24.9.06

Julio Lopez



Los hechos son estos:

Hace ya décadas que en Argentina un extraño poder parece proteger a torturadores, asesinos y escoria de este tipo. Juzgarlos y mandarlos a la cárcel parece ser una tarea titánica que requiere no ya la simple intervención del estado de derecho sino la constante movilización de organismos de DDHH, esforzados militantes, gente que gasta enormes energías para exigir no otra cosa que una elemental justicia.

Durante el juicio – de esta dura forma conseguido – a uno de estos subproductos de la especie (un torturador malnacido con cuyo nombre no tengo ganas de ensuciar mi blog) quienes testificaron, asistieron o de alguna manera impulsaron el mismo fueron objeto de las consabidas amenazas anónimas, cartitas con letras pegadas, promesas de muerte, y demás. Todo aderezado con la clase de pobre morbo que estos ratones enfermos sufren en su cobardía y su odio (a una de las personas amenazadas le dejaron en el contestador ruidos de sesiones de tortura, etc. etc. y más etc. Y más.).

Y ahora un testigo, un ex detenido en un campo de concentración, un compañero, está desaparecido desde el 18/09.

¿Qué decir?

En principio nada. Cabe una posibilidad de que este hombre ya mayor haya sufrido alguna clase de choque emocional fuerte y ande perdido. La posibilidad cabe y personalmente espero que sea así y se acuse a la izquierda de hacer alharaca por nada, recibiré la acusación yo también con la boca cerrada.

Pero también cabe – y esto es lo importante: que quepa, que sea concebible – la posibilidad de que su desaparición sea el fruto podrido de la acción de estos hediondos. Del servilismo rabioso de estos delincuentes que, mirados con bastante asco incluso por sus empleadores de la gran burguesía, juegan sólo a sobrevivir y temer la acción popular.

Lo único que digo yo – y mi opinión aquí vale muy poco – es que si este último es el caso, ya va siendo hora de cortarla de una vez.

Ya demasiadas veces los militantes populares en Argentina son víctimas de amenazas, aprietes, violencia y asesinatos llanos. En mis épocas de estudiante he tenido que ver de cerca cosas de este tipo con demasiada frecuencia. Y entre la militancia la consigna siempre ha sido resistir, no caer en la provocación, persistir sin responder directamente sino con la movilización y la exigencia de justicia.

Así que muchas cosas se han dejado ya pasar, secuestros, torturas y muertes bajo el "estado de derecho" sin que la militancia de la izquierda en su conjunto (a la que nunca le ahorro críticas), difamada por los medios y pintada como la culpable de toda violencia real o imaginaria, haya respondido.

Pero veintipico de añitos de democracia deberían ser suficientes para lo mínimamente exigible: limpiar las calles de torturadores y garantizar no más Kostekis ni Santillanes muertos.

Y si no son suficientes, entonces habrá que preguntarse cuándo.

Porque el día que alguien se canse pero de verdad, el día que alguno se pudra ya de las amenazas y la violencia, el día que se decida que ya basta y que ya se tuvo pero más que suficiente, el día que un militante de la izquierda pierda ya esta increíble paciencia que los lleva a soportar desde hace décadas cualquier matoneada sin replicar, el día que se recurra al elemental derecho a la autodefensa activa visto y considerando que el "estado de derecho" parece más una expresión de deseos que otra cosa, ese día yo lo voy a lamentar sinceramente, porque la disciplina para saber resistir y persistir es importante.

Pero no voy a rasgarme las vestiduras por la vida y el bienestar de ninguno de estos criminales.

Buenas tardes.

PD: Pido a todos los que pasan por aquí que – si tienen un blog – publiquen el afiche. Se trata de una forma pacífica de responder a la violencia. Por favor, no lo ignoremos porque ignorar es tomar partido, y después no valdrá decir "Ay, es que yo no sabía nada".

21.9.06

El irracional ataca de nuevo



I Las fuentes

Respecto del post anterior tengo que confesar que cometí una travesura.

Quien escribe esta deshilachada colección de pavadas lee los diarios, pero no les cree demasiado,menos a los titulares, parte del diario pensada fundamentalmente para vender.

También quien esto escribe sabe que Ratzinger es muchas cosas, pero no idiota. Desde que vi los titulares dudé profundamente de que Ratzinger haya dicho lo que dijo en los burdos términos que los titulares se complacieron en reproducir. Así que hice lo que ustedes piensan que no: me fui a leer la famosa homilía que - por el blog o a mi mail - me han hecho llegar los lectores católicos que - extrañamente o no - tiene este blog.

Y me di cuenta de que si bien los titulares mienten y tergiversan con demasiada frecuencia, y que en este caso que nos ocupa tampoco deben haber reflexionado demasiado, la verdad es que lo que puse en el post se ajusta a la verdad. Como dije: no creo que a los diarios les haya importado un bledo, pero a mí sí, y luego de leer cuidadosamente me pareció perfectamente lógico postear tal como lo hice.

Claro, esperaba que se me tiraran encima con la objeción de las "fuentes", y así fue. Ahora entonces mando el análisis que a propósito omití.

II Lo que Ratzi sí dijo

Ratzinger textual:

"... Así terminamos con dos alternativas: ¿Qué existió primero? La Razón creadora, el Espíritu que obra todo y suscita el desarrollo, o la Irracionalidad que, privada de toda razón, extrañamente produce un cosmos ordenado en modo matemático así como el hombre y su razón. Esta última, sin embargo, sería entonces solo un resultado casual de la evolución y por lo tanto, al final, igualmente irrazonable.

Como cristianos decimos: ´Creo en Dios Padre, Creador del cielo y de la tierra´ –creo en el Espíritu Creador. Nosotros creemos que en el origen está el Verbo eterno, la Razón y no la Irracionalidad. Con esta fe no tenemos necesidad de escondernos, no debemos temer encontrarnos con ella en un ángulo ciego. ¡Estamos contentos de poder conocer a Dios! ¡Y tratamos de hacer ver a otros la racionalidad de la fe, como San Pedro nos exhorta a hacer en su Primera Carta!"


El parrafito es claro: Ratzinger afirma que las teorías que no contemplan a dios como fruto del orden universal son "irracionales" e incluso "irrazonables". Establece arbitrariamente que no creer en un individuo preexistente, dotado de una razón y creador del Universo es necesariamente creer en una "Irracionalidad". No lo dijo de manera tan bestia como titulan los diarios, cierto, pero lo dijo clarito.

Al hacerlo, puso una trampa retórica bastante ingeniosa: habló de Razón e Irracionalidad como si fueran entes preexistentes al orden del Universo, esto es, como si fueran fuentas alternativas del mismo. Así el orden universal tendría que ser fruto de una Razón preexistente de la cual es reflejo, o bien fruto de una Irracionalidad que lo creó por casualidad.

Y acá viene un debatillo interesante, me parece.

III La famosa Razón

Ratzinger habla de "Razón" e "Irracionalidad", pero omite que se trata de términos humanos. Ambos designan el acuerdo - o su falta - con determinado orden establecido percibido por el hombre.

En otras palabras, algo es racional o irracional siempre respecto de otra cosa, para llamar a algo "racional" tenemos que relacionarlo con un objeto, meta u orden. Por eso lo que para mí es irracional, para otra persona puede no serlo ya que esa persona actúa o piensa de acuerdo a un orden que yo desconozco. Si yo conociera ese orden, entonces - quizás - lo que esa persona hace o piensa dejaría quizás de ser irracional para mí.

Como siempre el problema de la fe es que comercia con conceptos del ultramundo, pero para hacerlo no tiene más remedio que acudir a las muy humanas palabras y a muy humanos conceptos emitidos por muy humanas personas. Y patina. El más fervoroso de los católicos (o los judíos, o los musulmanes) no deja de ser un humano como cualquiera. Habla en nombre de algo que nos trasciende como si tuviera alguna autoridad para eso.

Citar a dios, explicar el Universo, hablar de ángeles y arcángeles, todo esto sin rebajarse a probar nada de nada. Más aún: declarando toda prueba y toda razón como "inferior". Y claro, si no tengo pruebas racionales tengo que declarar que lo mío "va más allá", si no puedo imponerme con la razón, supeditémosla a la fe ¿Cuál fe? La mía, claro.

IV Ratzinger sintético

Ratzinger dice que negar a dios es poner en su lugar a una Irracionalidad. Esto es sencillamente tergiversar el pensamiento científico.

El pensamiento científico no abre juicios hasta no contar con pruebas, aunque puede aventurar teorías y confiar más o menos en la solidez de las mismas. En realidad el saber científico simplemente elige la teoría más sólida auque muchas veces no esté del todo probada, y es que "del todo" no existe. Para decirlo bobamente: no sabemos si mañana no nos saldrá una excepción a la ley de la atracción gravitatoria, ese día nos tendremos que poner a pensar qué falló, por ahora seguimos con la que tenemos.

Así que según nuestro ingenioso padre sin hijos quienes creemos en la Razón somos irracionales, todo porque no nos avenimos a aceptar ciegamente una razón preexistente que salió de la boca de los sacerdotes. Tal cosa, amigos religiosos, no está permitida por la buena lógica.

Hagan un esfuercito por entenderlo. Gracias.

Postdata: Una muestra de sobria racionalidad

Párrafo aparte merece esta tristísima respuesta:

"...Se los ve tan seguritos de su intocable verdad de apenas cien años... hasta parecen religiosos, che! Que no se diga!
Claro, es bravo cuando el axioma que hasta ayer defendimos con uñas y dientes muestra alguna que otra grieta... "


Esta pieza típica del rencor religioso es... típica, religiosa y rencorosa.

El odio religioso contra la Razón es de larga data. También esa costumbre de plantear las cosas en términos de infantil competencia: mi verdad, tu verdad, la mía es más verdadera que la tuya, ja ja ja mirá qué tonto, etc... Es un poco burdo, pero esperable. Y supongo que se trata de una deformación profesional: se la pasaron siglos arruinándole la vida a los pueblos con guerras entre religiones y creen que la Razón tiene el mismo objetivo que ellos han perseguido toda la vida: "ganarles".

Lo asombroso es que ese odio caiga en la perversa ceguera de alegrarse por las sombras que presenta el conocimiento científico, conocimiento que ha permitido - sin ir más lejos - alargar la esperanza de vida del autor de semejante brulote.

El tal autor se llama Hernán.

Así que te contesto, Hernanito:

No es raro que quieras ver en la ciencia el fanatismo que vos mismo ejercés; suponés que la ciencia persigue a tu dios, que por estos tiempos anda escondido nada menos que en el origen del Universo ya que la ciencia lo ha corrido de varios otros sitios, ustedes creen que con intención, me gustaría convencerte de que no.

El pensamiento científico no persigue a tu dios (como sí uds. persiguieron a la ciencia). Si me apurás quizás lo esté buscando. No es posible decirlo porque la ciencia no se propone encontrar o desmentir de antemano una afirmación, ni siquiera las de tu fe. Para el científico la verdad de una afirmación está en estricto acuerdo con el método utilizado para descubrirla.

Por eso no existe tal cosa como "nuestra verdad de cien años que defendemos con uñas y dientes", vos sos mucho más apto para esos entretenimientos. Lo que sí nos importa es el método, la forma de llegar a la verdad. Sabemos perfectamente que ignoramos muchas cosas; es que nosotros no tomamos atajos ni nos contentamos con iluminaciones y sabemos que todas nuestras verdades pueden ser cuestionadas en cualquier momento. Por eso la risa del religioso que se burla de nuestras incertidumbres nos da antes que nada lástima, porque nosotros no jugamos ese juego.

Reirse de las "grietas" que presenta una verdad científica es - te pido disculpas pero hay que decirlo - un ejercicio de estúpida barbarie. El sacrificio del investigador ha permitido cosas nada despreciables, como vacunarse o practicar transfusiones de sangre mientras la fe se oponía - ella sí con uñas y dientes y eventualmente fuego - a que el conocimiento se moviera hacia adelante.

Y que lo haga quien se mueve cómodamente entre el dogma de la inmaculada concepción y la creencia de que la carne y el pescado no se deben mezclar, es una caradurez más que uno se ve más bien tentado de dejar pasar resignadamente.

Pero igual te informo, por ahí algo se cuela: la ciencia sabe perfectamente que todas y cada una de sus verdades presentan no una sino miles de grietas. Eso no preocupa al espíritu científico más que para intentar avanzar. El hecho de que la Verdad no sea alcanzable es - dialécticamente - el mayor impulso que experimentamos hacia ella.

El Zen dice: "Más importante que dar en el blanco es tirar correctamente". Frente a esto la "verdad" es casi secundaria: un método correcto puede fallar una vez y dos, pero a la larga permite conocer. ¿Realmente creés que importa al científico encontrar grietas en sus teorías? Las grietas son lo más esperable, sin ellas no habría ciencia.

Quien quiere ignorar las grietas porque les tiene terror es precisamente el religioso, de ahí que las uñas y los dientes del sacerdote y el fanático que lo secunda estén más que gastadas.

En otras palabras: aún si con tu fe dieras en el blanco, la Razón dice que no tirás correctamente. Si tirando correctamente encontramos un día a tu dios, yo estoy dispuesto a reconocerlo, e incluso aprovechar para hacerle más de cuatro preguntas.

Porque para buscar la Verdad hay que entender primero que no se la tiene, y eso no es vergüenza. Vergüenza es no buscarla, cosa en la que alegremente coinciden el fanático (porque ya la tiene) y el cínico (porque no existe).

Como ves, Hernanito, vos sos mi enemigo, pero yo no soy necesariamente el tuyo.

Salud a todos. Y a usar la cabecita, que no se gasta.

16.9.06

Somos irracionales, admitámoslo.

El amigo Ratzinger acaba de calificar la teoría de Darwin de... irracional.

No... no... es demasiado fácil. Como cuando te preguntan si tu viejo es un mono y esas delicias del ingenio religioso.

Dejémosla pasar.

Total, si no se dan cuenta solitos...

4.9.06

Tres arqueros (cuento chino)



El Emperador Foo Kyu necesitaba un arquero, el mejor que hubiera tras la Gran Muralla, para cuidar de su persona y del Celeste Imperio.

Llegaron tres candidatos: el Arquero Rojo, el Arquero Negro y el Arquero Blanco que se postraron ante el Emperador y Foo Kyu les habló así:

- Escuchadme con atención, oh insectos molestos. Necesito que me hagáis una demostración de las habilidades que os hacen los mejores arqueros del Celeste Imperio. Pero lo que quiero no es simplemente una demostración práctica sino que además deseo me expliquen: por qué tiran como tiran, qué técnica utilizan y el fundamento de las acciones que desarrollan ¿Capito?

- Sí majestad. Nosotros, despreciables gusanos del barro, haremos exactamente lo que dices - dijeron a coro.

Una vez en el campo de tiro, se adelantó el primer participante.

El Arquero Rojo se preparó. Con un fluido movimiento de su brazo extrajo una flecha y la insertó en la cuerda. Sin detenerse y sin temblar en lo más mínimo sus músculos tensaron el arco y luego de una breve pausa sus dedos se abrieron repentinamente. El disparo fue recto, preciso y lineal. Blanco perfecto.

Los cortesanos se reunieron ante la flecha clavada en el centro puntual de la diana poniendo esas caras de asombro que saben poner los chinos (ojos abiertos que casi parecen occidentales, boca haciendo una "O", repetidos asentimientos de cabeza e inclinaciónes del tronco mirándose alternativamente entre ellos). Pero el Emperador, sin dejarse impresionar, se dirigió fríamente al Arquero Rojo y le habló así:

- Sin duda ha sido un buen tiro, pero yo quiero saber qué es lo que lo ha hecho un buen tiro, y quiero que lo expliques sin dudar.

El Arquero Rojo replicó respetuosamente:

- Hijo del Jade, he puesto mi vil persona a estudiar y entrenar durante toda mi vida en esta técnica: la posición del arco, las sutiles variaciones de ángulo, el trabajo sobre los movimientos una y otra vez hasta alcanzar el punto de máxima eficiencia en mi postura y la posición de mis miembros. También he estudiado los materiales que componen la cuerda, el arco y la flecha y sus propiedades como resistencia, tensión y nobleza. Yo, mísero gil de goma, he analizado los factores que influyen en la trayectoria como el viento y la presión. He estudiado arduamente física y geometría para dar con los modelos adecuados y los he sometido a riguroso examen probando una y otra vez, corrigiendo los defectos y volviendo a probar.

Luego de una pausa prosiguió:

- Mi camino no está sin embargo completo y jamás lo estará dado que soy un mero ser humano, un minúsculo ente que apenas supera el rango ínfimo de los dolobus. Sé que nunca alcanzaré la perfección, pero la perseguiré siempre. Apuntar, tirar y clavar son partes armónicas de un todo que se prefeccionará hasta el fin de los tiempos, cuando de mí no quede ni la camiseta.

El Emperador Foo Kyu lo miró fijamente unos segundos, inmutable, y luego aplaudió dos veces enérgicamente.

- ¡El siguiente!

El Arquero Negro caminó hasta el lugar de tiro. Sacó su flecha sin demasiada ceremonia, pero con decisión. Sorpresivamente desechó el arco y comenzó a caminar hacia la diana. Una vez situado a pocos centímetros de ella, alzó la flecha con su puño y la clavó decididamente, aunque aún así no logró hacer realmente centro.

Ante los cortesanos patidifusos, el Emperador interrogó al Arquero Negro:

- ¿Me puedes explicar qué has hecho?

- Puedo, oh Hijo del Cielo - indicó con los ojos bajos pero con seguridad el Arquero Negro - Acabo de clavar la flecha en la diana. Sin necesidad de los tortuosos métodos del Arquero Rojo, mi método consiste en ignorar enteramente las fatigantes estupideces con las que mi predecesor te ha aburrido. Hay que clavar una flecha y clavada está. Eso has pedido y eso te he dado, junto con mi sencilla y directa explicación.

- Pero no has dado en el blanco - replicó el Emperador.

- Es mi predecesor quien no ha dado en el blanco - replicó inmutable el Arquero Negro. - El blanco se encuentra precisamente donde yo he querido clavar la flecha. Lo que marque la diana es irrelevante: no tengo la menor necesidad de probar que soy capaz de dar en un blanco cuya ubicación puedo determinar yo mismo aludiendo a razones de orden superior. Por eso apuntar la flecha es superfluo y tirar también. Apuntar es absurdo. Tirar es absurdo. Lo importante es clavar la flecha, poco importa cómo o dónde.

El Emperador no dijo nada, pero algunos cortesanos creyeron entrever una imperceptible sonrisa en la comisura de Foo Kyu. Nuevamente hizo sonar sus palmas.

El Arquero Blanco se presentó en el lugar de tiro. Sacó cuidadosamente la flecha y apuntó.

Se mantuvo en la posición unos segundos y luego, al parecer insatisfecho, corrigió su postura. Luego de unos segundos volvió a apuntar. Tampoco esta vez pareció satisfecho. Apuntó nuevamente.

Pasó un minuto y el Arquero Blanco seguía apuntando. Cambiaba el arco de posición, incluso de manos, y variaba su forma de pararse pero no se decidía a tirar.

Pasaron tres minutos.

Pasó media hora.

Con los cortesanos medio dormidos, Foo Kyu se dirigió al Arquero Blanco preguntándole cuándo tenía pensado tirar. El Arquero Blanco miró al Emperador con gran sorpresa:

- Sublime Alteza, no tengo ninguna intención de tirar.

- Pero si no piensas tirar ¿para qué apuntas?

- Majestad - dijo el Arquero Blanco sin asomo de turbación - mis predecesores son idénticos en su ridículo afán de clavar una flecha, minúsculo objetivo equiparable a las más inocuas forradas. En un sitio o en otro, de una manera o de otra ambos son vulgares clavadores de flechas. Yo me dedico a la sublime e incomparable tarea de apuntar. Apuntar perpetuamente. Lo que marque la diana es irrelevante: no tengo la menor necesidad de probar que soy capaz de dar en un blanco cuya ubicación será por otra parte eternamente discutible. Por eso tirar la flecha es superfluo y clavarla también. Tirar es absurdo. Clavar es absurdo. Lo importante es apuntar, poco importa para qué.

Otra vez Foo Kyu no dijo nada, pero por algún motivo parecia levemente complacido.

Al día siguiente los tres arqueros se presentaron ante el Emperador y oyeron lo siguiente:

- Os he visto y os he escuchado. Ahora debo decidir de acuerdo a vuestras habilidades qué haré con vosotros.

Foo Kyu se dirigió al Arquero Negro:

- Arquero Negro, tienes brillantes cualidades. Si bien como arquero no podría emplearte contra mis enemigos a riesgo de que me transformen en brochette, me eres indispensable en un puesto capital. Serás Sumo Sacerdote de la Iglesia Unica y Posta y aplicarás tu recta filosofía para instruir al vulgo indocto acerca de cuál es la Verdad y cómo llegar a ella.

Se dirigió al Arquero Blanco:

- Arquero Blanco, tienes brillantes cualidades. Si pretendiera emplear tus habilidades de arquero para defender mi persona sin duda terminaría con más agujeros que el presupuesto del Estado, pero en cambio me eres indispensable en un puesto capital. Serás Ministro de Cultura y Posmodernismo Aplicado y dedicarás tus afanes a enseñar a las masas el camino para devenir un intelectual reconocido en los medios.

Por último se dirigió al Arquero Rojo:

- Tu, infame criatura, rastrera sabandija, guachijodepú; eres más peligroso que un perro rabioso. Tu disolvente filosofía es un peligro para cualquiera que se acerque a tí, y tus torcidas doctrinas deben permanecer alejadas de la feliz masa del pueblo. Te irás a la última torre de la Gran Muralla a disparar flechas, pero antes te haré cortar la lengua para evitar que tus ponzoñosas ideas contaminen siquiera el viento que sobrevuela tu irreverente cabeza.

Y dicho esto se retiró a sus aposentos a continuar con su reinado, que fue muy largo y muy feliz. Para él, claro.

29.8.06

Bucarest I



Tiene la incoherencia aceptada y familiar de un sueño. Bellos edificios de arquitectura francesa infamados con carteles de neón. Bloques despintados de la época socialista. Modernos edificios de cristal que sólo logran resaltar las calles exhaustas. Alguien me dijo: cuando entiendas esta ciudad la vas a abandonar.

Una chica se me acerca por la calle rota. En los folletos que promocionan la ciudad nos invitan con las delicias de ese capitalismo recién llegado: putas y casinos. No hay tiempo que perder. La prostitución callejera está decentemente prohibida, y sólo se permite la profusión de garitos adecuadamente promocionados en papel satinado. La decencia. La clase social.

La chica se me acerca y ofrece. Un inglés bastante bueno, pienso sin querer. Digo "no" lo más suavemente que puedo y se me ocurre una idea: preguntarle cuánto y regalarle el dinero. Pero más allá veo un mendigo. Y aún más allá chicos. Todos esperan lo mismo. Pocas miradas tienen menos secretos que la mirada del que pide.

Inmediatamente pienso en Jesús. Ordenó vender todo y darlo a los pobres. Tranquilizarse pensando que se lo ordenó a otro, a otros, en otro momento y otro lugar, pensar en alguna cláusula. Gestos reflejos de ese viejo enemigo que conozco tan bien.

Algo sabía de socialismo el loco extremista hijo de puta. Mucho más que yo.

22.8.06

¿Podrian por favor dejar mi vida FUERA de sus convicciones religiosas? Gracias.

Uno de los dramas de ser marxista y ponerse a hablar de lo que pasa en Argentina es que uno se ve tan desbordado por la barbarie que tiene que ponerse a defender no ya la lucha del proletariado, ni estudiar las alianzas de clases necesarias para la toma del poder, nada de eso, muy muy lejos. Hay que ponerse a defender principios elementales y boludísimos de la democracia liberal, todo para que despues a uno lo llamen "zurdo".

La histeria católica vuelve. Parece que les da un perverso placer utilizar todos los mecanismos del poder para mortificar a la gente en nombre de sus creencias. La cosa va en escalada: primero fue el caso de una adolescente discapacitada violada a quien la jueza Ines Siro denegó el derecho de aborto, aunque se trata de un derecho que no requiere ninguna autorizacion judicial para ejercerlo.

Ahora se animaron a más: un embarazo que
pone en peligro la vida de una chica discapacitada violada fue parado por la justicia de Mendoza a causa de un amparo presentado por una de las tantas organizaciones de petrificados mentales que "defienden la vida" que no existe aún, sacrificando la ya existente.

Para mas datos: la imposibilidad de practicar el aborto impedirá la obtención de pruebas de ADN contra el violador de la chica, y la jueza Ines Siro ya habia sido cuestionada por
dejar en libertad a violadores reincidentes. Parece que el trauma de la violación y sus consecuencias son un tema menor.

El ataque que sufrimos por parte de estos energúmenos tiene las características habituales: un estilo teñido de histeria agresiva, acusaciones de asesino para cualquiera que no comparta sus afirmaciones, una prosa que parece redactada por niños tarados. ¿No me creen?
Lean un poquito lo que publica la agencia informativa creada por la Conferencia Episcopal respecto del juicio político que dos diputadas quieren iniciarle a Ines Siro (lo mínimo en cualquier pais civilizado). Transcribo algo de los consabidos chillidos:

"La jueza esta siendo perseguida por odio ideólogico".

"Ahora, en una acitud que se asemeja mucho a un acto de venganza, como si dijeran: 'por no habernos dejado matar al niño' las diputadas Ana Conti y Graciela Rosso iniciaron juicio politico a la jueza..."


"Por no habernos dejado matar al niño"... Como podemos apreciar el estilo de redacción, la sobriedad en las afirmaciones y la precisión en las imágenes sugieren un breve paso por la escuela primaria.

Para no hablar de la honestidad intelectual.

Pero limitaciones aparte, lo cierto es que actúan con coordinación y un enorme poder de presión sobre el sistema judicial y político. Tal que cuando se trata de la iglesia las leyes civiles sencillamente no existen:

- Mi idea es que la chica no aborte - nos informa el gobernador de Mendoza.
- Actue guiada por mis convicciones religiosas - declaró la jueza Siro.

Ademas de preguntarnos qué puede importar cuál sea la idea del gobernador, como si vivieramos en una especie de monarquía feudal, lo increíble es que un juez de la nación diga tan suelto de cuerpo que actúa guiado por convicciones religiosas. Ni el Código Penal ni las leyes: la religión basta para hacer la ley.

La cosa promete y se abren interesantes posibilidades. Atención a los titulares de un futuro no muy lejano:

- Juez Aaron Roszenblatt condena al arquitecto Pedro Rebagliatti por clavarse milanga napolitana. "Actué guiado por mis convicciones religiosas" declaro el magistrado que promete una cruzada contra la comida no kosher.

- Ahmed Farid, juez en primera instancia se niega a condenar al kioskero Máximo Gomez en un caso de poligamia. "Se casó seis veces, pero de acuerdo a mis convicciones religiosas musulmanas lo que hizo esta perfecto".

Las convicciones religiosas podrían permitir lapidar a la mujer infiel, matar a los homosexuales o quemar a la viuda con el cadáver del marido. Alguno dirá que el Código Penal prohíbe esto... Pero amigazo ¿a quien le importa el Código Penal? ¡Papel mojado! Lo que importa aquí son las convicciones religiosas.

Como siempre, dicen que quieren vivir su fe. En paz. Y como siempre lo que hacen los desmiente: buscan definir el mundo segun sus parámetros e imponerlo a quienes no nos interesan ni sus creencias ni su mundo. Concretamente: nos atacan, quieren estar por encima de las leyes cuando se pueda, y cuando no también. Para ellos una célula es un ser humano simplemente porque ellos lo dicen. La ciencia debe callar. Las leyes deben callar ¿Y el resto de los ciudadanos?

Bueno, propongo que no nos callemos nada.

2.8.06

El dandysmo y el protodandysmo nacional


El dandysmo es un interesante fenómeno, difícil de explicar. Podría decirse que está relacionado con la elegancia, pero se trata de una elegancia que no pasa necesariamente (en ocasiones puede que en absoluto) por el vestir. Me parece que, entre otras cosas, hay una profunda dialéctica en el dandysmo entre las aspiraciones desmesuradas y la completa renuncia.

El mundo posmoderno ha visto el renacimiento de las aspiraciones al dandysmo. Aunque claro: muchos son los llamados, pero pocos los elegidos.

Bien visto es más o menos lógico: acabadas las perspectivas trascendentes y hundida toda posiblidad de cambio social, poco queda más que empezar a cultivar nuestro jardincito, aprender cocina (notable auge de las escuelas de cocineros), jugar al connaisseur (ídem con los vinos), y ya que no podemos cambiar un pomo de nada, declarar un desapego radical por ce bas monde (este bajo mundo, dicen los franchutes) y dedicarnos al placer en las horitas libres que nos dejan.

En Argentina particularmente, y con ayuda inestimable del blog, una persona de clase media puede terminar sus ocho o más horas de yugo reglamentario, venir aquí y soñar que es Brummell el Hermoso.

Y así, paseando por algunos posts de blogs argentos se tiene la graciosa impresión de que la Argentina está llena de aristócratas, nobles y alegres vividores, caballeros de fortuna y prósperos marchands que no saben cómo combatir el taedium vitae, el gran aburrimiento palaciego. Lo cierto es que a la mañana siguiente irán todos disciplinadamente al laburo y lidiarán con las pequeñas miserias habituales a cambio de un salario sobre el que - despiadada sociedad capitalista que no reconoce sus talentos - deberán poner un atento ojo durante todo el mes.

Pero claro ¿Quién es uno para destruir los inofensivos sueños de gente que no hace daño a nadie? Bueno, me apresuro a aclarar que no estoy intentando destruir nada. Incluso si me lo preguntan, el intento de dandysmo me parece dentro de todo un afán de superación, y en ese sentido es interesante. ¿Quién se niega a darse un gusto, saborear un placer, disfrutar una pilcha que cae bien o fumarse un cigarro? O más refinadamente: renunciar a alguna obvia ventaja a cambio de... nada, por el placer de ver cómo pasa de largo nomás. Habría que ser muy obtuso para no ver ningún valor ahí.

El problema es cuando la cosa deviene en obsesión compensatoria: el dandysmo a toda costa, creerse un Incroyable parisino, o un Macaroni londinense del siglo XVIII, cuando se está más bien lejitos de esos barrios. Ahí es cuando se transforma en un camino de cornisa - si puedo acuñar una frase - extremadamente peligroso estéticamente hablando, se entiende.

Ser un dandy exige talento. Mucho. Oscar Wilde podía hacerlo, declararse abiertamente un arbiter elegantiarum (una autoridad en materia de elegancia, digamos), y podía pisar sin temor incluso los deslizantes terrenos de la extravagancia saliendo incólume y sin un paso en falso. Pero Wilde era Wilde.

Intentar los mismos caminos siendo no Wilde, o Barbey d'Aurevilly sino un porteño que mantiene un tres ambientes acatando órdenes... y, qué quiere que le diga, el peligro de derrapar es alto.

Cuando me cruzo con alguno de estos (y en la blogosfera es difícil que no suceda) es notable lo rápidamente que se pone en su papel. Al conocer mis meras simpatías marxistas, y antes de que yo diga ni pío suelta el discurso que le han enseñado los suplementos gastronómicos:

- Ah, amigo mío, es Ud. marxista ¡Lo compadezco tanto! Ud. no ha alcanzado aún la iluminación que significa ser - como yo lo soy - un alegre bon vivant que disfruta cada partícula de la exquisita vida que llevo. Ud., craso troglodita, sueña en vano con inexistentes revoluciones y sin duda me odia por mi exquisito buen gusto y...

Y así continúa perorando, casi sin escucharme. Lógicamente, el hombre está tan deseoso de soltar su rollo que apenas si puede dialogar. Para el aspirante a dandy virtual es indispensable colocarme en la posición "resentido-marxista-amargado-que-sin-duda-me-odia", desesperadamente necesitado como está de colocarse él mismo en la de "consumado-esteta-irónico-amoral-que-disfruta-la-joie-de-vivre".

Así, me he encontrado con diversas manifestaciones de lo que yo llamaría "dandysmo desesperado" en gente que se complace en declararse firme partidaria de la desigualdad social mientras se hacina en una oficina, personas que me han mentado las virtudes dandísticas del catolicismo (abajito de todo, al final), individuos que no se explican cómo uno no elige alguna ideología más placentera, e incluso un visitante de este blog cuyo estilo realmente me gusta mucho y que me ha dejado perplejo declarando - sin que viniera a cuento de nada - que yo tengo intenciones de fusilarlo a causa de su mucha elegancia.

Como dije, creo que se trata de esa desesperada urgencia que tiene esta gente de convencerse no sólo de ser considerada elegante, sino de ser incluso odiada por ello, cuestionada moralmente por el histérico profeta que clama en el desierto (que vendría a ser yo) mientras ellos se regocijan en su pagana indolencia / conformismo / amoralidad. Supongo que es una imagen seductora.

Bueno, tengo malas noticias. Una, intrascendente, es que me va lo suficientemente bien como para no andar odiando a quien no lo merece. La otra es que si algún cuestionamiento tengo frente a estas minúsculas actividades es más bien de orden estético que ético. El protodandysmo del subdesarrollo es totalmente inofensivo. Sólo señalo que "dandysmo" y "desesperada necesidad de" son términos contrapuestos. El dandysmo de verdad implica más bien una ausencia de toda necesidad, y transitar el camino de lo explícito sólo cuando hay extraordinarias condiciones para hacerlo. En general, machacar sobre un punto cualquiera lo termina malogrando, y la insistencia en declarar el propio buen gusto es de las cosas que más convencen de lo contrario. Si se quiere un ejemplo conciso: se me ocurren pocas frases más mersas que "yo soy elegante".

Y mientras la necesidad es opuesta al dandysmo, es fatalmente inevitable si lo que uno tiene por delante para sentirse Baudelaire son sólo unas horitas post oficina ante un teclado. La despreocupada distancia frente al mundo es una delicada moneda cuya falsificación se hace evidente con demasiada facilidad, y un par de viajes por Europa, el recorrido de unos museos y el reconocimiento de alguna que otra arquitectura nos dejan aún lejísimos siquiera de los arrabales de la cultura, ni mencionar la elegancia.

Alguno preguntará si acaso no se puede ser un dandy sin un mango. Creo que sí se puede. El talento personal puede elevarse sobre cualquier condición material, ya que él mismo es una condición material. Sólo digo que talento de verdad tienen muy pocos.

Es por esto que un servidor renuncia a casi todo dandysmo, conocedor de sus propias deficiencias incurables. Se permite sí, alguna que otra compadrada a veces, pero menor. Si alguna elegancia puede rescatarse de mi paso por el mundo, será seguramente imperceptible, mínima. Prefiero regocijarme admirándola en otros, pero esos otros - como dije - son muy pocos.

Esto es todo lo que tengo para decir de esta simpática actividad, que es bien poco, bah.

Así que, protodandys del sufrido país argento, por favor no crean que se los persigue. Por otra parte es imposible: ustedes son demasiados, una multitud.

Y curiosamente, es a un dandy de verdad a quien le debemos un libro tan comprometido y justo como The Soul of Man Under Socialism.

Salud.

31.7.06

Truth 100%

- Mirá, tiene las tetas hechas
- ...
- En cambio esa no, ¿ves? Esa las tiene bien.
- Mi amor...
- ¿Qué?
- Estamos mirando una vidriera, esos son maniquíes.

25.7.06

Micropoludeces


Sumergirse alegremente en la confusión total, mandar pero cualquier verdura, citar sin pudor a quienes citan sin pudor y meter desde el Libro de los Muertos hasta los números imaginarios... ¡Eso es ser un intelectual! Hay que leer a Irigaray, a Virilio, a Kristeva. El tonito local puede conseguirse con la incalificable Sarlo, o con Sebreli (no se sabe mucho acerca de él, parece tratarse de materia orgánica). Hay que decir "paradigma, muerte del", y hay que decir "políticas de género", y hay que decir "micropolíticas del deseo".

Hay que hablar boludeces hasta desmayarse.

Como cuando éramos niños e inventábamos códigos y palabras que sólo nosotros y unos amigos conocíamos. Era fantástico creerse expertos en algo. Una seña de identidad. A los 9 años, y a los 40 lo mismo. Niños grandes. Un poquito tarados ya. Pero tan felices.

Esperen, esperen, "micropolíticas del deseo" me gustó. Veamos. Como ninguna (pero ninguna ¿eh?) de las miles de personas a las que les oigo/leo este pequeño engendro expresivo me sabe explicar en qué consiste (o todas lo hacen, siempre dando una explicación diferente) me aventuraré en las selvas de la impostura para extraer una definición.

Vamos a ver: "micropolíticas", evidentemente se trata de políticas chiquititas, y más de una. Imaginemos: Muchas politiquitas, chiquititas que corretean a nuestro alrededor todos los días. Identifiquémoslas: el panadero me da mal el vuelto. Micropolítica I: lo mando a la mierda, micropolítica II: le exijo con firmeza y dignidad el vuelto, micropolítica III: me lo tomo con soda, micropolítica IV: le reviento el mostrador de cristal dándole con la baguette y además le grito que esta porquería gomosa no hay quien se la coma.

Pero resulta que estas politiquitas chiquititititas son "del deseo". No sé bien a qué remarcarlo ya que todas son del deseo: en el ejemplo brindado el deseo es que el turro del panadero me dé el vuelto como corresponde, carajo. Pero podemos suponer que se trata de un asunto más sensual, imaginemos que se refiere al deseo del cuerpo (hay que hablar del cuerpo también, ¿les dije? decir por ejemplo: "el cuerpo como categoría conceptual", algo de eso), un tema sexual/sensual, o el deseo como libido... (¡Acá tengo la frase!: "constituírse como deseante" ¡Esa no puede faltar y queda bárbara!).

Bueno, decía entonces que estas políticas diminutas tienen que ver con el deseo, digamos el deseo sexual - que es un señor deseo - y veamos cómo se articula en estas interesantes políticas portátiles.

La situación: el arquitecto Molina De Felice se quiere levantar a su cuñada. Aquí caben varias micropolíticas del deseo: el arquitecto Molina De Felice puede pensar obsesivamente durante semanas cómo hacer un approach sin que lo note su esposa. Puede planear un encuentro casual en el gym a donde ella va siempre. Puede invitarla de frente manteca a un sitio más calmo en plena fiesta de los nenes, con la mujer adelante; aunque esta última micropolítica no es precisamente la que sugeriría Talleyrand y normalmente exigiría unos tintos encima, pero vamos, peores cosas se han hecho.

Muy bien, acabamos de presentar entonces un buen ejemplo de "micropolíticas del deseo". ¿Qué relación tiene esto con la política, la economía, o el desarrollo social? Si Ud. se atreve a decir que ninguno, o que es irrelevante, es porque Ud. pertenece al pasado, amiguito. Ignora que se acabaron los grandes relatos (¡Esaaaaaa! frase indispensable la de los "grandes relatos clausurados", aunque ojo, está tan repetida que ya últimamente cansa incluso a los más opas) y que ahora hay que abandonar la Política. Nada de Política, eso no sirve, déjela en manos de profesionales y limítese a votar cada tanto al tipo que mejor deje todo como está. Ud. a concentrarse en estas apasionantes micropolíticas: el vuelto del panadero, levantarse a su cuñada, elegir el queso crema. Su participación en política, o en cualquier cosa que huela a gran cambio, es imposible my friend. Ud está fuera de eso. Si algo puede cambiar tendrá que ser "concreto" ¿Y qué más concreto que levantarse a su cuñada? Vamos ¡eso son cambios, otra que Lenin!

Así, si alguien le pregunta acerca de su posición política, Ud. no tiene más que responder como el arquitecto Molina De Felice: "Bueno, lo que es yo, mí, o sea, prefiero concentrarme en las micropolíticas del deseo". Luego puede pasar a explicar cómo en realidad las micropolíticas de marras son mucho más poderosas que esos análisis apolillados de la modernidad (otra: ¡mencione a la modernidad y déle duro!), porque el efecto de todas estas micropolitiquititititas, las suyas, las del panadero, las de su vecino, las de su mujer y su cuñada revolcándose prendidas de las mechas en la fiesta de los nenes que aúllan arrojándoles vasos de fanta, todos estos hechos aparentemente insignificantes cuando son sumados dan como resultado... ehhh... no sé. Algo.

De última queda mucho mejor que decir: "Estamos hechos mierda".

PD: Sé que hiero sensibilidades con esto, y no quisiera iniciar la próxima Guerra Sarlista. Si alguien tiene algo serio que decir que mi estúpida irreverencia no comprenda, estaré agradecido de ser iluminado. Entretanto, diviértanse con
esto (no olviden leer la aclaración final, por favor, a ver si hacemos papelones).

19.7.06

1976 - 19 de julio - 2006


El Comandante Mario Roberto Santucho vive. Cayó combatiendo. El Comandante no nos mira desde una estrella ni ascendió a ningún cielo. Está todavía acá, entre las multitudes que insisten, insisten.

El Comandante Mario Roberto Santucho no está. Sepámoslo. Está aquí, porque jamás se fue. Su imagen generosa se incrustó en la historia de los hombres. Su ausencia vertiginosa es una presencia que es una ausencia. Vertiginosa ausencia. Aquí, allá, no sabemos dónde exactamente, pero sentimos que no pudo irse, que se hizo carne en el aire.

El Comandante es entrañablemente nuestro, y es también de mucha gente que no lo conoce y que jamás ha oído hablar de él. Quizás también el Comandante sea secretamente de mucha gente que no comprende pero que quiere y persigue y siente que hay algo que no encaja, algo que está mal.

El Comandante cayó y con él cayó la Argentina y con él cayó el hambre y la miseria y miles de familias obreras y miles de sueños deshechos. Hay algo llamado buen combate. El Comandante cayó combatiendo. Frente a la miserable miseria y la prudente prudencia y el cínico cinismo de los previsibles previsibles, aquí hay una prueba de que el mundo podría ser un lugar para compartir el pan y el sol y el arte en vez de compartir esta calculada desesperación.

Hay un afecto inexplicable que es el de la distancia justa. Repetir hasta la victoria siempre o simplemente presente o adiós Comandante. Yo prefiero nada más imaginar que le digo algo. No sé qué. No importa
.

13.7.06

La religión, la política y el caso Hamás.

El rey es rey "por la gracia de Dios", según puede leerse en cualquier moneda con la imagen de la reina de Inglaterra, o las antiguas españolas con la imagen de Alfonso XIII. No ha habido rey en la historia que no haya atribuído su destino menos a la astucia, el talento, la falta de escúpulos o incluso la inteligencia que la famosa gracia divina. Y así y todo los reyes puestos por el designio divino caen con estrépito y nos damos cuenta de que son unos tipos cualquiera, o al menos que pocas veces su grandeza personal se corresponde o está relacionada con el lugar que ocuparon.

Me parece que es porque siempre tiene mucha más fuerza atribuír el poder a un destino inevitable y trascendente que a la vulgar razón: "me las ingenié para llegar acá porque soy más vivo", o más exactamente "porque soy la persona ideal para hacer converger en mí la fuerza resultante de las clases y capas sociales en conflicto".

Pasa lo mismo con todos los órdenes sociales, sobre todo cuanto más rígidos e injustos sean más necesitarán explicarse a sí mismos con alguna razón sobrenatural ¿Cómo justificar de otro modo el que miles de tipos se maten por construir pirámides si se instala la idea de que el faraón es simplemente un tipo con suerte?.

Y también pasa con nuestros destinos individuales: lo que hacemos o dejamos de hacer parece siempre mucho más justificado si existe alguna "razón" sobrenatural y trascendente.

En mi post anterior más de cuatro salieron a explicar la acción de los militantes palestinos de Hamas como un lavado de cerebro producido por la religión. Como si la religión fuera algo que le cayera a uno encima sin más. Invito a los que así opinan a predicar el Islam a la salida de algún colegio secundario de Flores y ver cuántos militantes recluta en - digamos - un año. Pago un buen vino al que junte más de cuatro.

Los militantes de Hamas explican su accionar con razones religiosas y gritan que Alá es grande ¿Por qué? Entre otras cosas porque su dirección representa a una burguesía arruinada y aplastada tan violentamente por Israel que no tiene más remedio que lanzar al proletariado palestino a la lucha... pero claro: no lo hará bajo la consigna de la lucha de clases (que es la que verdaderamente explica lo que ocurre) ya que eso sería muy peligroso para sus intereses. Es mucho mejor decirles que el conflicto es para preservar una religión, una cultura, un modo de vida. "Nosotros" contra "ellos".

Consecuente con esta visión del conflicto, Hamas manda a sus militantes a atentar contra... civiles israelíes. No es casual: esto favorece la idea de conflicto nacional en ambas partes, los trabajadores israelíes se ven empujados a hacer frente común con su propia burguesía, y se retroalimenta la idea de que el conflicto es entre etnias, religiones y culturas. Ambas burguesías en conflicto dejan en la línea de fuego a sus propias clases populares, y ambas se "alían" a ellas con lo cual el conflicto sigue siendo controlado por dos burguesías en acuerdo tácito, aunque por supuesto la palestina está en una situación mucho más desesperada y precaria.

Cuando se emplea la violencia en política la diferencia entre un acto moral e inmoral es exactamente la misma que entre un acto políticamente útil y un acto políticamente inútil. A quien le parezca una afirmación monstruosa no tiene más que fijarse lo diferente que hubiera sido un atentado contra Sharon de un atentado contra un ómnibus en Tel Aviv. El primero hubiera sido un acto moralmente justificable, Sharon fue un criminal de guerra no muy diferente de Eichmann y el ejecutor de un plan siniestro. Su muerte hubiera sido justa, y por lo tanto políticamente útil. En cambio atentar contra un ómnibus es matar a personas que no son directas responsables de nada. Es esa injusticia la que transforma el acto en un crimen políticamente nefasto.

Es notable que los militantes palestinos jamás hayan concentrado sus esfuerzos en la liquidación de los líderes políticos en el campo de la burguesía israelí, sólo recuerdo un caso, el de cierto ministro de Turismo que tenía poco que envidiarle a Adolfito, y los ejecutores fueron - oh casualidad - una pequeña fracción palestina de orientación marxista y no religiosa.

La burguesía árabe se siente incómoda con Israel, pero hace excelentes negocios con su burguesía. La musulmanísima Arabia Saudita es el principal aliado yanqui en la región, junto con Kuwait, Yemen, y Omán. Todos estados estrictamente musulmanes que riegan con petróleo la economía americana. Obviamente necesitan cada tanto condenar a Israel ante la Liga Arabe, entre otras cosas para que las masas árabes no los vean como lo que son: traidores.

Identificar al Islam con la combatividad palestina es una simpleza fácil de refutar. La lucha palestina es muy anterior a Hamas, y la población palestina mantiene un grado de laicismo muy superior al de los países árabes aliados de EEUU. Curiosamente el fanatismo religioso de Arabia Saudita no espanta a ningún partidario de Occidente, lo que molesta es que en nombre del Islam se combata a Israel, ahí vienen las teorías del lavado de cerebro. Si los palestinos fueran obedientes y bajaran la cabeza podrían practicar el Islam todo lo que quisieran sin que nadie los condene.

Cuando alguien explica la política a través de la religión es porque tiene algo que ocultar, y el fanatismo religioso indica una necesidad fortísima de ocultar lo que de otra manera sería muy peligroso o evidente. Las razones divinas esconden siempre intereses bien terrenales que no pueden proclamarse abiertamente. En el caso de Hamás la necesidad es tener bajo control a un pueblo que amenaza constantemente con desbordar a su clase dominante ni bien se dé cuenta de que no se trata de judíos o árabes sino de explotadores y explotados.

6.7.06

Las noticias como NUNCA las leeremos en los medios



Terrorista apresado

Gilad Shalit, joven israelí perteneciente a la organización terrorista autodenominada Ejército de Israel o Tsahal, fue detenido hace unas semanas por fuerzas de autodefensa palestinas en una operación punitiva luego de numerosas matanzas perpetradas por el Tsahal en el territorio de la franja de Gaza.

El joven terrorista se aprestaba a participar en operaciones armadas contra ciudadanos palestinos, las más recientes de las cuales incluyeron el bombardeo de una playa en Gaza, causando muertos y heridos entre numerosas familias palestinas, incluídos niños.

Las fuerzas de autodefensa palestinas aseguran que el joven Shalit recibe asistencia médica por heridas leves, está siendo humanamente tratado y no plantean juzgar al joven por su pertenencia a una organización terrorista que ha causado miles de muertos entre civiles palestinos, sino que proponen canjearlo por los centenares de menores detenidos ilegalmente en cárceles israelíes, donde segun Amnistía Internacional son sometidos a torturas por parte de la organización terrorista israelí.

30.6.06

No pude resistir la tentación...

... y sí: de comentar que quedamos afuera. Jo. "Quedamos".

No estuvo tan mal, jugaron a lo que sabían y algo mejor que los alemanotes en un partido más bien mediocrón.

Lo que me gustaría apuntar, ya que estamos hablando pavadeces futboleras, es cuánto me llama la atención ese espíritu argento: no se juega siempre igual sino en función de las circunstancias. Con rivales fáciles jugamos fácil, y con los duros nos agrandamos. Si vamos ganando, inmediatamente se nos van las ganas de atacar.

No creo alucinar si digo que poco después del gol argentino, con los alemanes bastante desconcertados tuvimos dos avances netos en los cuales los nuestros, al pisar el área y teniendo espacio suficiente para avanzar, se pararon como diciendo: "Dios mío, estamos atacando... ¿Qué hago? ¿Avanzo? ¿O mejor la entretengo acá, me siento encima de la pelota, la entierro para que no la encuentren todo el resto del partido?".

La cosa quedó clara cuando Pekerman plantó al equipo defensivísimamente, y - maldita sea - no le dio la menor oportunidad a Messi. Messi, pibe atrevido, pícaro, peleador, fue siempre puesto en los últimos minutos, y sólo con el partido comprometido. Mensaje claro: "Bueno, ahora entrá y dalo vuelta, dale". Diez minutos para hacer todo. Eso es justamente lo que no se puede hacer con un pibe, porque le supone mucha más presión que jugar un partido entero, tranquilo, tomándole la mano a los defensores contarios, buscando con quién jugar, etc.

Irse atrás, amontonarse en el área, y después cuando nos empatan otra vez salir a tomar la iniciativa que ese maldito espíritu gallináceo nos hizo ceder ¿Por qué no probar con seguir atacando? ¿Por qué no confiar, si luego del empate fuimos superiores, si no para meter un gol por lo menos para tenerlos alejados? La mejor defensa es un buen ataque, decía Kung Fu.

Y basta de fóbal, que me tiene harto.

28.6.06

Me ponés MUY nervioso

Tú, espigado guerrero moreno de hierática faz.

Tú, mágico maestro de los (muy) lentos movimientos, espirales interminables, maniobras que desconciertan al enemigo, al amigo, y a todos los que te contemplamos, desesperados en aullidos eternos.

Tú. Sí: Tú.

Conoces los secretos de La Pausa, eres capaz de suspender un instante en el infinito. Mientras la multitud, esa excecrabe turbamulta, se regocija soezmente en las impurezas del dinamismo, Tú nos enseñas en complicados arabescos el Camino que para nosotros, pobres ignaros, no conduce a ninguna parte.

De pronto sorprendemos al enemigo. Suena el clarín de un contrataque fulminante. Todos nuestros guerreros corren enloquecidos a vulnerar la retaguardia del enemigo malparado... Pero Tú estás sublimemente más allá de tales simplezas. No puedes rebajarte a tales muestras de impío prosaísmo.

En medio de la carrera frenética en la que todos se embarcan con desesperación, Tú, con majestuoso ademán, detienes el tiempo. Con lentos gestos (muy lentos) das la espalda a las huestes enemigas en magnífica muestra de desprecio, como quien tiene cosas más importantes que hacer, e inicias tu complicada y pausada (muy pausada) danza.

El enemigo entonces se rearma, se reagrupa apresuradamente, sus defensas están nuevamente listas. No importa. Tú apenas lo adviertes, oteando el Más Allá, calculando la dirección del viento, sopesando las líneas tácticas, abarcando con tu mirada panorámica todos los ángulos en sabia apreciación. Perfeccionista, no te gusta ese torpe apresuramiento, esos avances rectilíneos, eres el enemigo mortal de lo evidente.

Recibes solemne el esotérico talismán, testigo esférico de secretos incalculables, e inicias con él lo que parece un complicado baile con impertérrita expresión. Un remolino de guerreros amigos y enemigos se agrupan a tu alrededor como insectos impotentes. Rodean tu danza y se afanan ineptos en la confusión. El Caos Eterno acompaña tu paso cansino.

Nadie entiende nada. Y menos nosotros, pobre plebe que en muchedumbre aullante se retuerce y desespera en juramentos, incapaz de entender tus inescrutables intenciones y alejar esa vil pasión que nos oprime en favor de tu arte estático...

Volverás a empezar y todos volverán a empezar contigo, todos volveremos desde atrás, desde el fondo de la batalla, otra vez, y otra, en un Eterno Retorno en el que el mundo entero se agita en las fatigas a las que Tú pareces inasequible.

Riquelme: me tenés podrido.

21.6.06

Ajedrez I: La combinación más bonita del mundo

O por lo menos de las que yo he visto. Lo más interesante es que no es un estudio sino que se dio en partida viva, y el artífice de esta combinación fue un jugador desconocidísimo, un tal Jung del que - siendo yo un aficionado al ajedrez bastante informado – no tengo noticias. La partida tuvo lugar contra el ajedrecista húngaro Szabados en 1952, en Venecia.

Digamos de paso: que esta muy elegante combinación ideada por un jugador desconocido haya tenido lugar en un torneo de Venecia le da un aire mágico... en Venecia ocurren siempre cosas inexplicables relacionadas con la belleza.

En la posición juegan las blancas:


Es fácil ver que las blancas tienen ventaja, con 1. Te4 conseguirían una posición ganadora, sobre todo por la situación del rey negro. Pero el tal Jung tuvo una idea luminosa.

Si quieren ver cuál fue hagan click aquí, la primera vez puede tardar un poco en cargar, si da un error de timeout simplemente insistan cargándola de nuevo o refrescando la página... aunque pueden tratar de resolverla antes.

Salute.

17.6.06

Guess who's an asshole


¿A que no adivinan qué es esto, amiguitos?

Se trata de una propaganda que empresas de industria nuclear yanquis divulgaban en los ’70 para convencer a los ciudadanos de que la energía nuclear era fantástica y bla bla bla.

Como ejemplo tomaban al Sha de Persia, o sea, al mandamás de lo que más tarde sería Irán. El Sha de Persia era un tipo re democrático: en su vida había oído hablar de elecciones, tenía las cárceles llenas de presos políticos, torturas, persecución, privilegios, injusticias... una joyita el pibe.

Pero era amiguito de Washington. ¡Ahhh! ¡Eso lo cambia todo! Seguir fielmente la política e intereses de EEUU convierte a la tiranía más feroz en un gobierno moderadito del que no se oye hablar en la prensa internacional ¿Quién se entera hoy de la falta de democracia en Arabia Saudita? Naides.

El simpático aviso reza: "Adivinen quién está construyendo plantas nucleares", y pasa a explicar que aunque el Sha de Persia está apoltronado sobre millones de litros de petróleo, igual construye centrales nucleares porque la energía nuclear es el futuro y Persia lo está haciendo muy bien.

Claro, muy bien hasta que cayó el multimedallado Sha y los iraníes decidieron que ya estaba bien de poner la frente en el suelo. Les pegaron una patada en el culo a esa nobleza putrefacta, muchos de cuyos integrantes se fueron a disfrutar el dinero que robaron gastándolo en el jet set occidental.

Sea lo que sea Irán hoy, es un país cuyas elecciones gozan de un grado de participación más alto que las últimas en Argentina, y una transparencia mayor que la de EEUU. ¿A quién le importa? Todos los días los medios nos ametrallan con lo antidemocrático que es el régimen iraní, lo peligroso que es su programa nuclear y Condonezza Arroz nos enseña su amenazadora sonrisa de orangután macho delimitando su territorio y dejando claro que Irán es MALO.

Adivinen a quiénes están tomando por boludos.

8.6.06

Demolición y reconstrucción de A.P.

Pecado mortal: (esto que voy a decir, digo). Puta, ahora el paréntesis, los dos puntos, en fin. Digo: el problema tuyo, Ale, era que no eras lo suficientemente fea.

Si hubieras sido un gramo más fea, un micrón, un desarreglo más. Si tu apariencia hubiera sido algo más tosca, más desmañada aún... ¡Ah! Mucho mejor, claro que si. Si, si... Sin duda. Madame La Mort no te habría tentado tanto, como te tentaba ese tipo que nunca estaba ahí, lo suficientemente cruel. No habrías soñado, habrías sido una de esas que no son nunca más que una de esas que son.

Ese tipo no. No existe. Oficialmente borrado de. Igualmente digamos la verdad: nunca estaba, no existía, usaba un chaleco de seda. Mentía diciendo la verdad. No lo veías, pero pensabas. ¡Ah! Sí que pensabas. Ale, querida. Eras fea. Pero no lo suficiente.

Mujeres también, claro, pero tipos también, y mujeres; y salías con tipos además, y con mujeres también salías. Salías con todos. Y la verdad es que debías ser bastante imbancable, mi amor. Te adoraban. Estaban pendientes de vos. Debías ser bastante pesadita. Te admiraban. Imbancable. Inestable. Yo Estoy Mal. Uf. Destructiva. Te amaban.

Mientras te daban un beso añorabas una patada. Podías escribir muy bien, pero preferías escribir mal antes que complacer. Y está bien, nada de complacer. Pero se termina complaciendo, mirá: legión de seguidoras que te ponen por las nubes. Minas casi todas. Algunos darkies. Te daría risa. Vos no. ¿Nubes? Risa. Levantabas árboles retorcidos y hacías signos misteriosos de tan transparentes. Gritabas bah. No se entendía. Demasiada ingenuidad la ambición de ser ingenua. No se te perdona, se te erige. Carol sí que sabía, se hacía el gil. Macho y Futerina te asesinaron, se reían sarcásticos, no los lograste como personajes pero sí como seres.

Enorme negocio montado a tu alrededor. Los intelectuales, qué asco ma chère. En un rincón del mundo, en un país que se llama ridículamente Argentina, un espacio para vos, ya no clandestino porque como te dije: le dan y le dan a la matraca, y dale con Pizarnik, y dale con las obras completas, completísimas, posta posta, incluyendo las cartas que le escribiste a tu tía, incoordinadas y semilúcidas. Y lo mismo, lo mismo, lo mismo, lo mismo: Pizarnik y el tallercito literario. Estoy podrida, mirá, lo digo por vos.

Yo te habría regalado una flor de todos modos. Una rosa roja, un augurio siniestro y diáfano. Sonrisa. Te habría regalado esa flor y callado que sos fea, pero no lo suficiente. Te habría dicho: No. Ese punto inacabado de crueldad no satisfecha, esa imposibilidad de resignarse. Hijo de puta. Sí. Es que hubieras sido hermosa ¿sabés? No. Hubieras. Habrías. Hermosa. Palabras. Más.

-o-

A ver... a ver... dejemos la prosa poética de lado, que bastante mal lo hacemos. Lo que quiero decir es que hay que rescatar a Alejandra Pizarnik. Nadie lo hizo en vida y por eso se dio con ese Seconal y dijo: chau. Por eso el psiquiátrico. Tenía esa manía de autodestruírse principalmente porque le encantaba que le den bola. Y la asqueaba al mismo tiempo ese público que la desilusionaba eternamente. Hay gente que se cansa de sí misma, de tan imbancable que se vuelve.


Lo peor que ha dejado Alejandra Pizarnik es su propio ghetto. Hordas de gansas y gansos que la imitan hasta el hartazgo, juegan a suicidarse, a estar loquitos/as, a ser incomprensibles. Grupetes darkies y lesbianas necesitadas de un ícono que la hicieron una santa, a ella precisamente que era flor de chiflada y jodida como ella sola, que se acostaba con lo que se le pusiera a tiro y detestaba las etiquetas.


Su legado ha sido rapiñado por arpías incompetentes, alternativos de novena, huevonas con morralito. Pusieron la foto de Pizarnik para reemplazar la de Hello Kitty.


Eso es lo que tiene de malo Pizarnik: su público. Semejante horda de nabos/as es la que hace que no se la considere una escritora seria, como si la pobre tuviera la culpa. Al mismo tiempo hay un gran interés en mantenerla en el ghetto, ese es el negocio, mi querido Watson. Y el puterío alrededor de sus diarios, y uuuuffffff...


Hay que rescatar a Alejandra Pizarnik de sus admiradores. Ya. Váyanse al carajo los mandarines y las mandarinas de Pizarnik. No entienden nada. De nada. ¡Gracias!

29.5.06

Interesanteces

Yendo por Cataluña al norte, poco antes de llegar a Andorra y en las primeras estribaciones de los Pirineos está la región del Alt Urgell, cuya capital es la Seu d’Urgell, de unos 10.000 habitantes. Ciudad tranquila, mucha piedra en las construcciones, residencial pero con mucho turismo, especialmente en invierno, sobre todo por la presencia de gente que va a hacer deporte aventura, escaladas, y esas cosas que cansan.

Como en la mayor parte de Europa, en la Seu d’Urgell pueden verse edificios modernos junto a un patrimonio histórico bien conservado. Así, uno sale de la confitería con calefacción y televisor de plasma y se mete en la catedral de Santa María que gasta ese estilo románico sólido, un poco bestia, anterior a las estilizaciones del gótico.

La catedral es del siglo XII, lo mismo que el claustro. En éste pueden verse las típicas figuras medievales un tanto delirantes que representan las bienaventuranzas del cielo y los horrores del infierno: ángeles que contrastan con lobos alados, monos con cara de loco, y así.

Pero en 1990, casi un milenio después de construido el primero, se inauguró otro claustro muy cerca, en la zona llamada Parc del Valira. Este claustro fue diseñado por el urbanista y escritor Lluís Racionero.

Los catalanes son tipos originales, y parecen dispuestos a alborotar un poco en las tradiciones religiosas, por lo menos en lo que a diseño se refiere. Primero fue Gaudí con La Sagrada Familia, representando las buenas acciones con frutas, introduciendo cuadros con cifras y esculpiendo a Satanás poniendo una bomba en manos de un terrorista; todo en plena iglesia. Lo de Racionero es más modesto, pero también levantó mucho polvo. Veamos.

El claustro de Parc del Valira es idéntico en proporciones y estilo al anterior. Y por supuesto, también invita a reflexionar: silencio, las muchas columnas ayudan a quien se pasee a meditar, y también a este propósito contribuyen las figuras alusivas. Sólo que ya no hay gárgolas, ni serpientes. Para representar las mundanas vicisitudes este claustro ha reemplazado los mitos medievales por figuras más actuales.

Las figuras vienen agrupadas por temas. Por ejemplo, música: aquí están Bach, Wagner y el músico catalán Pau Casals (que alguna vez tocó en Buenos Aires), y si se fijan en los ángulos del friso superior no faltan los Beatles:

En pintura, Dalí. Sepan disculpar, el rostro que tiene al lado no logro reconocerlo, aunque por la barretina que tiene en la cabeza debe ser un pintor catalán (¿alguno puede decirme?):

Por supuesto, el Mal también está representado. Hitler y el detalle del Guernica, a la izquierda Franco (obsérvese la falta de cabeza; quizás el deterioro... o algún entusiasta pudo habérsela arrancado), Mussolini y – aunque en la foto no se vea - nuestro animal burócrata Stalin:


El cine también existe, Laurel & Hardy, Woody Allen y los Hermanos Marx:

Para la política internacional, Kennedy y Churchill:

Ya totalmente embalado y decidido a representar el mundo como sea, el amigo metió nomás a... ¿la tentación del Demonio? ¿Los ángeles del Paraíso? Désele el calificativo que se quiera a Marylin. También están Silvana Mangano y la Garbo. No están Darryl Hannah ni Uma Thurman, estoy pensando en elevar un serio reclamo contra este injusto olvido:

No se olvidó del fulbito, aquí reconozco la cara de Pelé, Maradona también está:


Y claro, la historia del pensamiento humano: Einstein, Freud...



...y veamos quién se ha colado nada menos que en un claustro. La historia del pensamiento humano no podía – cuestión académica – dejar de lado a...


¡Carlitos! ¿Qué hacés vos por acá? ¿Qué se cuenta, maestro? Ya me imagino yo a los seminaristas mirándote de reojo, afectando indiferencia, alguno quizás haciéndose preguntas. Ellos te miran pensando en la locura del mundo, y vos los mirás a ellos pensando... exactamente lo mismo.

Claro que este trabajo generó una polémica fuerte. Los catalanes – los de la generación que supera los 40 - son mayoritariamente católicos, su burguesía no carece de esa típica hipocresía miope y provinciana a decir basta; y como todos los españoles son un poquito toscos. Pero es indudable que tienen algo más de chispa creativa que gustan de resaltar frente a la España ascética y mortalmente aburrida representada por Madrid que siempre – y sobre todo con Franco – miró con desconfianza a estos herejes incorregibles.

Personalmente, más allá de lo que me parecen algunos excesos mersa-pop como el fútbol, no creo que sea una mala idea. Si se quiere representar al mundo ante quienes se retiran de él, lo mejor es representarlo tal cual es, incluso con lo que tiene de frívolo, o menor. La libre interpretación hace el resto: para muchos quizás la monstruosa confusión que representan estas figuras inspire un horror superior al del aquel ingenuo terrorismo medieval.

Pero al ver estas figuras se me hizo más vívida la certeza de que, como no sea suicidándose, nadie se retira verdaderamente del mundo. Esculpido en los capiteles o en la propia memoria el mundo está ahí. Pretender alejarse de él es tenerlo en cuenta, perseguir un objetivo, enredarse en una pertenencia, representar un papel.

Todas nuestras caras están ahí, hasta la del último ermitaño oculto en el Tibet que cree haber olvidado al Universo, y ha puesto tanto ahínco en conseguirlo como el ejecutivo más feroz de la city en triunfar.

Ahora mismo todos nosotros estamos jugando este juego inevitable que no sabemos qué es.

Siempre.

23.5.06

Literatura basura I: ¿Y si aflojamos con Da Vinci?


La recomendación de leer es muy frecuente. La lectura es un buen hábito, dicen. Disfruto mucho de ciertas lecturas, y creo ser lo que Borges decía: "un sensible y agradecido lector", pero – o precisamente por eso – el consejo me parece deficiente. Hay lecturas y lecturas.

Tengo a la vista un pequeño catálogo de propaganda con best sellers recomendados: el primero se llama La Ecuación Dante.

Ya empezamos.

Primero fue El Código Da Vinci, éxito abrumador. Así que ahora repetimos la misma pavada: mezclar un elemento lógico o matemático con algún personaje del Renacimiento; ya no basta con copiar la recetita para el guión (intrigas nacidas hace 600 años, esoterismo de cuarta, conspiraciones, laberintos religioso-científicos, etc.) no... ¡Hay que copiar la formulita para el nombre también, hermano! Código = Ecuación, Da Vinci = Dante ¡Brishante!

Por si hacía falta, me explican: "El libro que recomiendan leer en Estados Unidos luego de El Código Da Vinci" ¿Recomiendan? ¿Quiénes recomiendan? ¡Y en Estados Unidos, voto a Analfabesis, diosa del best seller! Si vamos a ser snobs por lo menos decime que lo recomiendan (los expertos, los asistentes a cócteles, los editores sobre todo) en Francia o Bélgica, qué sé yo... un poco de glamour al menos.

Me voy a prender, ya tengo un montón de títulos: El Criptograma Michellangelo, El Cifrado Greco, El Códice Brunelleschi, El Crucigrama Alberto Olmedo... no entiendo cómo no me llené de verdes hasta ahora.

Pero por suerte hay alternativas, por ejemplo éste: El Último Secreto de... ¿a que no adivinan de quién? Resignémonos: de Da Vinci. El comentario ilustra: "Una novela apasionante (ese adjetivo ya me convenció) que descubre la relación entre Leonardo Da Vinci y la Sábana Santa". No quiero yo preguntar qué cosa es la Sábana Santa, se me ocurren una docena de respuestas ingeniosas y un poco escabrosas que me voy a reservar; quizás se refiera al famoso santo sudario, pero a quién le voy yo con cuestiones de estilo...

Veamos qué más hay, un tal René Chandelle se despacha con Más allá del (no, no puede ser...) Código Da Vinci (aaaaarrrggghhh!!) y se anuncia como "La verdad tras la ficción del best seller". Claro. El que ya te compraste era mentira, boló, ahora comprate éste que es la posta posta.

Ignorando que ya ardo en deseos de incluirlo en mi biblioteca me machacan con que aquí encontraré "... lo esencial para entender los temas que distintas generaciones se han preguntado (obsérvese por favor la elegante sintaxis: los temas "se preguntan") Los últimos documentos en torno a Jesucristo (otra bella expresión: "documentos en torno" ¿pagarés, boletas de luz, contratos de locación?), los apóstoles, María Magdalena, la estirpe de los merovingios, los cátaros, los templarios y la búsqueda del Santo Grial, el Priorato de Sion, los rosacruces, los masones...", no comprendo cómo olvidó a los vikingos, los Testigos de Jehová, la Secta Moon, Marylin Manson, las Walkyrias y la barra brava de Racing, total... entusiasmo es lo que sobra.

En la tapa el "Más allá del" se lee bien chiquito, seguido de "Código Da Vinci" en tipografía de título. Claro, saben bien con qué público están tratando: gente que más que leer lo que busca es atiborrarse. Más de uno se lo llevará pensando que es el otro, y cuando se dé cuenta se lo tragará igual, como se traga todo.

Como un volumen no basta vienen dos: el título del segundo reza: "Más allá del Código Da Vinci II, entre Da Vinci y Lucifer". Me rindo.

¡Me rindo demasiado pronto! Porque el tal Chandelle está muy interesado en el más allá: Más allá de Angeles y Demonios. Y dale: "La verdad que se esconde tras la ficción (¡otra vez!) de Angeles y Demonios, el último best seller del autor del Código Da Vinci. La clave para descubrir cómo las sociedades secretas pretenden dominar el mundo". Las sociedades secretas deben estar que trinan con este tipo; justo iban a dominar el mundo y Chandelle les escupe el asado... así que tranquilos amigos: ¡el mundo sigue sin estar dominado por nadie!

Pero el franchute insiste: Mas allá de Los Pilares de la Tierra, "¿Qué enigmas ocultan las catedrales góticas? (el que sea, ahora está al alcance de cualquier pazguato). Todo lo que Ken Follett no quiso o no pudo contar en Los Pilares de la Tierra." Una de dos: o este muchacho Chandelle está muy bien arreglado con Ken Follett y Dan Brown, o me pa que en cuaquier momento le rompen la cara.

Pero no todo es Chandelle, otros también tienen que morfar: Jesucristo o la historia falsificada, "¿Todo lo que se ha contado sobre Jesucristo es falso? Descubra hasta dónde llega la impostura". Sobre la tapa una banda insiste: "Todo lo que se sabe sobre Jesús podría ser falso". Es cierto, como poder podría ser verdadero también. Sin ir más lejos, este blog podría ser escrito por Mirtha Legrand ¿nunca lo pensaron? No deja de ser interesante fomentar la duda y el misterio.

Pero esperen, no se vayan; hay otro libro titulado El Legado de Jesús, este ya viene fuerte: "El mayor secreto de la humanidad: la dinastía de Jesús y su supervivencia" ¡Paaaaaaaaaa... jarito! Debajo, en tipo menor... adivina quién viene a cenar: "El diario secreto de Da Vinci" ¡Leonardito, tanto tiempo! ¿Qué tendrá que ver Da Vinci con los descendientes de Jesús? ¡Qué pregunta! ¡Elemental, mi estimado! Decididos a exprimirle todavía unos mangos al maltrecho Da Vinci, lo subieron al bondi de prepo: "¡Dale, vos metelo en la tapa que ya nos vamos a arreglar para encajarle algo!" ¡No me van a decir que no les interesa conocer el mayor secreto de la humanidad!

Tampoco se queda atrás La Conspiración del Grial. Ah, si, el Grial no podía faltar. En la tapa leemos: "¿Sería posible clonar a Jesucristo?" Claro, ¿para qué perder el tiempo con ovejas? Por clonar, clonemos en grande che. "Una apasionante (naaaaa, ¿en serio?) novela de intriga donde se entrelazan sociedades secretas, cultos satánicos, conspiraciones mundiales, intereses ocultos del Vaticano, la leyenda del Santo Grial y la clonación genética. Si le gustó el Código da Vinci (perdón ¿si me gustó cuál...?) esta novela le encantará".

Obsérvese que ya el mismo estilo se encarga de tratar al lector como un niño un poco tarado: este libro tiene toooooodo lo que te gusta ¿Querías cultos satánicos? Acá tenés, ¿Sociedades secretas? Tomá, ¿Intereses ocultos del Vaticano? También le metimos ¿Te gustó la otra? Bueno, esta es igual. Hasta parece que con una conspiración mundial no bastaba así que incluye varias "conspiraciones mundiales" juntas, imagínense el kilombo.

¿Uno más? Siiiiii, cómo que no. Éste es audaz, sin temor al delirio: María Magdalena ¿El primer Papa? "¿Fue Maria Magdalena el primer Papa? ¿Quién era María Magdalena? Esta impresionante investigación nos revela la verdadera María Magdalena y nos hará reconsiderar la historia del cristianismo.". Estoy por rendirme de nuevo.

Y de nuevo me doy cuenta de que soy un gil, hacer guita es facilísimo. Hay que tomar cualquier idea medio delirante y salir a defenderla con toda la jeta. Se me ocurren estos títulos: El beso picarón de Judas "¿Eran Jesús y Judas una pareja gay? Impresionante investigación que lo hará caerse de tujes ¡También aparece Da Vinci!". Los Templarios Vuelven. "Descubra la gran conspiración mundial. El autor ha descifrado antiguos documentos y una compleja red de mensajes cifrados escuchando en sentido inverso numerosos temas de cumbia cabeza. Da Vinci anda por acá también". El apóstol Santiago era una mina ¿Mito o realidad? Los Rosacruces y el Imperio Coca Cola ¿Quién da más?

Sin duda es un negocio floreciente: decenas de títulos que hablan de lo mismo, es evidente que la cosa vende. Escapar a esta marea no me hace sentir mejor sino inquieto. Como si viviera en un mundo de zombis.

¿Somos tan pocos los que nos damos cuenta de esta estupidez? Y si no soy yo y unos pocos más ¿me explican por qué la manada de gente que se deja tomar el pelo va y compra interminablemente estas gansadas? ¿Tan fácil es engañar a la gilada? ¿Ninguno tiene dos dedos de frente para aunque más no sea sospechar de toda esta grasada? ¿No se sienten utilizados, engañados, esquilmados, comprados con baratijas para intelectos infra? ¿Tan difícil es ver estos trucos transparentes, burdos, tontos?

Comprar libros es cambiar el propio dinero por cultura, información, imágenes del mundo. No deja de ser importante. La gente que cae en esto debe aplicar los mismos criterios (o la ausencia de ellos) al elegir cosas de similar calibre. Más de cuatro de estos boludos deben ser los que después hablan mal de la gente sin recursos y lo fácilmente que se la manipula.

No quiero decir que cualquiera que compre El Código Da Vinci sea automáticamente un tarado. Pero es evidente que semejante marea de libros cortados exactamente sobre la base del mismo patrón no puede ir a parar a manos de gente con un cociente intelectual medio demasiado alto.

Escribí "cociente intelectual" y no me satisface, quizás sea algo más importante que eso: la voluntad de leer y ver claro, de juzgar con un mínimo rigor, de no dejarse engatusar. Esta avalancha de bosta parece proponer al lector el juego perverso y dulzón de no pensar, de tragar sin rigor, de convertir al lector en un niño medio ganso que se complace en fantasear y – a fuerza de creérsela – termina contentándose con sensaciones baratas, chillonas, fáciles.

Aceptar la mentira ya es dar un paso hacia la estupidez, que creo es siempre voluntaria. No se es estúpido por falta de capacidad intelectual sino por interés y comodidad.

Posiblemente yo sea intelectualmente limitado a rabiar, y engañado más de cuatro veces, pero intento que a quien sea que intente engañarme le cueste un poco.

O al menos que sepa escribir.

Salud.

18.5.06

Otra mirada sobre los piqueteros (¡Y dale con el peerreté!)

Ya en plan francamente subversivo, este post no lo voy a escribir yo sólo sino que le voy a ceder la palabra a una militante del PRT.

Aquellos que no pertenecen ni se sienten cercanos a ese espacio ideológico denominado genéricamente "izquierda marxista", se preguntan qué es esa nube de pequeños partidos sin diferencias aparentes que viven disputándose un espacio más bien minúsculo.

No faltan quienes sospechan que se trata de una multitud de sellos de goma ocupados en juntar gente – desocupados, piqueteros, descontentos varios – con el único propósito de hacer el mismo negocio que hacen todos los partidos burgueses: ganarse un lugar en el Parlamento, negociar planes sociales, subirlos a un micro y llevarlos a un acto, etc.

Desde aquí tengo que hacer la siguiente afirmación: en la enorme mayoría de los casos es verdad. El sistema tiene pocos enemigos reales.

Pero hay excepciones. No es que el PRT sea hoy precisamente un partido de masas, aunque llegó a tener en muy poco tiempo un caudal militante muy importante hace no más de tres décadas. Lo que sí me importa es destacar ciertos principios y perspectivas que marcan una diferencia.

Debatiendo en el
Foro de los Perros (foro de discusión en el que es posible hallar la palabra de militantes del PRT) se me ocurrió preguntar qué posición tenía este partido actualmente frente a la enorme masa de desocupados cuya proporción hoy es en Argentina (y muchos otros países) mucho mayor que en décadas pasadas, ante un capitalismo que destruye más puestos de trabajo que los que crea. Tuve la idea de plantear si no sería interesante que el Partido tuviera una organización de desocupados, tal como las tienen casi todos hoy (el PO, el MTJD, Barrios de Pie, FTV, etc.).

Por supuesto que mi sugerencia no era que el Partido emulara el negocio clientelar que hacen estas organizaciones sino que intentara sumar a los desocupados que quieren tener una actitud digna, aún sabiendo que mantener la dignidad sin tener qué llevarse a la boca es muy difícil.

No siempre estoy de acuerdo con los planteos del foro, pero esta respuesta que recibí me parece un modelo de claridad, en la que no sólo está totalmente ausente la ramplona demagogia que glorifica la miseria estructural, sino que se la denuncia como madre de actitudes nefastas, se desnudan los negociados que genera y se insiste en que son los trabajadores aquellos que componen el sujeto histórico de la Revolución.

Esta posición no cuenta con la aprobación de casi ningún pensador, político, filósofo, sociólogo o lo que se les ocurra de lo que conocemos hoy como "izquierda", no se encontrará a nadie que no insista en que esto es "antiguo", "superado" y blablabla. Viendo los negocios que se hacen con los desocupados y las "multitudes" en general, es fácil adivinar por qué.

La respuesta se transcribe tal cual, con sus mayúsculas, negritas y bastardillas. Los comentarios entre corchetes y la nota final son míos:

Compañero: el tema da para largo, si se entra en detalles.

Existen pequeñas organizaciones de desocupados que no les quitan "cuotas" a sus participantes ni se quedan con parte del arroz que el estado les asigna. Sin embargo, no dejan de percibir planes ni subsidios del estado para "microemprendimientos", también provistos por el estado que, a cambio y como contraprestación, más tarde o más temprano, hará que se suban a los micros que los transportan a los actos organizados por el kirchnerismo, entre otros.

Cuando una pequeña organización se niega a tal experiencia, es asfixiada con el corte de los planes o con la suspensión de la comida que sostiene comedores, merenderos o grupos familiares. Hay unas pocas que, según parece, no tienen oxígeno y continúan a pulmón, por eso no las verás nombradas en este mail [ver nota 1]. Eso por un lado.

Por otra parte, hay que tener en cuenta las diferencias que existen cuando se habla de desocupados y piqueteros. Una cosa eran aquellos originales desocupados de la época de Menem, como los de Cutralcó, que habían perdido el trabajo y reclamaban por ese trabajo perdido. Otra cosa son los desocupados posteriores, hijos de los anteriores, generaciones enteras educadas en el clientelismo, la exclusión y la falta total de parámetros de valores mínimos tales como disciplina para cumplir una tarea y sostenerla en el tiempo, solidaridad, búsqueda por sus propios medios para salir de la exclusión, comodidad, alcoholismo, drogadicción, etc., etc.

Para apagar el incendio de Diciembre de 2001, Duhalde salió al revoleo de los planes Jefas y Jefes, ejecutando tal "distribución" de planes con la intervención de un tal Héctor Metón [ver nota 2]. Fue entonces cuando "engordaron" organizaciones como Polo Obrero, Castells, Teresa Vive (MST), MTL (vinculado con el PC), CCC, Teresa Rodríguez, FTV, Barrios de Pie, etc., etc. cuyos dirigentes salieron a matarse con el Ministerio de Desarrollo Social por los planes, porque vieron allí la "veta" para "acumular".

La tradicional frase gorila "los arreglan con un pan dulce y una sidra" se hizo realidad con los dichosos planes que, a Duhalde, le sirvieron para apaciguar el clima de inestabilidad social y, a las organizaciones de izquierda, para aumentar una base "popular" que nunca tuvieron.

Esa inestabilidad social del 2002 estaba provocada no sólo por los piqueteros, sino por la pequeña burguesía a quien el "corralito" de Diciembre de 2001 sacó a la calle a quemar bancos, hacer sonar las cacerolas y enfrentar a la policía hasta hacer caer cinco presidentes. Por esa época, se solía cantar una consigna: "piquete y cacerola, la lucha es una sola".

Cuando los bancos comenzaron a devolver los dinerillos, la pequeña burguesía se olvidó de la consigna y de los piqueteros y los dirigentes de éstos se olvidaron de la clase obrera y el proletariado, cortando rutas y puentes, haciéndoles perder premios salariales por llegar tarde, descuentos de minutos en los sueldos por el impedimento de llegar a sus trabajos, etc. Todo un complejo proceso en el cual los piqueteros de las organizaciones "opositoras" lograron transformar la simpatía en odio y desprecio de la clase.

Los planes, por otro lado, una parte son administrados por dirigentes de izquierda y demás yerbas y otros están en manos de intendentes, legisladores y funcionarios de toda laya, con los cuales mantienen cautivos a sus "clientes" desesperados, rehenes del político de turno propietario de los planes. O sea, unos y otros, son miserables.

Esta política, sostenida por TODOS, ha alimentado la actitud clientelar de los desocupados, cuya mayoría, hoy, jamás tuvo ningún trabajo en su vida ni quiere tenerlo, aunque esta frase suene aún más gorila.

Quien te escribe hizo la experiencia que vos proponés, sin sacar un centavo a cambio del esfuerzo por organizarlos y habiendo caído en la trampa del Ministerio de Desarrollo para pedir comida para comedores y merenderos, ya que era la única posibilidad de seguir con la organización, porque si no tenés comida o planes o conseguís subsidios, viene cualquiera, con cualquier política y se monta sobre lo organizado, rompiendo todo tu trabajo a cambio de un bolsón de comida más que el que vos conseguiste. Lo importante para quien invade no es la política, sino "cuántos movés", cuántos subís a los micros o a los trenes o sumás a cualquier acto oficial u "opositor".

En esa época que te cuento, vi por los pasillos del Ministerio de Desarrollo a los dirigentes de todas estas organizaciones que te he nombrado sentarse con Sergio Berni, funcionario carapintada, amigo del presidente quien, desde su "Dirección de Emergencia Crítica", encumbró a Barrios de Pie, FTV y MTD Evita como fuerzas de choque oficiales, dándole puestos en el propio ministerio: dirigentes de Barrios de Pie, tales como el Pelado Ceballos, fueron a parar a una de las direcciones del ministerio y, otros, a puestos en Cancillería y demás dependencias oficiales, hasta en el Ministerio del Interior en la SIDE… Sin contar las lindezas de gente que estaba en el Banco Nación, cuya cúpula (de la mano de la nueva ministra) que ahora está en el Ministerio de Economía, repartía "créditos" para microemprendimientos, créditos de los cuales se les aclaraba, en voz baja y bajo cuerda, a los dirigentes que, si se sumaban al gobierno, podían quedarse con tres de cada diez… Es decir, compraban las organizaciones "hechas". No es un dato menor.

Lo funcional no está en sacar comida del estado. Lo funcional está en haberse colgado de la política del estado, haber desviado el eje de la lucha hacia el asistencialismo, trampa en la que cayeron (no soy una excepción) casi todos; llevar a cabo, desde cualquier sector, la política del estado que es la del gobierno de la burguesía. Porque mientras todo el mundo está ocupado en conseguir comida, planes y llenar planillas para subsidios de microemprendimientos, pierde el eje de la lucha, desvía su atención del sujeto histórico y empeña toda su militancia en la loca carrera de conseguir una máquina de coser, una sobadora para amasar pan o una ladrillera.

La política cambia de esencia y se transforma en la habilidad del pasilleo por los vericuetos del estado: sacar personería jurídica, conseguir el CUIT, cumplimentar todos los requisitos para conseguir tres mangos con cincuenta para fabricar pan en una villa. Y en ese proceso burocrático se desvirtúa lo que es la militancia: así nacieron los "gerentes" de pobres, hombres "laidos y escribidos" que sabían hacer los papelitos oficiales, los gurúes de la "política", los únicos capaces de sentarse ante un funcionario más o menos "amigo". En los pasillos se sacaban chispas los que conseguían tener el celular privado de un funcionario, los que tenían el timbre directo al "dios plan", al "dios comida" o al "dios subsidio"…

Así, vi desfilar a Castells (MIJD), Pitrola (PO), D’Elía (FTV), Chiquito Ardura (CCC), Perdía (PJ-ex Side…), Ceballos (Barrios de Pie) cuando no era nadie, Pérsico (MTD Evita), sólo por nombrar a algunos, negociando con el gobierno de acuerdo con "cuántos movían". La relación de fuerzas era directamente proporcional a la cantidad de planes y de toneladas de comida a granel que conseguían y consiguen... Es más, todos se conocen entre ellos, se saludan alegremente, comparten sus teléfonos celulares en los pasillos y ayer estaban juntos y hoy enfrentados, pero no hay que preocuparse: pueden volver a "acordar" juntarse en cualquier momento.

Y, como si fuera poco, ninguno de ellos labura. Bah, en realidad trabajan de gerentes. Entre ellos se soban el lomo y se justifican diciendo que son militantes "rentados". Eso es una vil mentira. Son vagos a los que les queda más cómodo ir a un ministerio a chupar medias oficiales que buscarse un laburo donde tengan que fichar, producir, lidiar con una patronal y organizar a la clase obrera.

Los desocupados, por su desesperación, aceptan cualquier término, no son como los patrones que, si no laburás, te dan una patada en el traste y te mandan a la luna… Los desocupados te aceptan con cualquier pulga, siempre y cuando les garantices planes y comida.

Por esta razón no comparto tu visión de que los desocupados cambiaron de la cantidad a la calidad, porque no es así. Vos decís que ya no son un sector marginal y creo que estás equivocado: nunca tanto como ahora los desocupados son marginales, excluidos de todo, justamente por no haber hecho nunca la experiencia de trabajar, de tener que ajustar sus horarios a un compromiso, de organizarse sin "iluminados" que les allanen el camino hacia la comida o los planes. Lamentablemente.

En dos sentidos, los desocupados se mueven por cantidad: de arroz, de plata, de chapas, de planes, de subsidios, de tierras o de lo que se te ocurra por una parte y, por la otra, en cantidad de seres humanos alienados, mal alimentados, con pésima salud y sin posibilidades de educación. Todo es cantidad y mala calidad. Son verdaderas excepciones los que se pueden encuadrar en la "calidad" revolucionaria... Conozco sólo a dos compañeros con estas cualidades. Sólo dos en medio de miles. El resto son pequeños burgueses metidos a dirigentes de última hora, desocupados por adopción, con estudios secundarios y hasta universitarios, pero no por ellos, menos lúmpenes [lumpen: palabra alemana utilizada por Marx para definir a los marginales en general].

Esa es la experiencia que conozco y de la cual me salí, impotente para cambiar alguno de sus términos. Absolutamente impotente.

¿No te has preguntado de dónde sacan plata para pagar los micros todas estas organizaciones para ir a un acto, aún cuando sean "opositoras"? Cada micro sale, aproximadamente, para un viaje corto, unos 200 pesos. Y cada vez que los piqueteros hacen una movida te cansás de contar micros alineados en la 9 de Julio. Cientos y cientos de micros… ¿De dónde sacan tanta guita para "mover" gente? ¿Cómo pensás que en este marco descripto, alguien puede organizar a los desocupados sin bolsas de arroz?

Si lo hacés, tenés que "jugar" con alguien o para alguien… Si no tenés bolsas de arroz viene cualquier hijo de vecino, llámese "revolucionario" o intendente, oficialista u opositor, con un camión lleno de yerba y polenta y promesas de planes para quienes no tienen nada y la gente te da la espalda, porque no le interesa la política, le interesa COMER… Tan simple y sencillo como eso. Pero comer sin laburar. Porque cuando querés organizarlos con emprendimientos productivos, alrededor del laburo, faltan o se alcoholizan o se quedan con las máquinas y las venden o se van con alguien que los saquen a "pasear" a un acto de unas horitas, con el cual cumplen por los beneficios obtenidos (planes, bolsones, chapas, tirantes para las casas, etc.). No es agradable describir estas cosas porque suenan mal, pero es la verdad, aunque sea lamentable.

Conozco esto desde adentro y he intentado cambiarlo, también, desde adentro. Sin embargo no fue posible por el marco descripto. Las excepciones que conozco, que no gerentean, en general son organizaciones pequeñas que negocian, SIEMPRE, algo, aunque sea mínimo, con alguien. Por ejemplo, hay algunas que consiguen recursos de la CTA que, a su vez, es la que negocia con el gobierno. Pero cuando la CTA "moviliza", estas pequeñas organizaciones tienen el micro en la puerta… es un precio menor comparado con otros.

Personalmente no estoy de acuerdo con que el Partido Revolucionario de los Trabajadores, que tiene muy claro este tema, se dedique a cambiar el eje de la lucha y con eso poner en tela de juicio quién es el verdadero sujeto histórico de la revolución. No creo que sea una propuesta que quiera poner en práctica, cuando es el UNICO partido que, contra viento y marea, con infinidades de críticas de la izquierda y hasta de otros "perretés" (que no son diferentes a los descriptos en este mensaje porque administran comida, planes y subsidios del estado y hacen política con esos recursos y en este mismo foro han confesado que "nadie se mueve por 150 pesos"..., lo cual me ha dejado claro que ellos también administran planes...) ha sostenido su política construyendo alrededor del único sujeto histórico capaz de cambiar las relaciones de producción, precisamente, PORQUE PRODUCE: el proletariado en general y la clase obrera en particular. Es una propuesta osada, si se quiere, en un marco en el que todos, sin excepciones, han caído en la trampa del estado.

Tampoco estoy de acuerdo con los militantes rentados, aunque ese tema es harina de otro costal y objeto de otra discusión.

La política revolucionaria tiene que volver a ser una vocación, una elección de vida, un ejemplo de vida en donde se entrecruzan todas las actitudes dignas de quienes la sostienen y la llevan a la práctica. Trabajar es parte de la construcción de esa dignidad. No obtener prebendas del estado, también. No especular con el hambre ni vivir a costa de los hambreados, también. Propender a la revolución es ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace.

Desde una óptica materialista, ningún desocupado le mueve un pelo a los patrones, a la burguesía, que sólo se sienten molestos cuando sacan sus coches a la calle y se cruzan con un piquete que les impide cruzar un semáforo. Ahora, si los obreros paran una fábrica, como pasó con los obreros de SMATA hace unos meses atrás, a la burguesía le tiembla el cuerpo (por no decir otra cosa y ser grosera) y sale corriendo a aumentar los sueldos antes de que se pudra todo… En pocos días es posible que veamos más despelotes: en este momento los metalúrgicos están en quite de colaboración porque pretenden más aumento que el aceptado por el gobierno...

Concluyendo: cuando se movilizan los desocupados se produce un hecho policial, pero cuando se moviliza la clase obrera el hecho es político. ¿Quién es, entonces, el sujeto histórico de la revolución, el que merece todo el esfuerzo de un partido revolucionario? Ahora, si los autodenominados "revolucionarios" no pretenden el poder, el tema es otro: se pueden dedicar a los desocupados sin la más mínima autocrítica y sin que les tiemble el pulso.

He escuchado, por ejemplo, que hace unos meses atrás, Altamira del PO sostenía que estaban "actualizando" a Marx, casualmente, para meter con fórceps a los desocupados porque son más y salen a la calle más seguido. Para Altamira es cuestión de número y no de base material, no importan los medios de producción, sino el consabido "cuántos movés".

Pero Altamira no es el único: he participado en reuniones multitudinarias de la CTA en las que, cual adherentes a una secta fundamentalista, sus dirigentes intentaron (¡Y hasta "votaron"!) convencer a los desocupados de que son la clase trabajadora "desocupada" y he visto actos de verdadera dignidad de muchos desocupados retrucándolos y diciendo: "No, yo soy un marginal porque no tengo trabajo y me da vergüenza salir a la calle cuando voy a cobrar el plan". Los "dirigentes" de la CTA tapaban con discursos de pequeño burgueses esa vergüenza que me hizo llorar de tristeza por ese compañero tan avergonzado y, a la vez, por la sordera conciente del dirigente que tenía al frente.

Creo que ya me extendí demasiado, pero el tema me pareció que ameritaba la extensión, dado que, la mayoría mantiene todas estas cuestiones en cómplices secretos, porque hacen "política" desde el mismo lugar, es decir, con los recursos del estado y a costillas de los excluidos.

Esa actitud miserable no la espero de un partido que tiene una historia inmaculada en cuanto a principios, más allá de las autocríticas que no pasan, precisamente, por haberle hecho JAMÁS el juego a la burguesía. El PRT expropiaba para los pobres, no les expropiaba a ellos. No me gustaría que empezara ahora a limpiar con el codo lo que escribió con la mano y selló con su sangre. Será por esto, quizás, que me da mucho asco ver el nombre de Santucho revoleado sin vergüenza. Pero, esta es mi humilde opinión.

Un abrazo fraternal.


Nota 1: entre las muy escasas organizaciones de desocupados que la compañera menciona como intentando mantener una actitud digna está la hoy lamentablemente fragmentada Anibal Verón, a la que pertenecían los compañeros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, asesinados – qué raro – por la policía.

Nota 2: Todos los datos, nombres, etc. corren por cuenta de la compañera, dado que por mi desconocimiento no estoy en condiciones ni de corroborarlo ni de desmentirlo.

Larguito, ¿no? Pero instructivo.

Buenas noches.