Bernardo Salgueiro y Rosemary Chura Puña eran personas. Fueron muertas a balazos, pero al parecer nadie las mató. No hay culpables.
Es simple: la jueza ordena reprimir, se moviliza la fuerza policial, disparan sobre gente indefensa, matan. Luego resulta que es imposible identificar entre cuarenta asesinos de uniforme al que disparó o los que dispararon. Si en lugar de Bernardo y Rosemary -paraguayo uno, boliviana la otra, pobres ambos- se tratara de alguien importante, entonces sí aparecerían los recursos, las figuras legales, la justicia. Pero la vida de Bernardo Salgueiro y Rosemary Chura Puña no vale nada.
Estos jueces y policías forman parte de una organización terrorista en el más estricto sentido del término: control de la población mediante el terror. La violencia en forma de intimidación, golpes o directo asesinato es el objetivo de este sistema, y no es difícil comprobar esto si se observa el bajísimo nivel de condenas que recae sobre las fuerzas de seguridad que asesinan pobres desde hace décadas.
En la clase media es común referirse a la justicia por mano propia como algo moralmente aceptable, al punto de que en la Argentina se llegó a justificar y festejar el asesinato de un ladrón de equipos de audio para autos.
Pero a nadie se le ocurriría decir que Rosemary y Bernardo tenían el eventual derecho de armarse y responder a la agresión, o que quienes los amaban tengan derecho a poner fin a la burla y la impunidad por fuera del sistema judicial si no lo logran por dentro; acabar con el insulto que significa para la dignidad humana este circo.
Si los honrados propietarios de casitas y autitos tienen derecho a defender a tiros su propiedad frente a la delincuencia, entonces le asiste el mismo derecho a los pobres frente a la policía.
Espero sinceramente que se haga justicia. Espero que el gobierno nacional y popular y camporista y monono preste atención a esto. Porque si la justicia se hace mediante el sistema judicial burgués previsto, significará que al menos dentro de él caben los derechos de Bernardo y Rosemary, la elemental dignidad de sus vidas. Y que los hijos de mil puta que los mataron, TODOS los miembros de esa banda, con uniforme y sin, paguen como pagaría cualquiera.
Y si no se hace justicia así, que se haga de otra forma. Pero que se haga
7.2.12
Rosemary y Bernardo
7.8.11
Capitalismo, pero de género
Interesante e impecable nota de Alfredo Zaiat en Pagina/12, en la que explica cosas que puede entender cualquiera que no tenga el cerebro tan arruinado como para no poder ver lo que esta ahí muriéndose de risa ante la propia nariz. Sólo cabría agregar que este poder necesita munirse, comprándolo como todo, de medios de comunicación y un cuerpo armado dispuesto a ejercer el terrorismo contra la población protestona.
Ahora vale la pena preguntarse con qué resistencia se encontrará este entramado de audaces delincuentes dispuestos a acabar incluso con las pocas áreas de bienestar para sumir al mundo en la miseria. Es entonces cuando se me ocurre leer el título (sólo eso por favor, que el resto es sencillamente insalubre) que ofrece la obligada cucharada feminista de Pagina/12.
¿De qué hablamos cuando hablamos de género? Nueve ponencias sobre cómo se articulan las teorías de género en el contexto político actual.
Leer siempre es traducir: Visto el inmenso despelote que se avecina y lo increiblemente irrelevante de todo eso que resuena cada vez que abrimos la boca, tenemos que pensar en formas de salvar el negocio ¿De qué hablamos cuando hablamos de género? Ni lo sabemos, ni mucho menos nos importa, pero de algo hay que vivir.
Mientras tanto, esos tipos que orbitan interminablemente en la puerta giratoria no ven que destruyen el mundo. Mejor dicho: sí lo ven, lo cual por medio de una lógica perversa les hace sacar la conclusión de que tienen que asegurarse su posición como sea, así que dale más. La destrucción llama a la destrucción.
Alguno se preguntará si son idiotas, si vale la pena incluso hacer esa vida que hacen. El error consiste en interrogar a un robot. Los valores que esa gente maneja son simples, la familia es uno de ellos. La familia ennoblece cualquier bestialidad: "lo hago por mi mujer y mis hijos", que por supuesto ocupan en su mente el mismo plano, y de allí en más ya se puede empuñar un cheque, una ametralladora o una picana con la conciencia tranquilísima.
En otras palabras, estos empleados domésticos tienen una misión ennoblecida por todos los templos: mujeres que mantener en la más estricta ociosidad; esposas, amantes, hetairas, amiguitas; que ocupan una jerarquía no tan estable como ellos creen. La segura posición de la esposa nunca es segura, cualquier día una empleada en uno de esos hoteles de lujo te propondrá halagadores jueguitos en los que saldrás perdiendo siempre, macho alfa de las finanzas, símbolo del poder masculino. By the way: ¿tomaste la pastilla de las once?
La sociedad occidental es un matriarcado en el que los varones juegan a ser patriarcas, dijo una mujer. El capitalismo es un sistema en el que los márgenes ocupan el centro, dijo un varón. Con dos frases nada más, qué cuadro bonito.
19.5.11
Ultimo momento: "Los Indignados" o "Que se vayan todos" a la española

Mira tú por donde, majo. Que los españoles san cansao, tío. Estamos todos en las plazas: Madrid, Barcelona, Vitoria, Granada, Sevilla.
Comenzó en Madrid, donde intentaron prohibir las manifestaciones con el baratísimo versito de que "estamos en veda electoral" y "puede afectar la libertad de los ciudadanos para elegir" (bueniiiiiiiiiisiimoooooo, pero qué original!!), pero como la convocatoria carece de señas partidarias se hace difícil pararla. Prohibiciones se intentaron en Granada, Sevilla y otras ciudades, con el efecto rebote: más gente saliendo a manifestarse en toda España.
La gente no se mueve, la policía no se anima a reprimir aunque obviamente la burguesía cobarde anunció que las fuerzas del orden "ficharán" a los manifestantes.
El movimiento es heterogéneo, bastante parecido al de las asambleas en la Argentina del 2001. Se denomina comúnmente como "Los indignados" o "15-M". La falta de dirección política es una debilidad, pero el eje de las movilizaciones es el hartazgo de los políticos y especialmente un odio infinito al sistema financiero, que se ha cansado de drenar al estado provocando un agujero fiscal que se pretende tapar con recortes en la salud y en la educación. El repudio es generalizado tanto al PSOE como al PP, que constituyen algo así como El Bipartido Único de la burguesía española gracias a un sistema de representación electoral amañado para subrepresentar a los partidos más chicos.
La gente está sencillamente harta.
Los partidos burgueses intentaron todas las fintas, primero ningunear, luego prohibir, pero el pueblo tuvo buenos reflejos: para desconcierto de las autoridades nadie se movió ni un centímetro. La alternativa era reprimir o... lo que finalmente terminaron haciendo: empezar a flirtear con los manifestantes. Primero amenazas, después sonrisitas; estos tipos no tienen vergüenza.
El estado de alerta y movilización pone efectivamente en duda el resultado de las elecciones, lo que más preocupa a la burguesía: la salud de su tinglado "democrático" es precaria. Atención, porque la burguesía intentará cualquier cosa. Escrúpulos no tiene, sus empleaditos políticos tampoco.
Un escritor argentino dijo que "Del laberinto se sale por arriba". Cuando no se tienen alas o escaleras a mano, y cuando se desconfía de la mística como medio para cambiar la realidad, los tozudos pueblos aprenden que del laberinto se sale demoliendo paredes.
12.4.11
Dorados recuerdos
(publicado por Mundo Perverso en un interesante ejercicio de memoria, todos los derechos son de Canal 7, TV pública argentina)
Muy curioso; los tilingos que hoy vociferan contra este gobierno son los mismos que ayer miraban esto con la bocota así de abierta.
Gentecita que jamás movió un dedo, que aceptaba mansamente la risotada en plena jeta ("acá nadie hace la plata trabajando", "es una casualidad permanente") atinando como mucho a mover la cabecita y decir "qué barbaridad" hoy parece contagiada de un odio infinito hacia un gobierno que no hace más que subsidiarle los servicios. La ignorancia política debe ser la más grave, porque hace al individuo actuar contra sus propios intereses.
No se sabe cómo va a evolucionar la crisis mundial, pero mientras dure las burguesías periféricas buscarán nichos de desarrollo, en criollo: pescar a río revuelto. Se cumple el aserto de Abelardo Ramos, quien señalaba que mientras la prosperidad de los países centrales se basa en el estrangulamiento económico de la periferia, las crisis que sacuden a las metrópolis abren oportunidades de negocio para los países subdesarrollados.
Por eso la teoría del "viento de cola" no es del todo errada, pero eso no significa que la oposición vaya a hacer nada mejor, entre otras razones porque es imposible encontrar a alguien entre sus filas con la mitad del coeficiente intelectual de Cristina Fernandez. Es por eso que la mamarrachesca oposición al presente gobierno carece de proyecto: no logran concitar el quorum de sus empleadores -la burguesía en su conjunto- que están ocupados haciendo buenos negocios; sólo logran el apoyo de los sectores más atrasados.
Nada de esto -contrariamente a lo que creen los militantes kirchneristas- es sin embargo un proyecto de desarrollo autónomo, no es ni siquiera un "modelo". Lo que ocurre es que la profundidad de la crisis mundial es tal que no sabemos por cuánto tiempo se mantendrá el ciclo. La burguesía argentina tampoco lo sabe, ni le importa. Todo lo que es capaz de ver la burguesía es un sitio de donde sacar dinero, y mientras haya negocios habrá kirchnerismo.
Los trabajadores jóvenes aventajan a la generación de la dictadura porque no se criaron en el terror primero y la indiferencia después. La generación de la dictadura vio pasar el tiempo del país con una impotencia disfrazada de cinismo y preocupación exclusiva por lo "concreto": un auto, una marca, sueñitos de dejar el culo del mundo. La nueva década infame de los '90 fue recibida con alelada atonía, cursitos de control mental y libros de autoayuda hasta que el gran capital directa y literalmente vació sus bolsillos y destruyó minuciosamente su futuro.
Hay una generación de recambio que viene al menos con sentido común. Los trabajadores jóvenes muestran una inquietud por entender el mundo en el que viven. Lo malo es que el referente que tiene la juventud trabajadora es -como en el '45- el peronismo. Nuestro movimiento político psicomorfo por excelencia, el Zelig justicialista, imposible de entender por ningún extranjero... y tampoco por los argentinos mismos, el peronismo es el único movimiento político capaz de superar las sucesivas bancarrotas de los partidos burgueses.
Es instructivo constatar la vitalidad política del peronismo desde el '45 en adelante respecto del resto de los partidos de la burguesía, incapaces de concitar el menor entusiasmo. Hoy ocurre algo parecido. Los bonapartismos latinoamericanos se diferencian de los europeos porque no surgieron de la urgencia de la burguesía por regimentar a los trabajadores sino como una expresión de momentánea fortaleza de la burguesía periférica alimentada por una crisis mundial. Sólo un movimiento político como el peronismo tiene la versatilidad suficiente como para forzar al sector más reaccionario de la burguesía a adoptar una heterodoxia económica útil para ganar capital político (períodos '45 - '55 y 2003 - ?); capital político que será utilizado en el momento oportuno para aplastar a la clase trabajadora (períodos '73 - '76 y '89 - '99).
Por eso es erróneo suponer que el peronismo "no tiene ideología", tiene la misma de todo partido burgués: sostener el sistema capitalista, sólo que las profundas contradicciones del capitalismo argentino exigen que sea un movimiento político invariablemente heterodoxo el que aplique una de cal y otra de arena. Los partidos ortodoxamente burgueses, alineados explícitamente con los intereses del gran capital no logran engañar a las masas y llegado el caso pueden ser reemplazados con ventaja por las fuerzas armadas. Perón lo vio claro luego de la primera década infame (los '30), Cristina Fernández no menos luego de la segunda (los '90); Biolcatti y la turba de colectores de bosta son infinitamente más ignorantes y brutales.
Con estos datos sólo cabe ver un peligro a largo plazo: la acumulación de oxígeno político por parte del peronismo -a expensas de una izquierda incapaz de entender nada- plantea otra vez el mismo problema a la juventud trabajadora. No acostumbrada al forreo inmisericorde que sufrió la generación de la dictadura, a esta nueva generación de trabajadores será más difícil hacerle tragar cualquier píldora. Sin embargo las actuales conquistas (valiosas aunque la izquierda se niegue a reconocerlo) no son -como tampoco fueron las del '45- una concesión desesperada de la burguesía en retirada sino una inversión política bonapartista frente a la crisis mundial.
La historia se repite y ya vivimos la tragedia. Veremos a qué asistimos, esperemos que no a la consabida comedia.
24.3.11
Sabios
Miren cómo las están gastando en Europa y noten lo previsible que suena todo esto para un argentino común y corriente:
Diario La Vanguardia, de circulación en toda España pero centrado en los problemas de la comunidad autónoma de Cataluña, edición del 24 de marzo, título de tapa:
El comité de sabios del Govern propone más tasas en los servicios públicos.
Jajaja! ¡Un cojojo comitejejejeeee de... de... saajajajajajajaaaaaa... bios! Jajajajajja!! Y escrito así nomás ¿eh? sin comillas ni nada: comité de sajajajajajajuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! Pero esperen, esperen...
Los expertos señalan el camino liberal como única salida a la crisis
¡El camino lijijiji liberajajajaaaaaaaaa!! ¡La única salidaaajajajaaaaaaaa...!
El comité de sabios desafía al Govern y a los partidos con un plan de medidas drásticas
Jajajajajjaaa!! Seeeeee! drásticas eh? basta de populismo y basta de joda. Les presto letra: "Cirugía mayor sin anestesia" "Hay que pasar el invierno"... Ahhajajajajaaaaa!
El consejo (...) del que forman parte catedráticos y economistas de diversa procedencia ideológica...
Pero claarooo, diversísima procedenciajajajaja ideolojojojojo uuhhhjujuju... ¡qué bueno que está esto!
...propone un plan de choque para reactivar la economía que (...) apuesta por privatizar la gestión de algunos servicios públicos, incorporar el copago en las prestaciones, desregular las relaciones laborales, apostar por la energía nuclear...
Che, ¡pero qué ideas novedosísimas! El "copago en las prestaciones" se refiere a salud y educación, lógicamente. Y me encantó que justo ahora insistan con... ¡la energía nujujuju.. nuuujujucleaajajajajajahahajaaa...!!!
Los expertos no se presentan a las elecciones y por lo tanto se han podido permitir el lujo de plantear medidas de calado probablemente tan efectivas como impopulares...
Ahhhjajajajajaja!! Efectivaaaaahajajajajaaaa... Impopujujuuuuulajajajajaaa...!! Porque total claro, no se presentajajajaaaaannn a las elecciojojojooo... eleccionejejeess!! Lo tienen que hacer esos políticos ineficientes y populistas que dependen de vulgaridades como votos y todas esas cosas molestas ¿no? Yo te lo exijo que para eso soy el sabio, vos te las arreglás con el asunto de imponérselo a la gilada y que te vuelvan a votar.
Y bueno, sigue así: menos empresas públicas, menos rigidez salarial (rigidez salariajajajajajaaaaaa!!) y por supuesto: vincular el salario a la tasa de desempleo, algo que ya es una realidad en países serios como Bangla Desh.
Perdón que no comente demasiado, es que realmente ¿qué voy a comentar? ¿"Vea cómo se repite una estafa"?
Adivinar el futuro es muy simple: cuando todo esto traiga lo que tiene que traer: más miseria, más pobreza, más inseguridad; los sabios dirán que...
- No se ha ajustado lo suficiente, hace falta más.
Juajajajajajajajajajajajajaaaaaaaaaaaa!!!
10.3.11
Nostradamus Pérez-Reverte
La profecía
En la revista El Semanal de España, atenti al año: 15 de noviembre de 1998, el escritor Arturo Pérez-Reverte escribió lo siguiente (las negritas son mías):
Los Amos del Mundo
Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca*, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro. Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo.Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no. Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda**. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena. Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
Arturo Pérez-Reverte
* Cadena de hipermercados en España, hoy inexistente con esa marca.
** Muy castiza expresión, elocuente y plena de hilarante efecto. El chichi es el sexo femenino, a la Bernarda no tengo el gusto.
Cencia, dijo el gaucho
Todo esto lo previó un mero escritor, ni siquiera marxista ¡Lo previó todo diez años antes! Los fondos de salvación, los efectos dominó, y por supuesto: quién iba a pagar.
Porque ahí está el asunto. Todo es muy aséptico y técnico, hasta que llega la hora de los bifes.
¿Y los analistas económicos?
Es que la economía es una ciencia, monono.
En realidad más que una ciencia es una religión. Primero hay que aceptar unos postulados inamovibles y sacratísimos, que se expresan en muy complicados latinajos pero que pueden resumirse así: "Que la política no interfiera" ¿con qué? Con nuestra política, claro está. Sólo que nosotros a la nuestra no la llamamos "política", la llamamos "ciencia" ¿Ves qué fácil?
¿Y qué dice esta curiosa ciencia teológica? Dice esto: "Giladam êrogâtum est", o sea: paga la gilada.
Repite esto interminablemente, de todas las maneras posibles. Y así un día, pequeño saltamontes, pasarás de nivel.
Buenas noches.
28.2.11
Noam Chomsky - Diez estrategias de manipulación
No mucho que agregar, sólo que el punto 10. es particularmente novedoso e inquietante. Otro punto interesante es el 6. por el que tenemos que agradecer a una inmensa multitud de idiotas que desde hace décadas fomentan el ataque a la razón, el menosprecio de la lógica, el amor por la superstición y el pensamiento mágico; muchas veces desde posiciones teñidas de un "progresismo" que a esta altura da náuseas.
Diez estrategias de manipulación por Noam Chomsky
1. La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar (ver "Armas silenciosas para guerras tranquilas")
"El terror se basa en la incomunicación y el aislamiento " (Rodolfo Walsh)
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: Dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana (Delincuencia), u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de, estrictas, políticas y leyes de seguridad en perjuicio de su propia libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales, privatizaciones y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos (Como se viene haciendo con ciertas privatizaciones). Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado de bienestar mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si se hubiesen aplicado de una sola vez.
4. La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa, pero necesaria” (Como la actual reforma a la edad de las pensiones del Gobierno y la oposición española), obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “después de esto todo irá a mejor y el sacrificio podrá ser evitado”. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad o enfermos mentales
La mayoría de la publicidad televisiva dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y una entonación particularmente infantil, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más grande sea el engaño al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantil. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos años de edad" (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”).
6. Utilizar el aspecto emocional más que reflexivo
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar shock, una suerte de corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. (Ejemplo mostrar una y otra vez a víctimas de un desastre, un atentado o de una crisis económica, para utilizarlas como justificante y así llevar a cabo “Decisiones impopulares, pero necesarias”) Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
"El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Nada grande se puede hacer con la tristeza" (Arturo Jauretche)
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
Hacer que el público sea incapaz de comprender las técnicas que influyen directamente en él y los métodos utilizados para su control y esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible con el acceso a la menor cantidad de información verdadera, de forma que la distancia de la ignorancia que se planea entre las clases inferiores y superiores parezca, sea y permanezca inalcanzable para las inferiores"
“La mayoría de los profesores enseñan hechos, los buenos profesores enseñan ideas y los grandes profesores enseñan cómo pensar” (Jonathan Pool)
"La ignorancia es el peor enemigo de la civilización, y la ignorancia suele ser, en sus efectos, tan malvada como la propia maldad" (Eugenio María de Hostos)
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad
Promover al público a creer que es “La moda” ser simple, estúpido, vulgar e inculto. Instando a tratar como a “Bicho raro” a quien piensa más de la cuenta. ¿Irónico no?
9. Reforzar la auto-culpabilidad
Hacer creer, al individuo, que él es el único culpable de su propia desgracia, por causa de su poca inteligencia, mínimas capacidades, o de su insuficiente esfuerzo. Así, en lugar de rebelarse en contra del injusto sistema económico en el que vive, el individuo se auto-desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción.
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “Sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder de manipulación y utilización de los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
23.2.11
El mundo árabe
El mundo árabe siempre fue visto como una masa de gente dormida aceptando sin chistar los caprichos de cualquier sátrapa. El mundo árabe también ha servido para contraponer la "democracia" israelí sostenida sobre el trabajo esclavo de los palestinos a las dictaduras medievales de Egipto, Baharein, Arabia Saudita y Libia, barriendo cuidadosamente debajo de la alfombra la evidencia: se trata de regímenes que mantienen una estrecha alianza con EEUU e Israel.
De hecho el gobierno israelí está preocupado, Obama está preocupado, todo occidente está preocupado porque las dictaduras árabes eran muy útiles, entre otras cosas para culpar a los árabes por soportarlas y demostrar que "de otro modo no pueden vivir". Poco importa que Gaddafi sea invitado habitual a las orgías grasientas de Berlusconi, que Arabia Saudita garantice el petróleo a EEUU mientras amputa manos, o que Baharein saque los tanques a la calle. En los periódicos del mundo el concepto de "dictadura árabe teocrática" se asocia mucho menos con Arabia Saudita que con Irán y Venezuela.
El alineamiento con Israel es curioso: se trata de sostener principios nazis con un lenguaje y un tonito progre que le da al sionismo ese particular aspecto esquizoide: torturamos por la paz, masacramos por la libertad, matamos niños y bailamos felices. Y quien se oponga a nuestro particular campo de concentración es... (adivinen qué) antisemita.
Y ahora que los pueblos árabes demuestran señales de hartazgo, los demócratas maravillosos nos vienen con que "los árabes no están preparados" y "la estabilidad en la región" ¿No me creen? Lean por ejemplo desechos como este.
El caso más pintoresco es Gaddafi. Y el más sanguinario. Habituado a las payasadas, con mucha menos pinta de árabe que de tano en un sainete, Gaddafi mantuvo durante mucho tiempo un pulso con los EEUU similar al de todo dictadorzuelo que quiere obtener más, ¡hasta llegó a amenazar con aliarse al Pacto de Varsovia! Pero especialmente luego de ver el destino de Saddam Hussein (otro que quiso hacerse el vivo) el libio se dedicó a colaborar con los EEUU hasta en la limpieza de los baños de la Casa Blanca, asistir a guateques en Italia y demostrar al mundo que el fin y al cabo él no está mucho más loco que el resto de los líderes de Occidente. Negocios son negocios.
Pero la pérdida más grave es Mubarak. Los egipcios no dejan de recordarlo como un títere de Israel y no están dispuestos a tolerar otro. Israel sostuvo al sátrapa todo lo que pudo porque al perecer quiere seguir siendo "la única democracia de Oriente Medio".
Caretas sostenidas con telarañas, ahora lo que más preocupa es la "estabilidad". Occidente apuesta por la falta de objetivo político de las masas árabes para establecer "transiciones" que dejen todo como está. Y es posible que por un tiempo se pueda entretener a los trabajadores árabes con condiciones apenas menos cercanas a la esclavitud mientras éstos no se den a sí mismos una dirección política revolucionaria.
Pero el tablero ya ha volado por los aires, a ver cómo reacomodan las piezas y cuánto tiempo tienen para hacerlo. El mundo árabe no es Sudamérica, el espacio para salidas populistas es mucho menor que en tiempos de Nasser. Los reclamos de la gente son sencillos: queremos vivir.
Se vienen -nos guste o no- tiempos interesantes ¿Alguien tiene el teléfono de Francis Fukuyama?
17.1.11
Galasso - Altamira... y los dos modelos del capitalismo argentino.
El reciente cruce entre Galasso, Altamira y nuevamente Galasso (Severian y LR me lo hicieron conocer) me obliga a volver sobre un post que me parece tiene algo que ver con el mismo, aunque escrito antes. El post de marras puede considerarse una modesta anticipación del debate, teniendo en cuenta no sólo las posturas enfrentadas sino también que durante la discusión posterior se trajo a colación un ejemplo histórico (el ataque de Kornílov al gobierno de Kerenski) del que Altamira y Galasso también se sirven, aunque para sostener posiciones opuestas.
Sugiero leer ambas posiciones, en las que tanto Galasso como Altamira combinan aciertos con ejemplos traídos de los pelos. Altamira hace una relativa distinción entre el gobierno y la oposición de derecha, pero afirma que
(...)Pero a diferencia de éstos es el gobierno, es decir, el gerente de los negocios capitalistas y el encargado de proteger las relaciones de explotación existentes. Esto lo transforma de secundario en principal; un obrero no puede reclamar al pelirrojo o a Carrió, y sólo en un espacio limitado a Mauricio. El que no lucha contra el gobierno de turno no lucha contra el poder.
Me parece que Altamira confunde los tantos. La caracterización de una política es independiente de si ésta se ejerce desde el poder o no. Es inevitable la lucha entre los obreros y el gobierno burgués, sea cual sea su orientación, pero es la caracterización política de un gobierno burgués la que debe guiar las formas de enfrentarlo.
La caracterización política puede traducirse sencillamente como la manera de calificar las acciones del gobierno desde el punto de vista de los intereses de la clase trabajadora. Para Altamira (y para Galasso) sólo parecen existir dos posturas sin matices: apoyo o enfrentamiento. Si se tratara de esto solamente, entonces es fácil de entender que un partido marxista se declare enfrentado a un gobierno burgués, por más progresista que sea. El problema es que no se trata sólo de enfrentar sino de cómo.
Si como el propio Altamira reconoce los obreros enfrentaron a Kornílov, fue precisamente para que no se hiciera con el poder, les interesaba especialmente frenarlo aunque no estuviera ya en el gobierno, ni haciéndose aún cargo de los negocios de nadie. Pero Altamira rebaja el sentido del ejemplo diciendo que
En el ejemplo clásico de la revolución rusa, nadie puede cuestionar que el ‘enemigo principal’, durante 250 días seguidos menos dos, fue el gobierno kirchnerista ruso de Kerensky
Cuando se comparan situaciones hay que tener en cuenta en qué aspectos son comparables, y en cuáles no. Es verdad que el enemigo principal fue Kerensky, pero también es verdad que la clase obrera estaba mucho más cerca de hacerse con el poder en aquél escenario que en el argentino. Y eso no les impidió estar alertas a la posibilidad de que un general zarista quisiera dar un golpe de mano. Sólo dos jornadas, pero cruciales. Y la cita de Trotsky que hace Galasso es certera:
Por otra parte, para impedir el golpe de Kornilov es evidente que los bolcheviques debieron coincidir -desde su propia perspectiva y aún tapándose las narices- con Kerensky, que no era lo mismo que Kornilov: “No, no ha llegado el momento. Apoyad el fusil sobre el hombro de Kerensky y disparad contra Kornilov. Después, ajustaremos cuentas con Kerensky” ( L. Trotsky; Historia de la Revolución Rusa, tomo II, p. 165, edit. Sarpe, 1985).
En la Argentina de 2011, el PO no plantea -que yo sepa- otra vía de acceso al poder que las elecciones generales. De acuerdo con el porcentaje de votos que saca, es lógico suponer que al menos en el corto plazo no accederá al poder. La distancia que media entre los bolcheviques rusos y el PO en este sentido es mucha, pero Altamira -vicio perpetuo de la izquierda- habla como si la revolución estuviera programada para mañana al mediodía. No sospecha que el simple cálculo expuesto en este párrafo ya fue hecho por la prensa reaccionaria: el PO no representa ningún riesgo, y su falta de perspectiva sirve para utilizarlo como ariete contra aquellas medidas que molestan al sector más cavernario de la burguesía.
Para poder enfrentar con éxito a un gobierno populista, es necesario aprender a reconocer sus logros, que suelen suceder a épocas de retroceso profundo para la clase (como lo fue la década del '90). Altamira tiene razón al señalar los peores aspectos de este gobierno, pero falla al no tener un ojo crítico más fino cuando se trata de analizar algunas iniciativas (como la ley Recalde), analizar el conflicto con el campo (en el que el PO apenas tuvo reflejos para no apoyar a la SRA) o simplemente explicar el significativo aumento del poder adquisitivo del salario y el nivel de empleo.
Altamira dice un poco confusamente que
...orientar a las masas contra la oposición parlamentaria no les rendiría nada, por eso tampoco les interesa. Solamente en una crisis de poder se plantea la necesidad de distinguir a los campos que se disputan su resultado; en este caso, solamente en éste, hay que distinguir al enemigo, del enemigo de nuestro enemigo, y enfilar las baterías contra el primero – sin apoyar políticamente al segundo.
¿Solamente en una crisis de poder? ¿Y por qué? La caracterización política y la distinción de campos en función de los intereses de la clase obrera es algo que no depende de situaciones, deben guiar la acción siempre y en todo momento, precisamente para que la crisis de poder encuentre a la clase y su partido en condiciones de disputarlo. La arbitraria pirueta de Altamira equivale a decir que sólo hay que preocuparse por la ley de la gravedad si uno está cayendo desde un quinto piso.
En otras palabras Altamira suspende alegremente todo análisis hasta que se produzca la "crisis de poder", hasta entonces todo es muy fácil: hay que oponerse a cualquier cosa. Cuando se produzca la crisis de poder nos pondremos a hacer esos análisis tan fastidiosos acerca de relaciones de fuerza en juego y bla bla bla. Y si resulta que no son favorables supongo que habrá algún botón de "Help".
Esa parece ser la única estrategia del PO, nada de análisis ni de relaciones de fuerza, basta con oponerse a cualquier medida del gobierno sin distinciones, incluso cuando el gobierno se opuso a un lock out patronal el PO tomó prestados los ridículos argumentos de la oposición ("especie de dictadura civil"), incluso cuando desde el gobierno se propuso mayor control obrero en las empresas (proyecto Recalde) Néstor Pitrola realizó un "análisis" del proyecto que reveló su absoluta falta de conocimiento del mismo.
Semejante falta de seriedad no impide que Altamira se jacte de que su partido "maneja bien los matices" bajo las palmaditas de la prensa reaccionaria. Maneja tan bien los matices que Ramal es capaz de aparecer en los almuerzos de la anciana gorila de rostro congelado, Altamira es felicitado por el cínico Tenembaum y el PO es reconocido nada menos que por La Nación. Tanta fina distinción de matices no le deja tiempo al PO para leer correctamente el proyecto de Recalde. Se trata de errores serios en un partido que dice representar políticamente los intereses de la clase obrera. Galasso señala todo esto acertadamente.
Pero Galasso tiene problemas quizás más graves. El mayor es no poder explicar sencillamente quién mató a Mariano Ferreyra y por qué. El intento de responsabilizar al PO por la muerte de su propio militante es simple cretinismo.
Galasso interroga a Altamira, sobre si todos son conflictos interburgueses en la historia Argentina. La pregunta le permite a Galasso esquivar el análisis acerca del conflicto actual. Y el conflicto actual es indudablemente un conflicto interburgués. El error de Altamira no consiste en caracterizarlo así, sino en extraer la conclusión de que por revestir ese carácter es indiferente para la clase trabajadora. El ejemplo del conflicto Kornílov-Kerenski ilustra claramente su error: los obreros rusos estuvieron muy lejos de permanecer al margen de este conflicto interburgués.
Cuando se habla de "mandar a morir" a gente y se increpa a Altamira por este hecho se cae en un peligroso antecedente, que es el de culpar a la víctima como si sus asesinos fueran algo así como fuerzas de la naturaleza que nadie puede controlar y de las que nadie es políticamente responsable. Se dice que alguien "mandó a morir" y se lo señala con el dedo, pero parece mucho más difícil señalar a quién mandó a matar.
Severian, en el blog de Luzbelita que reproduce la carta de Galasso, ningunea alegremente:
...la presidenta está tan pero tan preocupada por la inminente revolución que mandó a sus esbirros a matar militantes del PO para tratar de retrasarla...
Hacer chistes es sencillo, lo difícil es responder quién es responsable de las acciones de la policía federal, o de las patotas asesinas en un sindicato; por qué siguen allí, por qué no es posible organizar una protesta sindical sin que corra riesgo la propia vida. Parece que pedir esto es demasiado, un exaltado reclamo de máxima que "le hace el juego a la derecha". Así que ya sabemos todos: cualquier matón puede pegarnos un tiro, es algo contra lo que lamentablemente nada podemos hacer y pedir responsabilidades o remoción de estos elementos es un delirio ultraizquierdista. Ergo, sobre quien recae la responsabilidad es sobre Altamira "que tenía que haberlo previsto".
Desde mi poco caletre me parece que no es así: si se quiere criticar al PO por no haber logrado un consenso más amplio antes de lanzar una protesta de este tipo, de acuerdo; aunque hay que entender una salvedad: muchos conflictos sindicales son puntuales y no pueden dejarse de lado simplemente por una supuesta "correlación de fuerzas" a la espera de manifestaciones multitudinarias. Quienes cortaron la vía podrán ser una minoría, sus acciones podrán ser criticables y se les podrá negar representatividad, pero ¿a quién representan las patotas sindicales?
No puede señalarse el error del PO sin antes indicar claramente quiénes son los responsables políticos e ideológicos del asesinato. No puede ser que el único político al que se nombra respecto de esta muerte sea Altamira, mientras que del lado del partido gobernante la piedra nunca llega más alto que el nombre de Pedraza.
En resumen: la posición del partido de la clase en estos casos requiere una muñeca que el PO no parece tener, pero tampoco Galasso se da cuenta de que reclamar ¡Juicio y castigo a todo los culpables de Mariano Ferreira! ¡Fuera las patotas de los ferrocarriles y de los sindicatos en los cuales aún subsistan! es incompatible con la tercera consigna que cierra su última réplica: ¡Por el triunfo de Cristina Kirchner en primera vuelta, que abre el camino hacia la profundización de un proceso de cambio a favor de la unificación latinoamericana y el avance de la clase trabajadora!
El avance de la clase trabajadora no está dado por decisiones de este gobierno sino por el inteligente provecho que saca de circunstancias sobre las cuales no tiene control, así fueron y serán todos los procesos populistas. La "unificación latinoamericana" es una frase hueca que escamotea -después de llenarse la boca de Trotsky- el problema de qué clase tiene el poder (lo que determina las condiciones de dicha "unificación"). Y las patotas sindicales de la CGT no pueden ser erradicadas por este gobierno sencillamente porque este gobierno tiene límites dictados por el interés de la clase a la que sirve, y esto sabiendo -Cristina Fernandez de Kirchner es cualquier cosa menos estúpida- que es justamente allí donde se agazapa el peor enemigo de este proyecto.
Porque no hay que engañarse: el peronismo vuelve a acumular capital político (a cuenta de los errores de la izquierda) a la espera de su oportunidad para volver a instalar el modelo africano ni bien las condiciones internacionales inclinen la preferencia de la burguesía por los negocios fáciles.
29.12.10
Controladores aéreos y sacra moral
Recientemente se ha vivido en España el clímax de la llamada "crisis de los controladores aéreos". Algunos antecedentes:
Los controladores aéreos en España constituían un colectivo de trabajadores privilegiado. Siendo un trabajo sin duda difícil y provocador de stress, la verdad es que también los controladores aéreos cobran un salario muy superior a la media. También se acusó a los controladores de algo muy frecuente en varios gremios profesionales: prácticas dirigidas a restringir la formación y el ingreso de nuevos controladores, fata de solidaridad con el resto de los trabajadores, etc. Esto se reveló no como un pecado sino simplemente como miopía, el peor error de los controladores aéreos fue no participar de la huelga general contra la reforma laboral. Es instructivo analizar cómo lo pagaron:
El gobierno del Partido Socialista (jua!) Obrero (jua juaaaaaa!!) Español se dispone a iniciar la ola de privatizaciones que en Argentina ya conocemos tan bien por la prosperidad que derramó sobre todos (silencio por favor, putear más bajo). Como toda ola de privatizaciones, exige un disciplinamiento y degradación de las condiciones de trabajo. El aeropuerto es un negocio de lo más suculento, pero tiene que serlo más, y los controladores aéreos ganan demasiado dinero; o sea demasiado costo. Así que allá vamos; el gobierno de la burguesía ladrona se dedicó a incumplir sistemáticamente el convenio con el resultado perfectamente calculado: los controladores reaccionaron de manera descoordinada, mal planificada y confiando solamente en aquello que habían confiado siempre: su capacidad de presión ante la imposibilidad de habilitar el espacio aéreo sin su trabajo.
Cálculo erróneo: la mayoría de los trabajadores españoles, que no demostraron demasiado dinamismo en la defensa de sus propios intereses, recordaron que los controladores aéreos son privilegiados e insolidarios; así que cometieron el mismo error: se pusieron del lado del gobierno. Así como los controladores están dándose cuenta amargamente de que no son intocables, el resto no tardará mucho en darse cuenta de que este ataque no parará con los controladores.
Al igual que en la Argentina de los '90, los medios de comunicación jugaron un papel destacado en esto de enfrentar a trabajadores contra trabajadores. Cada vez que un servicio público se detiene por huelga de los trabajadores, los medios se acuerdan de los consumidores. Llorosas crónicas de gente que no pudo viajar para ver a su abuelita enferma, historias -falsas- de órganos para transplante que no pudieron llegar a tiempo, y por supuesto: el debate sobre aquellos trabajos "estratégicos" e "indispensables", y sobre los "servicios mínimos" que debe garantizar cualquier huelga ¿Qué pasaría si los médicos o los cirujanos hicieran huelga? Bla bla bla bla bla.
El caso del médico chacal
Este debate esconde una realidad de fondo. El discurso de los medios azuza el resentimiento de trabajadores contra trabajadores, poniendo de relieve el derecho a disfrutar de los servicios que faltan cuando hay una huelga. Pero lo curioso es que esa lógica se aplica sólo en caso de huelga, nunca en otros casos.
Vamos al caso de más peso: supongamos que el Dr. Jaus trabaja en una clínica privada. Le traen a un ñato que está por morirse, pero el Dr. Jaus se cruza de brazos y dice:
- Mantengo un conflicto gremial con el dueño de la clínica, y no voy a operar hasta que no me aumenten el salario.
Inmediatamente los medios imprimen los titulares:
MEDICO CHACAL SE NIEGA A OPERAR, VIL DINERO MAS IMPORTANTE QUE VIDA HUMANA
Y allí va la turba de descerebrados a decir que el Dr. Jaus gana mucha guita, que habría que ponerle una pistola en la cabeza, que esto con los militares no pasaba, y dale y dale.
En principio diré que estoy de acuerdo: ciertamente un aumento de salario no puede valer lo mismo que una vida humana ¿Tiene sentido pedir entonces servicios mínimos, exceptuar a ciertos colectivos de trabajadores del pleno derecho a huelga? Esperen, esperen, antes de responder esta pregunta...
Yo puedo, tú no.
El Dr. Jaus trabaja en una clínica privada. Esto quiere decir que si el ñato moribundo está allí es porque puede pagar -a través de su cobertura médica o por cualquier otro medio- el precio que exige el dueño de la clínica. Si no tuviera ese dinero, entonces no sería admitido en ella y no podría operarse con el Dr. Jaus.
En otras palabras: el capitalista compra el trabajo del Dr. Jaus por medio de un salario, y luego revende ese trabajo al público. Los medios de comunicación señalan con el índice al Dr. Jaus cuando hace huelga poniendo de relieve lo valioso de la vida humana; pura hipocresía: la única vida humana que vale es la del que puede pagar. Si no tiene dinero, ya puede morirse en medio de la calle.
Más claro: según la ideología que se nos impone, el capitalista puede poner precio al trabajo del cirujano, derecho sagrado contra el que no vale ninguna consideración moral; pero el cirujano no puede poner precio a su propio trabajo.
El caso de los controladores es más indirecto, pero no distinto en su mecanismo: los controladores aéreos posibilitan el negocio fabuloso de las compañías aéreas, cuyos dueños ganan varios cientos de veces más de lo que gana un controlador sin apenas mover un dedo.
Los medios hablaron hasta cansarse de la pobre gente varada en los aeropuertos, pero callaron otra realidad: mucha gente fuera de esos aeropuertos no puede viajar, vieron morir a sus familiares lejos o no pudieron ir a otro país a tratarse una enfermedad sencillamente porque no tienen dinero para pagar el pasaje.
Cuando vamos a comprar un pasaje de avión, nadie nos pregunta si vamos a visitar a la tía Dorita enferma o vamos a mirar culos a la playa. El único requisito que se nos impone es tener dinero para pagar el pasaje, las razones morales importan nada. Nadie le exige a los capitalistas "servicios mínimos" para que los puedan disfrutar aquellos que tienen necesidad pero no dinero. En este caso la lógica del capitalista es adamantina: no money, no cake.
Pero si los trabajadores -estrictamente dentro de la misma lógica capitalista- se niegan a vender su mercancía -su trabajo- si no es por el precio que ellos reclaman, entonces a los medios se les despierta una conmovedora vena humanitaria, solidaria y lacrimógena, casi socialista tronando contra el egoísmo espantoso de esos insaciables que nos impiden viajar.
En España todavía hoy se habla en los medios de la "casta privilegiada" que constituyen los controladores aéreos ¡La única casta privilegiada! Ni los capitalistas, ni la banca que succionó dinero del estado (provocando el déficit fiscal cuyo pago se exige hoy a todos los trabajadores sin excepción), ni la familia real y su farándula crapulosa son "castas privilegiadas". Diaz Ferran (ex presidente de la confederación empresaria, ex dueño de la extinta Air Madrid) puede tranquilamente deber dinero desde hace años a los trabajadores y pasajeros a los que dejó en tierra mientras amasa una fortuna. Lo único "anormal" es que un colectivo de trabajadores gane buen dinero.
Y hay que quemarse los ojos con la imbecilidad, leyendo comentarios como este: "¡A la puta calle y a ganar un salario de mierda como todo hijo de vecino!", no puedo imaginarme qué clase de infeliz ha escrito esto, pero allí está y probablemente no sea un capitalista sino un trabajador que gana ese salario de mierda que desea al resto.
Apelando al resentimiento más rastrero, los medios señalaron que los controladores aéreos "ganan demasiado dinero", y no faltaron estúpidos que suscribieron el aserto, incluso desde la izquierda. A prepararse pues entonces, porque el rasero se puede aplicar con mucha imaginación, basta encontrar el patrón de comparación adecuado: si lo controladores ganan mucho más que un empleado bancario, no es menos cierto que un empleado bancario en Europa gana mucho más que un trabajador argentino, y éste bastante más que un africano. Así que ¿cuánto gana Ud? ¿Mil dólares al mes? Vamos amiguito, ¡eso es muchísimo, créame! Vamos a bajarle el salario, pedazo de privilegiado, que hay gente que se las arregla con un dólar al día.
Es verdad que los controladores cometieron errores, lo están pagando y lo pagarán. Conviene entonces no cometer el mismo error, el gobierno "progresista" (juaaaaaaaaaaaaaaaaaa!) que hoy estrangula a los controladores (decreto de estado de emergencia, movilización militar de los trabajadores) ya se encargará de estrangular por cuenta de la burguesía a todos los trabajadores. De hecho ya lo está haciendo. Precisamente por eso necesita enfrentar a unos con otros y salvaguardar el sagrado privilegio de los capitalistas. Para ellos nunca valen las consideraciones morales, ellos pueden esgrimir con cinismo la fórmula business is business, pero los trabajadores están obligados por el sacro principio moral a trabajar como soldaditos por la guita que les tiren. Se llama "libre mercado".
Trabajos indispensables
¿Qué trabajos son indispensables? La respuesta es simple: todos. Miremos cualquiera de las cosas que nos rodean y preguntémonos qué no ha salido del trabajo: la mesa, la silla, la PC, hasta el árbol de la calle ha tenido que ser plantado por trabajadores ¿Qué pasaría si hubiera huelga mundial de trabajadores en las fábricas de preservativos? ¿Y los que fabrican computadoras, circuitos, microchips? ¿O camas?
El trabajo es indispensable, dependemos de él. La conclusión que nos quieren imponer es que no debería haber huelgas, es la conclusión de aquellos que hacen buenos negocios con el trabajo ajeno. El trabajo humano en la sociedad capitalista está sujeto a los vaivenes de la compra y la venta, y lógicamente a las posiciones de fuerza de quienes negocian con él.
El trabajo es indispensable y estratégico para nuestra supervivencia como especie, precisamente por eso no debería comprarse ni venderse.
4.11.10
Los dos modelos del capitalismo argentino
El desarrollo del capitalismo argentino (y por extensión el latinoamericano) tiene algunas particularidades respecto del de otros países subdesarrollados. Desde hace siglos en Argentina dos modelos de capitalismo se han alternado: uno al que podríamos llamar "nacional–defensivo" y otro que podría definirse como "subdesarrollado sin complejos".
El capitalismo argentino "nacional" tiene como referente al sector de la burguesía más ligado a actividades productivas reales, propias de un desarrollo capitalista autónomo. En la época de Rosas los ganaderos tenían la fuerza económica para imponer un modelo de país diferente de aquél propuesto por los sectores más parasitarios de la burguesía agrupados alrededor de la oligarquía portuaria. Mientras los saladeros se dedicaban a una primitiva actividad de producción, las "gentes bien" de Buenos Aires constituían un mero parásito que no producía absolutamente nada de valor, limitándose a succionar rentas de la aduana.
Este fenómeno no es exclusivo de Latinoamérica sino de cualquier ex colonia. Si los EEUU lograron llegar a ser una potencia industrial, fue gracias a la victoria del sector avanzado de la burguesía sobre el sector rentístico tras la Guerra de Secesión, durante un momento económico internacional que permitió el desarrollo autónomo del capitalismo estadounidense.
Cambalache
En el siglo XX este sector avanzado de la burguesía argentina también puede identificarse con el sector industrial. Un sector industrial que por supuesto no puede compararse con el de los países desarrollados; pero no debe olvidarse el carácter especial del subdesarrollo argentino. En otros países (por ejemplo muchos africanos) la actividad industrial es prácticamente nula, limitada al tratamiento primario de las materias primas previa su inmediata exportación. La Argentina, y algunas regiones de Latinoamérica presentan sin embargo un desarrollo industrial más diversificado y dinámico, generalmente ligado a las grandes ciudades, conviviendo con regiones rurales en las que el "modelo africano" está en pleno vigor.
El "modelo africano" es precisamente el modelo subdesarrollado sin complejos, y es impulsado por el sector más atrasado de nuestra burguesía, ligado principalmente a las rentas financieras y al agro. Por su naturaleza estos sectores son nulamente intensivos en el empleo de mano de obra y aplicación de valor agregado, limitándose a vegetar y cobrar rentas. Toda su actividad política está dirigida a salvaguardar su fuente de ingresos, en el caso del "campo" basado exclusivamente en la posesión de los recursos naturales. Estas condiciones materiales de vida se reflejan en su particular psicología (brutalidad, explotación intensiva de una mano de obra no calificada, mentalidad feudal, etc.). Lógicamente el modelo de país con el que sueñan es una feliz factoría en la que un reducido número de familias monopolicen los recursos naturales, se encarguen de exportarlos y de contar los billetes. El 70% de la población argentina sobra. Este es el "modelo africano", aplicado exitosamente en países en los cuales la vida humana vale menos que un plato de comida.
El modelo propiciado por el sector más avanzado de la burguesía argentina en realidad no es un modelo… ni está propiciado. Se trata simplemente de la expresión de los intereses –siempre fluctuantes– de la burguesía ligada al sector industrial. Este sector ha visto crecer su peso político y económico en determinados momentos de la historia argentina, siempre gracias a factores externos, y no a un plan dirigido hacia un desarrollo más o menos autónomo del capitalismo argentino. Por el contrario, la "autonomía" de un sector de la burguesía argentina frente a la burguesía de las metrópolis ha sido siempre una sorpresa para ella misma.
Nos quedamos en el '45
En 1945, cuando las metrópolis del mundo estaban exhaustas por el esfuerzo de guerra, se produjo un impasse en la relación de la Argentina (y en general de todos los países latinoamericanos, particularmente México) con la burguesía de los países centrales. La necesidad de sustituir importaciones puso a la burguesía frente a una vía de desarrollo que tomó de la misma manera que se aprovecha cualquier nicho de negocio favorable.
Este fenómeno extendido en toda Latinoamérica produjo un nacionalismo democrático antiimperialista durante cuyo mejor momento los intereses de éste sector de la burguesía coincidieron parcialmente con los de amplios sectores campesinos y trabajadores. Es en este contexto en el que surgió el peronismo, en la figura de lo que la burguesía necesitaba desesperadamente: un político astuto y audaz. El peronismo es un régimen bonapartista, es decir: un régimen que la burguesía se da a sí misma cuando no sabe qué hacer, cuando en su propio seno la contradicción de intereses es muy fuerte.
El peronismo disciplinó a la burguesía argentina imponiéndole una dirección política relativamente autónoma a su desarrollo. Para mejor medir el significado del concepto "relativamente autónomo" siempre conviene echar mano de la comparación con el "modelo africano", en el que la burguesía es simplemente un club de propietarios de recursos naturales, en todo desligado de la población debido a la inexistencia de mercado interno, y por eso absolutamente dependiente de la exportación al extranjero.
Esta época favorable le permitió al peronismo como movimiento político ganar un capital importante de credibilidad entre la clase trabajadora. Capital que fue simétrica y prolijamente desperdiciado por la izquierda marxista. El Partido Comunista, una especie de club de amigos de la Unión Soviética dispuesto a hacer el papel de agencia política para la burocracia stalinista, calificó a esos obreros, que por primera vez en su vida tenían algo tangible y se disponían a protagonizar la política argentina, de "murga". Genial rasgo de ingenio.
Los ’50 y los swingin’ sixties
Por supuesto, este desarrollo autónomo de la burguesía argentina nunca fue planeado sino que se trató de un mero efecto. La prueba es que cesó ni bien lo hizo su causa. Para mediados de la década del '50 las potencias centrales recuperaron el nivel de su actividad industrial con EEUU como nueva potencia, y consiguientemente el sector más atrasado y dependiente de la burguesía argentina volvió a imponer su modelo de país en el cual la feliz factoría exporta commodities, los patricios mandan y la servidumbre a callar.
Cuando se habla del sector más atrasado o el más avanzado de la burguesía, no debe creerse que se trata de dos entes fijos. Si bien cada uno tiene sus ideólogos y figuras destacadas, la estructura que conforman es en realidad plástica e intercambiable; capitales generados en la industria pueden migrar a la actividad ganadera, o viajar desde la actividad financiera a la economía de servicios. Debe tenerse en cuenta que la burguesía es una clase, y que como tal su interés es común. Pero la inmensa variedad de regímenes burgueses posibles (neoliberalismo, populismo, fascismo) no expresa más que las profundas contradicciones que atraviesan a la propia burguesía.
Plástica e intercambiable, pero estructura al fin, el predominio del "sector avanzado" de la burguesía argentina tuvo su canto de cisne con el desarrollismo frondizista, último embeleco de la política burguesa tradicional en total bancarrota. A partir de la década del ’60 el Partido Militar impuso con éxito el modelo africano excluyendo políticamente al peronismo. Hasta la vuelta de éste en el ‘73, que con su capital político intacto se dispuso a...
A...
A comienzos de la década del '70 en Argentina el sector industrial de la burguesía hace rato que desde el punto de vista político está cómodamente en retirada, olvidado de toda veleidad nacionalista popular. Apenas se nota el sufrimiento de una pequeña burguesía esforzada que intenta hacer pie en el mercado local. Sin embargo hay que tener en cuenta que aún el país no ha recibido el mazazo más fuerte. Gracias al proceso de industrialización comenzado tibiamente en el '45, la clase obrera argentina gana peso numérico y económico. Los obreros del Cordobazo son los mejor pagos del país, participan en más del 40% del PBI. La actividad industrial ha creado una clase obrera relativamente fuerte que se dispone a arrancar el país de manos de la burguesía, o al menos a recuperar lo que considera su derecho: vivir dignamente.
La izquierda marxista argentina ha tenido históricamente dificultades para tomar nota de este hecho más o menos evidente; dificultades que alcanzaron incluso a su sector revolucionario más lúcido. De este error deriva la incomprensión del fenómeno peronista, incomprensión que la izquierda pagó y seguirá pagando muy caro.
A la vuelta de Perón el contexto económico internacional ya no permitía ningún atisbo de desarrollo autónomo para la Argentina (el plan de Gelbard fue el último manotazo de ahogado). Perón, político burgués al fin, utilizó su capital político en beneficio de aquellos a quienes jamás dejó de servir, imponiendo un régimen policial-terrorista en el que los únicos privilegiados son los muertos.
El proceso revolucionario argentino vio establecer un canal de diálogo entre el peronismo revolucionario y la izquierda marxista. La derrota que trajo el golpe del ’76 también supuso una descomposición de esos vínculos y la pérdida de todo potencial revolucionario de la militancia peronista durante mucho tiempo.
King Africa
A partir de 1976 el modelo africano hizo enormes avances. Cabe recordar el efecto que esto tuvo en la industria y el preclaro aserto neoliberal: "La mejor política industrial es no tener política industrial", reformulado más toscamente por Martínez de Hoz: "Da lo mismo fabricar acero que caramelos".
Con la clase obrera aterrorizada, atada de pies y manos, y la población trabajadora obligada a aceptar una política de ajuste tras otra, los trabajadores perdieron la iniciativa política, que no recuperaron ni siquiera con la vuelta de la democracia en 1983. La palabra "ajuste" se convertiría en una letanía.
El período menemcavallista significó una profundización del modelo africano hasta límites intolerables, lo que llevó a la crisis de 2001. Como lógica consecuencia, la Argentina vio crecer una masa de desempleados nunca vista, y es instructivo leer lo que Trotksy afirma acerca del crecimiento de la masa de desempleados, un cáncer peligrosísimo para la clase obrera.
Hijo de esta crisis es el nuevo peronismo encabezado por los Kirchner.
Vuelta a empezar
Hoy el fenómeno populista se repite nuevamente en toda Latinoamérica, con una revitalización del sector avanzado de la burguesía. La actividad industrial –que había llegado a un punto bajísimo– cobra un nuevo dinamismo, con el consiguiente aumento de la masa de trabajadores empleados. Nuevamente la izquierda marxista tiene dificultades para entender un hecho muy evidente: la revitalización del proyecto industrialista, con todas sus limitaciones y contradicciones, es objetivamente una buena noticia para la clase trabajadora. Las impresionantes manifestaciones frente a la muerte de Nestor Kirchner confirman el dato, mientras la izquierda continúa absorta en el examen de su ombligo.
No se trata de negar el carácter burgués de este proyecto, ni de aferrarse a él. Se trata de defenderlo como un trampolín que la clase trabajadora puede utilizar para ganar peso político y económico con vistas a su organización y autonomía política, imposibles bajo el modelo africano.
Las razones de este resurgimiento populista son varias, pero quizás la más importante es la debilidad del imperio americano. Sumido él mismo en una crisis económica sin precedentes, drenado por dos frentes de guerra en los que está empantanado (Irak y Afghanistán), EEUU necesita estabilidad en el "patio trasero"; no puede abrir otro frente directo de conflicto con una decena de países así que se limita a operaciones de baja intensidad: golpes de estado relámpago, revueltas policiales, oposición política salvaje, etc. Cuenta con la eternamente patética "clase media", sector de trabajadores privilegiados generalmente agrupado en núcleos urbanos congénitamente incapaz de identificar sus intereses reales y ariete político del gran capital en la ridícula creencia de que tiene algo en común con este sector. Sabemos bien lo que le espera a esa "clase media" una vez que se imponga nuevamente el modelo africano. Pero la TV y los medios de estupidización masiva hacen un buen trabajo a pesar de que este sector disfruta hoy de un bienestar que creía perdido para siempre.
Y como siempre... la izquierda
En este contexto la izquierda marxista vuelve a hacer un papel nulo. Incapaz de explicar el profundo conflicto que sacude al país, se limita a tocar la trompeta en solitario, exigiendo a la clase trabajadora que se enfrente a quienes objetivamente han hecho más por ella. El asesinato del militante Mariano Ferreyra, conscientemente o no, corta todo atisbo de comunicación entre la militancia kirchnerista y la izquierda, escenario que la burguesía teme como a la peste. La astuta dirigencia del PO no sospecha la intención de la amplia cobertura mediática que dieron a este hecho medios que jamás se han preocupado por la muerte de militantes de izquierda, creyendo ingenuamente que se trata de su propio crecimiento político. Como en el ’45, la izquierda actúa en beneficio del enemigo más peligroso de la clase obrera.
Y también como en el '45 está presente el sonoro ingenio. Haciendo gala de una soberbia pareja a su estrechez mental, la izquierda se complace en burlarse estúpidamente del obrero peronista con chanzas como "Cristina Capitana". Insiste una y otra vez en el carácter burgués del presente gobierno como si eso bastara para igualar a todos los regímenes burgueses de la historia, ignorando toda diferencia táctica y estratégica entre las conductas que la clase debe adoptar en cada caso.
La historia se repite: el peronismo vuelve a ganar capital político entre los trabajadores, y la izquierda a perderlo. Las enormes manifestaciones de apoyo tras la muerte de Néstor Kirchner no han dado a la izquierda el dato fundamental respecto de dónde se encuentra la clase trabajadora en la geografía política, y cuál es el modo de hacer pie en ella. Objetivamente la izquierda marxista se ve beneficiada por el aumento de obreros empleados en la industria, pero piensa que eso es un acierto de su política cuando en realidad es un efecto de la política desplegada por este gobierno.
Lo único que sí ve la izquierda marxista –fenómeno no percibido por la militancia kirchnerista– es que este modelo tiene fecha de vencimiento. Porque como siempre, se trata de una coyuntura favorable en la que la burguesía "nacional" intenta pescar a río revuelto.
No se puede negar la lucidez, firmeza y gran capacidad política de Cristina Fernández para encuadrar esta tendencia en lo más parecido a un proyecto. Basta escuchar un discurso de ella para darse cuenta de las diferencias que la separan de la caterva de ignorantes que ha gobernado la Argentina en los años precedentes. Los berridos de odio de un puñado de gorilas, gordas dementes, moluscos oportunistas, privilegiaditos subde y meros delincuentes suenan con recio contraste frente a la sobriedad e inteligencia de esta mujer.
Pero como siempre en política no se trata de individuos sino de clases. El sector avanzado de la burguesía está haciendo excelentes negocios, pero es consciente del peligro que significa la organización y crecimiento de la clase obrera. Socialmente hablando no puede hacer nada, porque es parte de un proceso que no puede evitar, pero políticamente hace todo lo posible por poner trabas al crecimiento de su autonomía política.
Es el propio peronismo el que debe encargarse de eso, y es por eso –la izquierda marxista podría ventajosamente señalar este hecho a la militancia kirchnerista- que el enemigo más peligroso de este gobierno se encuentra precisamente en las filas del propio movimiento peronista, al que Cristina Fernandez mantiene disciplinado no sin esfuerzo. En este sentido la muerte de Néstor Kirchner es una mala noticia, y si CFK desea mantener atados a los intendentes del conurbano, una buena idea sería poner a alguien tan cuidadoso de las formas como Guillermo Moreno.
El problema que la izquierda no se plantea es qué va a reemplazar a este modelo. Posiblemente el PO piense que los medios de comunicación se han vuelto revolucionarios y se disponen a catapultar a Altamira al poder, pero la burguesía ve bastante más lejos. Con la caída del modelo industrialista y la vuelta al modelo africano, la izquierda quedará nuevamente arrinconada, sin clase a la que dirigirse.
La fortaleza de este gobierno depende de la viabilidad del modelo industrialista. Pero este modelo tiene contradicciones profundas que el asesinato de Mariano Ferreyra dejó al desnudo. Los mismos matones de la burocracia sindical que hoy disparan contra un militante del PO, mañana dispararán contra un trabajador peronista. Y ni la izquierda ni la militancia kirchnerista tendrán respuestas.
El modelo africano de capitalismo argentino propicia la desaparición de la clase obrera y su reemplazo por una masa de desocupados crónicos que se maten por obtener bolsones de comida. El deber de la izquierda marxista es evitar por todos los medios la consolidación de este modelo. La lucha de la clase exige antes que nada su existencia, hecho más bien obvio que es algo molesto tener que consignar. La lucha de la clase combina sin contradicción la preservación de las conquistas logradas, la exigencia de mayores concesiones, y la lucha por el poder. Despreciar las dos primeras, e identificar lo último con el voto al PO es un error de peso.
Si la izquierda no lucha por la supervivencia de la clase obrera, entonces jamás obtendrá la confianza de ésta en la lucha por el poder.
17.10.10
Saludo a los trabajadores franceses
Merecido porque hace cuatro días que en Francia se oye soplar el viento y no mucho más. A nadie se le ocurre ceder. El motivo oficial es la defensa de la edad de jubilación, que la burguesía francesa quiere aumentar alegando "razones demográficas", bella forma de imponer políticas, si al fin y al cabo la gente muere por meras razones biológicas.
Pero lo que hay de fondo es más. La burguesía está representada aquí por un empleado notablemente incompetente. Su acomplejada arrogancia y su falta de percepción lo hacen un mal político. De lo que se trata aquí es de su estabilidad en el puesto. Y esto sería un paso importante, si se logra, hacia la comprensión de que el problema es político a gran escala. A escala de clases.
No se advierte desgaste en los manifestantes, que ya han salido a la calle en un número superior a dos millones en toda Francia, más grande aún que el de la última protesta. Los trabajadores franceses responden a la burguesía que ella misma está comprendida dentro de esos estudios demográficos, e imponen al poder del estado burgués la fuerza de los hechos: sin nuestro trabajo, no hay riqueza. No hay yates, no hay fiestas, no hay agua ni luz, Carlita Bruni frunciría el ceño y hasta pondría cara de algo.
Es el trabajo lo que mantiene todo esto andando amiguitos, sin trabajo ese papelito con números es eso: un papelito con números. Nuestro trabajo. Y estos hijos de puta quieren subir la edad de jubilación por "razones demográficas", mirá vos.
En Francia se escucha la palabra victoire como una contraseña que señala un camino. Es para todos.
30.8.10
Los mineros chilenos y la ubicua "perspectiva de género"
La tragedia de los mineros chilenos es difícil de digerir. Son esos lugares frente a los que la imaginación retrocede aterrada. La desazón que nos asalta cuando nos atrevemos a darle algo de vida a la idea, de estar con ellos de alguna desesperada forma, es un reflejo demasiado pálido. Una de las cosas que podemos y debemos (si me disculpan el molesto tono asertivo) hacer es no olvidarlos y exigir que sean rescatados con vida.
Tampoco estaría de más identificar responsables, ya que las fallas geológicas habían sido advertidas por los trabajadores, y despreciadas por gente mucho más sabia y valiosa que ellos. Por eso cada uno está donde está.
La realidad tal como la conocemos ha puesto a los mineros a 700 metros bajo tierra, en unas condiciones físicas y psicológicas durísimas, sometidos a una prueba que significa tortura y grave riesgo para sus vidas. Y quienes están muy lejos, en las soleadas alturas de impecables y modernos edificios, cuentan billetes. Muchos billetes. Pero no es esto lo que quiero señalar, que ya es un poco ocioso por evidente.
El detalle que despierta mi curiosidad es una frivolidad que seguramente encantará a cualquier posmo políticamente correcto interesado en estas cositas: ¿podría analizarse esta situación desde una perspectiva de género?
Porque... caramba, no he visto ninguna perspectiva de género aplicada a este caso. Gente que se apresura a analizar cualquier situación bajo la lente del famoso género parece muda frente a esta. Intentaré explicarme mejor.
Los plurales terminados en "os" han sido objeto de análisis de género muy sesudos y extensos. Otros tantos aspectos como la vestimenta, ciertos giros verbales, usos y costumbres, etc. fueron ya señalados como increíblemente dañinos para la mujer sin que sea permitido dudar de su relevancia. Y para hablar de algo más cercano al tema: la desventaja que sufre el género femenino en el mercado de trabajo es un hecho que nadie se atreve ya a discutir.
Cuando en ocasiones (recuerdo algunos debates en este blog) yo mismo he sacado a colación el tema de la minería -trabajo asignado exclusivamente a varones- sus riesgos, sacrificios y efectos devastadores en la salud; la respuesta que invariablemente he recibido es que se trata de un "privilegio masculino", que son los varones los que usurpan estos envidiables puestos de trabajo dejando fuera a las pobres féminas.
Y esto –que es una redonda imbecilidad- me lo ha explicado con toda seriedad gente más inteligente que yo. Lo digo sin ironía, porque cuando una imbecilidad se instala en el cerebro de una persona inteligente es porque la fuerza de prejuicios muy poderosos la ha puesto allí. A esa gente pagaría dinero si fuese capaz de impartir a estos mineros un breve curso para explicarles que esta ordalía infernal por la que están pasando es fruto de un privilegio del que disfrutan. Ingenio para retorcer argumentos seguro que no falta, habría que ver cómo andamos de vergüenza.
Este infierno que sufren los mineros no es nuevo; es conocido de sobra por muchos especialmente en la izquierda política. Y se trata ¡oh! de una situación exclusivamente reservada a varones. Sólo a un varón puede tocarle vivir este tipo de explotación particularmente brutal. Pero ya vamos a esperar que en la izquierda alguien tenga siquiera la curiosidad por ver qué ocurre si se analiza el asunto con un poco de equilibrio, qué implicaciones tiene esto a la hora de repartir sacrificios y cargas entre varones y mujeres, qué significa exactamente "igualdad".
Y por supuesto, no cometeré yo la impudicia de reivindicar como mío el riesgo de caer en esa situación, de identificarme con ellos a causa de mi género y osar ponerme en el lugar de opresión que ellos sufren. Demasiado bien sé que mi clase social me aleja de semejante riesgo. Y digo esto dirigiéndome explícitamente a quienes festejan el "Día de la Mujer" (¿?) celebrado en honor de un grupo de mujeres que no fueron reprimidas por ser tales sino trabajadoras y huelguistas; mujeres a quienes sin duda indignaría saber que el trajecito del dichoso día se lo pone hasta Sarah Palin. Y con todo derecho, puesto que es tan mujer como ellas.
Lo que me revuelve el estómago es la hipocresía de quienes hablan de "igualdad entre los géneros" poniendo la atención en casos selectos, como si la realidad hiciera un extraño switch cada vez que toca hablar del varón, el género sin género. Que "igualdad" tiene un significado amiguitas, amiguitos, amiguit@s, amiguitXs: ser iguales significa compartir derechos y también deberes; placeres, penas, esfuerzos, riesgos, problemas y soluciones. Frente a casos como este el feminismo más beligerante –al que recordemos: los oprimidos, hombres y mujeres, le importan un divino bledo– hace lo que supone es una hábil finta y empieza a parlotear acerca de "la igualdad" y "la diferencia" poniendo en millones de palabras lo que cabe en tres: "cuando me conviene".
Y como se trata del género sin género, los mineros chilenos no son varones, son simplemente "gente". El hecho de que sean todos de género masculino, y el hecho de que sólo al género masculino le estén reservadas esta y otras muchas situaciones espantosas obliga a los bienpensantes a una pirueta harto ridícula que consiste en declarar "privilegio" todo lo que le toca al varón, así sean cosas como esta. El "feminismo de la igualdad" señalará a los mineros como infames detentadores de privilegios, mientras que el "de la diferencia" vendrá a decir que al fin y al cabo no somos iguales, así que aquí podemos dejar a la sociedad "patriarcal" intacta y sus valores en pleno vigor. Pero ¿qué ocurriría si se tratase de un grupo de mujeres sufriendo por un oficio que sólo las mujeres realizan? ¿Qué no se diría del sufrido género? ¿Cuántas impúdicas con y sin anteojitos hablarían de "nosotras" en Página/12?
Espero que los compañeros mineros chilenos (y "compañeros" tiene aquí un significado estrictamente político) sean rescatados vivos, todos. Los mineros chilenos hacen este sacrificio atroz por sus hijos y sus mujeres sin que la caterva de moluscos* intelectualoides del feminismo apile sobre ellos -en tanto que varones- otra cosa que acusaciones y ni un mísero reconocimiento relacionado específicamente con su género. Fuerza física para levantar el dedito no les falta, para poner el lomo ya están ellos.
Y que los responsables paguen a ellos y a sus familias el equivalente de lo que están sufriendo.
A ver quién lo calcula.
* Molusc@s, si lo prefieren. Pero ojo que muchos son hermafroditas, así que a no embrollarse.
5.7.10
Más muertos
Ya sabemos que otro chico –esta vez de 15 años- fue muerto por la policía. Balazo en la cabeza y por la espalda, como saben hacer los bravos defensores de la ley y el orden.
Las ridículas explicaciones posteriores sobre accidentes desafortunados no están destinadas a que nadie las crea, de hecho nadie las cree. Ni los familiares del chico, ni la gente con un mínimo de sentido común, ni tampoco los miserables que apoyan al policía, a los que su inocencia o culpabilidad les trae sin cuidado, sencillamente convalidan el asesinato de manera más o menos abierta.
Bariloche es una ciudad de contrastes, con gente que hace buen dinero gracias al turismo, y gente que participa de la pobreza argentina general. Estos últimos son, por así decirlo, material de descarte. Si mueren mala suerte y a otra cosa, mientras no se toque a la gente decente.
Más muertos. Ya suman muchas decenas los jóvenes que mueren en "democracia" no por ser guerrilleros, ni siquiera por comunistas; mueren porque la policía puede matarlos impunemente gracias a un sistema judicial podrido hasta la náusea. Y ya son muchas las familias que han enterrado a sus hijos sin ver ni un asomo de justicia, sufriendo en muchos casos las amenazas mafiosas y aguantando.
Más muertos. El padre del chico –según lo que leí en los diarios– pidió que no suelten a su asesino porque "no sabe lo que va a hacer" si eso ocurre. Y es perfectamente entendible; son muchos los que no saben qué hacer frente a tanto dolor. No sé si alguien toma nota, si es que nos damos cuenta de lo que pasa, pero yo creo que es muy claro: más y más violencia ejercida con toda impunidad y sin otro motivo aparente que sembrar el terror en un sector definido de la población, que casualmente es el más débil.
Más muertos. Si alguien piensa que el crecimiento de esta cifra es indiferente en términos de violencia social, me parece que se equivoca. Estamos en "democracia", por suerte no hay violencia política ¿verdad? Esperemos entonces que no haya algún "violento" que se tome la justicia por mano propia en lugar de esperar pacientemente a que nada ocurra mientras se le ríen en la cara.
Más muertos. Paciencia ha habido infinita, ni un solo asesino ha sido asesinado, por suerte nadie ha declarado una guerra abierta a estos animales. Lo que quiere decir que en términos sociales la Argentina está siendo muy afortunada. Para no seguir jugando a la ruleta rusa, no estaría de más que alguien que mató por la espalda a un chico pague con cárcel efectiva. No mandar a la cárcel a un asesino es violencia, la Argentina es un país violento, y si esa violencia no se generaliza no se debe precisamente a las autoridades ni a los responsables de proveer orden, seguridad y justicia sino gracias a la responsabilidad, el temple, la paciencia y el sufrimiento ahogado de muchas personas que esperan –aún esperan– que esa justicia sea algo más que una palabra.
La justicia no tiene por objeto sólo compensar a las víctimas sino algo más importante: mantenerlas dentro del sistema. No se puede pedir respeto por las reglas si quien debe hacerlas cumplir no lo hace. Pedir cárcel para el asesino no es pedir sólo justicia, es pedir una sociedad con un futuro algo menos incierto.
8.6.10
Otro post antisemita
Parece que nadie está a salvo de la furia de estos tipos.
Un hecho curioso: Israel podría tranquilamente haber dejado que los barcos llegaran a aguas sobre las que tiene jurisdicción y disparar allí. Tendría un argumento -pobre pero uno al fin- para justificar el ataque. Pero no, atacaron en aguas internacionales.
¿Torpeza? No, estúpidos no son. Se trata simplemente de un mensaje al mundo: nadie está a salvo. El matón del barrio va y golpea a quien se le da la gana sólo para avisar al resto, "puedo hacer lo que se me cante".
Si Ud. está en su casa, un comando israelí puede entrar armado hasta los dientes y pegarle un tiro. Luego dirán que fue un ataque preventivo y que Ud. amagó con atacarlos -esto es, defenderse- por lo cual su asesinato está plenamente justificado.
Por todos los medios de comunicación se fomenta el falso debate: ¿fueron atacados los soldados israelíes? Como si tuviera alguna importancia. Como si tuvieran el derecho de meterse donde sea sin encontrar la más mínima resistencia.
Por supuesto, no me mueve otra cosa que la furia antisemita, porque este blog hace amigos en todos lados, ya fue calificado de "judío" y "antisemita" por nazis y sionistas que al fin y al cabo pueden ir del bracito: huelen igual de mal.
Sólo resta decir que esto es una acción de guerra, y por lo tanto la resistencia armada contra el régimen fascista israelí está plenamente justificada.
Si a alguien le interesa comunicarse con el Obamalabarista para denunciar esta atrocidad, puede hacerlo aquí, desde el sitio de Jewish Voice for Peace. Sé que al Obamalabarista no le importará demasiado... pero si somos muchos quizás vea que enough is enough.
18.5.10
Los perseguidos, los independientes, y Magdy
Los perseguidos
Bueno, ya sabemos que un valiente grupo de periodistas ferozmente perseguidos por el poder fue recibido en el senado. Semejante acto de valentía no se veía desde que una delegación de judíos hizo oír su voz frente a Hitler en la mismísima Cancillería del Reich ¿Acaso Rodolfo Walsh fue a plantarle cara a los jerarcas de la dictadura en la Casa Rosada? ¡Já, qué va a plantar! Ese mandaba cartitas nada más. Estos periodistas en cambio se la juegan y van directamente a la boca del lobo. Todavía no sé cómo es que salieron vivos.
Y también sabemos la causa: unos afiches de gusto deplorable que tenían el tupé de decir la verdad. Lavadita, pero la verdad ¿A quién se le ocurre?
Independencia
Pero no tengo ganas de hablar de esto. Más bien me llamó la atención el uso del concepto "periodismo independiente". Se repitió tanto, tanto, que en un momento salí del trance causado por el mantra y me pregunté: ¿Qué corno es ser "independiente"?
Luego de mucho exprimir mi sesera llegué a una conclusión: efectivamente se trata de periodistas independientes.
Y me remito a las pruebas: algunos de ellos departieron amablemente con Videla, luego apoyaron a Galtieri, más tarde alabaron a Alfonsín, felicitaron a Mendes (no, no Sam Mendes), aplaudieron a Duhalde, sostuvieron a Chupetín de la Púa... Vamos, ¿qué más independencia quieren?
Porque "independiente" se puede ser de muchas cosas, y yo estoy seguro que ellos están firmemente convencidos de ser independientes. Dispuestos a cantar las loas de quien les llene convenientemente los bolsillos, proclaman esa que es su independencia. Independencia de todo valor, de toda ética, de toda honestidad; eso es también una independencia.
En cambio un periodista –por extensión, un individuo cualquiera– atado a una escala de valores, sujeto a la honestidad, adepto a una ideología o una visión del mundo que cree justa, ese no es nada "independiente" sino un fanático peligroso, un inexplicable loquito que no merece otra cosa que hostil desconfianza. Lo lógico, lo normal, es ser independiente, libre de esos molestos lastres.
Con sincera perplejidad ellos se preguntan qué tendrá en la cabeza un Rodolfo Walsh; qué extraño sortilegio (lavado de cerebro marxista, absolutos febriles) lleva a un tipo a abandonar la comodidad del dinero que se obtiene de una forma tan fácil como abrir la boca o deslizar la pluma para enaltecer a quien se debe, callar lo prohibido y decir simplemente lo conveniente. Bueno, tampoco tan fácil porque es un trabajo duro: la competencia es enorme. Pero vamos, es siempre más lógico decir "yo laburo de esto"; "esto" es para ellos periodismo: decir lo que se les indica.
Porque a poco que reflexionemos, la tal independencia no existe. Toda independencia (toda libertad, me atrevo a un concepto más extenso) de una cosa implica férrea sujeción a otra. El asunto es cuál y cuál. La independencia tiene su precio, la de ellos también, no se crean. Miren esas facciones descompuestas y verán las angustias de quien debe esforzarse mucho en complacer al amo. Es así como Néstor Kirchner es Hitler, Cristina Fernández de Kirchner está demente y así todo sirve ¿Que es mentira? Pero caramba ¿y eso le importa a quién, si al fin y al cabo somos saludablemente independientes?
International Magdy
Y hablando de facciones descompuestas (es que realmente parece que a esas caras las pisó un desfile) merece un comentario esta mujer, modelo del chic subde que imita ese acento gangoso de gran prestigio en algunos barrios decrépitos.
Retrocedamos a 1990; empezaba una de las décadas más chatas, angustiantes y de peor gusto en nuestras vidas. Cumbia bailada por rubias taradas, la grosería hecha norma y una chillona podredumbre eran el marco adecuado para una Argentina gobernada por la mafia sin intermediarios.
Surgía adecuadamente la revista Noticias Falsas, dirigida a la tilinguería de bolsillitos apenas llenos que se vaciaban un poquito más para sentirse en el First World. Este manojo de papeles abrochados se presentaba como un símil de las "revistas internacionales" que –en un ataque de provincianismo frenético– copiaba y copia servilmente el diseño de Time.
En definitiva: la Argentina se convertía en un país, además de miserable, ridículo. Y esta mujer era la cara perfecta del pobrecito Banana Shopping nacional:*
Hoy ya resulta graciosa esa pomposa acumulación de menesterosas mersadas ("¡Como en el primer mundo...", que faltó agregar: "...pero en el culo del mismo!") y la de giles que las compraron; pero conviene no olvidar: hoy no es mucho mejor que ayer.
Y de toda esta miseria quiero rescatar una frase. Porque a veces una frase sirve para definir a la persona; y Magdy dijo una que más que pintarla, la fotografía:
"...Bueno, con toda la cosa así cultural y de entretenimiento que tienen por ejemplo las revistas internacionales..."
TODA
LA COSA
ASÍ
CULTURAL
Sic (sick).
Ay.
Todavía pudo decir "toda la cosa cultural", o "la cosa así cultural", pero no: la frase es perfecta. No es mal uso del lenguaje, no. Al contrario: es el lenguaje expresando con puntual detalle la más acabada postración moral, intelectual, estética y casi diría orgánica si no fuera porque el organismo se limita a durar.
¿Cómo extrañarse de que luego se viniera lo que se vino?
Yo no deseo que gente así muera, ni que desaparezca. Por otra parte ya es demasiado tarde. Sueño en cambio –si me permiten– con un mundo en el que gente así nunca haya existido.
Ambiciones descabelladas, ya sé.
Buenas tardes.
* El video está ofrecido originalmente en www.resisteunarchivo.blogspot.com, que recomiendo como excelente recopilación de material histórico - nostálgico, pero también político, que al final es todo lo mismo, vea...