículo. Mejor dejarlo ahí y contemplarlo con paciencia, a ver hasta cuándo piensa durar.

19.10.06

Obsequio: Memoria Completa



La frasecita viene dando vueltas desde hace rato. La utilizan los que ya sabemos.

Repiten insistentemente que las cosas no pueden ser unilaterales, que la memoria debe ser completa, que los juicios deben ser ecuánimes, y ya que ha muerto gente a manos de la guerrilla, justo es que también se la tenga en cuenta.

Mucha gente ve este razonamiento como más o menos lógico, incluso en el post anterior he recibido la invitación a "recoger el guante" de parte de Niño Barroco. La frase concreta es "...el guante que arrojan de la memoria completa los progres lo tenemos que recoger...". Dejemos de lado el hecho de que la palabra "progre" me suele dar náuseas, recojamos el guantecito, aunque es un poco insalubre porque el guantecito huele francamente mal.

Haciendo un ejercicio de imaginación (algo intenso) supongamos que limpiamos a esta manifestación de la multitud de nazis, torturadores, golpistas y otros frecuentes subhumanos, e imaginemos que nos quedamos aún con bastante gente. Imaginemos gente a la que la guerrilla le ha matado un familiar y que se pregunta si acaso no deben esperar algo más que un entierro digno, el castigo judicial a los autores (cuando no se han encargado ellos mismos de hacerlo en el poder) y la posibilidad de vivir sin ser amenazados, dejando de lado que eso es mucho más de lo que han ofrecido jamás a sus víctimas.

Vamos allá.

La historia de nuestro país deberíamos conocerla todos pero el lavado de cerebro impuesto a una generación hace que los argentinos parezcan caídos en un planeta sin historia. Así que vamos a ejercer la "memoria completa" que es tan necesaria:

I - Uriburu: El primer golpe de estado data del año 1930, contra un gobierno constitucional. Guerrilla no había y subversión marxista tampoco, había un gobierno popular y democrático que no era lo mejor seguramente, pero el que lo reemplazó, la dictadura del general Uriburu, inauguró una década nefasta en que el hambre era moneda corriente. Recomiendo la lectura de "Del Patriciado a la Oligarquía" de Jorge Abelardo Ramos, por ejemplo.

Para esas fechas se empieza a aplicar en las comisarías un triste invento argentino: la picana eléctrica, instrumento con el que se comienza a torturar a los presos políticos.

II - El monito Farrell: El segundo golpe de estado data del año 1943, y costó una represión importante en la izquierda, que tampoco tenía ni siquiera visos remotos de actuar armada, así como una simpatía en política exterior con el Eje Roma-Berlin.

III - Rojas, ese humanista: El tercer golpe de estado data de 1955. Este golpe contra otro gobierno democrático e indudablemente popular fue particularmente cruento. Si alguien se pregunta cuál fue el bautismo de fuego de la aviación de marina argentina, sabrá que fue bombardear civiles argentinos desarmados en la Plaza de Mayo causando más de 300 (trescientos) muertos. Difícilmente un ejército pueda cometer un acto más deshonroso y traidor contra su propio país. Hubo también comandos terroristas civiles que ametrallaron obreros en la CGT, y una feroz represión posterior que incluyó la famosa matanza en los basureros de José León Suárez.

Recuérdese por favor que hasta el momento no había en Argentina guerrilla marxista ni subversión apátrida alguna, ni actividad armada, ni un militar siquiera agredido con una pedrada.

IV Onganía, todo un caballero: El cuarto golpe de estado fue en 1966, esta vez contra uno de los presidentes más honestos y transparentes que haya tenido nuestro país (un tipo que estaba lejos de ser marxista, claro) don Arturo Umberto Illia, que murió con un patrimonio compuesto por una mesa y dos sillas.

El gobierno del general Onganía fue responsable de las muertes del estudiante Santiago Pampillón, de la desaparición del obrero Felipe Vallese, y de una brutal represión en las universidades que marcó el comienzo de la decadencia educativa argentina con el éxodo de los mejores profesores y su reemplazo por bípedos que exhibían rigurosas credenciales católicas. El plan económico aplicado por este saludable gobierno significó el comienzo de la desocupación como factor crónico de la economía argentina.

Por fin, a mediados del ’67 empiezan las primeras débiles manifestaciones de política armada en nuestro país, principalmente peronistas y nacionalistas, no marxistas: Uturuncos, FAP, y Montoneros.

Ahora bien, más de treinta años de violencia contra los ciudadanos argentinos y la clase trabajadora, sin contar con la caída del poder adquisitivo, la pérdida de trabajo, etc. fueron soportados con paciencia. Con mucha paciencia. Y hoy hay que escuchar de esta buena gente que nos exijan una "memoria completa". Pues bien, aquí está.

La memoria completa dice que las ffaa en Argentina empezaron a asesinar civiles y trabajadores mucho antes de que existiera ninguna guerrilla, que la política armada en Argentina fue una respuesta a la brutal violencia militar contra la población civil y las constantes intervenciones militares en el poder, y no al revés.

Y si hace falta continuar con la historia argentina, digamos que desde el año 1983 en que se recuperó la "democracia" y el "estado de derecho" la policía ha dejado un reguero de víctimas que van desde la masacre de Ingeniero Budge en el '86 hasta la muerte de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, que nunca ha dejado de haber amenazas y agresiones permanentes contra militantes de izquierda (quien escribe ha tenido que ver en directo las heridas de una compañera militante secundaria a la que secuestraron y torturaron en el ’85), y que se ha sumido a la clase trabajadora en una degradación tal que la mitad de la población vive con 2 pesos por día y miles de familias están excluidas de la vida económica.

Todo esto sin que haya habido actividad guerrillera alguna. Otra vez: más de veinte años de violencia soportada con enorme paciencia.

Así que si se quiere "memoria completa" es necesario empezar a considerar los actos de violencia contra pobres y trabajadores no como la inevitable fatalidad que nunca tiene ninguna consecuencia. Es ridículo considerar el comienzo de la guerrilla como si fuera un hecho escandaloso e ignorar olímpicamente que la represión viene desde varias décadas previas como si se tratara de un pecadillo disculpable. La violencia viene del mismo lado durante mucho, mucho tiempo, y sí: llega un momento en que viene una respuesta, que es generalmente cuando ya no se aguanta más.

Es por eso que el que suscribe considera que la guerrilla de los ’70 - lejos de ningún idealismo juvenil, ni de ninguna historia de lobos feroces - representó un fenómeno más o menos lógico en el marco de una violencia social creciente. No se necesitó ninguna guerrilla para que las ffaa usurparan el poder repetidas veces en nuestra historia, bombardearan a la población civil, torturaran presos políticos y destruyeran la economía.

Ahora vienen a hablar de sus muertos. Quizás pretenden que matar civiles es un acto que puede y debe quedar indefinidamente impune, que desde el año 1930 su misión fue dar golpe tras golpe reprimiendo cada vez con más saña y que esto debían lograrlo sin siquiera mancharse el uniforme, que podían cargarse más de 300 personas en una tarde sin que existiese ni un asomo de respuesta.

Quizás algún despistado también lo cree.

Bueno, yo no.

12.10.06

...y siguen.

De nuevo: quienes militan en la izquierda, o quienes están vinculados con organismos o causas de DDHH siguen aguantando lo mismo y más: amenazas, matoneadas, intimidaciones y agresiones contantes y sonantes.

La tufarada hedionda que se extendió sobre el país desde Plaza San Martín, los discursitos de ex milicos, las diversas manifestaciones de la escoria infrahumana presagian y se articulan con renovadas agresiones.

Ahora se trata de una ex detenida-desaparecida a la que
se cansaron de amenazar via mail con las lindezas a las que estos miserables nos tienen acostumbrados, hasta que cumplieron: hirieron con un instrumento cortante a un familiar. No extraña que este sea todo el coraje que pueden exhibir quienes dedicaron toda su vida a la defensa del Poder. Esa es la única patria y el único honor de estos ratones.

Si escuchan el audio, oirán que la amenazada finaliza su declaración al periodista con una frase: "...no sé qué está pasando en el país.". Lo que está pasando parece claro, la pregunta sería cómo es que se lo va a parar.

Porque la Argentina tiene un presidente muy bueno para hacer discursos, un tipo simpático que no se cansa de hablar. Lamentablemente gente de mucho coraje - como Hebe de Bonafini - ha decidido prestar más oídos a las palabras y a los gestos de seducción que a los hechos, pero los hechos dicen que mandar mandan los de siempre.

Y como mandan los de siempre, no es raro que el aparato de represión que supieron montar (no hay que olvidarse que la represión existe en defensa de intereses) permanezca intacto.

Vuelvo a preguntarme - sin que pretenda tener la respuesta - qué es lo que hay que hacer. ¿Cuenta la Argentina con fuerzas que le permitan investigar, atrapar y condenar a los autores de estos hechos? El sentido común y los hechos parecen decir que no. ¿Tienen que seguir aguantando todos los amenazados sin mover un dedo? ¿No existe ninguna manera de parar el terror?

La gente que fogonea esto es muy visible, se exhiben sin pudor en los medios, se agrupan en las plazas, reivindican la represión a los gritos ¿Tiene todo esto que quedar nuevamente - y como hace ya más de 20 años - sin respuesta?

Por favor, no vengan después con el cuentito de la violencia. Que conste que desde hace demasiado tiempo en Argentina la violencia sigue golpeando desde mismo lado.

6.10.06

Bruselas - Tango - Bucarest

A veces, señales extrañas.

Estas ciudades del este tan al borde del abismo, agarrándose a Europa como a un mantel que se desliza para olvidar que están a punto de desplomarse en Asia... La bandera de la Comunidad Europea flamea desesperadamente por toda Bucarest, bonitas construcciones francesas con techos de pizarra intentan recordar que una vez esta ciudad fue "la pequeña Paris". Se impone una melancolía ligeramente similar a la de Buenos Aires, esa sensación nostálgica de ser y no ser, de estar tan cerca de la verdad y al mismo tiempo en el culo del mundo. Esta contradicción es fuente de magias.

Me remonto a un par de años y me corro un poco en el mapa, perdonen el racconto desprolijo. Recuerdo que más o menos para estas fechas pero en el 2004, paseando por uno de los jardines de Bruselas (Bruselas en cambio es una ciudad donde la magia existe, pero está súmamente cansada), mi dama y yo escuchamos una música lejana, pero inconfundible. Tango.

Nos acercamos y vimos en una de esas glorietas antiguas de piedra y verde musgo, varias parejas bailando bajo el cielo bruselense eternamente nublado. Casi todos belgas. Al presentarnos como argentinos nos invitaron a bailar con entusiasmo, pero vimos la gracia con la que bailaban las parejas belgas y tuvimos que resignarnos a decir que no, que no teníamos ni idea. Recuerdo una mujer de raza indefinida pero de piel muy negra, como si fuera una cruza de mulata e hindú, era muy raro verla haciendo esos pasos porteños mientras Corsini cantaba Ventanita Florida en un rinconcito de ese país francés, flamenco, europeo a rabiar.

Hace un par de meses, ya aquí en Bucarest y por la misma fecha paseábamos por el Parc Cismigiu, un jardín público muy parecido a aquel de Bruselas, éste con un lago grande. Y bien, en un momento mi dama y yo volvimos a escuchar esa música inconfundible, con la sensación de ligera alucinación que da percibir algo tan familiar cuando nuestros sentidos ya están acostumbrados a la cadencia de las lenguas extrañas. Nos acercamos y otra vez: parejas practicando tango y una voz porteñísima convirtiendo ese parque cerca de los Cárpatos en el lugar de una inesperada nostalgia argentina. Es curioso que haya sido en fechas cercanas, en parques muy similares, y en las dos ocasiones paseando juntos.

Otra vez nos acercamos incrédulos y una chica rumana se presentó hablando un español aporteñado - regalo de Buenos Aires - que exageraba las vocales finales (o quizás nos pareció eso a nosotros, ya acostumbrados como estamos al poco melódico español ibérico) mezclado con un acento rumano muy gracioso. Otra vez fuimos invitados, y otra vez tuvimos que negarnos ya con la sensación de que es una vergüenza che, todo el mundo lo baila y nosotros ni idea...

Así que el tango me persigue a donde voy. Bruselas, Bucarest. Se embosca y se insinúa de lejos. Paseo por esta ciudad del este y sus calles rotas, mal iluminadas, llenas de cables que entorpecen el cielo; sus desastrados Dacia junto a impresionantes Maserattis de nuevo rico que navegan entre casas viejas y edificios incongruentes, sus negocios de ropa chic frente a terrenos baldíos y sus bellas iglesias ortodoxas en las que siempre hay una boda.

Un perro ladra. Una chica pasa y me mira por un segundo como si me conociera.

El tango parece anterior al mundo.

24.9.06

Julio Lopez



Los hechos son estos:

Hace ya décadas que en Argentina un extraño poder parece proteger a torturadores, asesinos y escoria de este tipo. Juzgarlos y mandarlos a la cárcel parece ser una tarea titánica que requiere no ya la simple intervención del estado de derecho sino la constante movilización de organismos de DDHH, esforzados militantes, gente que gasta enormes energías para exigir no otra cosa que una elemental justicia.

Durante el juicio – de esta dura forma conseguido – a uno de estos subproductos de la especie (un torturador malnacido con cuyo nombre no tengo ganas de ensuciar mi blog) quienes testificaron, asistieron o de alguna manera impulsaron el mismo fueron objeto de las consabidas amenazas anónimas, cartitas con letras pegadas, promesas de muerte, y demás. Todo aderezado con la clase de pobre morbo que estos ratones enfermos sufren en su cobardía y su odio (a una de las personas amenazadas le dejaron en el contestador ruidos de sesiones de tortura, etc. etc. y más etc. Y más.).

Y ahora un testigo, un ex detenido en un campo de concentración, un compañero, está desaparecido desde el 18/09.

¿Qué decir?

En principio nada. Cabe una posibilidad de que este hombre ya mayor haya sufrido alguna clase de choque emocional fuerte y ande perdido. La posibilidad cabe y personalmente espero que sea así y se acuse a la izquierda de hacer alharaca por nada, recibiré la acusación yo también con la boca cerrada.

Pero también cabe – y esto es lo importante: que quepa, que sea concebible – la posibilidad de que su desaparición sea el fruto podrido de la acción de estos hediondos. Del servilismo rabioso de estos delincuentes que, mirados con bastante asco incluso por sus empleadores de la gran burguesía, juegan sólo a sobrevivir y temer la acción popular.

Lo único que digo yo – y mi opinión aquí vale muy poco – es que si este último es el caso, ya va siendo hora de cortarla de una vez.

Ya demasiadas veces los militantes populares en Argentina son víctimas de amenazas, aprietes, violencia y asesinatos llanos. En mis épocas de estudiante he tenido que ver de cerca cosas de este tipo con demasiada frecuencia. Y entre la militancia la consigna siempre ha sido resistir, no caer en la provocación, persistir sin responder directamente sino con la movilización y la exigencia de justicia.

Así que muchas cosas se han dejado ya pasar, secuestros, torturas y muertes bajo el "estado de derecho" sin que la militancia de la izquierda en su conjunto (a la que nunca le ahorro críticas), difamada por los medios y pintada como la culpable de toda violencia real o imaginaria, haya respondido.

Pero veintipico de añitos de democracia deberían ser suficientes para lo mínimamente exigible: limpiar las calles de torturadores y garantizar no más Kostekis ni Santillanes muertos.

Y si no son suficientes, entonces habrá que preguntarse cuándo.

Porque el día que alguien se canse pero de verdad, el día que alguno se pudra ya de las amenazas y la violencia, el día que se decida que ya basta y que ya se tuvo pero más que suficiente, el día que un militante de la izquierda pierda ya esta increíble paciencia que los lleva a soportar desde hace décadas cualquier matoneada sin replicar, el día que se recurra al elemental derecho a la autodefensa activa visto y considerando que el "estado de derecho" parece más una expresión de deseos que otra cosa, ese día yo lo voy a lamentar sinceramente, porque la disciplina para saber resistir y persistir es importante.

Pero no voy a rasgarme las vestiduras por la vida y el bienestar de ninguno de estos criminales.

Buenas tardes.

PD: Pido a todos los que pasan por aquí que – si tienen un blog – publiquen el afiche. Se trata de una forma pacífica de responder a la violencia. Por favor, no lo ignoremos porque ignorar es tomar partido, y después no valdrá decir "Ay, es que yo no sabía nada".

21.9.06

El irracional ataca de nuevo



I Las fuentes

Respecto del post anterior tengo que confesar que cometí una travesura.

Quien escribe esta deshilachada colección de pavadas lee los diarios, pero no les cree demasiado,menos a los titulares, parte del diario pensada fundamentalmente para vender.

También quien esto escribe sabe que Ratzinger es muchas cosas, pero no idiota. Desde que vi los titulares dudé profundamente de que Ratzinger haya dicho lo que dijo en los burdos términos que los titulares se complacieron en reproducir. Así que hice lo que ustedes piensan que no: me fui a leer la famosa homilía que - por el blog o a mi mail - me han hecho llegar los lectores católicos que - extrañamente o no - tiene este blog.

Y me di cuenta de que si bien los titulares mienten y tergiversan con demasiada frecuencia, y que en este caso que nos ocupa tampoco deben haber reflexionado demasiado, la verdad es que lo que puse en el post se ajusta a la verdad. Como dije: no creo que a los diarios les haya importado un bledo, pero a mí sí, y luego de leer cuidadosamente me pareció perfectamente lógico postear tal como lo hice.

Claro, esperaba que se me tiraran encima con la objeción de las "fuentes", y así fue. Ahora entonces mando el análisis que a propósito omití.

II Lo que Ratzi sí dijo

Ratzinger textual:

"... Así terminamos con dos alternativas: ¿Qué existió primero? La Razón creadora, el Espíritu que obra todo y suscita el desarrollo, o la Irracionalidad que, privada de toda razón, extrañamente produce un cosmos ordenado en modo matemático así como el hombre y su razón. Esta última, sin embargo, sería entonces solo un resultado casual de la evolución y por lo tanto, al final, igualmente irrazonable.

Como cristianos decimos: ´Creo en Dios Padre, Creador del cielo y de la tierra´ –creo en el Espíritu Creador. Nosotros creemos que en el origen está el Verbo eterno, la Razón y no la Irracionalidad. Con esta fe no tenemos necesidad de escondernos, no debemos temer encontrarnos con ella en un ángulo ciego. ¡Estamos contentos de poder conocer a Dios! ¡Y tratamos de hacer ver a otros la racionalidad de la fe, como San Pedro nos exhorta a hacer en su Primera Carta!"


El parrafito es claro: Ratzinger afirma que las teorías que no contemplan a dios como fruto del orden universal son "irracionales" e incluso "irrazonables". Establece arbitrariamente que no creer en un individuo preexistente, dotado de una razón y creador del Universo es necesariamente creer en una "Irracionalidad". No lo dijo de manera tan bestia como titulan los diarios, cierto, pero lo dijo clarito.

Al hacerlo, puso una trampa retórica bastante ingeniosa: habló de Razón e Irracionalidad como si fueran entes preexistentes al orden del Universo, esto es, como si fueran fuentas alternativas del mismo. Así el orden universal tendría que ser fruto de una Razón preexistente de la cual es reflejo, o bien fruto de una Irracionalidad que lo creó por casualidad.

Y acá viene un debatillo interesante, me parece.

III La famosa Razón

Ratzinger habla de "Razón" e "Irracionalidad", pero omite que se trata de términos humanos. Ambos designan el acuerdo - o su falta - con determinado orden establecido percibido por el hombre.

En otras palabras, algo es racional o irracional siempre respecto de otra cosa, para llamar a algo "racional" tenemos que relacionarlo con un objeto, meta u orden. Por eso lo que para mí es irracional, para otra persona puede no serlo ya que esa persona actúa o piensa de acuerdo a un orden que yo desconozco. Si yo conociera ese orden, entonces - quizás - lo que esa persona hace o piensa dejaría quizás de ser irracional para mí.

Como siempre el problema de la fe es que comercia con conceptos del ultramundo, pero para hacerlo no tiene más remedio que acudir a las muy humanas palabras y a muy humanos conceptos emitidos por muy humanas personas. Y patina. El más fervoroso de los católicos (o los judíos, o los musulmanes) no deja de ser un humano como cualquiera. Habla en nombre de algo que nos trasciende como si tuviera alguna autoridad para eso.

Citar a dios, explicar el Universo, hablar de ángeles y arcángeles, todo esto sin rebajarse a probar nada de nada. Más aún: declarando toda prueba y toda razón como "inferior". Y claro, si no tengo pruebas racionales tengo que declarar que lo mío "va más allá", si no puedo imponerme con la razón, supeditémosla a la fe ¿Cuál fe? La mía, claro.

IV Ratzinger sintético

Ratzinger dice que negar a dios es poner en su lugar a una Irracionalidad. Esto es sencillamente tergiversar el pensamiento científico.

El pensamiento científico no abre juicios hasta no contar con pruebas, aunque puede aventurar teorías y confiar más o menos en la solidez de las mismas. En realidad el saber científico simplemente elige la teoría más sólida auque muchas veces no esté del todo probada, y es que "del todo" no existe. Para decirlo bobamente: no sabemos si mañana no nos saldrá una excepción a la ley de la atracción gravitatoria, ese día nos tendremos que poner a pensar qué falló, por ahora seguimos con la que tenemos.

Así que según nuestro ingenioso padre sin hijos quienes creemos en la Razón somos irracionales, todo porque no nos avenimos a aceptar ciegamente una razón preexistente que salió de la boca de los sacerdotes. Tal cosa, amigos religiosos, no está permitida por la buena lógica.

Hagan un esfuercito por entenderlo. Gracias.

Postdata: Una muestra de sobria racionalidad

Párrafo aparte merece esta tristísima respuesta:

"...Se los ve tan seguritos de su intocable verdad de apenas cien años... hasta parecen religiosos, che! Que no se diga!
Claro, es bravo cuando el axioma que hasta ayer defendimos con uñas y dientes muestra alguna que otra grieta... "


Esta pieza típica del rencor religioso es... típica, religiosa y rencorosa.

El odio religioso contra la Razón es de larga data. También esa costumbre de plantear las cosas en términos de infantil competencia: mi verdad, tu verdad, la mía es más verdadera que la tuya, ja ja ja mirá qué tonto, etc... Es un poco burdo, pero esperable. Y supongo que se trata de una deformación profesional: se la pasaron siglos arruinándole la vida a los pueblos con guerras entre religiones y creen que la Razón tiene el mismo objetivo que ellos han perseguido toda la vida: "ganarles".

Lo asombroso es que ese odio caiga en la perversa ceguera de alegrarse por las sombras que presenta el conocimiento científico, conocimiento que ha permitido - sin ir más lejos - alargar la esperanza de vida del autor de semejante brulote.

El tal autor se llama Hernán.

Así que te contesto, Hernanito:

No es raro que quieras ver en la ciencia el fanatismo que vos mismo ejercés; suponés que la ciencia persigue a tu dios, que por estos tiempos anda escondido nada menos que en el origen del Universo ya que la ciencia lo ha corrido de varios otros sitios, ustedes creen que con intención, me gustaría convencerte de que no.

El pensamiento científico no persigue a tu dios (como sí uds. persiguieron a la ciencia). Si me apurás quizás lo esté buscando. No es posible decirlo porque la ciencia no se propone encontrar o desmentir de antemano una afirmación, ni siquiera las de tu fe. Para el científico la verdad de una afirmación está en estricto acuerdo con el método utilizado para descubrirla.

Por eso no existe tal cosa como "nuestra verdad de cien años que defendemos con uñas y dientes", vos sos mucho más apto para esos entretenimientos. Lo que sí nos importa es el método, la forma de llegar a la verdad. Sabemos perfectamente que ignoramos muchas cosas; es que nosotros no tomamos atajos ni nos contentamos con iluminaciones y sabemos que todas nuestras verdades pueden ser cuestionadas en cualquier momento. Por eso la risa del religioso que se burla de nuestras incertidumbres nos da antes que nada lástima, porque nosotros no jugamos ese juego.

Reirse de las "grietas" que presenta una verdad científica es - te pido disculpas pero hay que decirlo - un ejercicio de estúpida barbarie. El sacrificio del investigador ha permitido cosas nada despreciables, como vacunarse o practicar transfusiones de sangre mientras la fe se oponía - ella sí con uñas y dientes y eventualmente fuego - a que el conocimiento se moviera hacia adelante.

Y que lo haga quien se mueve cómodamente entre el dogma de la inmaculada concepción y la creencia de que la carne y el pescado no se deben mezclar, es una caradurez más que uno se ve más bien tentado de dejar pasar resignadamente.

Pero igual te informo, por ahí algo se cuela: la ciencia sabe perfectamente que todas y cada una de sus verdades presentan no una sino miles de grietas. Eso no preocupa al espíritu científico más que para intentar avanzar. El hecho de que la Verdad no sea alcanzable es - dialécticamente - el mayor impulso que experimentamos hacia ella.

El Zen dice: "Más importante que dar en el blanco es tirar correctamente". Frente a esto la "verdad" es casi secundaria: un método correcto puede fallar una vez y dos, pero a la larga permite conocer. ¿Realmente creés que importa al científico encontrar grietas en sus teorías? Las grietas son lo más esperable, sin ellas no habría ciencia.

Quien quiere ignorar las grietas porque les tiene terror es precisamente el religioso, de ahí que las uñas y los dientes del sacerdote y el fanático que lo secunda estén más que gastadas.

En otras palabras: aún si con tu fe dieras en el blanco, la Razón dice que no tirás correctamente. Si tirando correctamente encontramos un día a tu dios, yo estoy dispuesto a reconocerlo, e incluso aprovechar para hacerle más de cuatro preguntas.

Porque para buscar la Verdad hay que entender primero que no se la tiene, y eso no es vergüenza. Vergüenza es no buscarla, cosa en la que alegremente coinciden el fanático (porque ya la tiene) y el cínico (porque no existe).

Como ves, Hernanito, vos sos mi enemigo, pero yo no soy necesariamente el tuyo.

Salud a todos. Y a usar la cabecita, que no se gasta.

16.9.06

Somos irracionales, admitámoslo.

El amigo Ratzinger acaba de calificar la teoría de Darwin de... irracional.

No... no... es demasiado fácil. Como cuando te preguntan si tu viejo es un mono y esas delicias del ingenio religioso.

Dejémosla pasar.

Total, si no se dan cuenta solitos...