No sé cuántas de las personas que pasan por este blog tienen como yo berretines ajedrecísticos. Hasta ahora he publicado un sólo post que puede accederse mediante el cómodo menú que hemos inaugurado a la derecha de su pantalla, señora.
Ahora bien, el siguiente es un estudio compuesto por Troitzki... no, no Lev Davidovich, ese no. Este es Alexei Troitzky, uno de los mejores teóricos y compositores de finales en ajedrez. Murió en el sitio de Leningrado, a causa del hambre, donde se perdieron muchos de sus papeles y notas. Viendo esta obrita es imposible no lamentarse:
Lo más llamativo de este estudio es la economía de recursos. Las blancas ganan con muy poco material sobre el tablero, tan poco que "tablas" parece la sentencia obligada.
Bien, no. Hay un modo de ganar.
¿La solución? Si alguno da con ella puede mandármela. El primero que lo haga será obsequiado con una botella de vino Rioja tintorro español que pienso llevarme a Buenos Aires en abril.
En el post ajedrecístico precedente expongo la solución en un tablerito móvil que me quedó muy monono, fíjense.
À la santé et aux échecs.
