29.8.06

Bucarest I



Tiene la incoherencia aceptada y familiar de un sueño. Bellos edificios de arquitectura francesa infamados con carteles de neón. Bloques despintados de la época socialista. Modernos edificios de cristal que sólo logran resaltar las calles exhaustas. Alguien me dijo: cuando entiendas esta ciudad la vas a abandonar.

Una chica se me acerca por la calle rota. En los folletos que promocionan la ciudad nos invitan con las delicias de ese capitalismo recién llegado: putas y casinos. No hay tiempo que perder. La prostitución callejera está decentemente prohibida, y sólo se permite la profusión de garitos adecuadamente promocionados en papel satinado. La decencia. La clase social.

La chica se me acerca y ofrece. Un inglés bastante bueno, pienso sin querer. Digo "no" lo más suavemente que puedo y se me ocurre una idea: preguntarle cuánto y regalarle el dinero. Pero más allá veo un mendigo. Y aún más allá chicos. Todos esperan lo mismo. Pocas miradas tienen menos secretos que la mirada del que pide.

Inmediatamente pienso en Jesús. Ordenó vender todo y darlo a los pobres. Tranquilizarse pensando que se lo ordenó a otro, a otros, en otro momento y otro lugar, pensar en alguna cláusula. Gestos reflejos de ese viejo enemigo que conozco tan bien.

Algo sabía de socialismo el loco extremista hijo de puta. Mucho más que yo.

22.8.06

¿Podrian por favor dejar mi vida FUERA de sus convicciones religiosas? Gracias.

Uno de los dramas de ser marxista y ponerse a hablar de lo que pasa en Argentina es que uno se ve tan desbordado por la barbarie que tiene que ponerse a defender no ya la lucha del proletariado, ni estudiar las alianzas de clases necesarias para la toma del poder, nada de eso, muy muy lejos. Hay que ponerse a defender principios elementales y boludísimos de la democracia liberal, todo para que despues a uno lo llamen "zurdo".

La histeria católica vuelve. Parece que les da un perverso placer utilizar todos los mecanismos del poder para mortificar a la gente en nombre de sus creencias. La cosa va en escalada: primero fue el caso de una adolescente discapacitada violada a quien la jueza Ines Siro denegó el derecho de aborto, aunque se trata de un derecho que no requiere ninguna autorizacion judicial para ejercerlo.

Ahora se animaron a más: un embarazo que
pone en peligro la vida de una chica discapacitada violada fue parado por la justicia de Mendoza a causa de un amparo presentado por una de las tantas organizaciones de petrificados mentales que "defienden la vida" que no existe aún, sacrificando la ya existente.

Para mas datos: la imposibilidad de practicar el aborto impedirá la obtención de pruebas de ADN contra el violador de la chica, y la jueza Ines Siro ya habia sido cuestionada por
dejar en libertad a violadores reincidentes. Parece que el trauma de la violación y sus consecuencias son un tema menor.

El ataque que sufrimos por parte de estos energúmenos tiene las características habituales: un estilo teñido de histeria agresiva, acusaciones de asesino para cualquiera que no comparta sus afirmaciones, una prosa que parece redactada por niños tarados. ¿No me creen?
Lean un poquito lo que publica la agencia informativa creada por la Conferencia Episcopal respecto del juicio político que dos diputadas quieren iniciarle a Ines Siro (lo mínimo en cualquier pais civilizado). Transcribo algo de los consabidos chillidos:

"La jueza esta siendo perseguida por odio ideólogico".

"Ahora, en una acitud que se asemeja mucho a un acto de venganza, como si dijeran: 'por no habernos dejado matar al niño' las diputadas Ana Conti y Graciela Rosso iniciaron juicio politico a la jueza..."


"Por no habernos dejado matar al niño"... Como podemos apreciar el estilo de redacción, la sobriedad en las afirmaciones y la precisión en las imágenes sugieren un breve paso por la escuela primaria.

Para no hablar de la honestidad intelectual.

Pero limitaciones aparte, lo cierto es que actúan con coordinación y un enorme poder de presión sobre el sistema judicial y político. Tal que cuando se trata de la iglesia las leyes civiles sencillamente no existen:

- Mi idea es que la chica no aborte - nos informa el gobernador de Mendoza.
- Actue guiada por mis convicciones religiosas - declaró la jueza Siro.

Ademas de preguntarnos qué puede importar cuál sea la idea del gobernador, como si vivieramos en una especie de monarquía feudal, lo increíble es que un juez de la nación diga tan suelto de cuerpo que actúa guiado por convicciones religiosas. Ni el Código Penal ni las leyes: la religión basta para hacer la ley.

La cosa promete y se abren interesantes posibilidades. Atención a los titulares de un futuro no muy lejano:

- Juez Aaron Roszenblatt condena al arquitecto Pedro Rebagliatti por clavarse milanga napolitana. "Actué guiado por mis convicciones religiosas" declaro el magistrado que promete una cruzada contra la comida no kosher.

- Ahmed Farid, juez en primera instancia se niega a condenar al kioskero Máximo Gomez en un caso de poligamia. "Se casó seis veces, pero de acuerdo a mis convicciones religiosas musulmanas lo que hizo esta perfecto".

Las convicciones religiosas podrían permitir lapidar a la mujer infiel, matar a los homosexuales o quemar a la viuda con el cadáver del marido. Alguno dirá que el Código Penal prohíbe esto... Pero amigazo ¿a quien le importa el Código Penal? ¡Papel mojado! Lo que importa aquí son las convicciones religiosas.

Como siempre, dicen que quieren vivir su fe. En paz. Y como siempre lo que hacen los desmiente: buscan definir el mundo segun sus parámetros e imponerlo a quienes no nos interesan ni sus creencias ni su mundo. Concretamente: nos atacan, quieren estar por encima de las leyes cuando se pueda, y cuando no también. Para ellos una célula es un ser humano simplemente porque ellos lo dicen. La ciencia debe callar. Las leyes deben callar ¿Y el resto de los ciudadanos?

Bueno, propongo que no nos callemos nada.

2.8.06

El dandysmo y el protodandysmo nacional


El dandysmo es un interesante fenómeno, difícil de explicar. Podría decirse que está relacionado con la elegancia, pero se trata de una elegancia que no pasa necesariamente (en ocasiones puede que en absoluto) por el vestir. Me parece que, entre otras cosas, hay una profunda dialéctica en el dandysmo entre las aspiraciones desmesuradas y la completa renuncia.

El mundo posmoderno ha visto el renacimiento de las aspiraciones al dandysmo. Aunque claro: muchos son los llamados, pero pocos los elegidos.

Bien visto es más o menos lógico: acabadas las perspectivas trascendentes y hundida toda posiblidad de cambio social, poco queda más que empezar a cultivar nuestro jardincito, aprender cocina (notable auge de las escuelas de cocineros), jugar al connaisseur (ídem con los vinos), y ya que no podemos cambiar un pomo de nada, declarar un desapego radical por ce bas monde (este bajo mundo, dicen los franchutes) y dedicarnos al placer en las horitas libres que nos dejan.

En Argentina particularmente, y con ayuda inestimable del blog, una persona de clase media puede terminar sus ocho o más horas de yugo reglamentario, venir aquí y soñar que es Brummell el Hermoso.

Y así, paseando por algunos posts de blogs argentos se tiene la graciosa impresión de que la Argentina está llena de aristócratas, nobles y alegres vividores, caballeros de fortuna y prósperos marchands que no saben cómo combatir el taedium vitae, el gran aburrimiento palaciego. Lo cierto es que a la mañana siguiente irán todos disciplinadamente al laburo y lidiarán con las pequeñas miserias habituales a cambio de un salario sobre el que - despiadada sociedad capitalista que no reconoce sus talentos - deberán poner un atento ojo durante todo el mes.

Pero claro ¿Quién es uno para destruir los inofensivos sueños de gente que no hace daño a nadie? Bueno, me apresuro a aclarar que no estoy intentando destruir nada. Incluso si me lo preguntan, el intento de dandysmo me parece dentro de todo un afán de superación, y en ese sentido es interesante. ¿Quién se niega a darse un gusto, saborear un placer, disfrutar una pilcha que cae bien o fumarse un cigarro? O más refinadamente: renunciar a alguna obvia ventaja a cambio de... nada, por el placer de ver cómo pasa de largo nomás. Habría que ser muy obtuso para no ver ningún valor ahí.

El problema es cuando la cosa deviene en obsesión compensatoria: el dandysmo a toda costa, creerse un Incroyable parisino, o un Macaroni londinense del siglo XVIII, cuando se está más bien lejitos de esos barrios. Ahí es cuando se transforma en un camino de cornisa - si puedo acuñar una frase - extremadamente peligroso estéticamente hablando, se entiende.

Ser un dandy exige talento. Mucho. Oscar Wilde podía hacerlo, declararse abiertamente un arbiter elegantiarum (una autoridad en materia de elegancia, digamos), y podía pisar sin temor incluso los deslizantes terrenos de la extravagancia saliendo incólume y sin un paso en falso. Pero Wilde era Wilde.

Intentar los mismos caminos siendo no Wilde, o Barbey d'Aurevilly sino un porteño que mantiene un tres ambientes acatando órdenes... y, qué quiere que le diga, el peligro de derrapar es alto.

Cuando me cruzo con alguno de estos (y en la blogosfera es difícil que no suceda) es notable lo rápidamente que se pone en su papel. Al conocer mis meras simpatías marxistas, y antes de que yo diga ni pío suelta el discurso que le han enseñado los suplementos gastronómicos:

- Ah, amigo mío, es Ud. marxista ¡Lo compadezco tanto! Ud. no ha alcanzado aún la iluminación que significa ser - como yo lo soy - un alegre bon vivant que disfruta cada partícula de la exquisita vida que llevo. Ud., craso troglodita, sueña en vano con inexistentes revoluciones y sin duda me odia por mi exquisito buen gusto y...

Y así continúa perorando, casi sin escucharme. Lógicamente, el hombre está tan deseoso de soltar su rollo que apenas si puede dialogar. Para el aspirante a dandy virtual es indispensable colocarme en la posición "resentido-marxista-amargado-que-sin-duda-me-odia", desesperadamente necesitado como está de colocarse él mismo en la de "consumado-esteta-irónico-amoral-que-disfruta-la-joie-de-vivre".

Así, me he encontrado con diversas manifestaciones de lo que yo llamaría "dandysmo desesperado" en gente que se complace en declararse firme partidaria de la desigualdad social mientras se hacina en una oficina, personas que me han mentado las virtudes dandísticas del catolicismo (abajito de todo, al final), individuos que no se explican cómo uno no elige alguna ideología más placentera, e incluso un visitante de este blog cuyo estilo realmente me gusta mucho y que me ha dejado perplejo declarando - sin que viniera a cuento de nada - que yo tengo intenciones de fusilarlo a causa de su mucha elegancia.

Como dije, creo que se trata de esa desesperada urgencia que tiene esta gente de convencerse no sólo de ser considerada elegante, sino de ser incluso odiada por ello, cuestionada moralmente por el histérico profeta que clama en el desierto (que vendría a ser yo) mientras ellos se regocijan en su pagana indolencia / conformismo / amoralidad. Supongo que es una imagen seductora.

Bueno, tengo malas noticias. Una, intrascendente, es que me va lo suficientemente bien como para no andar odiando a quien no lo merece. La otra es que si algún cuestionamiento tengo frente a estas minúsculas actividades es más bien de orden estético que ético. El protodandysmo del subdesarrollo es totalmente inofensivo. Sólo señalo que "dandysmo" y "desesperada necesidad de" son términos contrapuestos. El dandysmo de verdad implica más bien una ausencia de toda necesidad, y transitar el camino de lo explícito sólo cuando hay extraordinarias condiciones para hacerlo. En general, machacar sobre un punto cualquiera lo termina malogrando, y la insistencia en declarar el propio buen gusto es de las cosas que más convencen de lo contrario. Si se quiere un ejemplo conciso: se me ocurren pocas frases más mersas que "yo soy elegante".

Y mientras la necesidad es opuesta al dandysmo, es fatalmente inevitable si lo que uno tiene por delante para sentirse Baudelaire son sólo unas horitas post oficina ante un teclado. La despreocupada distancia frente al mundo es una delicada moneda cuya falsificación se hace evidente con demasiada facilidad, y un par de viajes por Europa, el recorrido de unos museos y el reconocimiento de alguna que otra arquitectura nos dejan aún lejísimos siquiera de los arrabales de la cultura, ni mencionar la elegancia.

Alguno preguntará si acaso no se puede ser un dandy sin un mango. Creo que sí se puede. El talento personal puede elevarse sobre cualquier condición material, ya que él mismo es una condición material. Sólo digo que talento de verdad tienen muy pocos.

Es por esto que un servidor renuncia a casi todo dandysmo, conocedor de sus propias deficiencias incurables. Se permite sí, alguna que otra compadrada a veces, pero menor. Si alguna elegancia puede rescatarse de mi paso por el mundo, será seguramente imperceptible, mínima. Prefiero regocijarme admirándola en otros, pero esos otros - como dije - son muy pocos.

Esto es todo lo que tengo para decir de esta simpática actividad, que es bien poco, bah.

Así que, protodandys del sufrido país argento, por favor no crean que se los persigue. Por otra parte es imposible: ustedes son demasiados, una multitud.

Y curiosamente, es a un dandy de verdad a quien le debemos un libro tan comprometido y justo como The Soul of Man Under Socialism.

Salud.

31.7.06

Truth 100%

- Mirá, tiene las tetas hechas
- ...
- En cambio esa no, ¿ves? Esa las tiene bien.
- Mi amor...
- ¿Qué?
- Estamos mirando una vidriera, esos son maniquíes.

25.7.06

Micropoludeces


Sumergirse alegremente en la confusión total, mandar pero cualquier verdura, citar sin pudor a quienes citan sin pudor y meter desde el Libro de los Muertos hasta los números imaginarios... ¡Eso es ser un intelectual! Hay que leer a Irigaray, a Virilio, a Kristeva. El tonito local puede conseguirse con la incalificable Sarlo, o con Sebreli (no se sabe mucho acerca de él, parece tratarse de materia orgánica). Hay que decir "paradigma, muerte del", y hay que decir "políticas de género", y hay que decir "micropolíticas del deseo".

Hay que hablar boludeces hasta desmayarse.

Como cuando éramos niños e inventábamos códigos y palabras que sólo nosotros y unos amigos conocíamos. Era fantástico creerse expertos en algo. Una seña de identidad. A los 9 años, y a los 40 lo mismo. Niños grandes. Un poquito tarados ya. Pero tan felices.

Esperen, esperen, "micropolíticas del deseo" me gustó. Veamos. Como ninguna (pero ninguna ¿eh?) de las miles de personas a las que les oigo/leo este pequeño engendro expresivo me sabe explicar en qué consiste (o todas lo hacen, siempre dando una explicación diferente) me aventuraré en las selvas de la impostura para extraer una definición.

Vamos a ver: "micropolíticas", evidentemente se trata de políticas chiquititas, y más de una. Imaginemos: Muchas politiquitas, chiquititas que corretean a nuestro alrededor todos los días. Identifiquémoslas: el panadero me da mal el vuelto. Micropolítica I: lo mando a la mierda, micropolítica II: le exijo con firmeza y dignidad el vuelto, micropolítica III: me lo tomo con soda, micropolítica IV: le reviento el mostrador de cristal dándole con la baguette y además le grito que esta porquería gomosa no hay quien se la coma.

Pero resulta que estas politiquitas chiquititititas son "del deseo". No sé bien a qué remarcarlo ya que todas son del deseo: en el ejemplo brindado el deseo es que el turro del panadero me dé el vuelto como corresponde, carajo. Pero podemos suponer que se trata de un asunto más sensual, imaginemos que se refiere al deseo del cuerpo (hay que hablar del cuerpo también, ¿les dije? decir por ejemplo: "el cuerpo como categoría conceptual", algo de eso), un tema sexual/sensual, o el deseo como libido... (¡Acá tengo la frase!: "constituírse como deseante" ¡Esa no puede faltar y queda bárbara!).

Bueno, decía entonces que estas políticas diminutas tienen que ver con el deseo, digamos el deseo sexual - que es un señor deseo - y veamos cómo se articula en estas interesantes políticas portátiles.

La situación: el arquitecto Molina De Felice se quiere levantar a su cuñada. Aquí caben varias micropolíticas del deseo: el arquitecto Molina De Felice puede pensar obsesivamente durante semanas cómo hacer un approach sin que lo note su esposa. Puede planear un encuentro casual en el gym a donde ella va siempre. Puede invitarla de frente manteca a un sitio más calmo en plena fiesta de los nenes, con la mujer adelante; aunque esta última micropolítica no es precisamente la que sugeriría Talleyrand y normalmente exigiría unos tintos encima, pero vamos, peores cosas se han hecho.

Muy bien, acabamos de presentar entonces un buen ejemplo de "micropolíticas del deseo". ¿Qué relación tiene esto con la política, la economía, o el desarrollo social? Si Ud. se atreve a decir que ninguno, o que es irrelevante, es porque Ud. pertenece al pasado, amiguito. Ignora que se acabaron los grandes relatos (¡Esaaaaaa! frase indispensable la de los "grandes relatos clausurados", aunque ojo, está tan repetida que ya últimamente cansa incluso a los más opas) y que ahora hay que abandonar la Política. Nada de Política, eso no sirve, déjela en manos de profesionales y limítese a votar cada tanto al tipo que mejor deje todo como está. Ud. a concentrarse en estas apasionantes micropolíticas: el vuelto del panadero, levantarse a su cuñada, elegir el queso crema. Su participación en política, o en cualquier cosa que huela a gran cambio, es imposible my friend. Ud está fuera de eso. Si algo puede cambiar tendrá que ser "concreto" ¿Y qué más concreto que levantarse a su cuñada? Vamos ¡eso son cambios, otra que Lenin!

Así, si alguien le pregunta acerca de su posición política, Ud. no tiene más que responder como el arquitecto Molina De Felice: "Bueno, lo que es yo, mí, o sea, prefiero concentrarme en las micropolíticas del deseo". Luego puede pasar a explicar cómo en realidad las micropolíticas de marras son mucho más poderosas que esos análisis apolillados de la modernidad (otra: ¡mencione a la modernidad y déle duro!), porque el efecto de todas estas micropolitiquititititas, las suyas, las del panadero, las de su vecino, las de su mujer y su cuñada revolcándose prendidas de las mechas en la fiesta de los nenes que aúllan arrojándoles vasos de fanta, todos estos hechos aparentemente insignificantes cuando son sumados dan como resultado... ehhh... no sé. Algo.

De última queda mucho mejor que decir: "Estamos hechos mierda".

PD: Sé que hiero sensibilidades con esto, y no quisiera iniciar la próxima Guerra Sarlista. Si alguien tiene algo serio que decir que mi estúpida irreverencia no comprenda, estaré agradecido de ser iluminado. Entretanto, diviértanse con
esto (no olviden leer la aclaración final, por favor, a ver si hacemos papelones).

19.7.06

1976 - 19 de julio - 2006


El Comandante Mario Roberto Santucho vive. Cayó combatiendo. El Comandante no nos mira desde una estrella ni ascendió a ningún cielo. Está todavía acá, entre las multitudes que insisten, insisten.

El Comandante Mario Roberto Santucho no está. Sepámoslo. Está aquí, porque jamás se fue. Su imagen generosa se incrustó en la historia de los hombres. Su ausencia vertiginosa es una presencia que es una ausencia. Vertiginosa ausencia. Aquí, allá, no sabemos dónde exactamente, pero sentimos que no pudo irse, que se hizo carne en el aire.

El Comandante es entrañablemente nuestro, y es también de mucha gente que no lo conoce y que jamás ha oído hablar de él. Quizás también el Comandante sea secretamente de mucha gente que no comprende pero que quiere y persigue y siente que hay algo que no encaja, algo que está mal.

El Comandante cayó y con él cayó la Argentina y con él cayó el hambre y la miseria y miles de familias obreras y miles de sueños deshechos. Hay algo llamado buen combate. El Comandante cayó combatiendo. Frente a la miserable miseria y la prudente prudencia y el cínico cinismo de los previsibles previsibles, aquí hay una prueba de que el mundo podría ser un lugar para compartir el pan y el sol y el arte en vez de compartir esta calculada desesperación.

Hay un afecto inexplicable que es el de la distancia justa. Repetir hasta la victoria siempre o simplemente presente o adiós Comandante. Yo prefiero nada más imaginar que le digo algo. No sé qué. No importa
.

13.7.06

La religión, la política y el caso Hamás.

El rey es rey "por la gracia de Dios", según puede leerse en cualquier moneda con la imagen de la reina de Inglaterra, o las antiguas españolas con la imagen de Alfonso XIII. No ha habido rey en la historia que no haya atribuído su destino menos a la astucia, el talento, la falta de escúpulos o incluso la inteligencia que la famosa gracia divina. Y así y todo los reyes puestos por el designio divino caen con estrépito y nos damos cuenta de que son unos tipos cualquiera, o al menos que pocas veces su grandeza personal se corresponde o está relacionada con el lugar que ocuparon.

Me parece que es porque siempre tiene mucha más fuerza atribuír el poder a un destino inevitable y trascendente que a la vulgar razón: "me las ingenié para llegar acá porque soy más vivo", o más exactamente "porque soy la persona ideal para hacer converger en mí la fuerza resultante de las clases y capas sociales en conflicto".

Pasa lo mismo con todos los órdenes sociales, sobre todo cuanto más rígidos e injustos sean más necesitarán explicarse a sí mismos con alguna razón sobrenatural ¿Cómo justificar de otro modo el que miles de tipos se maten por construir pirámides si se instala la idea de que el faraón es simplemente un tipo con suerte?.

Y también pasa con nuestros destinos individuales: lo que hacemos o dejamos de hacer parece siempre mucho más justificado si existe alguna "razón" sobrenatural y trascendente.

En mi post anterior más de cuatro salieron a explicar la acción de los militantes palestinos de Hamas como un lavado de cerebro producido por la religión. Como si la religión fuera algo que le cayera a uno encima sin más. Invito a los que así opinan a predicar el Islam a la salida de algún colegio secundario de Flores y ver cuántos militantes recluta en - digamos - un año. Pago un buen vino al que junte más de cuatro.

Los militantes de Hamas explican su accionar con razones religiosas y gritan que Alá es grande ¿Por qué? Entre otras cosas porque su dirección representa a una burguesía arruinada y aplastada tan violentamente por Israel que no tiene más remedio que lanzar al proletariado palestino a la lucha... pero claro: no lo hará bajo la consigna de la lucha de clases (que es la que verdaderamente explica lo que ocurre) ya que eso sería muy peligroso para sus intereses. Es mucho mejor decirles que el conflicto es para preservar una religión, una cultura, un modo de vida. "Nosotros" contra "ellos".

Consecuente con esta visión del conflicto, Hamas manda a sus militantes a atentar contra... civiles israelíes. No es casual: esto favorece la idea de conflicto nacional en ambas partes, los trabajadores israelíes se ven empujados a hacer frente común con su propia burguesía, y se retroalimenta la idea de que el conflicto es entre etnias, religiones y culturas. Ambas burguesías en conflicto dejan en la línea de fuego a sus propias clases populares, y ambas se "alían" a ellas con lo cual el conflicto sigue siendo controlado por dos burguesías en acuerdo tácito, aunque por supuesto la palestina está en una situación mucho más desesperada y precaria.

Cuando se emplea la violencia en política la diferencia entre un acto moral e inmoral es exactamente la misma que entre un acto políticamente útil y un acto políticamente inútil. A quien le parezca una afirmación monstruosa no tiene más que fijarse lo diferente que hubiera sido un atentado contra Sharon de un atentado contra un ómnibus en Tel Aviv. El primero hubiera sido un acto moralmente justificable, Sharon fue un criminal de guerra no muy diferente de Eichmann y el ejecutor de un plan siniestro. Su muerte hubiera sido justa, y por lo tanto políticamente útil. En cambio atentar contra un ómnibus es matar a personas que no son directas responsables de nada. Es esa injusticia la que transforma el acto en un crimen políticamente nefasto.

Es notable que los militantes palestinos jamás hayan concentrado sus esfuerzos en la liquidación de los líderes políticos en el campo de la burguesía israelí, sólo recuerdo un caso, el de cierto ministro de Turismo que tenía poco que envidiarle a Adolfito, y los ejecutores fueron - oh casualidad - una pequeña fracción palestina de orientación marxista y no religiosa.

La burguesía árabe se siente incómoda con Israel, pero hace excelentes negocios con su burguesía. La musulmanísima Arabia Saudita es el principal aliado yanqui en la región, junto con Kuwait, Yemen, y Omán. Todos estados estrictamente musulmanes que riegan con petróleo la economía americana. Obviamente necesitan cada tanto condenar a Israel ante la Liga Arabe, entre otras cosas para que las masas árabes no los vean como lo que son: traidores.

Identificar al Islam con la combatividad palestina es una simpleza fácil de refutar. La lucha palestina es muy anterior a Hamas, y la población palestina mantiene un grado de laicismo muy superior al de los países árabes aliados de EEUU. Curiosamente el fanatismo religioso de Arabia Saudita no espanta a ningún partidario de Occidente, lo que molesta es que en nombre del Islam se combata a Israel, ahí vienen las teorías del lavado de cerebro. Si los palestinos fueran obedientes y bajaran la cabeza podrían practicar el Islam todo lo que quisieran sin que nadie los condene.

Cuando alguien explica la política a través de la religión es porque tiene algo que ocultar, y el fanatismo religioso indica una necesidad fortísima de ocultar lo que de otra manera sería muy peligroso o evidente. Las razones divinas esconden siempre intereses bien terrenales que no pueden proclamarse abiertamente. En el caso de Hamás la necesidad es tener bajo control a un pueblo que amenaza constantemente con desbordar a su clase dominante ni bien se dé cuenta de que no se trata de judíos o árabes sino de explotadores y explotados.

6.7.06

Las noticias como NUNCA las leeremos en los medios



Terrorista apresado

Gilad Shalit, joven israelí perteneciente a la organización terrorista autodenominada Ejército de Israel o Tsahal, fue detenido hace unas semanas por fuerzas de autodefensa palestinas en una operación punitiva luego de numerosas matanzas perpetradas por el Tsahal en el territorio de la franja de Gaza.

El joven terrorista se aprestaba a participar en operaciones armadas contra ciudadanos palestinos, las más recientes de las cuales incluyeron el bombardeo de una playa en Gaza, causando muertos y heridos entre numerosas familias palestinas, incluídos niños.

Las fuerzas de autodefensa palestinas aseguran que el joven Shalit recibe asistencia médica por heridas leves, está siendo humanamente tratado y no plantean juzgar al joven por su pertenencia a una organización terrorista que ha causado miles de muertos entre civiles palestinos, sino que proponen canjearlo por los centenares de menores detenidos ilegalmente en cárceles israelíes, donde segun Amnistía Internacional son sometidos a torturas por parte de la organización terrorista israelí.

30.6.06

No pude resistir la tentación...

... y sí: de comentar que quedamos afuera. Jo. "Quedamos".

No estuvo tan mal, jugaron a lo que sabían y algo mejor que los alemanotes en un partido más bien mediocrón.

Lo que me gustaría apuntar, ya que estamos hablando pavadeces futboleras, es cuánto me llama la atención ese espíritu argento: no se juega siempre igual sino en función de las circunstancias. Con rivales fáciles jugamos fácil, y con los duros nos agrandamos. Si vamos ganando, inmediatamente se nos van las ganas de atacar.

No creo alucinar si digo que poco después del gol argentino, con los alemanes bastante desconcertados tuvimos dos avances netos en los cuales los nuestros, al pisar el área y teniendo espacio suficiente para avanzar, se pararon como diciendo: "Dios mío, estamos atacando... ¿Qué hago? ¿Avanzo? ¿O mejor la entretengo acá, me siento encima de la pelota, la entierro para que no la encuentren todo el resto del partido?".

La cosa quedó clara cuando Pekerman plantó al equipo defensivísimamente, y - maldita sea - no le dio la menor oportunidad a Messi. Messi, pibe atrevido, pícaro, peleador, fue siempre puesto en los últimos minutos, y sólo con el partido comprometido. Mensaje claro: "Bueno, ahora entrá y dalo vuelta, dale". Diez minutos para hacer todo. Eso es justamente lo que no se puede hacer con un pibe, porque le supone mucha más presión que jugar un partido entero, tranquilo, tomándole la mano a los defensores contarios, buscando con quién jugar, etc.

Irse atrás, amontonarse en el área, y después cuando nos empatan otra vez salir a tomar la iniciativa que ese maldito espíritu gallináceo nos hizo ceder ¿Por qué no probar con seguir atacando? ¿Por qué no confiar, si luego del empate fuimos superiores, si no para meter un gol por lo menos para tenerlos alejados? La mejor defensa es un buen ataque, decía Kung Fu.

Y basta de fóbal, que me tiene harto.

28.6.06

Me ponés MUY nervioso

Tú, espigado guerrero moreno de hierática faz.

Tú, mágico maestro de los (muy) lentos movimientos, espirales interminables, maniobras que desconciertan al enemigo, al amigo, y a todos los que te contemplamos, desesperados en aullidos eternos.

Tú. Sí: Tú.

Conoces los secretos de La Pausa, eres capaz de suspender un instante en el infinito. Mientras la multitud, esa excecrabe turbamulta, se regocija soezmente en las impurezas del dinamismo, Tú nos enseñas en complicados arabescos el Camino que para nosotros, pobres ignaros, no conduce a ninguna parte.

De pronto sorprendemos al enemigo. Suena el clarín de un contrataque fulminante. Todos nuestros guerreros corren enloquecidos a vulnerar la retaguardia del enemigo malparado... Pero Tú estás sublimemente más allá de tales simplezas. No puedes rebajarte a tales muestras de impío prosaísmo.

En medio de la carrera frenética en la que todos se embarcan con desesperación, Tú, con majestuoso ademán, detienes el tiempo. Con lentos gestos (muy lentos) das la espalda a las huestes enemigas en magnífica muestra de desprecio, como quien tiene cosas más importantes que hacer, e inicias tu complicada y pausada (muy pausada) danza.

El enemigo entonces se rearma, se reagrupa apresuradamente, sus defensas están nuevamente listas. No importa. Tú apenas lo adviertes, oteando el Más Allá, calculando la dirección del viento, sopesando las líneas tácticas, abarcando con tu mirada panorámica todos los ángulos en sabia apreciación. Perfeccionista, no te gusta ese torpe apresuramiento, esos avances rectilíneos, eres el enemigo mortal de lo evidente.

Recibes solemne el esotérico talismán, testigo esférico de secretos incalculables, e inicias con él lo que parece un complicado baile con impertérrita expresión. Un remolino de guerreros amigos y enemigos se agrupan a tu alrededor como insectos impotentes. Rodean tu danza y se afanan ineptos en la confusión. El Caos Eterno acompaña tu paso cansino.

Nadie entiende nada. Y menos nosotros, pobre plebe que en muchedumbre aullante se retuerce y desespera en juramentos, incapaz de entender tus inescrutables intenciones y alejar esa vil pasión que nos oprime en favor de tu arte estático...

Volverás a empezar y todos volverán a empezar contigo, todos volveremos desde atrás, desde el fondo de la batalla, otra vez, y otra, en un Eterno Retorno en el que el mundo entero se agita en las fatigas a las que Tú pareces inasequible.

Riquelme: me tenés podrido.

21.6.06

Ajedrez I: La combinación más bonita del mundo

O por lo menos de las que yo he visto. Lo más interesante es que no es un estudio sino que se dio en partida viva, y el artífice de esta combinación fue un jugador desconocidísimo, un tal Jung del que - siendo yo un aficionado al ajedrez bastante informado – no tengo noticias. La partida tuvo lugar contra el ajedrecista húngaro Szabados en 1952, en Venecia.

Digamos de paso: que esta muy elegante combinación ideada por un jugador desconocido haya tenido lugar en un torneo de Venecia le da un aire mágico... en Venecia ocurren siempre cosas inexplicables relacionadas con la belleza.

En la posición juegan las blancas:


Es fácil ver que las blancas tienen ventaja, con 1. Te4 conseguirían una posición ganadora, sobre todo por la situación del rey negro. Pero el tal Jung tuvo una idea luminosa.

Si quieren ver cuál fue hagan click aquí, la primera vez puede tardar un poco en cargar, si da un error de timeout simplemente insistan cargándola de nuevo o refrescando la página... aunque pueden tratar de resolverla antes.

Salute.

17.6.06

Guess who's an asshole


¿A que no adivinan qué es esto, amiguitos?

Se trata de una propaganda que empresas de industria nuclear yanquis divulgaban en los ’70 para convencer a los ciudadanos de que la energía nuclear era fantástica y bla bla bla.

Como ejemplo tomaban al Sha de Persia, o sea, al mandamás de lo que más tarde sería Irán. El Sha de Persia era un tipo re democrático: en su vida había oído hablar de elecciones, tenía las cárceles llenas de presos políticos, torturas, persecución, privilegios, injusticias... una joyita el pibe.

Pero era amiguito de Washington. ¡Ahhh! ¡Eso lo cambia todo! Seguir fielmente la política e intereses de EEUU convierte a la tiranía más feroz en un gobierno moderadito del que no se oye hablar en la prensa internacional ¿Quién se entera hoy de la falta de democracia en Arabia Saudita? Naides.

El simpático aviso reza: "Adivinen quién está construyendo plantas nucleares", y pasa a explicar que aunque el Sha de Persia está apoltronado sobre millones de litros de petróleo, igual construye centrales nucleares porque la energía nuclear es el futuro y Persia lo está haciendo muy bien.

Claro, muy bien hasta que cayó el multimedallado Sha y los iraníes decidieron que ya estaba bien de poner la frente en el suelo. Les pegaron una patada en el culo a esa nobleza putrefacta, muchos de cuyos integrantes se fueron a disfrutar el dinero que robaron gastándolo en el jet set occidental.

Sea lo que sea Irán hoy, es un país cuyas elecciones gozan de un grado de participación más alto que las últimas en Argentina, y una transparencia mayor que la de EEUU. ¿A quién le importa? Todos los días los medios nos ametrallan con lo antidemocrático que es el régimen iraní, lo peligroso que es su programa nuclear y Condonezza Arroz nos enseña su amenazadora sonrisa de orangután macho delimitando su territorio y dejando claro que Irán es MALO.

Adivinen a quiénes están tomando por boludos.

8.6.06

Demolición y reconstrucción de A.P.

Pecado mortal: (esto que voy a decir, digo). Puta, ahora el paréntesis, los dos puntos, en fin. Digo: el problema tuyo, Ale, era que no eras lo suficientemente fea.

Si hubieras sido un gramo más fea, un micrón, un desarreglo más. Si tu apariencia hubiera sido algo más tosca, más desmañada aún... ¡Ah! Mucho mejor, claro que si. Si, si... Sin duda. Madame La Mort no te habría tentado tanto, como te tentaba ese tipo que nunca estaba ahí, lo suficientemente cruel. No habrías soñado, habrías sido una de esas que no son nunca más que una de esas que son.

Ese tipo no. No existe. Oficialmente borrado de. Igualmente digamos la verdad: nunca estaba, no existía, usaba un chaleco de seda. Mentía diciendo la verdad. No lo veías, pero pensabas. ¡Ah! Sí que pensabas. Ale, querida. Eras fea. Pero no lo suficiente.

Mujeres también, claro, pero tipos también, y mujeres; y salías con tipos además, y con mujeres también salías. Salías con todos. Y la verdad es que debías ser bastante imbancable, mi amor. Te adoraban. Estaban pendientes de vos. Debías ser bastante pesadita. Te admiraban. Imbancable. Inestable. Yo Estoy Mal. Uf. Destructiva. Te amaban.

Mientras te daban un beso añorabas una patada. Podías escribir muy bien, pero preferías escribir mal antes que complacer. Y está bien, nada de complacer. Pero se termina complaciendo, mirá: legión de seguidoras que te ponen por las nubes. Minas casi todas. Algunos darkies. Te daría risa. Vos no. ¿Nubes? Risa. Levantabas árboles retorcidos y hacías signos misteriosos de tan transparentes. Gritabas bah. No se entendía. Demasiada ingenuidad la ambición de ser ingenua. No se te perdona, se te erige. Carol sí que sabía, se hacía el gil. Macho y Futerina te asesinaron, se reían sarcásticos, no los lograste como personajes pero sí como seres.

Enorme negocio montado a tu alrededor. Los intelectuales, qué asco ma chère. En un rincón del mundo, en un país que se llama ridículamente Argentina, un espacio para vos, ya no clandestino porque como te dije: le dan y le dan a la matraca, y dale con Pizarnik, y dale con las obras completas, completísimas, posta posta, incluyendo las cartas que le escribiste a tu tía, incoordinadas y semilúcidas. Y lo mismo, lo mismo, lo mismo, lo mismo: Pizarnik y el tallercito literario. Estoy podrida, mirá, lo digo por vos.

Yo te habría regalado una flor de todos modos. Una rosa roja, un augurio siniestro y diáfano. Sonrisa. Te habría regalado esa flor y callado que sos fea, pero no lo suficiente. Te habría dicho: No. Ese punto inacabado de crueldad no satisfecha, esa imposibilidad de resignarse. Hijo de puta. Sí. Es que hubieras sido hermosa ¿sabés? No. Hubieras. Habrías. Hermosa. Palabras. Más.

-o-

A ver... a ver... dejemos la prosa poética de lado, que bastante mal lo hacemos. Lo que quiero decir es que hay que rescatar a Alejandra Pizarnik. Nadie lo hizo en vida y por eso se dio con ese Seconal y dijo: chau. Por eso el psiquiátrico. Tenía esa manía de autodestruírse principalmente porque le encantaba que le den bola. Y la asqueaba al mismo tiempo ese público que la desilusionaba eternamente. Hay gente que se cansa de sí misma, de tan imbancable que se vuelve.


Lo peor que ha dejado Alejandra Pizarnik es su propio ghetto. Hordas de gansas y gansos que la imitan hasta el hartazgo, juegan a suicidarse, a estar loquitos/as, a ser incomprensibles. Grupetes darkies y lesbianas necesitadas de un ícono que la hicieron una santa, a ella precisamente que era flor de chiflada y jodida como ella sola, que se acostaba con lo que se le pusiera a tiro y detestaba las etiquetas.


Su legado ha sido rapiñado por arpías incompetentes, alternativos de novena, huevonas con morralito. Pusieron la foto de Pizarnik para reemplazar la de Hello Kitty.


Eso es lo que tiene de malo Pizarnik: su público. Semejante horda de nabos/as es la que hace que no se la considere una escritora seria, como si la pobre tuviera la culpa. Al mismo tiempo hay un gran interés en mantenerla en el ghetto, ese es el negocio, mi querido Watson. Y el puterío alrededor de sus diarios, y uuuuffffff...


Hay que rescatar a Alejandra Pizarnik de sus admiradores. Ya. Váyanse al carajo los mandarines y las mandarinas de Pizarnik. No entienden nada. De nada. ¡Gracias!

29.5.06

Interesanteces

Yendo por Cataluña al norte, poco antes de llegar a Andorra y en las primeras estribaciones de los Pirineos está la región del Alt Urgell, cuya capital es la Seu d’Urgell, de unos 10.000 habitantes. Ciudad tranquila, mucha piedra en las construcciones, residencial pero con mucho turismo, especialmente en invierno, sobre todo por la presencia de gente que va a hacer deporte aventura, escaladas, y esas cosas que cansan.

Como en la mayor parte de Europa, en la Seu d’Urgell pueden verse edificios modernos junto a un patrimonio histórico bien conservado. Así, uno sale de la confitería con calefacción y televisor de plasma y se mete en la catedral de Santa María que gasta ese estilo románico sólido, un poco bestia, anterior a las estilizaciones del gótico.

La catedral es del siglo XII, lo mismo que el claustro. En éste pueden verse las típicas figuras medievales un tanto delirantes que representan las bienaventuranzas del cielo y los horrores del infierno: ángeles que contrastan con lobos alados, monos con cara de loco, y así.

Pero en 1990, casi un milenio después de construido el primero, se inauguró otro claustro muy cerca, en la zona llamada Parc del Valira. Este claustro fue diseñado por el urbanista y escritor Lluís Racionero.

Los catalanes son tipos originales, y parecen dispuestos a alborotar un poco en las tradiciones religiosas, por lo menos en lo que a diseño se refiere. Primero fue Gaudí con La Sagrada Familia, representando las buenas acciones con frutas, introduciendo cuadros con cifras y esculpiendo a Satanás poniendo una bomba en manos de un terrorista; todo en plena iglesia. Lo de Racionero es más modesto, pero también levantó mucho polvo. Veamos.

El claustro de Parc del Valira es idéntico en proporciones y estilo al anterior. Y por supuesto, también invita a reflexionar: silencio, las muchas columnas ayudan a quien se pasee a meditar, y también a este propósito contribuyen las figuras alusivas. Sólo que ya no hay gárgolas, ni serpientes. Para representar las mundanas vicisitudes este claustro ha reemplazado los mitos medievales por figuras más actuales.

Las figuras vienen agrupadas por temas. Por ejemplo, música: aquí están Bach, Wagner y el músico catalán Pau Casals (que alguna vez tocó en Buenos Aires), y si se fijan en los ángulos del friso superior no faltan los Beatles:

En pintura, Dalí. Sepan disculpar, el rostro que tiene al lado no logro reconocerlo, aunque por la barretina que tiene en la cabeza debe ser un pintor catalán (¿alguno puede decirme?):

Por supuesto, el Mal también está representado. Hitler y el detalle del Guernica, a la izquierda Franco (obsérvese la falta de cabeza; quizás el deterioro... o algún entusiasta pudo habérsela arrancado), Mussolini y – aunque en la foto no se vea - nuestro animal burócrata Stalin:


El cine también existe, Laurel & Hardy, Woody Allen y los Hermanos Marx:

Para la política internacional, Kennedy y Churchill:

Ya totalmente embalado y decidido a representar el mundo como sea, el amigo metió nomás a... ¿la tentación del Demonio? ¿Los ángeles del Paraíso? Désele el calificativo que se quiera a Marylin. También están Silvana Mangano y la Garbo. No están Darryl Hannah ni Uma Thurman, estoy pensando en elevar un serio reclamo contra este injusto olvido:

No se olvidó del fulbito, aquí reconozco la cara de Pelé, Maradona también está:


Y claro, la historia del pensamiento humano: Einstein, Freud...



...y veamos quién se ha colado nada menos que en un claustro. La historia del pensamiento humano no podía – cuestión académica – dejar de lado a...


¡Carlitos! ¿Qué hacés vos por acá? ¿Qué se cuenta, maestro? Ya me imagino yo a los seminaristas mirándote de reojo, afectando indiferencia, alguno quizás haciéndose preguntas. Ellos te miran pensando en la locura del mundo, y vos los mirás a ellos pensando... exactamente lo mismo.

Claro que este trabajo generó una polémica fuerte. Los catalanes – los de la generación que supera los 40 - son mayoritariamente católicos, su burguesía no carece de esa típica hipocresía miope y provinciana a decir basta; y como todos los españoles son un poquito toscos. Pero es indudable que tienen algo más de chispa creativa que gustan de resaltar frente a la España ascética y mortalmente aburrida representada por Madrid que siempre – y sobre todo con Franco – miró con desconfianza a estos herejes incorregibles.

Personalmente, más allá de lo que me parecen algunos excesos mersa-pop como el fútbol, no creo que sea una mala idea. Si se quiere representar al mundo ante quienes se retiran de él, lo mejor es representarlo tal cual es, incluso con lo que tiene de frívolo, o menor. La libre interpretación hace el resto: para muchos quizás la monstruosa confusión que representan estas figuras inspire un horror superior al del aquel ingenuo terrorismo medieval.

Pero al ver estas figuras se me hizo más vívida la certeza de que, como no sea suicidándose, nadie se retira verdaderamente del mundo. Esculpido en los capiteles o en la propia memoria el mundo está ahí. Pretender alejarse de él es tenerlo en cuenta, perseguir un objetivo, enredarse en una pertenencia, representar un papel.

Todas nuestras caras están ahí, hasta la del último ermitaño oculto en el Tibet que cree haber olvidado al Universo, y ha puesto tanto ahínco en conseguirlo como el ejecutivo más feroz de la city en triunfar.

Ahora mismo todos nosotros estamos jugando este juego inevitable que no sabemos qué es.

Siempre.

23.5.06

Literatura basura I: ¿Y si aflojamos con Da Vinci?


La recomendación de leer es muy frecuente. La lectura es un buen hábito, dicen. Disfruto mucho de ciertas lecturas, y creo ser lo que Borges decía: "un sensible y agradecido lector", pero – o precisamente por eso – el consejo me parece deficiente. Hay lecturas y lecturas.

Tengo a la vista un pequeño catálogo de propaganda con best sellers recomendados: el primero se llama La Ecuación Dante.

Ya empezamos.

Primero fue El Código Da Vinci, éxito abrumador. Así que ahora repetimos la misma pavada: mezclar un elemento lógico o matemático con algún personaje del Renacimiento; ya no basta con copiar la recetita para el guión (intrigas nacidas hace 600 años, esoterismo de cuarta, conspiraciones, laberintos religioso-científicos, etc.) no... ¡Hay que copiar la formulita para el nombre también, hermano! Código = Ecuación, Da Vinci = Dante ¡Brishante!

Por si hacía falta, me explican: "El libro que recomiendan leer en Estados Unidos luego de El Código Da Vinci" ¿Recomiendan? ¿Quiénes recomiendan? ¡Y en Estados Unidos, voto a Analfabesis, diosa del best seller! Si vamos a ser snobs por lo menos decime que lo recomiendan (los expertos, los asistentes a cócteles, los editores sobre todo) en Francia o Bélgica, qué sé yo... un poco de glamour al menos.

Me voy a prender, ya tengo un montón de títulos: El Criptograma Michellangelo, El Cifrado Greco, El Códice Brunelleschi, El Crucigrama Alberto Olmedo... no entiendo cómo no me llené de verdes hasta ahora.

Pero por suerte hay alternativas, por ejemplo éste: El Último Secreto de... ¿a que no adivinan de quién? Resignémonos: de Da Vinci. El comentario ilustra: "Una novela apasionante (ese adjetivo ya me convenció) que descubre la relación entre Leonardo Da Vinci y la Sábana Santa". No quiero yo preguntar qué cosa es la Sábana Santa, se me ocurren una docena de respuestas ingeniosas y un poco escabrosas que me voy a reservar; quizás se refiera al famoso santo sudario, pero a quién le voy yo con cuestiones de estilo...

Veamos qué más hay, un tal René Chandelle se despacha con Más allá del (no, no puede ser...) Código Da Vinci (aaaaarrrggghhh!!) y se anuncia como "La verdad tras la ficción del best seller". Claro. El que ya te compraste era mentira, boló, ahora comprate éste que es la posta posta.

Ignorando que ya ardo en deseos de incluirlo en mi biblioteca me machacan con que aquí encontraré "... lo esencial para entender los temas que distintas generaciones se han preguntado (obsérvese por favor la elegante sintaxis: los temas "se preguntan") Los últimos documentos en torno a Jesucristo (otra bella expresión: "documentos en torno" ¿pagarés, boletas de luz, contratos de locación?), los apóstoles, María Magdalena, la estirpe de los merovingios, los cátaros, los templarios y la búsqueda del Santo Grial, el Priorato de Sion, los rosacruces, los masones...", no comprendo cómo olvidó a los vikingos, los Testigos de Jehová, la Secta Moon, Marylin Manson, las Walkyrias y la barra brava de Racing, total... entusiasmo es lo que sobra.

En la tapa el "Más allá del" se lee bien chiquito, seguido de "Código Da Vinci" en tipografía de título. Claro, saben bien con qué público están tratando: gente que más que leer lo que busca es atiborrarse. Más de uno se lo llevará pensando que es el otro, y cuando se dé cuenta se lo tragará igual, como se traga todo.

Como un volumen no basta vienen dos: el título del segundo reza: "Más allá del Código Da Vinci II, entre Da Vinci y Lucifer". Me rindo.

¡Me rindo demasiado pronto! Porque el tal Chandelle está muy interesado en el más allá: Más allá de Angeles y Demonios. Y dale: "La verdad que se esconde tras la ficción (¡otra vez!) de Angeles y Demonios, el último best seller del autor del Código Da Vinci. La clave para descubrir cómo las sociedades secretas pretenden dominar el mundo". Las sociedades secretas deben estar que trinan con este tipo; justo iban a dominar el mundo y Chandelle les escupe el asado... así que tranquilos amigos: ¡el mundo sigue sin estar dominado por nadie!

Pero el franchute insiste: Mas allá de Los Pilares de la Tierra, "¿Qué enigmas ocultan las catedrales góticas? (el que sea, ahora está al alcance de cualquier pazguato). Todo lo que Ken Follett no quiso o no pudo contar en Los Pilares de la Tierra." Una de dos: o este muchacho Chandelle está muy bien arreglado con Ken Follett y Dan Brown, o me pa que en cuaquier momento le rompen la cara.

Pero no todo es Chandelle, otros también tienen que morfar: Jesucristo o la historia falsificada, "¿Todo lo que se ha contado sobre Jesucristo es falso? Descubra hasta dónde llega la impostura". Sobre la tapa una banda insiste: "Todo lo que se sabe sobre Jesús podría ser falso". Es cierto, como poder podría ser verdadero también. Sin ir más lejos, este blog podría ser escrito por Mirtha Legrand ¿nunca lo pensaron? No deja de ser interesante fomentar la duda y el misterio.

Pero esperen, no se vayan; hay otro libro titulado El Legado de Jesús, este ya viene fuerte: "El mayor secreto de la humanidad: la dinastía de Jesús y su supervivencia" ¡Paaaaaaaaaa... jarito! Debajo, en tipo menor... adivina quién viene a cenar: "El diario secreto de Da Vinci" ¡Leonardito, tanto tiempo! ¿Qué tendrá que ver Da Vinci con los descendientes de Jesús? ¡Qué pregunta! ¡Elemental, mi estimado! Decididos a exprimirle todavía unos mangos al maltrecho Da Vinci, lo subieron al bondi de prepo: "¡Dale, vos metelo en la tapa que ya nos vamos a arreglar para encajarle algo!" ¡No me van a decir que no les interesa conocer el mayor secreto de la humanidad!

Tampoco se queda atrás La Conspiración del Grial. Ah, si, el Grial no podía faltar. En la tapa leemos: "¿Sería posible clonar a Jesucristo?" Claro, ¿para qué perder el tiempo con ovejas? Por clonar, clonemos en grande che. "Una apasionante (naaaaa, ¿en serio?) novela de intriga donde se entrelazan sociedades secretas, cultos satánicos, conspiraciones mundiales, intereses ocultos del Vaticano, la leyenda del Santo Grial y la clonación genética. Si le gustó el Código da Vinci (perdón ¿si me gustó cuál...?) esta novela le encantará".

Obsérvese que ya el mismo estilo se encarga de tratar al lector como un niño un poco tarado: este libro tiene toooooodo lo que te gusta ¿Querías cultos satánicos? Acá tenés, ¿Sociedades secretas? Tomá, ¿Intereses ocultos del Vaticano? También le metimos ¿Te gustó la otra? Bueno, esta es igual. Hasta parece que con una conspiración mundial no bastaba así que incluye varias "conspiraciones mundiales" juntas, imagínense el kilombo.

¿Uno más? Siiiiii, cómo que no. Éste es audaz, sin temor al delirio: María Magdalena ¿El primer Papa? "¿Fue Maria Magdalena el primer Papa? ¿Quién era María Magdalena? Esta impresionante investigación nos revela la verdadera María Magdalena y nos hará reconsiderar la historia del cristianismo.". Estoy por rendirme de nuevo.

Y de nuevo me doy cuenta de que soy un gil, hacer guita es facilísimo. Hay que tomar cualquier idea medio delirante y salir a defenderla con toda la jeta. Se me ocurren estos títulos: El beso picarón de Judas "¿Eran Jesús y Judas una pareja gay? Impresionante investigación que lo hará caerse de tujes ¡También aparece Da Vinci!". Los Templarios Vuelven. "Descubra la gran conspiración mundial. El autor ha descifrado antiguos documentos y una compleja red de mensajes cifrados escuchando en sentido inverso numerosos temas de cumbia cabeza. Da Vinci anda por acá también". El apóstol Santiago era una mina ¿Mito o realidad? Los Rosacruces y el Imperio Coca Cola ¿Quién da más?

Sin duda es un negocio floreciente: decenas de títulos que hablan de lo mismo, es evidente que la cosa vende. Escapar a esta marea no me hace sentir mejor sino inquieto. Como si viviera en un mundo de zombis.

¿Somos tan pocos los que nos damos cuenta de esta estupidez? Y si no soy yo y unos pocos más ¿me explican por qué la manada de gente que se deja tomar el pelo va y compra interminablemente estas gansadas? ¿Tan fácil es engañar a la gilada? ¿Ninguno tiene dos dedos de frente para aunque más no sea sospechar de toda esta grasada? ¿No se sienten utilizados, engañados, esquilmados, comprados con baratijas para intelectos infra? ¿Tan difícil es ver estos trucos transparentes, burdos, tontos?

Comprar libros es cambiar el propio dinero por cultura, información, imágenes del mundo. No deja de ser importante. La gente que cae en esto debe aplicar los mismos criterios (o la ausencia de ellos) al elegir cosas de similar calibre. Más de cuatro de estos boludos deben ser los que después hablan mal de la gente sin recursos y lo fácilmente que se la manipula.

No quiero decir que cualquiera que compre El Código Da Vinci sea automáticamente un tarado. Pero es evidente que semejante marea de libros cortados exactamente sobre la base del mismo patrón no puede ir a parar a manos de gente con un cociente intelectual medio demasiado alto.

Escribí "cociente intelectual" y no me satisface, quizás sea algo más importante que eso: la voluntad de leer y ver claro, de juzgar con un mínimo rigor, de no dejarse engatusar. Esta avalancha de bosta parece proponer al lector el juego perverso y dulzón de no pensar, de tragar sin rigor, de convertir al lector en un niño medio ganso que se complace en fantasear y – a fuerza de creérsela – termina contentándose con sensaciones baratas, chillonas, fáciles.

Aceptar la mentira ya es dar un paso hacia la estupidez, que creo es siempre voluntaria. No se es estúpido por falta de capacidad intelectual sino por interés y comodidad.

Posiblemente yo sea intelectualmente limitado a rabiar, y engañado más de cuatro veces, pero intento que a quien sea que intente engañarme le cueste un poco.

O al menos que sepa escribir.

Salud.

18.5.06

Otra mirada sobre los piqueteros (¡Y dale con el peerreté!)

Ya en plan francamente subversivo, este post no lo voy a escribir yo sólo sino que le voy a ceder la palabra a una militante del PRT.

Aquellos que no pertenecen ni se sienten cercanos a ese espacio ideológico denominado genéricamente "izquierda marxista", se preguntan qué es esa nube de pequeños partidos sin diferencias aparentes que viven disputándose un espacio más bien minúsculo.

No faltan quienes sospechan que se trata de una multitud de sellos de goma ocupados en juntar gente – desocupados, piqueteros, descontentos varios – con el único propósito de hacer el mismo negocio que hacen todos los partidos burgueses: ganarse un lugar en el Parlamento, negociar planes sociales, subirlos a un micro y llevarlos a un acto, etc.

Desde aquí tengo que hacer la siguiente afirmación: en la enorme mayoría de los casos es verdad. El sistema tiene pocos enemigos reales.

Pero hay excepciones. No es que el PRT sea hoy precisamente un partido de masas, aunque llegó a tener en muy poco tiempo un caudal militante muy importante hace no más de tres décadas. Lo que sí me importa es destacar ciertos principios y perspectivas que marcan una diferencia.

Debatiendo en el
Foro de los Perros (foro de discusión en el que es posible hallar la palabra de militantes del PRT) se me ocurrió preguntar qué posición tenía este partido actualmente frente a la enorme masa de desocupados cuya proporción hoy es en Argentina (y muchos otros países) mucho mayor que en décadas pasadas, ante un capitalismo que destruye más puestos de trabajo que los que crea. Tuve la idea de plantear si no sería interesante que el Partido tuviera una organización de desocupados, tal como las tienen casi todos hoy (el PO, el MTJD, Barrios de Pie, FTV, etc.).

Por supuesto que mi sugerencia no era que el Partido emulara el negocio clientelar que hacen estas organizaciones sino que intentara sumar a los desocupados que quieren tener una actitud digna, aún sabiendo que mantener la dignidad sin tener qué llevarse a la boca es muy difícil.

No siempre estoy de acuerdo con los planteos del foro, pero esta respuesta que recibí me parece un modelo de claridad, en la que no sólo está totalmente ausente la ramplona demagogia que glorifica la miseria estructural, sino que se la denuncia como madre de actitudes nefastas, se desnudan los negociados que genera y se insiste en que son los trabajadores aquellos que componen el sujeto histórico de la Revolución.

Esta posición no cuenta con la aprobación de casi ningún pensador, político, filósofo, sociólogo o lo que se les ocurra de lo que conocemos hoy como "izquierda", no se encontrará a nadie que no insista en que esto es "antiguo", "superado" y blablabla. Viendo los negocios que se hacen con los desocupados y las "multitudes" en general, es fácil adivinar por qué.

La respuesta se transcribe tal cual, con sus mayúsculas, negritas y bastardillas. Los comentarios entre corchetes y la nota final son míos:

Compañero: el tema da para largo, si se entra en detalles.

Existen pequeñas organizaciones de desocupados que no les quitan "cuotas" a sus participantes ni se quedan con parte del arroz que el estado les asigna. Sin embargo, no dejan de percibir planes ni subsidios del estado para "microemprendimientos", también provistos por el estado que, a cambio y como contraprestación, más tarde o más temprano, hará que se suban a los micros que los transportan a los actos organizados por el kirchnerismo, entre otros.

Cuando una pequeña organización se niega a tal experiencia, es asfixiada con el corte de los planes o con la suspensión de la comida que sostiene comedores, merenderos o grupos familiares. Hay unas pocas que, según parece, no tienen oxígeno y continúan a pulmón, por eso no las verás nombradas en este mail [ver nota 1]. Eso por un lado.

Por otra parte, hay que tener en cuenta las diferencias que existen cuando se habla de desocupados y piqueteros. Una cosa eran aquellos originales desocupados de la época de Menem, como los de Cutralcó, que habían perdido el trabajo y reclamaban por ese trabajo perdido. Otra cosa son los desocupados posteriores, hijos de los anteriores, generaciones enteras educadas en el clientelismo, la exclusión y la falta total de parámetros de valores mínimos tales como disciplina para cumplir una tarea y sostenerla en el tiempo, solidaridad, búsqueda por sus propios medios para salir de la exclusión, comodidad, alcoholismo, drogadicción, etc., etc.

Para apagar el incendio de Diciembre de 2001, Duhalde salió al revoleo de los planes Jefas y Jefes, ejecutando tal "distribución" de planes con la intervención de un tal Héctor Metón [ver nota 2]. Fue entonces cuando "engordaron" organizaciones como Polo Obrero, Castells, Teresa Vive (MST), MTL (vinculado con el PC), CCC, Teresa Rodríguez, FTV, Barrios de Pie, etc., etc. cuyos dirigentes salieron a matarse con el Ministerio de Desarrollo Social por los planes, porque vieron allí la "veta" para "acumular".

La tradicional frase gorila "los arreglan con un pan dulce y una sidra" se hizo realidad con los dichosos planes que, a Duhalde, le sirvieron para apaciguar el clima de inestabilidad social y, a las organizaciones de izquierda, para aumentar una base "popular" que nunca tuvieron.

Esa inestabilidad social del 2002 estaba provocada no sólo por los piqueteros, sino por la pequeña burguesía a quien el "corralito" de Diciembre de 2001 sacó a la calle a quemar bancos, hacer sonar las cacerolas y enfrentar a la policía hasta hacer caer cinco presidentes. Por esa época, se solía cantar una consigna: "piquete y cacerola, la lucha es una sola".

Cuando los bancos comenzaron a devolver los dinerillos, la pequeña burguesía se olvidó de la consigna y de los piqueteros y los dirigentes de éstos se olvidaron de la clase obrera y el proletariado, cortando rutas y puentes, haciéndoles perder premios salariales por llegar tarde, descuentos de minutos en los sueldos por el impedimento de llegar a sus trabajos, etc. Todo un complejo proceso en el cual los piqueteros de las organizaciones "opositoras" lograron transformar la simpatía en odio y desprecio de la clase.

Los planes, por otro lado, una parte son administrados por dirigentes de izquierda y demás yerbas y otros están en manos de intendentes, legisladores y funcionarios de toda laya, con los cuales mantienen cautivos a sus "clientes" desesperados, rehenes del político de turno propietario de los planes. O sea, unos y otros, son miserables.

Esta política, sostenida por TODOS, ha alimentado la actitud clientelar de los desocupados, cuya mayoría, hoy, jamás tuvo ningún trabajo en su vida ni quiere tenerlo, aunque esta frase suene aún más gorila.

Quien te escribe hizo la experiencia que vos proponés, sin sacar un centavo a cambio del esfuerzo por organizarlos y habiendo caído en la trampa del Ministerio de Desarrollo para pedir comida para comedores y merenderos, ya que era la única posibilidad de seguir con la organización, porque si no tenés comida o planes o conseguís subsidios, viene cualquiera, con cualquier política y se monta sobre lo organizado, rompiendo todo tu trabajo a cambio de un bolsón de comida más que el que vos conseguiste. Lo importante para quien invade no es la política, sino "cuántos movés", cuántos subís a los micros o a los trenes o sumás a cualquier acto oficial u "opositor".

En esa época que te cuento, vi por los pasillos del Ministerio de Desarrollo a los dirigentes de todas estas organizaciones que te he nombrado sentarse con Sergio Berni, funcionario carapintada, amigo del presidente quien, desde su "Dirección de Emergencia Crítica", encumbró a Barrios de Pie, FTV y MTD Evita como fuerzas de choque oficiales, dándole puestos en el propio ministerio: dirigentes de Barrios de Pie, tales como el Pelado Ceballos, fueron a parar a una de las direcciones del ministerio y, otros, a puestos en Cancillería y demás dependencias oficiales, hasta en el Ministerio del Interior en la SIDE… Sin contar las lindezas de gente que estaba en el Banco Nación, cuya cúpula (de la mano de la nueva ministra) que ahora está en el Ministerio de Economía, repartía "créditos" para microemprendimientos, créditos de los cuales se les aclaraba, en voz baja y bajo cuerda, a los dirigentes que, si se sumaban al gobierno, podían quedarse con tres de cada diez… Es decir, compraban las organizaciones "hechas". No es un dato menor.

Lo funcional no está en sacar comida del estado. Lo funcional está en haberse colgado de la política del estado, haber desviado el eje de la lucha hacia el asistencialismo, trampa en la que cayeron (no soy una excepción) casi todos; llevar a cabo, desde cualquier sector, la política del estado que es la del gobierno de la burguesía. Porque mientras todo el mundo está ocupado en conseguir comida, planes y llenar planillas para subsidios de microemprendimientos, pierde el eje de la lucha, desvía su atención del sujeto histórico y empeña toda su militancia en la loca carrera de conseguir una máquina de coser, una sobadora para amasar pan o una ladrillera.

La política cambia de esencia y se transforma en la habilidad del pasilleo por los vericuetos del estado: sacar personería jurídica, conseguir el CUIT, cumplimentar todos los requisitos para conseguir tres mangos con cincuenta para fabricar pan en una villa. Y en ese proceso burocrático se desvirtúa lo que es la militancia: así nacieron los "gerentes" de pobres, hombres "laidos y escribidos" que sabían hacer los papelitos oficiales, los gurúes de la "política", los únicos capaces de sentarse ante un funcionario más o menos "amigo". En los pasillos se sacaban chispas los que conseguían tener el celular privado de un funcionario, los que tenían el timbre directo al "dios plan", al "dios comida" o al "dios subsidio"…

Así, vi desfilar a Castells (MIJD), Pitrola (PO), D’Elía (FTV), Chiquito Ardura (CCC), Perdía (PJ-ex Side…), Ceballos (Barrios de Pie) cuando no era nadie, Pérsico (MTD Evita), sólo por nombrar a algunos, negociando con el gobierno de acuerdo con "cuántos movían". La relación de fuerzas era directamente proporcional a la cantidad de planes y de toneladas de comida a granel que conseguían y consiguen... Es más, todos se conocen entre ellos, se saludan alegremente, comparten sus teléfonos celulares en los pasillos y ayer estaban juntos y hoy enfrentados, pero no hay que preocuparse: pueden volver a "acordar" juntarse en cualquier momento.

Y, como si fuera poco, ninguno de ellos labura. Bah, en realidad trabajan de gerentes. Entre ellos se soban el lomo y se justifican diciendo que son militantes "rentados". Eso es una vil mentira. Son vagos a los que les queda más cómodo ir a un ministerio a chupar medias oficiales que buscarse un laburo donde tengan que fichar, producir, lidiar con una patronal y organizar a la clase obrera.

Los desocupados, por su desesperación, aceptan cualquier término, no son como los patrones que, si no laburás, te dan una patada en el traste y te mandan a la luna… Los desocupados te aceptan con cualquier pulga, siempre y cuando les garantices planes y comida.

Por esta razón no comparto tu visión de que los desocupados cambiaron de la cantidad a la calidad, porque no es así. Vos decís que ya no son un sector marginal y creo que estás equivocado: nunca tanto como ahora los desocupados son marginales, excluidos de todo, justamente por no haber hecho nunca la experiencia de trabajar, de tener que ajustar sus horarios a un compromiso, de organizarse sin "iluminados" que les allanen el camino hacia la comida o los planes. Lamentablemente.

En dos sentidos, los desocupados se mueven por cantidad: de arroz, de plata, de chapas, de planes, de subsidios, de tierras o de lo que se te ocurra por una parte y, por la otra, en cantidad de seres humanos alienados, mal alimentados, con pésima salud y sin posibilidades de educación. Todo es cantidad y mala calidad. Son verdaderas excepciones los que se pueden encuadrar en la "calidad" revolucionaria... Conozco sólo a dos compañeros con estas cualidades. Sólo dos en medio de miles. El resto son pequeños burgueses metidos a dirigentes de última hora, desocupados por adopción, con estudios secundarios y hasta universitarios, pero no por ellos, menos lúmpenes [lumpen: palabra alemana utilizada por Marx para definir a los marginales en general].

Esa es la experiencia que conozco y de la cual me salí, impotente para cambiar alguno de sus términos. Absolutamente impotente.

¿No te has preguntado de dónde sacan plata para pagar los micros todas estas organizaciones para ir a un acto, aún cuando sean "opositoras"? Cada micro sale, aproximadamente, para un viaje corto, unos 200 pesos. Y cada vez que los piqueteros hacen una movida te cansás de contar micros alineados en la 9 de Julio. Cientos y cientos de micros… ¿De dónde sacan tanta guita para "mover" gente? ¿Cómo pensás que en este marco descripto, alguien puede organizar a los desocupados sin bolsas de arroz?

Si lo hacés, tenés que "jugar" con alguien o para alguien… Si no tenés bolsas de arroz viene cualquier hijo de vecino, llámese "revolucionario" o intendente, oficialista u opositor, con un camión lleno de yerba y polenta y promesas de planes para quienes no tienen nada y la gente te da la espalda, porque no le interesa la política, le interesa COMER… Tan simple y sencillo como eso. Pero comer sin laburar. Porque cuando querés organizarlos con emprendimientos productivos, alrededor del laburo, faltan o se alcoholizan o se quedan con las máquinas y las venden o se van con alguien que los saquen a "pasear" a un acto de unas horitas, con el cual cumplen por los beneficios obtenidos (planes, bolsones, chapas, tirantes para las casas, etc.). No es agradable describir estas cosas porque suenan mal, pero es la verdad, aunque sea lamentable.

Conozco esto desde adentro y he intentado cambiarlo, también, desde adentro. Sin embargo no fue posible por el marco descripto. Las excepciones que conozco, que no gerentean, en general son organizaciones pequeñas que negocian, SIEMPRE, algo, aunque sea mínimo, con alguien. Por ejemplo, hay algunas que consiguen recursos de la CTA que, a su vez, es la que negocia con el gobierno. Pero cuando la CTA "moviliza", estas pequeñas organizaciones tienen el micro en la puerta… es un precio menor comparado con otros.

Personalmente no estoy de acuerdo con que el Partido Revolucionario de los Trabajadores, que tiene muy claro este tema, se dedique a cambiar el eje de la lucha y con eso poner en tela de juicio quién es el verdadero sujeto histórico de la revolución. No creo que sea una propuesta que quiera poner en práctica, cuando es el UNICO partido que, contra viento y marea, con infinidades de críticas de la izquierda y hasta de otros "perretés" (que no son diferentes a los descriptos en este mensaje porque administran comida, planes y subsidios del estado y hacen política con esos recursos y en este mismo foro han confesado que "nadie se mueve por 150 pesos"..., lo cual me ha dejado claro que ellos también administran planes...) ha sostenido su política construyendo alrededor del único sujeto histórico capaz de cambiar las relaciones de producción, precisamente, PORQUE PRODUCE: el proletariado en general y la clase obrera en particular. Es una propuesta osada, si se quiere, en un marco en el que todos, sin excepciones, han caído en la trampa del estado.

Tampoco estoy de acuerdo con los militantes rentados, aunque ese tema es harina de otro costal y objeto de otra discusión.

La política revolucionaria tiene que volver a ser una vocación, una elección de vida, un ejemplo de vida en donde se entrecruzan todas las actitudes dignas de quienes la sostienen y la llevan a la práctica. Trabajar es parte de la construcción de esa dignidad. No obtener prebendas del estado, también. No especular con el hambre ni vivir a costa de los hambreados, también. Propender a la revolución es ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace.

Desde una óptica materialista, ningún desocupado le mueve un pelo a los patrones, a la burguesía, que sólo se sienten molestos cuando sacan sus coches a la calle y se cruzan con un piquete que les impide cruzar un semáforo. Ahora, si los obreros paran una fábrica, como pasó con los obreros de SMATA hace unos meses atrás, a la burguesía le tiembla el cuerpo (por no decir otra cosa y ser grosera) y sale corriendo a aumentar los sueldos antes de que se pudra todo… En pocos días es posible que veamos más despelotes: en este momento los metalúrgicos están en quite de colaboración porque pretenden más aumento que el aceptado por el gobierno...

Concluyendo: cuando se movilizan los desocupados se produce un hecho policial, pero cuando se moviliza la clase obrera el hecho es político. ¿Quién es, entonces, el sujeto histórico de la revolución, el que merece todo el esfuerzo de un partido revolucionario? Ahora, si los autodenominados "revolucionarios" no pretenden el poder, el tema es otro: se pueden dedicar a los desocupados sin la más mínima autocrítica y sin que les tiemble el pulso.

He escuchado, por ejemplo, que hace unos meses atrás, Altamira del PO sostenía que estaban "actualizando" a Marx, casualmente, para meter con fórceps a los desocupados porque son más y salen a la calle más seguido. Para Altamira es cuestión de número y no de base material, no importan los medios de producción, sino el consabido "cuántos movés".

Pero Altamira no es el único: he participado en reuniones multitudinarias de la CTA en las que, cual adherentes a una secta fundamentalista, sus dirigentes intentaron (¡Y hasta "votaron"!) convencer a los desocupados de que son la clase trabajadora "desocupada" y he visto actos de verdadera dignidad de muchos desocupados retrucándolos y diciendo: "No, yo soy un marginal porque no tengo trabajo y me da vergüenza salir a la calle cuando voy a cobrar el plan". Los "dirigentes" de la CTA tapaban con discursos de pequeño burgueses esa vergüenza que me hizo llorar de tristeza por ese compañero tan avergonzado y, a la vez, por la sordera conciente del dirigente que tenía al frente.

Creo que ya me extendí demasiado, pero el tema me pareció que ameritaba la extensión, dado que, la mayoría mantiene todas estas cuestiones en cómplices secretos, porque hacen "política" desde el mismo lugar, es decir, con los recursos del estado y a costillas de los excluidos.

Esa actitud miserable no la espero de un partido que tiene una historia inmaculada en cuanto a principios, más allá de las autocríticas que no pasan, precisamente, por haberle hecho JAMÁS el juego a la burguesía. El PRT expropiaba para los pobres, no les expropiaba a ellos. No me gustaría que empezara ahora a limpiar con el codo lo que escribió con la mano y selló con su sangre. Será por esto, quizás, que me da mucho asco ver el nombre de Santucho revoleado sin vergüenza. Pero, esta es mi humilde opinión.

Un abrazo fraternal.


Nota 1: entre las muy escasas organizaciones de desocupados que la compañera menciona como intentando mantener una actitud digna está la hoy lamentablemente fragmentada Anibal Verón, a la que pertenecían los compañeros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, asesinados – qué raro – por la policía.

Nota 2: Todos los datos, nombres, etc. corren por cuenta de la compañera, dado que por mi desconocimiento no estoy en condiciones ni de corroborarlo ni de desmentirlo.

Larguito, ¿no? Pero instructivo.

Buenas noches.

10.5.06

El Comba



Con retraso, pero para conmemorar el 1ro. de Mayo, hagámoslo bien.

Para el destino de la clase, fuera del poder todo son eternas promesas, palabras bellas, formas más o menos brutales de hundirse en la miseria. Se les pide paciencia a quienes hoy, ahora, no tienen qué llevarse a la boca.

Y se les seguirá pidiendo paciencia. Toneladas de paciencia. Se les ofrecerá cualquier cosa a cambio: TV, subconsumo, crack, lo que sea.

Cualquiera sabe que más allá de las críticas previsibles (uuuhhhh... este muchacho...) lo que puede esperar una familia trabajadora o excluída es exactamente nada. Lo sé yo, lo sabemos todos.

Pero como a la clase no se le dará jamás el poder de buen grado, entonces hay que dar otra cosa. Hay que dar ilusión. De eso tenemos... uy si tenemos!

Fuera del poder, para los hundidos en la Tierra, todo es ilusión.

A los hacedores de la gesta, al declarado enemigo número 1 el 24 de marzo del '76, a quienes se les echó todo el aparato represivo encima: Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Buenas tardes.

3.5.06

El anecdotario de Gregorito

En interesante debate con el amigo Milkus, fumador de buen tabaco y católico el hombre, se me ocurrió mentar la anecdotilla del papa Gregorio XVI, el cual tuvo la luminosa idea de prohibir los ferrocarriles en los Estados Pontificios llamándolos "caminos del infierno" en ingenioso juego de palabras francés (chemins de fer – chemins d’enfer). Ya sabemos: en los ferrocarriles viaja el demonio. Bueno, digamos que viendo el funcionamiento de algunos estoy tentado de darle la razón.

Como dice el propio Milkus en su último post, no cree demasiado que sea cierto, o al menos quiere encontrar más referencias bibliográficas. Claro, entendamos que el tema es muy ridículo y más bien indefendible, pero no es este exactamente el asunto que me trae.

El asunto que me trae es que hay cosas mucho, pero mucho más ridículas y graves que la simple prohibición del ferrocarril. Digamos que el hombre era medio bruto y le asustaban las locomotoras. Bien. Pero hay cosas que – estas sí – son jodidas.

Estas cosas son las que hacen que – quizás – mucha gente subestime a los católicos como gente capaz de justificar cualquier cosa, o negarla, o relativizarla, o no asumirla. Gente capaz de mentar grandes principios y después olvidarse olímpicamente de ellos cuando se trata de la santa madre iglesia y su conducta frente a los seres de carne y hueso. Y como se piensa que esa ceguera es general, la gente no se molesta en debatir con ellos.

Pero yo – que conozco unos cuantos – creo que no es exactamente así. Un católico es perfectamente capaz de hacer planteos interesantes, sólo que frente a ciertos hechos le agarra una especie de defensa identitaria y no hay caso. Quizás sea por eso que me meto tanto con ellos. Alguno puso por acá que no perdía la esperanza respecto de mi destino espiritual. Frente a varios de ellos, yo tampoco.

No voy a repasar la historia de Gregorito, digamos nomás que fue papa desde 1831 hasta 1846, año en que murió. O sea que estamos hablando del siglo XIX, nada de lejanos tiempos medievales que mejor vamos a dejar en el cajón. Y veamos las delicias que tenemos que agradecer a este buen hombre en particular y a la iglesia en general:

En la encíclica Mirari vos arbitramur (o sea: vamos a las fuentes, nada de "dicen que dijo") el hombre avisa a quien quiera escucharlo que:

"Tocamos ahora otra causa ubérrima de males, por los que deploramos la presente aflicción de la Iglesia, a saber: el indiferentismo, es decir, aquella perversa opinión que, por engaño de hombres malvados, se ha propagado por todas partes, de que la eterna salvación del alma puede conseguirse con cualquier profesión de fe, con tal que las costumbres se ajusten a la norma de lo recto y de lo honesto... Y de esta de todo punto pestífera fuente del indiferentismo, mana aquella sentencia absurda y errónea, o más bien, aquel delirio de que la libertad de conciencia ha de ser afirmada y reivindicada para cada uno."

Veamos qué interesante: la libertad de conciencia es un "delirio". Si algo me maravilla de los católicos más o menos militantes es la confusión entre "defensa" y "ataque". Claman contra los ataques del horroroso laicismo (que no les impide profesar su culto y que en Argentina recauda dinero de todos los contribuyentes para el sostén de su iglesia), pero no dudan en afirmar que en última instancia la libertad de conciencia es mala.

No se dan cuenta de que afirmar esto es precisamente un ataque a quienes no somos católicos. Un ataque bastante insolente al que dan ganas de responder con mucha menos amabilidad que la que gasto en este escrito. Olvidan también que es precisamente su propia libertad de conciencia las que les permitió abrazar su religión, que cualquier cosmovisión sólo es válida precisamente desde la libertad de conciencia y que si un estado laico les prohibiera la práctica de su culto no estaría más que aplicando el principio de Gregorito, sólo que al revés.

Por supuesto, la libertad de conciencia es hoy reivindicada por los católicos para defender la práctica de su culto. Muchachos ¿qué clase de libertad es aquella que sólo vale para elegir lo que uds. sostienen?

Sigamos con su sucesor, Pio IX, papa desde 1846 hasta 1878. En el Syllabus (si no me equivoco fue incluido como addenda a la encíclica Quanta Cura, pero no estoy muy seguro, alguno podrá ilustrarme) el muchacho nos cuenta que:

"Contrariamente a la doctrina de la Escritura, de la Iglesia y de los Santos Padres, ciertos hombres no temen afirmar que el mejor gobierno es el que no reconoce al poder civil la obligación de reprimir, mediante la imposición de penas, a los infractores de la religión católica, excepto cuando la tranquilidad pública lo reclame.

Como consecuencia de esta idea absolutamente falsa respecto al gobierno social, los que así piensan no dudan en favorecer la opinión errónea que nuestro predecesor, de buena memoria, Gregorio XVI, califica llamándola un delirio, esto es: que la libertad de conciencia y de culto es un derecho propio de cada hombre, que debe ser proclamado y asegurado en todo estado bien constituido, y que los ciudadanos tienen derecho a la plena libertad de manifestar alta y públicamente sus opiniones religiosas, cualesquiera que sean, por la palabra, por la imprenta o de otro modo, sin que la autoridad eclesiástica o civil pueda limitarla. Quienes hacen estas afirmaciones temerarias no saben por lo visto que postulan una libertad de perdición..."


¿No es bonito? Acá la cosa avanza... avanza más que nada sobre nosotros: se reclama al gobierno civil que reprima "a los infractores de la religión católica". Cara de pedernal.

Conservando todavía un talante amable uno puede llamarles la atención a los muchachos de la iglesia acerca de esta peculiar afirmación: no se trata ya de la libertad para profesar un culto, va mucho más lejos. Se trata del poder puro y duro sobre aquellos a los que la religión católica no nos interesa. Y luego de esto no sólo ya no nos interesa: se planta frente a nosotros como un enemigo del que sin duda vamos a defendernos.

Como ve, amigo Milkus, la cosa es más grave que la simple aversión a los ferrocarriles.

Y comprenderán los católicos entonces que uno desconfíe profundamente de que su reclamo se funde en la defensa de su religión. Más bien lo que parece es una ambición un tanto desmedida de poder temporal. Por si no fue claro, el artículo 15 declara:

"Anatema (condena) a quien diga: cada hombre es libre de abrazar y de profesar la religión que tenga por verdadera según las luces de su propia razón..."

Bien, gracias, nos quedó claro.

Tan claro nos queda que – con las luces de nuestra propia razón - haremos todo lo posible por evitar que esto suceda.

La confusión entre defensa y ataque va de la mano con la confusión entre libertad y privilegio. Libertad no tienen ni tendrán – muchachos, vayan haciéndose a la idea – para impedir que los no católicos profesemos nuestros puntos de vista. Porque eso no es libertad sino privilegio.

Así que las quejas contra el laicismo, contra el ateísmo terrrrible que nos rodea, la condena moral (por suerte hoy sólo moral) contra ciudadanos que no han hecho otra cosa que vivir el hecho privado de su sexualidad como más les guste, o decidir si responsablemente quieren o no tener hijos, son difíciles de tomar en serio.

Estas quejas no son nuevas, ya en 1902 Georges Clemenceau les decía a los diputados de la derecha católica : "...porque desde que alguien osa contradecir a algún órgano de vuestro gobierno eclesiástico, en seguida os quejáis de que se persigue a la religión". Y es así: no basta la libertad de cultos, no basta que el estado tenga que gastar el dinero de los contribuyentes en sostener su iglesia, no basta la subvención a la educación religiosa. Siempre quieren más, y sobre todo quieren avanzar sobre los derechos civiles de quienes no somos fieles. Si no lo logran, ahí va el grito : "¡Nos atacan!". Dicho esto sin la menor vergüenza luego de haberse mandado las enormidades que hemos tenido el asombro de leer.

Hay que tener cara, en serio.

Se los nota cansados del mea culpa, exasperados por que se les recuerden detallitos como estos, molestos porque se los "ataca". Ni parece ocurrírseles que ellos hayan atacado a nadie. Catorce siglos de semejante insolencia, arbitrariedad y prepotencia son difíciles de olvidar.

También se insiste en que hoy ya no es tan así, que han aflojado en algunas cosas... y la respuesta es que sí: han aflojado pero no por su propia voluntad sino porque los pueblos los han obligado a aflojar, van siempre un paso atrás, o dos, o tres.

Y algunos compañeros ateos, o de izquierda me preguntan qué hago yo gastándome al dirigirme a gente que no es capaz de ver lo evidente. Mi respuesta es que – como dije más arriba – tengo esperanzas. Conversar siempre es interesante.

Un saludo cortés, firmemente ateo.

PD: Si alguien quiere recordar las barbaridades de la derecha católica europea de principios de siglo y el excelente discurso de Georges Clemenceau (ningún revolucionario, apenas un político burgués), pase por aquí.

25.4.06

The machista - leninista hits back



I – Declaración de principios

Como para dejarlo claro: el activismo feminista me da náuseas, la carga de hipocresía, resentimiento y sexismo que conlleva lo transforman en un esperpento, barato sustituto de cualquier verdadera preocupación por la humanidad.

El hecho de que en general se lo considere políticamente a la izquierda es una de las tantas calamidades ideológicas con las que (no) hay que convivir.

Bien, ahora que quedó claro comencemos con las escenas. Si se cansa salte a las conclusiones en el punto XI. O deje de leer, bah.

II - Escena a) Esclavas en el shopping.

Charla con chica catalana. Luego de haber agotado pormenorizadamente todos y cada uno de los lugares comunes del progre europeo (“¿Por qué hablas de Oriente y Occidente cuando te refieres a Asia o Europa? Esas son categorías etnocentristas”, lo juro) la chica ataca con El Temita Infaltable, Imprescindible y por supuesto Insufrible: la mujer no está liberada, está esclavizada, la sociedad falocentrista, falocrática y falo falo falo, falo bonito falo eh...

Replico con un simple ejemplo: temporalmente estoy sin laburo, así que tengo tiempo de caminar por las calles de la ciudad donde vivo. Cuento las mujeres en edad de trabajar que veo paseando, de shopping, o tomando un café. Comparo con el número de hombres y la proporción es más o menos de cinco a uno. Declaro dudar que la mujer esté tan oprimida como los medios se empeñan en convencerme y que no veo la falta de libertad en esas mujeres, que tampoco parecen muy preocupadas por liberarse de nada.

Respuesta indignada, escandalizada:

- ¿Ir de shopping? ¿Y a eso llamas tú libertad?

Me deja con una sonrisa entre perpleja y divertidísima. A veces no sé dónde termina la ignorancia y dónde empieza el caradurismo.

Y sí, corazón: irse de shopping todo el día es tener una muy envidiable libertad. El uso que se haga de esa libertad es otro tema, pero forma justamente parte de la libertad: la de ser o no un/a idiota en este caso.

Mucho menos libres me parecen, si me permiten, los pobres tipos que se pelan el culo en una oficina todo el santo día para ganar ese dinero que ellas gastan.

Es políticamente incorrecto decirlo, lo sé, pero creo que de esos tipos nadie habla. Ni de sus vidas perdidas en la monotonía de la cadena burocrática, obedeciendo órdenes y recibiendo humillaciones, en las que tomarse un día libre es algo así como un lujo delicioso. Resignadamente aceptan lo que la propaganda feminista dice: que son opresores, amos y explotadores, mientras sus esclavas pasean. Algo anda mal.

III - Escena b) El Sultán lava los platos.

Mi mujer comenta con colegas de su trabajo, féminas también, que en estos momentos no estoy laburando y que me dedico a hacer de ama de casa. La respuesta general es del tipo “¿Así que lo mantienes? ¡Qué buena vida hace tu marido!”

Al mismo tiempo, he comentado con un colega masculino que mi mujer me mantiene temporalmente. El hombre abre mucho los ojos y hace ademán de arrodillarse y alabarme en son de chanza calificándome de sátrapa, sultán y etcéteras. Este hombre mantiene a su mujer, que no labura desde hace quince años.

A ver chicas, si nos ponemos de acuerdo. No puede ser que cuando es una mujer la que se queda en casa sea una pobre esclava que ha entregado su futuro, y cuando es un hombre se trate de un cafiolo. No cierra.

Pero la idea está muy arraigada, tanto que el tipo que ve como muy natural que su mujer no haga más que ocuparse de la casa, cuando le digo que en mi caso es al revés me ve como una especie de Hugh Hefner. Sigo pensando que algo anda mal.

IV - Escena c) No comments

En el Reino Unido una mina y un tipo se acostaron. Ella tomó el preservativo a sus espaldas, se inseminó y tuvo un hijo. Los tribunales condenaron al tipo a mantener a la mujer de por vida. ¿Algo anda mal?

V- Escena d) El amor es el amor, pero la guita es la guita

En Suecia una pareja de lesbianas se casó, y para tener un niño buscaron un donante. Al tiempo se pelearon, y una de ellas consiguió la tenencia. El tribunal decidió que sería mantenida por... no, no por su ex pareja, sino por el donante. Sí, algo anda mal.

VI- Escena e) Thelma y Louise: ¿Saben qué, chicas? Váyanse al carajo.

Cine: bodrio yanqui. Ella y él son jóvenes y están prometidos. Él le ha dicho una mentira blanca e inofensiva sobre su trabajo. Ella lo acusa de mentiroso y se raja. Se va con un montón de amigas que le hacen el aguante y la instan a no contestar las llamadas de él. Treinta y tres llamadas. Ellas insisten en que no conteste: “Debes entrenarlo, entrena su culo para que no te mienta, o lo hará de nuevo... tu sabes, debes entrenarlo... es como un perro”, frasecitas tal cual.

Sus suegros también se pelearon, así que se da el típico diálogo suegro – yerno en el que el suegro aconseja: “Si la amas, entonces ella siempre tiene razón”, “No podemos enfrentarlas, ellas son invencibles”, y así. Vuelven los dos a presentarse ante el montón de arpías, se arrodillan ante sus mujeres y ruegan el perdón ante los ceños fruncidos y las burlas de la manada.

Me pregunto ¿Sería posible una escena idéntica pero con los sexos cambiados? La respuesta es: no, no sería posible. Me pregunto ¿Por qué? La nueva respuesta es: porque nadie más en la sala se hace ni remotamente la primera pregunta.

Desde Thelma y Louise el truco es sencillo: pintar a los hombres como tarados, opresores, o simplemente culpables sólo redimibles por el perdón femenino. Las mujeres son siempre valientes, abnegadas y sensatas. Claro que las minas también pueden ser villanas, pero entonces son siempre fascinantes, seductoras, peligrosas e infalibles. Nunca una malvada sin encanto, nunca una looser.

Por otra parte el desprecio, la violencia verbal o física ejercida por un hombre contra una mujer son siempre abominables, mientras que a la inversa es algo chic, divertido. Es que algo anda mal.

VII – Escena f) Contaminación ambiental ¿Su pene qué opina?

Cualquier programa de TV. Una mujer opina sobre lo que sea... y lo hace “como mujer”. Nunca vi que alguien opine “como hombre” sobre artes plásticas, política, sociedad, literatura o religión. Pero al parecer la vagina otorga a un argumento una fuerza nada desdeñable, sea que se esté hablando de las elecciones en Italia o de alpinismo. Sospecho que algo anda mal.

VIII – Escena g) El hombre como electrodoméstico

Esta vez se trata de una propaganda sobre un producto farmacéutico. La escena muestra al típico tipo de traje y maletín, muy ocupado. La voz en off convence:

- Su mujer necesita un hombre, su empresa necesita un ejecutivo...

La promesa es que las pastillas (vitaminas o lo que sea) lo mantendrán activo y le permitirán cumplir como un soldadito sus obligaciones: para con su empresa y para con su mujer.

Curioso: la propaganda se dirige normalmente a nuestras necesidades / placeres. Aquí no: se le habla al sujeto sobre lo que otros exigen de él, poniendo a la mujer y al empleador casi en un mismo plano. Más bien habría que reunir al empleador y a la mujer del tipo y decirles: “Háganle tomar esto y verán cómo rinde”. No puedo evitar sentir que algo anda mal.

IX - Escena h) ¿Nadie lo escucha? Hable de La Mujer.

Camino por la calle y veo un afiche que miro distraídamente. Anuncia: “Seminario: el problema de la mujer que trabaja”.

Súbitamente se me ocurre que la última palabra de la frase puede ser substituida por cualquier otra: el problema de la mujer que no trabaja, el problema de la mujer con hijos, el problema de la mujer sin hijos, el problema de la mujer soltera, casada, separada, divorciada, lesbiana, bioquímica, petisa, pelirroja o bizca. ¡Un seminario! ¿Qué tal “El problema del varón que trabaja”? No funcionaría, creo que porque algo anda mal.

X - Escena i) ¿Los tipos que mueren? Bien, gracias.

Otro afiche, esta vez del ACNUR que reza en letras grandes: “Más del 50% de los refugiados del mundo son mujeres”, y luego los consabidos pedidos de toma de conciencia ante este grave hecho.

Se me disparan las preguntas. Más del 50% de la población mundial está compuesto por mujeres ¿Qué clase de catástrofe supone el hecho de que constituyan más o menos ese porcentaje entre los refugiados? Y lo sutil, lo sexista, lo que me molesta y me subleva: ¿qué hay del otro 50%? ¿Son animales? ¿No importan, no son noticia? ¿La vida de un hombre no vale nada?

Intento comentarlo con quienes me acompañan, pero no hay reacción. Todo el mundo lo ve como algo normal, las mujeres tienen prioridad porque... sí. Son esencialmente más frágiles / vulnerables / buenas.

Yo creo definitivamente que no, que no es así, que algo anda mal.

Muy mal.

XI - Basta de escenas

Vivimos bombardeados por una sutil y persistente campaña que moldea nuestros valores y hace de la mujer una especie de hecho diferencial. Si se dice que la mujer es portadora de Paz, de Amor, de Vida, de Esperanza y vaya a saberse qué otras sandeces, nadie se sorprenderá demasiado. Mientras la Madre es objeto de una tradicional adoración, el padre parece un progenitor de segundo orden cuya misión es proporcionar dinero y bienestar, punto.

Me atrevo a percibir una especie de idolatría subyacente que atribuye al género femenino no sé qué cualidades esenciales que hacen a una mujer algo más que una simple persona. Y no voy a hacer demagogia diciendo que las mujeres son las primeras afectadas por esto. Creo que los primeros y más afectados son los hombres, esa parte de la humanidad que carece casi por completo de conciencia de género. La conciencia de género – así como la conciencia de clase – supone una conciencia de derechos, y es infinitamente más fuerte en las mujeres.

Pero las minas sensatas, las que quieren ser valoradas por sus propios logros, creo que sí se sienten de alguna manera incómodas. Me parece percibir en varias mujeres con talento la necesidad de ser consideradas por lo que son no como “mujeres” (lo cual no quiere decir nada) sino como personas. Al mismo tiempo también percibo en muchas el miedo a romper con la imagen idealizada de su propio sexo, la dificultad en resistir la tentación de considerar que la sola pertenencia al sexo femenino otorga un status de particular superioridad.

Creo también que el mito de “la mujer” es alimentado por lobbies de taradas, minas inútiles prestas a parasitar los frutos del trabajo de mujeres valiosas y socializarlos de inmediato como un logro de “todas nosotras”. Así, mientras a ningún tipo se le ocurriría enorgullecerse de lo que hizo Einstein desde una ridícula “perspectiva de género”, sobran las legiones de idiotas que bajo el pretexto de reivindicar a Frida Kahlo, Madame Curie o Rosa Luxemburgo lo que buscan es aparecer junto a ellas en la foto, para lo cual hay que mentar – antes que el talento o el valor – su pertenencia al sexo femenino como el verdadero secreto de sus virtudes.

Y si este clima irrespirable es fuerte, lo es más aún en la progresía intelecto – pseudo – izquierdo – psico – bienpensante, como señalé al principio. Sin ir más lejos Página /12, diario en el que escriben apenas un par de plumas que merecen respeto, abunda en bostas entre las que se cuentan un suplemento feminista redactado por subnormales de toda especie que francamente hay que leer a nariz tapada. Me provoca un rechazo hasta físico.

A veces pienso que soy el único que se fija en esto. Pero afortunadamente hay alguien cuyo rechazo hacia esta exitosa falsificación es tanto o aún más radical e intransigente que el mío.

Casualmente es la mujer que amo. Una suerte.

Buenas tardes.