26.5.08

Guitarreando en rancho ajeno

El amigo Milkus me había pedido hace un tiempo una opinión sobre el distributismo. Y resulta que yo francamente no tenia idea de lo que era el distributismo.

Bien, el distributismo es una ideología surgida a partir de ciertas reflexiones de ciertos intelectuales de cierto catolicismo (digo "cierto" porque hay varios en cada una de las categorias). Estudié un poco el asunto y finalmente me animé a escribir algo acerca del tema.

Escribir el ensayo me vino muy bien y me resultó muy placentero. Por eso agradezco a Milkus su generoso interés en mi opinión.

Si quieren, pueden pasar por
acá. Espero que les parezca entretenido.

Salud.

15.5.08

Royksopp y otros divagues

Como no todo es marxismo en la vida de vez en cuando hay que tratar otros temas, che. Como siempre guiados por el más riguroso y documentado diletantismo.

El autor de estas borroneadas reflexiones gusta de la música bastante más de lo que deja ver por acá. Tiene un gusto algo salvaje y desordenado, con tendencias a la investigación de sonidos, desmañados tanteos con el piano y búsqueda incansable de vagas señales que indiquen el rumbo del universo y el sentido de la existencia. Fracaso asegurado, ya lo sé, pero agradable.

Entre los varios géneros que frecuento está el jazz. Bueno: los jazz (¿jazzes?), porque hay realmente muchos. Si bien todo lo que sea jazz atraerá mi atención, la verdad es que no soy tan amante del llamado "jazz de las grandes bandas", por ejemplo. Me gustan tipos como Jelly Roll Morton y tuve el placer de escuchar a La Porteña no hace mucho en un homenaje a Cab Calloway (¡di du bap bu bap!), pero lo que atrae más mi atención es el jazz de la costa este, llamado también "jazz blanco", que tiene una elaboración más intelectual que instintiva (bah, esto es algo que digo yo porque me parece).

Y por supuesto, me gusta mucho el nu jazz / acid jazz / jazz electrónico, llámelo el lector como quiera. Aunque aquí hay que prevenirse: bajo esta etiqueta, lo sabe cualquiera con un poquito de oído, se ocultan paupérrimas insolvencias pop y porquerías new age que definitivamente tienen nada que ver con el jazz. Pero las veces en las que los artistas aciertan nos pueden hacer disfrutar de fusiones muy felices.

Ahora bien: no voy a hablar de jazz, ni siquiera de nu jazz. Voy a hablar de otro género aún menos consagrado.

Como todos los amantes del jazz y sus muchos hijos ilegítimos el autor desconfía profundamente de la musiquita house, acid house, chill out (nuevamente el lector queda invitado a agregar las etiquetas que guste) Si el nu jazz tiene ya una insoportable carga de ladrones sueltos, el house / chill out cobija a una mayoritaria panda de melositos, experimenteros sin oficio, musiquitas de hotel alojamiento, saxos empalagosos y organitos Yamaha. El 90% de este género - me arriesgo resueltamente en el porcentaje - es definitivamente descartable.

Muchas veces leemos en una crítica que un grupo es "hipnótico"... mala señal: lo más probable es que sea un embole. Pasa con sobredimensionados grupetes como Portishead, esa gente que cree que hacer (o escuchar) música insoportablemente aburrida y pedante es cool, es "de culto" ¿vistes? Verso. Otros ejemplos – más cerca del chill out – son grupos como Tosca o Thievery Corporation (nombre muy adecuado) que tienen un par de cositas pasables pero que normalmente a lo más que llegan es a no molestar; uno los pone y se ocupa de otra cosa sin prestarles demasiada atención, porque en cuanto lo hace se irrita con tantas ideítas simples retorcidas a fuerza de juguetes eletrónicos.

Pero... siempre hay excepciones my friend. Al fin y al cabo el talento es talento, y me parece que puede surgir en cualquier género. Músicos talentosos son, sin duda, estos muchachos que presenta este post.

Royksopp (o Röyksopp, o Røyksopp para los puristas escandinavos) es un dueto noruego: Tørbjorn Brundtland y Svein Berge. Estos dos longilíneos con cara de loquitos pergeñan sus fechorías en la ciudad de Bergen. Hacen música electrónica, lo que sea que eso quiera decir. Escuchándolos uno se da cuenta de que los muchachos se preocupan primero que nada de lograr melodías interesantes a las que aplican unas texturas tecno perfectamente justificadas. Lejos de hacer lo mismo que hacen casi todos, esto es: intentar sacar a flote durante siete minutos el arroz con leche a fuerza de sampleos e imbancables soniditos, Royksopp hace melodías que se sostienen perfectamente con unas simples cuerdas, como Remind Me, que no necesita de ningún remix para sonar redondísima.

La mayor parte de sus composiciones están montadas sobre una especie de melancolía neurótica, ambos aspectos mezclados en grado variable. Uno los escucha y los sigue con agradable facilidad, pero hay un punto - por lo menos es lo que a mí me pasa - en el que ponen al oyente ligeramente inquieto, y realmente no sé si eso es una virtud o un defecto, pero es interesante.

Su primer trabajito fue Melody A.M. (2001), un disco que además de haber vendido más de 1.000.000 de copias no tiene un solo tema de desperdicio. Por ejemplo Eple es una melodía decididamente insistente, aunque el video (los videos son también un fuerte de Royksopp) sea decididamente nostálgico:



En cambio So Easy es una canción hipnótica y efectiva, suena como una especie de canon coral oscuro ideal para escuchar con humo de hierbas medicinales e imaginarse cualquier cosa. El video es algo tópico, es verdad, pero muy bien logrado (y esas chicas tienen todo el aspecto de hablar un francés impecable):



Royksopp también hace remixes de temas ajenos (así como ellos mismos son remixados por otros músicos, generándose un interesante fenómeno de creación colectiva). El video que más me gusta de ellos es causalmente Cry Baby, un tema de Spiller sobre el que han creado una historia con dibujos muy expresivos:



Para cerrar, no me gustaría dejar afuera Only This Moment. El video es un poco naif (al fin y al cabo son noruegos… ¿qué problemas pueden tener en Noruega?), pero la canción no deja de ser emocional a pesar de ser muy tecno:



La discografía de Royksopp es corta pero efectiva. Se ve que los muchachos no quieren producir canciones como patys. Obviamente a veces roban un poco y remixan más de lo necesario ¿quién no lo ha hecho? Vale la pena escucharlos de todos modos. Yo recomiendo empezar con Melody A.M., luego The Understanding y las Black Sessions, donde tocan en vivo y se oyen como en estudio. Si no gusta nada de esto es porque no gustan y punto.

Por el dinero no hay que preocuparse, al fin y al cabo en internet todo esto es muy fácil de encontrar y bajar, aunque yo personalmente me he comprado un par de cosas, creo que lo merecen.

Bueno, che, no me miren así. Las neuronas necesitan relajarse de vez en cuando, ya habrá tiempo para el materialismo dialéctico. Sin ir más lejos yo estoy seguro de que a Trotsky le gustaba algún tanguito.

Buenas tardes.

PD: Vale la pena recordar que quien me introdujo en el conocimiento de Royksopp fue Niño Barroco, en uno de esos encuentros bloggers en los que intercambiamos ajedrez, música y ladrillazos. Un día parece que se cansó de alguna de esas cosas, o de todas, y se fue.

6.5.08

¿Dónde estudiastes a Marx?

I - Del cinismo y la impostura

El cinismo es un arte peligroso y la impostura no lo es menos. Para ejercer cualquiera de ellos hay que ser realmente talentoso. Esto ya lo he escrito - mis ideas son tan escasas como flacas - pero ya que todo el mundo tiene recetas para detectar los males de la Argentina yo no seré menos y diré que si existe un problema nacional, un problema auténticamente patrio es el de la enorme cantidad de imbéciles que quieren ser desesperadamente cínicos e impostores, con el resultado esperable.

II - El episodio

Pasan cosas divertidas en un blog. Recientemente tuve la sorpresa de leer, en el penúltimo post (sin contar éste) un comentario que me dejó patidifuso:

Cruz y Fierro dijo...

JC: Te las tirás de marxistas pero te la pasás chamuyando sobre la superestructura. La Revolución está a las puertas pero tal vez ni vos ni yo la vemos. Así es la cosa, flaco. No hay nada que vos puedas hacer para adelantar los propios tiempos de la historia. Este blog es diletante. Perdoname hermano, pero es así. ¿Dónde o con quién estudiastes a Marx? ¿No estarás sufriendo de progresismo? Volvé a las fuentes, si me permitís el consejo. Tu última posta sobre sicología me hizo a acordar a Miseria de la Filosofía...


Atiné a sujetar la mandíbula. Me apresuro a aclarar: el autor del comentario no es en realidad CyF sino un allegado suyo que al parecer usurpó sin darse cuenta su identidad. Alguien que como vemos no tiene idea de cómo utilizar algo tan simple como Blogger, pero es tan moderrrrrno como para tutear a Marx, a la revolución, a Hegel, a Einstein y llegado el caso a Newton; total... ¡life is a cabarulo, pibe!

Inmediatamente me llegaron las disculpas de CyF via mail y caí en la cuenta. De CyF no hay mucho que decir: políticamente hablando - si se me permite acuñar una frase - caminamos por veredas opuestas ya que sus posiciones son cercanas al nacionalismo católico militante. Su ideología es la ideología del enemigo de clase y eso está claro. Hemos tenido nuestros cruces (fuertes) y no hemos encontrado - posiblemente ni buscado - el menor atisbo de coincidencia. Probablemente porque no lo hay, y eso también está claro.

Nada de esto impidió a CyF la elemental cortesía de aclarar el malentendido tanto más cuanto que el comentario, al aparecer firmado por él, no deja de tener una apariencia más bien extraña. Su sensata sugerencia fue redondamente borrar el comentario, y la consideré seriamente. Sin embargo la sensatez no es mi fuerte y esta situación tiene realmente mucha miga. El hecho de que apareciera "firmado" por CyF me indujo a una curiosa reflexión por contraste.

III - La reflexión

El pensamiento marxista tiene que dar muchas batallas ideológicas, el arsenal del enemigo de clase es sofisticado y presenta diversas variantes, variantes que no se deben a ningún plan maquiavélico sino a la dinámica propia de los actores sociales.

Las ideas que sostiene CyF representan a la fracción más convencida y militante del orden burgués y aún preburgués. Las diversas variantes del corporativismo no son otra cosa que la burguesía dándose cuenta, en la persona de sus ideólogos más radicales, que el propio orden burgués degenera y que la única solución es llamar en su auxilio a los valores preburgueses: el mito, el hacha, la cruz. Valores que por supuesto nunca restauran el orden preburgués (ningún régimen corporativo ha dejado de ser al fin y al cabo capitalista), pero que sirven al propósito de aplastar la revolución, que de eso se trata todo.

El resultado es que con estos ideólogos se debate - bien o mal - acerca de los valores y los fundamentos, es decir: de las cosas que importan.

¿Qué tenemos en el otro extremo del arco que sostiene a rajatabla la sociedad dividida en clases?

Tenemos a los cínicos. A los que dicen que nada debe ser cambiado porque no hay nada que cambiar, pregonan la inanidad de toda acción y el desprecio de todo lo humano. Juegan con las ideas y se ríen de los sacrificios, el epigrama es su arma.

Tenemos a los impostores, los que se disfrazan con las ideas que encuentran y juegan con los conceptos aunque no hayan aprendido nada.

Y se ve venir de lejos el comentario: "Claro, ahora va a decir que prefiere a los enemigos convencidos antes que a los escépticos que dudan. ¿Viste? Los extremos se tocan". Error craso. Con los cínicos y los impostores también se puede debatir y aprender mucho llegado el caso, pero ojo: a condición de que tengan algo en el magín al menos.

El problema argentino - sostengo - es que hay legiones de ineptos enfervorizados con este papel.

Precisamente tenemos aquí al distraído allegado de CyF, al que fue involuntariamente su alter ego: alguien con nulas nociones de redacción y recio analfabetismo que menciona libros en passant, pegotea trabajosamente frases de memoria, descoyunta los verbos y propina a un breve y sufrido párrafo toques de confianzuda suficiencia como "hermano", "te las tirás", "así es la cosa, flaco" y la colección completa de tics que permiten identificar al pelotudo de café porteño en menos de tres segundos.

Por eso que no se crea que desprecio a los analfabetos, sólo desprecio a los analfabetos ilustrados. Los que pudiendo leer, ir a la universidad y tener acceso a la palabra no pueden hilar una simple idea porque están muy ocupados dando consejos, exhibiendo su erudita ignorancia y balbuceando el panegírico de sí mismos.

Mucha gente ha llegado y llega a Marx desde el analfabetismo, gente de muy pocos recursos que vieron en el saber la herramienta para rebelarse contra un orden injusto: obreros cañeros que robaban horas al sueño para estudiar, presos, changarines y jóvenes trabajadores ahorrándose las monedas del colectivo para comprar libros.

Y estos inútiles.

Si me preguntan ahora con quién prefiero debatir, si con los militantes de la cruz o con estos desvaídos flatos del pensamiento, responderé que con estos últimos no hay nada que debatir. No es que sean cínicos o destructivos: simplemente son incapaces de formular un concepto. A lo más que llegan es a ese triste rejunte de menesterosas frasecitas que apenas si alcanzan para justificar lo único que les importa: el tonito suficiente.

Si hay algo para lo que el cinismo y la impostura no sirven es como tabla de salvación: pueden elevar a los talentosos hasta la paradoja, pero a la gilada la hunden sin remedio en el ridículo.

Y del ridículo, lo sabemos, no se vuelve.

Buenas noches.

22.4.08

Psicología, comunión y masticación (je)

I - Psicololós

Recientemente en el blog del camarada Severian se inició una interesante discusión acerca de la psicología y el psicoanálisis. Para los que militamos en las filas del pensamiento racional visto como bien cada vez más escaso, debatir con un psicololó posmoderno es como debatir con un creyente, con la salvedad de que al menos el creyente tiene claro que lo suyo es creencia, mientras que el psicololó no tiene claro absolutamente nada, pero hace de la inevitable incoherencia una virtud.

Así las cosas, uno se empeña en rescatar de la psicología - y aún del psicoanálisis - aquellos aspectos compatibles con el pensamiento racional; pero como sucede siempre que uno se mete con cualquier secta - y más si se trata de una secta lucrativa - se ve expuesto a críticas tan feroces en la forma como insustanciales en el contenido. Estas críticas no merecen nuestro interés ya que están más dirigidas a atacar que a razonar.

II – Psicología de verdad

Pero quiero romper una lanza por una corriente de la psicología que me parece interesante, y tanto más interesante me parece por el esfuerzo que pone en la coherencia y la racionalidad. Sacerdotes y malos poetas ya tenemos demasiados, pero yo quiero hablar de la gestáltica.

Antes de continuar aclaremos: en la gestáltica pueden también asilarse miles de chantas, como en cualquier disciplina. Y más tratándose de disciplinas cuyo objeto de estudio es algo tan complejo como el ser humano, rondado siempre por la filosofía y en peligro constante de caer en la metafísica ante la falta de datos consistentes. Pero me atrevo a decir que será mucho más difícil encontrar chantujes en la gestáltica que en el lacaneo macaniano.

La gestáltica intenta explicar el comportamiento humano a partir de un modelo aparentemente sencillo: toda conducta humana está destinada a resolver una tensión. Las tensiones que convergen sobre un individuo pueden ser nuevas o de antigua data, total o parcialmente convergentes o divergentes, contradictorias, débiles o fuertes, pueden representar amenazas reales o ficticias, deseos imposibles, antiguas o recientes frustraciones; pero de la resultante entre todas esas tensiones surge nuestra conducta y nuestras sensaciones. La gestáltica no desecha analizar el pasado del sujeto o sus sueños si es necesario, pero no bucea obsesivamente en ellos por principio; más bien se centra en el "aquí y ahora" del individuo e intenta dejar claras cuáles son las tensiones no resueltas que le hacen gastar un montón de energía inútilmente, y que son las que normalmente derivan en depresiones, ansiedades, derrumbes, etc.

Sin demagogia, la gestáltica pone al sujeto frente a sus propios problemas e intenta que el sujeto mismo los enfrente con entera libertad, pero también con entera responsabilidad, combinación poco frecuente. Para pintar en pocas palabras a la gestáltica digamos que su fundador y principal teórico Fritz Perls decía jocosamente que "El psicoanálisis es una enfermedad que pretende ser una cura".

III – Loquitos

Voy a contar un pequeño episodio en el que la gestáltica me iluminó sorpresivamente. Hace unos años, al sentarme en una mesa de la vereda a tomar un cortadito encontré un volante sobre la mesa, y como yo leo hasta los cartelitos de cerrajeros le pegué una ojeada. El contenido había sido escrito por uno de estos grupúsculos católicos ultramontanos que combinan una mística extenuante con la grisura intelectual más depresiva, nada nuevo hasta aquí. Entre imágenes de estampita y alaridos estilísticos de esforzada redacción ("¡Quien no quiera conocer la verdad, que no me siga!") los iluminados de marras planteaban - entre variados desvaríos - una urgente cuestión: la del modo correcto de comulgar.

No soy ducho en estas cuestiones y creo que recibiré correcciones, pero grosso modo y tal como lo entiendo el acto de comulgar consiste en recibir del sacerdote una delgada porción de masa (llamada hostia) que el fiel ingiere. Este alimento representa el cuerpo de Cristo. Ahora bien, existen dos formas de recibir este sacramento: la hostia puede ser dada por el sacerdote directamente en la boca del fiel, o bien el fiel puede tomarla en su mano e ingerirla él mismo.

Más de uno se preguntará a santo de qué todo esto, yo replicaré que esperen, que tiene su miga. Síganme, no los voy a defraudar.

Resulta que al parecer la última práctica (tomar la hostia con la propia mano) es acerbamente criticada por los sectores más tradicionalistas de la iglesia (a pesar de que curiosamente dicha práctica es en realidad más antigua, y este detalle tiene su importancia). El volantucho de marras advertía contra esta práctica de manera tonante con argumentos de peso, como por ejemplo que "al recibir la hostia en la mano, un falso fiel puede no ingerirla sino llevársela en el bolsillo para practicar luego con ella ritos satánicos". Según esta gente la hostia debía tomarse con la boca directamente de manos del sacerdote según el uso que se ha vuelto tradicional.

Entiendo que los lectores estarán adivinando que quien garrapatea estas líneas es un masoquista conceptual, un perverso que se regocija en la demencia y un cultor de manías malsanas. Algo de eso hay. Pero fíjense que yo no estaba menos atónito que los lectores. Pensaba - porque soy de los que piensan que todo tiene una explicación - qué habría en la cabeza de esta gente, ¿cuál podría ser la razón de semejante delirio? La insania mental me parecía una explicación muy fácil, había demasiada energía puesta en semejante gansada. "Gansada será para Ud." me dirán los creyentes, "Jack, déjese de huevadas o le va a agarrar la demencia a Ud. también" me dirán otros. Esto último es más o menos lo que pensé en el momento y arrojé el volante suspirando mientras revolvía el cortadito.

IV – Psicología rumiante

Tiempo después, y olvidado ya el volantito leí un interesante artículo de Fritz Perls en el que hablaba de un acto tan cotidiano como el de comer. El hombre decía esto: cuando nacemos no tenemos dientes, nuestra forma de incorporar alimento es mediante una succión de la mama. Este hecho refuerza la falta de separación clara entre el hijo y la madre: en el útero el niño está unido a la madre por el cordón umbilical a través del cual le llega alimento, constituyendo más o menos un solo cuerpo. Al nacer la relación cambia, pero permanece sutilmente similar: el alimento pasa de la madre al hijo ahora por vía oral, pero de manera casi igual de directa. No hay masticación, no hay ningún proceso de transformación: la leche pasa de la mama a la boca, el bebé succiona y traga.

Perls decía que la aparición de los dientes y el acto de masticar constituyen una afirmación del individuo, porque ya no incorpora el alimento de manera directa sino que antes lo mastica, es decir: lo procesa. Masticar es transformar algo que viene de fuera para poder incorporarlo dentro nuestro, y es por eso un acto de individuación. Cuando el niño comienza a masticar ya no está más unido a la madre por la mama sino que es capaz de tomar alimentos sin procesar, procesarlos él mismo e ingerirlos. Tal habilidad lo reafirma en su sensación de identidad, porque comienza a actuar como un individuo que debe decidir lo que es bueno para él y lo que no.

El acto de masticar además permite algo tan importante como la degustación. La degustación nos indica si lo que comemos es agradable y apto o no, esto es: entrena nuestro juicio crítico. No hay ninguna diferencia con el pensamiento. Nietzsche decía que el espíritu es como un estómago, y tenía razón. Una idea debe ser procesada e incorporada por nosotros. Tenemos que degustar las ideas, analizarlas, percatarnos de que son buenas antes de hacerlas parte de nosotros, de nuestro sistema de valores. Las ideas deben masticarse.

De hecho en el lenguaje se han incorporado numerosas expresiones que vinculan el masticar con el juicio: “tragarse” una mentira o “comerse” un verso es un sinónimo de no haber ejercido el propio juicio crítico. Decir de alguien o algo “no lo trago” significa que no acabamos de aceptarlo. Tener buen o mal “gusto” significa gozar o no de cierto discernimiento estético. “Rumiar” una idea significa exactamente eso: procesarla mientras decidimos si es aceptable o no. Estas expresiones son válidas incluso en otros idiomas.

Para hacer todas estas cosas tenemos que ser adultos, tener un juicio crítico formado, tener dientes y muelas conceptuales tan robustos como los de la boca. Tenemos que masticar las ideas si queremos entenderlas y decidir, tenemos que rumiar los juicios para poder calificarlos.

V – No tan loquitos, my friend…

Y hete aquí que un día en el que comentaba estas interesantes teorías de Perls con una dama a la que intentaba conquistar con estos modestos entretenimientos, recibí el siguiente dato: “Al tomar la comunión una de las reglas que debe seguir el fiel es que la hostia debe tragarse sin masticar”.

Ajá, pensé yo, mire qué cosa tan interesante. Si alguien quiere aprender algo de psicología puede conversar un ratito con cualquier sacerdote de la religión que sea. Y luego reírse del tío Sigmund.

La hostia no se mastica, esto es: se recibe tal y como viene de la mano del sacerdote y se traga. Sin masticar, sin procesar, sin degustar ni analizar. Lo que se le exige sutilmente al fiel – y muy especialmente al niño – es que suspenda su juicio crítico, que se trague lo que viene así como viene y punto. El que crea que este simbolismo no es fuerte y no tiene consecuencias tiene poca visión para el detalle, y es en el detalle donde se trabaja para la sumisión. Trágate esto, hijo mío. Y calla.

Por eso el temita de comulgar en la mano o no tiene su trasfondo ideológico, y está relacionado con el poder del sacerdote. No es raro que los sectores más histéricos de la religión teman que alguien “practique ritos satánicos”, al fin y al cabo la definición de “satánico” es “desobediencia al sacerdote”. Se recibe de la mano del sacerdote y se traga sin masticar, así como viene.

VI - Pero... ¿qué es lo que se traga?

Cuando Jesús ofreció el pan y el vino como su carne y su sangre obviamente no se refería a lo material, no intentaba confundirse con una baguette. El significado profundo de la palabra “comunión” significa compartir e incorporar una serie de valores, un cuerpo de doctrina, hacerlos carne e identidad. De hecho la palabra “comulgar” se utiliza en el lenguaje no religioso para indicar que se comparten o no determinadas ideas.

La pregunta es entonces ¿masticamos o no? Y yo creo que la respuesta es: sin masticación no hay comunión verdadera posible. Para comulgar es necesario masticar, procesar, someter a juicio crítico, analizar y cuestionar. Sólo así estaremos seguros de que compartimos el mismo pan

Propongo esta modesta idea para su masticación.

13.4.08

¿Lucha de clases? ¿Cuál lucha de clases? III

El conflicto con “el campo” en Argentina se inscribe en un proceso global de escalamiento de la lucha de clases. Para quien lea esto como una perspectiva optimista tengo malas noticias: se trata de un escalamiento llevado adelante por la burguesía que hunde aún más a las clases trabajadoras y hace más urgente que nunca la toma de conciencia rigurosa y sin concesiones de la gravedad del problema.

La gravedad del problema viene dada porque en este caso lo que existe es una presión mundial al alza en el precio de algo tan básico como los alimentos.

Hace un tiempo un blogger me espetó una frase que decía más o menos esto: un plato de comida no puede ser el objetivo de un programa político. Como para cualquier integrante de la pequeña burguesía acomodada el plato de comida es algo dado, algo por lo que no hay que luchar, algo sobreentendido. Para mucha gente es así hoy aún, pero existe un serio riesgo de que ya no lo sea.

La Argentina es un país con soberanía alimentaria, privilegio poco común en el mundo. Soberanía alimentaria significa que el país es capaz de autoabastecerse de tantos alimentos como sean necesarios para garantizar una dieta completa: leche, carne, hortalizas, frutas, etc. Todo se puede cultivar en el suelo argentino, ergo no necesita importarse ningún alimento.

Pero la propiedad privada de grandes extensiones de suelo en un sistema capitalista se está revelando como lo que es: el paroxismo de la locura. Recuerdo a cierto jefe indio de América del norte, quien envió una carta al presidente de EEUU explicándole que la propiedad privada de la tierra se le hacía algo con tanto sentido como la propiedad privada del aire. Si la tierra es un bien sin el cual nadie puede vivir ¿cómo es posible que alguien pueda ser privado de ella? “La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a ella, porque de ella dependemos”.

Uno de los disparadores es el encarecimiento del petróleo, que incide en todos los costos indirectos relacionados con la logística. Pero también la necesidad de biocombustibles y la perspectiva de escasez es lo que está llevando progresivamente los precios al alza. En Haití ya ha habido manifestaciones (con sus correspondientes e infaltables muertos) por este encarecimiento.

En Argentina se nos quiere hacer creer que hay una pulseada cuando ya no la hay: el precio de numerosos alimentos ya ha subido y no bajará. La imbecilizada “clase media” verá sufrir su bolsillo en beneficio de quienes apoyó, como siempre le ha pasado y siempre le pasará en su eterno papel de cornuda de la historia. Pero aquellos que están muy cerca de no tener nada van a sufrirlo de verdad. Y de esto no se puede esperar nada más que nuevos brotes de violencia social, sea en forma de delincuencia, de protesta generalizada o política. Hay que entender que existen capas de la población sumergidas desde hace mucho tiempo, capas a las que se intenta gerenciar políticamente desde el sistema, pero que no pueden ser objetos de violencia continua sin que un día desaten su furia de una forma u otra.

El capitalismo recurre a un discurso en el que la palabra “seguridad” no deja de estar obsesivamente presente mientras no menos obsesivamente socava las bases de toda seguridad. La lógica del mercado tiende a imponerse por encima de toda legalidad y todo marco regulatorio y aquellos que aun conservan un salario que compra cada vez menos cosas piensan simplemente en cómo no caer al abismo tan temido. El capitalismo está en una progresiva fase de descontrol y no hay fuerzas organizadas a la vista que ofrezcan realmente ningún proyecto alternativo, a pesar de la enorme “creatividad” que demostró la izquierda posmoderna para renegar de Marx todo lo que pudiera mientras los problemas siguen ahí, y crecen ajenos al parloteo..

En Argentina la sojización del campo tiene consecuencias contantes y sonantes:

Las hortalizas y frutas han cedido 200.000 ha, lo que provocó el aumento en el kg de cítricos de casi un 300% en el Mercado Central desde e 2001, hecho que se explica porque el área de siembra de frutas cayó casi 100.000 ha. El cinturón verde que rodeaba a Rosario con cultivos de hortalizas ha desaparecido y está ocurriendo lo mismo con el de Santa Fe. Se redujeron un 80% plantaciones de hortalizas en sitios tradicionales como La Plata y Florencio Varela. Las hortalizas de hoja perdieron la mitad de la superficie que ocupaban, el resultado fue un aumento del 282% en el precio de la lechuga en el Mercado Central desde la salida de la convertibilidad.

Mientras el área sembrada total creció en 4.000.000 ha, mientras que la destinada a la soja creció 11.000.000 ha. Las siete de diferencia hay que restársela al resto de los cultivos. La razón es simple: el precio internacional de la soja se ha disparado y al mismo tiempo sus características genéticas – modificadas – la hacen sumamente resistente y por lo tanto de bajo costo.

En el país la soja constituye ya el 54% del área sembrada, aunque menos del 3% se consume en el país. Mientras tanto todo el resto de los cultivos que constituye la dieta de los argentinos ha bajado dramáticamente: en la última década el trigo perdió casi 2.000.000 ha de superficie, lo mismo el girasol, casi lo mismo el maíz.*

La estupidez es persistente, y no hay dato objetivo que pueda llamar a la reflexión a los numerosos creyentes en “la seguridad”; sin embargo esta reflexión es necesaria porque pone de relieve un problema estructural del capitalismo para el que hasta el momento no hay ninguna respuesta seria más que vagas promesas de “redistribución”, promesas que nadie tiene el menor interés en cumplir.

Todo debate se centra obsesivamente en actores políticos: los Kirchner, D’Elía, Carrió, Macri y otras numerosas figuras a las que es más o menos fácil vincular en transas y componendas varias. Lo que no se hace es analizar cuáles son los intereses concretos que actúan en la sociedad, de los cuales los políticos no son más que servidores directos o indirectos; intereses concretos significa clases sociales y propiedad de los medios de producción. Si el lock out patronal que iluminó este hecho con toda claridad no abrió los ojos ahora, es difícil adivinar cuándo.

El “kirchnerismo” no es más que un proyecto desesperado para salvar el desastrado capitalismo argentino, entablillarlo como se pueda y que camine. Pero los intereses que dominan el capitalismo saben muy poco de cuestiones políticas. La política es un estorbo, una estupidez de charlatanes incompetentes, sin embargo en tanto haya que mantener la ficción de la “democracia” esos charlatanes dependen de votos y no pueden dejar sectores enteros de la población fuera de la economía y la sociedad. La presión de “los mercados” no va a detenerse si de la sociedad no nacen fuerzas que la detengan.

Ahora se puede despotricar contra Kirchner, se pueden escribir aquí todos los comentarios que se quieran acerca de “los políticos” y “la corrupción” y preocuparse por “la falta de calidad institucional” como si esas fueran causas y no simples consecuencias. Se pueden seguir las interminables evoluciones de la claque política que discute todo, menos lo fundamental. La frase “los políticos” designa a unos meros empleados reemplazables por otros políticos, y a veces ni por eso sino por cómicos, vedettes o psicópatas. Ocuparse de ellos tiene poco que ver con la política si no se señala claramente los intereses que representan.

En tanto los “sectores populares” contenidos vagamente en estructuras más o menos clientelares del “kirchnerismo” siguen sin elaborar un solo plan de acción que contemple y exponga claramente la raíz del problema que está justo delante de la nariz: el dinero que sale de un bolsillo no se evapora en el aire sino que va a otro.

Enfrentar al capitalismo exige identificar proyectos alternativos e intereses a atacar y defender. Negociar parece cada día menos posible, y casualmente no por presión de los trabajadores, que vienen perdiendo su parte en la renta total de manera continua a escala mundial, sino por los señores de la guerra del capitalismo que empujan cada vez más los resortes de la presión económica, policial, militar y psicológica.

Enfrentar esta ofensiva es una tarea democrática inaplazable si no se quiere caer en niveles de vida africanos.



* Todos los datos provistos por Secretaría de Agricultura, y la Dirección de Mercados Agroalimentarios sobre Mercado Central; expuestos en la nota de Roberto Navarro en Página/12 06/04/08, de lectura recomendada, así como el Suplemento Cash del mismo día con numerosos datos.

29.3.08

¿Lucha de clases? ¿Cuál lucha de clases? II

Dos apuntes nomás:

I - El discurso K:

El discurso que parece le cuesta entender tanto a la clase media porteña como a la izquierda patética.

Kristina salió a decir lo obvio: "No queremos la lucha de clases". Gracias Kris, eso ya lo sabíamos. El problema es que no se trata de lo que vos quieras o no. La lucha de clases se caracteriza principalmente por ser fomentada, ejecutada y llevada desaforadamente adelante por aquellos que más la niegan. En Argentina no son los trabajadores los que llevan adelante la lucha de clases, porque hace demasiado tiempo que perdieron la iniciativa. A lo que más llegan los desesperados - y esto es cuando ya no pueden más - es a alguna acción inconexa, estrictamente de supervivencia y por lo tanto sin el menor contenido político como son los saqueos.

Pero la oligarquía y el sector financiero sí que saben de lucha de clases. Se lanzan organizada y disciplinadamente a hundir el país cada vez que ven la posibilidad de un buen negocio. La pobreza ideológica, cuando no la absoluta falta de una mínima lógica lleva a la pequeña burguesía de las ciudades a creer ridículamente que "el país" son los intereses de estos privilegiados.

Kristina dijo algo perfectamente entendible para cualquier iletrado, repitiendo las palabras de un buen economista: ¿qué pasaría si los concesionarios de servicios públicos como la energía eléctrica, o el gas decidieran cortarlos para lograr aumentos en las tarifas? Es mucho pedirle a un imbécil que reflexione sobre eso.

Es mucho pedir también que se entienda algo tan sencillo como que en un estado capitalista normal (y siempre tenemos que denunciar la falta de coherencia del capital con los mismos principios que postula) las retenciones son una herramienta estratégica del estado para evitar que el súbito crecimiento en la rentabilidad de un cultivo determinado (en este caso la soja) lleve a los productores de cualquier otro alimento necesario para la población (papas, tomates, maíz, trigo) a pasarse a la soja porque es un negocio muchas veces más rentable. El mercado interno argentino consume menos del 3% de la soja que se produce, pero la imbecilidad del pequeño burgués fanático tiene mucho músculo: llenar de soja la superficie cultivable argentina para consumo de la India y China es "hacer patria".

Se habla de los "pequeños productores", especialmente de la FAA, que actúa como punta de lanza de los grandes latifundistas. Se habla del precio de los insumos, de las dificultades financieras que atraviesan, de que las retenciones no les permiten prosperar. Me pregunto: si yo pongo un kiosko en Buenos Aires, y me fundo ¿a quién le reclamo? Si en un estado capitalista monto un negocio cualquiera y me va mal ¿puedo dejar de pagar impuestos? ¿Dónde está la cacareada "libre empresa"? La "libre empresa" es la bandera que se enarbola para ganar, pero se oculta cuidadosamente cuando el negocio va mal "¡Que venga el estado a rescatarnos!". Si el pequeño productor está a favor del sistema capitalista entonces que se joda si pierde, como se jode cualquier hijo de vecino cuando invierte y le va mal. Es en este desdichado país en el que hubo que escuchar a un capitalista decir: "Yo quiero que el estado me garantice el mercado". Pavada de emprendedores.

Hasta aquí el discurso de Kristina en el que se advierte un desesperado - e inútil - intento por crear un estado capitalista nacional con una alta proporción de tierras cultivables en manos de una concentrada oligarquía inescrupulosa que quiere llevar el país a niveles de vida africanos. La pregunta entonces es: ¿qué es lo que quiere negociar? El mensaje es sencillo: "No esan tarados, si el gobierno cede en la pulseada va a ser muy evidente que gobiernan ustedes y que lo que la gente votó es papel mojado. No me desautoricen que les vamos a dar por debajo de la mesa todo lo que quieran". O casi todo al menos, lo suficiente como para que puedan enriquecerse a lo pavo mientras el resto del país intenta comprarse chombas Cardon truchas.

Ni merece la pena la ridiculez de sus alusiones "de género". Parece que no hay ni un poco de sobriedad y que hay que echar mano de toda la demagogia posible. Sin que nadie más haya dicho ni pío del tema ha sido la progresía kirchnerista la que ha hablado hasta por los codos de la "condición de mujer" de la susodicha, cosa que a nadie seriamente le interesa. Y si quieren contar a sus opositores más acérrimos, vean que entre las filas de la pequeña burguesía cacerolera hay muchas más descerebradas que descerebrados.

II - La izquierda mongui

El dominio del marxismo de estos muchachos es fantástico. El Partido Comunista (?) Revolucionario (??) debe ser el más patético con su enamoramiento "nacionalista" de cuando fascista se presente. No deja de babearse con la "pueblada agraria" y sueña con ser invitado a la Sociedad Rural.

Las variopintas siglas trotskistas (Trotsky querido, no resucites por favor, que si los ves te volvés a morir) salieron a reclamar una "salida obrera y socialista"; vamos, que es facilísimo: ante cualquier problema (cortes de luz, desabastecimiento, inundaciones, protesta de los vecinos de Monte Grande, reclamos por el precio de los rabanitos, exigencia de la vuelta de Tremendo a los escenarios, etc.) la izquierda marxista repetirá la misma consigna: "¡La salida es el socialismo!". ¿Identificar al enemigo de clase? ¿Plantear el problema de cómo movilizar a la clase obrera y aliarla con quién? ¿Traducir consignas en acciones concretas? De eso nada. Basta mencionar a los "pequeños productores" para que sean capaces de aprobar los cortes de ruta y dejar sin comida al cordón industrial. Brishante muchachos.

III - Entretanto...

La crème de la derecha se reunió en Rosario. Entre ellos halcones del Departamento de Estado yanqui, el pedantesco muñequito español y Varguitas Llosa, el canoso cholo del altiplano con ademanes finolis. En el evento se vendió un jueguito muy lindo, similar al Estanciero, que se presenta de esta excitante manera:

"Devaluá a tus competidores, acorralalos, y por las dudas multalos y saquealos". El jueguito explica que se va ganando mediante juicios al estado (sic) y acciones de amparo; y al final se puede optar por una jubilación de privilegio.

¿Más clarito? Echale aire.

26.3.08

¿Lucha de clases? ¿Cuál lucha de clases?

Verso puro, mi estimado. Las clases sociales viven en una armonía perpetua por el bien de la patria. Fukuyama tenía razón: la historia se acabó, boló.

¿Se acuerdan de todas las sesudas peroratas contra los piquetes y los cortes de ruta? Que "el derecho a la libre circulación bla bla bla", que "al final terminan perjudicando a los que no tenemos nada que ver bla bla bla", que "somos rehenes de intereses sectoriales", que "mis derechos terminan donde empiezan los derechos del vecino de enfrente y que...".

Ensayemos una clara redacción para nuestro código de moral ciudadana: "El piquete y la violencia son inadmisibles e intrínsecamente perversos los provoque quien los provoque". Punto. Seguido: "Tratándose de dueños de más de 500 hectáreas el piquete deja de llamarse piquete y comienza a denominarse 'soirée de acción directa'".

Como podemos ver, la moral eterna baja de los cielos y nos indica el bien y el mal con prístina nitidez. El que no la entiende es un recalcitrante marxista que quiere dividir a los argentinos en clases, como si tal cosa fuera posible.

Hace ya unos años que la tilingada del campo gusta de promover su imagen entre cheta y campechana. Extiende su marketing a la capital con productos de marca, alpargatas de cuero de carpincho, matecitos con herrajes de plata y botas de polista. Y como ocurre siempre con el marketing, la estupidez es una apuesta segura: un día después de la marcha contra el golpe, ellos tuvieron su cacerolazo a favor.

Puñaditos de clasemedieros, doñas rosas dueñas de kioskitos, comerciantes sin más tierra que las de las macetas se calzaron esa chombita de La Martina que compraron con sacrificios y lucieron en cumpleaños menesterosos y salieron a sacudir los postes de luz. "Yo estoy con el campo" dice esta pobre gente.

Entretanto, una de las dirigentes más histéricas con las que cuenta esta oligarquía rapaz lo dijo claramente: "Si esto sigue así habrá muertos de a puñados". Haríamos bien en tomar debida nota, y especialmente la izquierda - que el 24/3 demostró una notable capacidad de movilización - tendría que prestar atención a las declaradas intenciones del enemigo de clase: "muertos de a puñados", dice esta hiena pensando ciertamente en las vidas de otros, no en la suya.

El enemigo de clase tiene en mente una sóla cosa: el dinero. No pide ni quiere otra cosa que lo que considera naturalmente suyo: el país entero y el fruto del trabajo de todos. No duda en destruir toneladas de grano, tirar cosechas enteras al mar y dejar pudrir alimentos en los silos ya sea para aumentar los precios del mercado interno, vender a precio dólar o extorsionar políticamente al gobierno usando de rehén a toda la población. Esto en un país en el que millones de personas pasan hambre.

La única salida contra estos parásitos es la expropiación. No respetan ni siquiera las reglas del mercado capitalista por la sencilla razón de que ni siquiera son capitalistas. Ignoran el riesgo, la inversión o el desarrollo que agregue valor al producto final. Para ellos el estado (es decir: la población argentina) sólo existe con el objeto de rescatarlos financieramente y subsidiar sus insumos sin ninguna contrapartida a cambio. El momento excepcional que ha aumentado los precios de los commodities que venden ha exasperado la codicia de estos inútiles rentistas, cuyo payasesco nacionalismo criollo consiste en babearse de alegría soñando con colocar toda la producción en el exterior a precios internacionales.

Cuando comenzó el gobierno de Kirchner, en 2003, el Banco Nación –con fondos que son de todos– tuvo que acudir al rescate de 45 mil explotaciones agrarias que habían llegado al borde del abismo en las crisis de 2001/02. Luego, tanto los productores agrarios como el país fueron –lo son todavía– beneficiarios de una excepcional demanda por parte de economías a escalas desmesuradas, como son China e India entre las principales, de un volumen tal de "commodities" que si el 10 por ciento de los alumnos de escuela primaria en India recibiera un vaso de leche diario, Uruguay podría colocar su producción tambera completa. La producción de combustibles alternativos, a partir de soja y granos, también contribuyó a fomentar la excepcionalidad del momento. Esas demandas elevaron los precios de la soja, por citar una, a un ritmo todavía superior al del barril de petróleo, de tal modo que resultaron atractivas a los fondos internacionales de inversión que hacían contratos de compra a futuro de materias primas para cubrirse de la devaluación del dólar. No hay que ser muy imaginativo para suponer las ganancias que están acumulando los "campesinos", ni sus deseos de colocar hasta el último gramo de producción en dólares, aunque eso signifique reducir el abastecimiento del mercado interno a lo que quede, sea poco o nada.*

¿De qué lucha de clases me hablan?

* J.M. Pasquini Durán. Página/12 Editorial 22/03/2008.

17.3.08

El Estado alienígena

En Francia se está dando otro caso: Chantal Sebire, una mujer de 52 años padece un cáncer terminal cuya evolución además de ser muy dolorosa provoca una progresiva deformación de la cara. La mujer pide al estado el derecho al suicidio asistido.

La mujer tiene opciones, varios países de Europa permiten legalmente el suicidio asistido, pero ella quiso crear un precedente. El hecho en sí es irrelevante por cuanto estas opciones podrían no estar - y de hecho muchas veces no están - al alcance de cualquiera. La respuesta del estado es plenamente esquizofrénica:

"La petición de la señora Sebire, que es comprensible en términos humanos, no puede tener éxito en la ley", dijo el tribunal en su sentencia.

Mientras el deterioro físico de la señora Sebire merece compasión, bajo la ley francesa el juez debe rechazar la petición".


Esto es interesantísimo: la petición se considera razonable "en términos humanos", me pregunto entonces quién ha denegado la petición, supongo que una computadora, o un alienígena que "comprende" a las inferiores criaturas humanas y su sentimentalismo.

La segunda frase nos lo explica con claridad: la mención de la compasión lejos de mostrar algún lado humano del emisor refuerza la situación de miseria de aquella frente a "la ley francesa". Estoy interesadísimo en cómo se considerarán legalmente las implicancias del también muy francés caso de Jerôme Kerviel y el Banco Societé Generale. No estoy muy seguro si la ley será también en este caso una fría y desapasionada computadora ya que varios millones de euros suelen tener un costado humano mucho más fuerte que un cáncer terminal.

La iglesia... ¿es necesario decir nada? Digamos que sí: la iglesia dijo claramente que "la santidad de la vida está por encima de ningún otro factor". Y esto es curiosísimo, porque la iglesia habla de la santidad de algo, pero no de la propiedad de ese algo. O mejor dicho: sí habla muy claramente de la propiedad... vamos, no habla de otra cosa. La vida pertenece al Dios Nuestro Señor que la iglesia proclama, dios que seguramente no es el que proclama la Sra. Sebire. Es evidente que el dios en el que crea la Sra. Sebire es un dios inferior, secundario, impotente. Los dioses más fuertes siempre someten a los dioses más débiles.

Porque ya sabemos: ¿cuánto puede valer el dios de la Sra. Sebire, sus creencias, sus valores, su opinión? ¿Cómo osa esta simple mortal disponer de esa vida, que como todos sabemos no le pertenece sino a la Santa Madre Iglesia Católica?

Nuevamente se plantea el mismo problema: ¿por qué intentan influir en los poderes públicos cuando no existe duda de que no hay derechos de terceros implicados? Se trata de la decisión - seguramente una de las pocas - que sin duda atañe no principalmente, sino únicamente al interesado. No se entiende de ninguna manera la necesidad de violentar la voluntad de otro sino por un afán retorcido de someter la conciencia y el ser de los demás a su propio capricho. La Sra. Sebire no puede disponer de su vida, debe sufrir; y no por su decisión sino porque alguien, vaya uno a saberse con qué autoridad, ha dispuesto en su lugar de su vida.

Ante esto nadie contesta seriamente nada. Hay que contentarse con débiles ridiculeces:

a) Alusiones al nazismo, cuando es la iglesia la que hace lo mismo que los nazis: quitar al individuo la decisión sobre su propia vida. Pronto nos convencerán de que seis millones de judíos se han suicidado con permiso del III Reich.

b) Slogans baratisimos acerca de la "cultura de la muerte".

c) Ejemplos de gente que pasaron situaciones "peores" (al indudable juicio del ejemplificador) sin suicidarse. Como si esas personas estuvieran amenazadas por los nazis inventados en el punto a).

Preguntas simples que no se pueden responder: ¿Qué autoridad cree sinceramente tener Ud. sobre mi vida? ¿Ud. puede prohibirme mediante la ley suicidarme? ¿Y Ud. dice tener buenas razones? ¿O al menos honestas, fundadas, serias razones? Si las tiene ¿por qué no intenta exponerlas para disuadirme de mi propósito y quedar en paz con su conciencia? ¿Al menos sabe Ud. que lo que hago no le concierne más que si yo le doy permiso ya que se trata de mi existencia, nada menos? ¿Ud. prentende saber más que yo sobre mi vida? ¿Ud. ignora que necesita mi permiso para meterse con mi vida? ¿Y Ud. pretende la virtud de la humildad? ¿No se le pasa por la cabeza la efímera posibilidad de que Ud. tenga mi vida en sus manos sin ningún derecho? ¿No sabe que Ud. puede estar equivocado porque es humano? ¿No sabe que si a alguien compete el fin de mi vida es a mí mismo y a nadie más antes que yo?

Porque ignorar esto para mí es casi un rasgo de locura.

Buenas noches.

13.3.08

Parasitismo

¿Por qué ponerse a escribir si hay gente que ya he planteado las cosas más o menos como las plantearía uno, incluso mejor? Parasitemos un poco.

Aquí el
Carnefice señala una reflexión sobre los sindicatos docentes ¿Está harto de que nuestra minúscula izquierda política no produzca más que slogans sobre la educación? ¿Quiere críticas lúcidas a los sindicatos? Pruebe esto que está rico.

Si por el contrario Ud. prefiere dejar la política porque ya está harto, entonces métase acá que
Severianus pergeñó una explicación tan clara sobre el azar que pude entenderla sin ayuda.

Un blog de blogs... no estaría mal.

5.3.08

Shoa

Se llama Matan Vilnai, pero el nombre importa poco ¿Quién es? Otro burócrata de la muerte. Un sirviente de quien pague.

Todavía en la secundaria cualquier persona de izquierda tenía sus simpatías por el pueblo judío. Uno pensaba erróneamente que el hecho de atravesar una historia signada por la persecusión y el apremio haría a quien fuera o se sintiera judío más humano más allá de su pertenencia de clase o su acuerdo con el sistema.

Detestábamos a Israel, ese gendarme asesino. Pero queríamos creer que muchas personas de la colectividad judía ("la cole") mantenían una vinculación sentimental con Israel debido en buena parte al antisemitismo. Una reacción defensiva, una necesidad.

Bien, Matan Vilnai, o como se llame este ministril del gobierno sionista, nos ha quitado toda prevención. Nos ha demostrado cuan tontitos éramos. Si hubiéramos entendido mejor que es sólo la ideología de la clase la que manda, habríamos comprendido que el holocausto judío le importa a un judío burgués lo mismo que a cualquier burgués: nada.

La maldad tiene afortunados rasgos de imbecilidad que nos permiten reconocerla; este genocida ha dicho recientemente que los palestinos "Se están provocando una ‘Shoá’ mayor, porque usaremos toda nuestra fuerza en la forma en que consideremos adecuada, ya sea con ataques aéreos o terrestres."

Después vinieron las aclaraciones y las matizaciones y las acotaciones y los puntitos sobre íes olvidadas. Importa poco. Ya lo sabíamos de todos modos: el judío burgués es perfectamente capaz de decir: "Los vamos a hacer jabón, como a los moishes".

Y es que la hipocresía es un ejercicio riesgoso, sobre todo cuando se practica asiduamente. Se corre el serio peligro de ser súbitamente sincero, con una brutalidad tan franca como instructiva.

La pertenencia a un pueblo o a una cultura plantea siempre el problema de los intereses de clase. La clase dominante sujeta a los pueblos a sus intereses y su destino, por algo es dominante. Y así el chantaje patriótico se extiende a toda la sociedad ¿Estoy hablando del pueblo judío? No, estoy hablando de sus clases dominantes, del complejo militar industrial israelí e incluso de la ultraderecha cristiana yanqui. Pero en la colectividad judía, en las clases medias de la cole porteña es difícil no encontrar demasiados "buenos alemanes", esos cómplices silenciosos - y no tanto - del nazismo.

Es interesante observar a los extremistas judíos; sus rostros se crispan con una histeria particular y una sonrisa de rigor mortis: toda la vida quisieron ser nazis. Hoy se felicitan y esgrimen sus armas una y otra vez tomándose la revancha del cobarde. Si al menos disimularan un poco. Si al menos no fueran tan explícitos en sus obscenas neurosis. Están tan jugados en su falta de escrúpulos que parecen estar todo el tiempo huyendo hacia adelante.

El burócrata imbécil lo ha dicho por ellos: nosotros podemos crear nuestra propia shoah, nosotros podemos conmemorar un holocausto y crear otro, nosotros podemos llorar a nuestros muertos y reírnos de los muertos ajenos.

Porque en realidad ningún muerto nos importa. Ni ningún vivo. Porque nosotros no tenemos conciencia.

21.2.08

Yanquis, bantúes y porteños

El amigo Brasil ha escrito una reflexión muy interesante en la que socarronea contra esa costumbre porteña de inventar nombres sajones para la porteñada: Palermo Soho, Village Recoleta, Las Cañitas West End, Ascencio's Shout, y así.

Sin embargo yo creo que es un error, miren. Esos nombres son auténticamente nuestros. Todo lo que se hace en Argentina es profundamente argentino, invito a no dudarlo.

Ensayo un ejemplo, en la seguridad de que los lectores me comprenderán: en Las Vegas existe una red de complejos hoteleros en el que cada resort imita a una ciudad europea: el que representa a Venecia está construído sobre un lago artificial y las habitaciones se unen por medio de góndolas, el que representa a París tiene una magnífica Torre Eiffel tan real como el perro Pluto, y así.

Por supuesto, viendo esto a nadie se le ocurre la menor idea relacionada con Europa, y si alguna viniere a la mente sería rápidamente ahuyentada para evitar la depresión profunda y el más franco pesimismo acerca del porvenir de la especie. Lo que uno sí ve, y muy claramente, es que tiene ante sí un pedazo indudable de ese magnífico país guardián de nuestra cultura occidental. Ese lugar es de lejos más yanqui que las Rocallosas.

Vamos a un ejemplo mucho menos opulento: imaginemos a los miembros de una tribu bantú que ven una foto de las Torres Gemelas. Admiran esa arquitectura desaforada y la sienten como parte de un poder inmenso - que no otra cosa son - del que ellos quieren formar lógicamente parte ¿Acaso la emulación no lleva a mejorar?

Así que nuestros amigos bantúes ponen manos a la obra: alzan un par de torres con piedra, barro, pajas secas, maderas y los mejores materiales de los que disponen. El trabajo los hace optimistas, invierten lo que no tienen, se esclavizan, pero lo logran: finalmente dos montículos de un onírico aspecto vagamente prismático se alzan unos cuarenta metros en medio de la aldea.

Los turistas que pasan ven esta creación y ¿qué ven en ella? ¿El espíritu del capitalismo? Seguramente no. Lo que ven es un ingenuo y desmañado intento imitativo. Tan ingenuo y tan desmañado que resulta entrañable y realmente típico.

Los turistas se aburrían con los bantúes. Todo lo que hacían de "típico" (danzas, bailes, hechizos) era simplemente artificial, armado precisamente para ellos. En cambio el verdadero espíritu de esta gente se revela cuando quieren imitar a otros.

Aunque ahora que lo pienso, la verdad es que no creo que los bantúes sean tan nabos.

Las Torres Gemelas no existen más, y Hollywood podría quedar en la nada luego de un ataque terrorista. Pero en otros lugares del mundo ya han sido cuidadosamente reproducidos por aquellos que son tan ineptos para ser ellos mismos, que se ven deliciosamente definidos por esa ineptitud.

Buenas noches.

19.2.08

13.2.08

El escudo en el brazo

Hace unos días vi 300. Una película interesante. Obviamente se trata de un alegato chotísimo a favor de la "civilización occidental", pero está hecho con cierto talento. Se nota que la película no es americana, y aunque hay varios errores históricos se trata más bien de un comic. Visualmente gustan las escenas de guerra, y el resto... si: el resto es una porquería.

Pero me quería detener en algo: Esparta era una ciudad guerrera, el prototipo de sociedad "machista". Fíjense cómo funcionaba: la guerra la hacían los hombres… bueno, la parte jodida de la guerra. Porque las mujeres también la hacían, sólo que la hacían de otra manera.

Cuando un adolescente llegaba a la edad de convertirse en guerrero - y toda la vida de los pobres varones espartanos consistía en prepararse para hacerse matar - la madre le daba el hoplos o escudo, y le decía esto: "Vuelve con él, o sobre él; pero no sin él".

La madre, claro, se quedaba en Esparta sufriendo la terrible opresión que sobre ella ejercían los varones, sólo que normalmente esos varones debían ser amantes porque el marido estaba muy ocupado rompiéndose la cabeza allá lejos. ¡Ah, el macho opresor! El código moral que pesaba sobre ellos era simplemente un brutal desprecio social ante cualquier varón que intentara algo tan natural como salvar su vida. Vuelve con tu escudo o sobre él - esto es: vuelve vivo o muerto - pero no sin él - esto es: no lo arrojes para correr más rápido -.

Flor de general la madre. Oprimida como pocas, vea.

Ya sé: todo esto que cuento es mentira, mentira, mentira. O peor: es irrelevante. Ya Simone de Beauvoir se apresuró a interpretar la historia de una vez y para siempre: acá las únicas oprimidas hemos sido siempre nosotras pobres nosotras, quien diga lo contrario es un cerdo machista.

Quizás sea mi historia personal. Desde chico conocí extrañado a muchos varones que, sin darse cuenta, tenían el escudo permanentemente en el brazo. Y a mí curiosamente no me habían dado ninguno: no quería hacer la colimba, no tenía las menores ganas de ir a la guerra, el éxito me importaba un bledo y durante Malvinas tuve que asistir horrorizado a las declaraciones de una señora muy oronda que decía "Yo di a mi hijo para la patria".

Digo nomás ¿tu hijo es tu propiedad? ¿Vos lo "das"? Un general al menos va a la guerra, hace algo. En cambio lo tuyo es facilísimo. La cobardía es todo un privilegio.

Pero claro, eso lo pensaba yo nomás. Porque desde la derecha ensalzaban a la "madre", y desde la izquierda ensalzaban a la "mujer oprimida". Y yo pensaba: carajo, que mundo tan raro. Un pobre chango tiene que ir a matar y morir, y no hay nadie que se pregunte por qué le tiene que tocar a él. Ahora eso sí: si sobrevive se le dirá severamente que debe ayudar a lavar los platos.

A mí me gustaría creer que algún varón de esos, cuando su madre le puso el escudo y le dijo la famosa frasecita habrá sentido aunque más no sea la tentación de contestar.

¿Por qué no agarrás la lanza y el escudo vos? ¿Por qué no probás un poquito vos estos envidiables privilegios que tan alegremente me cedés?

O sea.

¿Por qué no te vas un poquito a la mierda?

6.2.08

Chesterton contra los estetas

I - Chesterton vs. Omar Khayyam

Entro a un restaurante persa. En una vitrina no muy alta veo un ejemplar y pregunto

- ¿Es el Rubaiyat?

Me contestan que sí. Y de pronto pienso en Chesterton. Paso toda la comida pensando más en Chesterton que en otra cosa. Luego me daría cuenta del por qué.

Recuerdo haber leído a Omar Khayyam cuando era muy chico. El Rubaiyat es un libro extraño. Yo sólo recuerdo haber sentido una intensa simpatía por Omar Khayyam. A pesar de su pesimismo, a pesar de sus protestas nihilistas y bohemias. Yo las rechazaba impetuosamente, pero sin embargo - o quizás misteriosamente por eso - no dejaba de simpatizar con el borracho. Una simpatía dolorosa y exasperada.

Más tarde leí la crítica que Chesterton hace de Khayyam y del decadentismo esteticista en general ¿Qué nos dice Chesterton, ese genial católico de origen pequeño burgués y miradas de largo alcance? Nos dice que la filosofía del placer por el placer mismo, el carpe diem, son en realidad síntomas de una profunda infelicidad. Que el verdadero placer puede sentirse como una punzada fugaz, pero que en el instante de gozarlo no pensamos en ese momento como un momento, no al menos si poseemos cierta salud espiritual, digamos. Pensar en el momento del goce que se trata de una fracción de nada en un universo sin sentido arruina el goce. Incluso la sensación de placer más física tiene ecos de eternidad que si se arrancan de ella la dejan angustiosamente vacía.

Chesterton menciona este pasaje del Rubaiyat y nos dice de Khayyam:

"Drink," he says, "for you know not whence you come nor why. Drink, for you know not when you go nor where. Drink, because the stars are cruel and the world as idle as a humming-top. Drink, because there is nothing worth-trusting, nothing worth fighting for. Drink, because all things are lapsed in a base equality and an evil peace" So he stands offering us the cup in his hand. (1)

Le opone, como hace más o menos siempre, las virtudes terapéuticas de la religión con algo muy seductor:

And at the high altar of Christianity stands another figure, in whose hand also is the cup of the vine. "Drink," he says "for the whole world is as red as this wine, with the crimson of the love and wrath of God. Drink for the trumpets are blowing for battle and this is the stirrup-cup. Drink, for this my blood of the new testament that is shed for you. Drink, for I know of whence you come and why. Drink, for I know of when you go and where." (2)

Y si me preguntan cuál prefiero, respondería que se me hacen imposibles de diferenciar. No por gusto de sorprender, yo soy el primer sorprendido con el descubrimiento. Chesterton y Khayyam me parecen ambos muy preocupados por el problema de cómo mejor lidiar con el mundo. Ambos giran alrededor de la ilusión y sus efectos, malos o buenos. Ambos prescriben terapéuticas, formas de vérselas con la realidad para sentirse mejor.

Quizás se vea mejor aquí:

II – Chesterton vs. Wilde

Chesterton a continuación la emprende contra Wilde, Pater y el esteticismo decadentista más o menos con los mismos argumentos: que no representan felicidad alguna sino que en el fondo son muestras de desesperación.

Nuevamente la pregunta que surge en el espíritu inquieto: ¿Quién tiene razón, Wilde en representación del esteticismo puro o Chesterton, que nos propone escudriñar la eternidad?

Y nuevamente creo que ambos y ninguno. Extrañamente leer a Chesterton es comprobar lo preocupado que está por el placer, mientras que leyendo a Wilde podría decirse que no le interesa otra cosa que la trascendencia. El esteticismo despreocupado de Wilde es tan universal que parece la respuesta definitiva que hay que dar al Universo, mientras que Chesterton pondera la religión como un estado de salud espiritual, y la prueba de esa salud es simplemente el bienestar del momento. Curiosamente Chesterton propone la eternidad como medio para pasar bien el instante, mientras Wilde por el contrario se sumerge en el instante porque cree encontrar en él el secreto de la eternidad.

Ambos están muy preocupados por jugar el partido en el campo del otro, si se me permite una metáfora inelegante. "Nada bello puede surgir si suprimimos lo trascendente" parece decir Chesterton; "Nada trascendente puede surgir si suprimimos lo bello" propone Wilde. No parece que haya aquí un desacuerdo demasiado profundo.

Chesterton nos habla extensamente de los pueblos sencillos y sensatamente bárbaros, religiosos y alegres a quienes basta con las creencias y las costumbres. Pero no es difícil comprobar que él no forma parte de ellos. Nadie como él ha razonado tan profusamente contra la razón, mientras que el antiguo celta cuyos alaridos admira jamás se hacía esos planteos. Sólo un intelectual es capaz de atacar el intelecto, y generalmente se debe a una razón: que ha sido decepcionado por él, que quiere volver a pegar alaridos como consecuencia de las paradojas tortuosas de la razón que lo agotaron. Pero se trata de alaridos completamente distintos a los del antiguo celta, es fácil ver por qué: porque regresar no es lo mismo que no haberse ido nunca.

III - So?

Leyendo a todos ellos yo siento que falta algo. Y eso que falta es aquello que va más allá de nosotros. No me refiero al ultramundo sino simplemente a lo que trasciende los límites de nuestra sensación. Bebe porque las estrellas son crueles, bebe porque beber da placer, bebe porque Jesús te conoce y te ama. Beber por estar feliz o beber por estar triste ¿No estamos demasiado preocupados por nosotros mismos? ¿Qué hay de otros placeres que vayan un poco más allá de lo que sólo nosotros necesitamos? ¿Qué hay de los demás?

Yo siento placer con un cigarro y un café. Siento placer analizando un profuso tablero de ajedrez o las extrañas evoluciones del go. Soy muy feliz escuchando la extraña hipnosis de Ligeti, o Bruckner en compañía de mi dama. Y sí: siento también que en todo lo que existe hay algo de eterno, reconozco el placer que me provoca dejar de lado toda beligerancia del intelecto frente al universo y aceptar que hay verdades incuestionables y al mismo tiempo misteriosamente inaccesibles.

Pero ninguno de esos placeres me alcanza, porque ¿qué importa mi placer? ¿Qué importa realmente lo mal o bien que yo me pueda sentir? Mi placer me interesa, pero también (quisiera creer que más) me interesan otras cosas.

Y esto es por algo muy tonto: el mundo no es tan justo como yo quisiera. Hay gente que sufre, y el sufrimiento o el dolor de una sola persona en el mundo alcanza para poner un signo de interrogación sobre todo lo que existe.

Frente a ese hombre al que se carga de cadenas – como decía Nazim Hikmet – la eternidad empieza a importar un bledo tanto como la copa de vino. Ni quienes postulan a la divinidad ni quienes postulan el arte me responden esta pregunta, que es la única que realmente me importa.

El resto es pasarla más o menos bien. Yo ya me puedo ocupar de eso sólo.

Buenas tardes.

-o-

Traducciones muy menesterosas:

1) "Bebe, pues no sabes de dónde viniste ni para qué. Bebe, pues no sabes cuándo te irás ni a dónde. Bebe porque las estrellas son crueles y el mundo es tan ocioso como una peonza. Bebe, porque no hay nada digno de confianza, nada por lo que valga la pena luchar. Bebe porque todas las cosas han caído en una igualdad vil y una paz maligna."


2) Y en el mayor altar de la cristiandad hay otra figura de pie, en cuya mano también hay una copa de vino. "Bebe," dice "pues el mundo entero es tan rojo como este vino, con el carmesí del amor y la ira de Dios. Bebe, pues las trompetas están llamando a la batalla y ésta es la que se bebe con el pie en el estribo. Bebe, por esta mi sangre del nuevo testamento derramada por ti. Bebe, pues yo sé de dónde vienes y por qué. Bebe, pues yo sé cuándo te irás y a dónde."

25.1.08

Los católicos irlandeses

Toda religión sirve para sublimar, ése es un fuerte atractivo.

¿Cómo juzgamos una acción? En principio por su relación con la realidad. La realidad material si se me permite: lavarse los dientes con virulana es una acción mas bien tonta, pegarle un garrotazo al prójimo es una acción violenta, y así.

Sublimar es – sin ánimo de abusar del viejo Freud – valorar una acción no en el contexto de su realidad material sino en un contexto que se declara real pero no lo es. Un contexto superior, sublime.

Esto es sumamente útil, por ejemplo: imaginemos a un rey. Ahora pidámosle que nos explique por qué razón esta ahí en el trono. El hombre podría decir esto: "Mire jovencito, estoy sentado aquí porque he maniobrado hábilmente en el mundo de la política, fui más astuto, más hábil y ciertamente más hijo de puta que varios.". También podría decir: "Estoy sentado aquí porque soy el hijo del trompa anterior ¿vio?". Y si es aún menos sutil también podría decir: "Yo soy el reinaldo y vos sos el cuatro de copas, gil".

Cualquiera de estas explicaciones respondería a la realidad material, cualquiera de ellas es verosímil y probable... y todas ellas son políticamente muy poco útiles para mantener el poder.

¿Qué responderá el rey entonces? Obviamente: "Soy el rey por mandato divino, mi reinado es voluntad de Dios, ¿capito?". Esta es la respuesta correcta, precisamente porque sublima: saca los hechos de su contexto real y los pone en un plano trascendente; hay algo más importante que nuestras viles personas, hay un plan divino y oponerse al plan divino es desatar la ira de los cielos, es pecar contra una voluntad que nos trasciende.

Los faraones egipcios, los reyes asirios, los zares rusos, los monarcas europeos y los mandarines asiáticos. Los condes, marqueses, sátrapas y delegados imperiales. No hay uno sólo que no se haya agarrado de los cielos para sostener su posición.

Observemos Europa: la iglesia anglicana no es más que el resultado de la posición geopolítica altamente favorable de Gran Bretaña que le permitió prescindir de Roma con relativa comodidad. Francia en cambio no llegó a tanto, pero Bossuet tensó la cuerda con la Declaratio credi gallicani. Las tendencias separatistas de la iglesia galicana no eran otra cosa que la expresión de la independencia que esgrimía la otra potencia europea frente a Roma, que tuvo que tolerarla algunos siglos antes de condenarla definitivamente (precisamente cuando políticamente el galicanismo ya tenía muy poca fuerza).

Declarar los intereses reales que originan estas maniobras sería impráctico. Se hablaría públicamente no de herejías ni de pecados ni de errores religiosos sino simplemente de la verdad: intereses, poder, dinero; todo lo cual afearía la imagen de tantos ambiciosos.

Con el advenimiento de la burguesía la religión siguió ligada al poder, pero bajo otras formas. La iglesia católica tuvo que aceptar el sufragio universal, el protestantismo en sus diversas variantes hizo su apología de los buenos negocios y santificó la plusvalía, etc. etc.

Hoy el Islam es el gran protagonista, y la gente se pregunta si es una religión de paz o si siempre predicó el uso de la espada. La pregunta es ociosa: el Islam sirve – como toda religión – para cualquier cosa. Sirve para justificar a los inútiles reyes sauditas, sirve para bendecir a los suicidas desesperados y servía para que los reyezuelos de Al Andalus llevaran una envidiable vida de dandys.

En un post reciente me encontré con una buena muestra de lo polivalente que puede ser la religión y de lo estrechamente ligada que está a la ideología y las posiciones de clase. Un comentador ocasional de este blog, de ferviente talante católico conservador, ensayó un notable panegírico nada menos que de Maggie Thatcher.

El elogio en sí mismo es poco importante, lo curioso es de quién a quién va dirigido. No porque Margarita sea protestante – o no sólo por eso en todo caso – sino porque esta vetusta y tenaz asesina tiene las manos manchadas con sangre de muchos católicos devotos.

Quien camine por el barrio de Falls Road, en Belfast, Irlanda del Norte, verá dos cosas. La primera será que es un barrio de gente humilde, con una amplia mayoría de trabajadores. La segunda será que la devoción católica de esa gente es muy profunda. Respetan el domingo, van a misa, y proclaman con orgullo su condición de católicos practicantes. Una enorme cantidad de murales recuerda no sólo a los combatientes del Sinn Fein y el IRA, sino también a los muertos en huelgas de hambre, a los torturados por las fuerzas militares británicas o los paramilitares unionistas; y también hay murales de María, de Jesús crucificado y de la cruz.

Si en este barrio se menciona el nombre de Maggie Thatcher será imposible escuchar otra cosa que odio y desprecio. Muchas familias católicas recuerdan a sus muertos cuando ven su jeta roedora en la televisión. Y Maggie fue una digna continuadora de las brutalidades que los protestantes británicos inflingieron históricamente a los católicos irlandeses.

Cada año los protestantes del Ulster – que se declaran fervorosos hijos de Maggie – celebran el desfile de la Orden de Orange, organización abiertamente anticatólica que pasea desafiante por los barrios católicos de Belfast o Londonderry. La Orden de Orange promovió numerosas masacres contra católicos irlandeses en 1795. Sus herederos, los unionistas de extrema derecha a los que Maggie financió generosamente llaman al papa de turno "Old man red socks".

Y sin embargo no hay de qué sorprenderse: es totalmente coherente que al autor del panegírico la vida de los católicos irlandeses le importe menos que la cholula admiración que siente por Margarita la de Hierro. Cualquier católico conservador argentino se sentirá indudablemente más cómodo en los barrios protestantes, con sus murales militaristas, su orgullo fanáticamente pro británico y su burla al papa de turno que en Falls Road donde la asistencia a misa se combina con la protesta social a la orden del día y la cotidiana exigencia de justicia.

En cambio para un marxista es imposible no sentir una profunda simpatía por los católicos irlandeses. Porque es fácil ver que su catolicismo es mucho más que un ritual, tiene contenido; un contenido que es precisamente externo al catolicismo mismo. Ese contenido humano profundo es la lucha de los irlandeses pobres contra la opresión. Porque "católico" en Irlanda del Norte significa simplemente "pobre". El catolicismo es sólo una forma histórica de sublimar esa lucha, porque los oprimidos también subliman sus acciones por medio de la religión.

Sólo que los oprimidos no tienen necesidad de sublimar nada. Porque la lucha de los oprimidos es siempre justa.

Buenas noches.

14.1.08

Si te descuidas te provocan

La iglesia nunca se rinde en su búsqueda de un mundo mejor. Hoy vamos a deleitarnos con las declaraciones del obispo de Tenerife, un señor que se llama Bernardo Alvarez.

Durante el curso de una entrevista este ilustre obsequió a los lectores con sus reflexiones acerca de la homosexualidad y el abuso de menores brindándonos un interesante contraste. Respecto de la primera el amigo Alvarez desgranó las consabidas monsergas condenatorias. Y con esa sutileza que caracteriza a estos finos psicólogos que son los sacerdotes, vinculó alegremente la homosexualidad con el abuso de menores.

Esto llevó lógicamente al tema de marras. Aquí normalmente uno se espera las aguadas alusiones de rigor: hace mucho tiempo que el abuso sexual infantil preocupa a la iglesia mucho menos que el condón o el matrimonio gay. Pero con la iglesia no hay que descuidarse porque si algo logra es sorprender siempre. Tanto que - lo que es la dialéctica - ya no sorprende.

Para no "sacar de contexto" vamos a publicar la última parte de la entrevista tal cual apareció:

Periodista: -¿Hay que orientar la sexualidad?

Obispo: -No se puede dejar a las personas a lo que salga, ¿por qué no hacemos lo mismo con la violencia u otros impulsos del ser humano? Además, sólo un 6% de los homosexuales se debe a cuestiones biológicas. No hay que confundir la homosexualidad como necesidad existencial de una persona, con la que es practicada como vicio. La persona practica como puede practicar el abuso de menores. Lo hace porque le atrae la novedad, una forma de sexualidad distinta.

P: -La diferencia entre relación homosexual y un abuso está clara.

O: -Por supuesto. Pero, ¿por qué el abusador de menores es enfermo?

P: -Para empezar, un abuso es una relación no consentida.

O: -Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. La sexualidad es más compleja de lo que parece.


Si te descuidas te provocan. Era hora de que alguien dijera esta valiente verdad, qué tanto. La culpa es de los pibes, che. Se te ponen ahí, se insinúan... y claro, uno no es de fierro tampoco ¿no? Hay que entender al Sr. obispo, la sexualidad es compleja, mire...

Si algo hay que agradecer a la iglesia y la derecha españolas es que su perversidad viene frecuentemente acompañada de una estupidez tan cerril y persistente que los hace casi transparentes, cándidos en su brutalidad. No son sólamente degenerados, algunos además son imbéciles, cosa que bien puede verse como un lado positivo: nadie se puede hacer el tonto frente a semejante declaración.

Bah. Me hago ilusiones. Hacerse el tonto es un ejercicio largamente practicado y en el que ciertas gentes han desarrollado una habilidad sin límites. Seguiremos asistiendo a marchas, declaraciones y sermones católicos contra el preservativo, contra la anticoncepción y contra la homosexualidad. En cambio es notable que la pederastia ya no suscite un rechazo de plano y encontremos estas divertidas componendas conceptuales para relativizar el fenómeno. La sexualidad es muy compleja, macho, abusar de niños está mal pero hay que ver el contexto ¿no? ¡Tampoco nos vamos a poner en inquisidores!

El problema es que no se trata de "sexualidad". La pederastia no es una preferencia sexual sino un crimen que la iglesia practica y encubre con entusiasmo. Ahora también lo justifica culpando a las víctimas, o sea que se puede esperar cualquier cosa.

No pediremos que se lo tire al mar con una piedra de molino atada al cuello, pero la impunidad es peligrosa. Hay que atajar a esta gente. Yo francamente no me creo que cualquier hijo de vecino pueda hacer estas declaraciones públicas sin que la justicia actúe. Pero se trata de un obispo, y ya sabemos que la santa madre iglesia tiene sus privilegios. Y mucho dinero.

Buenas tardes.

7.1.08

¿Y ahora?

El músculo intelectual argento – lo escribí una vez – se ejercita incansablemente. Al pedo pero incansablemente. Sin necesidad de recordar los delirios socio-antropo que tan seguido se sirven en la mesa familiar progre, recuerdo ya haber leído no menos de trescientos artículos machacando al sufrido lector con el fausto hecho de que la presidente es – como lo indica el artículo – una mujer.

Y más lejos: también una mujer fue la siguiente candidatura más votada. Chupate esa.

Así que Kristina lanzó nomás lo que las chicas - y chicos, claro - del lobby culturogil necesitaban: "La mujer le da mas calidad institucional a la toma de decisiones." dijo científicamente Kristina. Se dedicó a homenajear el género cada vez que pudo, a señalarlo y subrayarlo. Y hordas de subrayadoras (y subrayadores, que el negocio es amplio) siguieron subrayando y vendiendo notitas en suplementitos con el temita infaltable.

Incluso vino Ségolène Royal (cómo me gusta esta chica). Tenía que venir, obviamente. Fuentes muy confiables cercanas a la ex candidata confirman que la decisión de venir a la Argentina fue muy analizada:

Asesor: - Mi querida *, ganó una mujer ¿entendés? Eso quiere decir que es una oportunidad de oro para realzar tu perfil.

Segolene R.: Pero yo cirugía no necesito...

A: No, corazón, escuchame: tu única forma de no quedar como la pelotuda ** que fuiste es decir que no te votaron porque sos mujer, porque el electorado es machista ¿Entendés? No porque sos una incompetente aburrida, ni porque fuiste una moralista de cuarta indistinguible de la derecha, ni porque no se te haya caído ni media idea durante la campaña. No: te marginaron, te hicieron el vacío y te aislaron porque la política es un impiadoso mundo de hombres que aun no entienden, no tienen la valentía de votar a una mujer... ¡Ahí esta! ¡Tenés que decir eso! "Felicitaciones, ustedes los argentinos se animaron a aquello a lo que no se animaron los franceses"... ¡Pahhhh! Anotátela.

SR: ¿A quién se lo tengo que decir eso?

A: A todos, a todo el mundo. Es perfecto, el mensaje de rebote a los franceses es: "¿Ustedes se dicen europeos y se niegan a votar a una mujer? ¿No ven que los sudacas son mas cool y políticamente correctos que ustedes?" ¡Genial!

SR: Pero bueno, yo ya bastantes kilombos tengo...

A: Olvidalos. Tenés que agarrarte de algo y ese algo es que sos mujer. Me gusta ser mujer, ser mujer es guau. Eso o tu carrera está acabada, mi querida.

SR: ¿El país ese cómo se llama? ¿Sargentina era?


* "Ma chérie".
** "connarde"


Bueno, así que cartón lleno, todo regio. Gran cambio gran, nos gobierna una fémina ¿Y que ocurrió?

Ocurrió que... Bueno: al primero que recibió la aguerrida presi fue al inolvidable Bergoglito ¡Gran valor! Y dijo que del aborto no-quie-re-sa-ber-na-da. Pero falta más: su ministra de salud (¡otra mujer!) dijo claramente: el aborto es un tema que pertenece al área... penal. Sublime.

Imagínense por un momento si esas cosas las hubieran dicho varones y barrunten la reacción femiprogre. Y por favor olviden que con el marido de la susodicha Bergoglio no tuvo una sola audiencia – como cuadra a un estado laico y democrático en el que la iglesia no debe ser un poder – y el derecho al aborto ganó algunas de sus primeras batallas

Ahora bien ¿Servirá esto para ahorrarnos algunas toneladas de huevadas acerca de la condición femenina y sus dotes intrínsecas para la política progresita? ¿Reflexionará el progresismo aunque sea un poquitín acerca de todas las ridiculeces que de proferir no dejó, en ejercicio de su ensordecedora mediocridad? ¿No se avergonzará un poquito esa intelectualidad felpúdica de esas tristes aproximaciones cancheras a Kristinita desde su condición de "mina"? ¿De esas eternas estupideces que aluden a sus carteras, zapatos, peinado? ¿De esos interminables guiños oligo que hacen parecer a lo femenino como una perpetua idiotez, idiotez que denunciarán precisamente quienes la inventan y promueven?

Respuestas: No y No y No y No y No. El fetiche femenino, estimados/as/@s/xs, es independiente de los hechos. Lo que haga realmente la mujer en cuestión importa poco. Mañana Kristina podría hacer el saludo fascista, declararse seguidora del Sai Baba, disfrazarse de hippie y por supuesto aumentar las tarifas ¿Alguien revisará algo de lo dicho? Nadie. Y si no me creen, observen que no falta quien califica a Lilita Carrió - embotada representante de la demencia vitalicia y deficiente tenaz - de "mujer inteligente" cuando las taradeces que babea no se le perdonarían ni a un presentador de reality shows.

Si hay algo que hunde a la mujer en una sutil indignidad es precisamente esa almibarada condescendencia, ese perpetuo e inconducente festejo de su condición y sus supuestas maravillas sociológicas. De ese abismo de bosta conceptual es difícil salir, porque siempre es más complicado huir de la adulación que del insulto: la primera es una forma más sutil del segundo.

Quiero escuchar otra vez todas las pavadas que se dijeron sobre lo importante que es que una mujer gobierne. En serio, quiero leerlas de nuevo. Escríbanmelas por favor. La importancia del género en la política y bla bla bla. Prometo mandárselas todas a Kristina y a Ocaña, a ver si se acuerdan de algo.

¿Qué les parece?

21.12.07

Constitución... Retiro.

Leo en el diario que querían establecer un impuesto a los patrimonios que superan los $ 500.000, o algo así, en la provincia de Buenos Aires. Y parece que un particular protestó, presentó un recurso frente a la justicia - perdón: la Justicia - porque dicho impuesto sería inconstitucional. Raudamente las autoridades lo han retirado y estudiarán algún otro instrumento impositivo. Seguramente aumentar el IVA, o cobrar un impuesto a las fortunas superiores a $ 2.000, que esto seguramente no es inconstitucional habida cuenta de las veces que se ha articulado con todo éxito.

No seré yo quien niegue el sacrosanto derecho a la propiedad privada libre de molestas cargas impositivas que asiste a los sufridos habitantes de los countries. Simplemente me pregunto: un indigente, un tipo sin laburo, un obrero que cobra una luca y chirolas, esa gente ¿no podría plantear la inconstitucionalidad (perdón por el vocablo horrísono) de su situación?

Digo nomás. Porque si la constitución patria ampara y cubre a un propietario de medio millón de pesos en patrimonio de una carga impositiva que a todas luces no va a modificar grandemente su tren de vida ¿no ampara a tantos miles de tipos que no tienen un mango? ¿No puede un indigente apelar a la justicia y decir "mire, nadie me da un laburo, o si me dan no llego a cubrir mis necesidades mínimas"? ¿La constitución no tiene ningún artículo, inciso, frase suelta que diga algo acerca de esta gente? ¿Tan fácil es encontrar en la Carta Magna (Magna, che, no me digan que no impresiona) protección para unos y tan difícil para otros?

Me dirán: "Ud. quiere fomentar la vagancia, el estado benefactor, mantener a inútiles que no quieren laburar". Curiosamente esto se dice cuando uno pide un estado que atienda a la gente que a todas luces lo necesita, pero nunca se dice cuando el estado amenaza con rascar unas moneditas de los bolsillos pudientes.

¿Por qué no se dejan de joder con la constitución? ¿A quién quieren engañar, muchachos? Suban el IVA, aumenten el impuesto a la sopa, que suba el precio de los alimentos y la canasta básica, metan a chorros indigentes en celdas pavorosas y a torturadores en coquetas dependencias VIP, sigan con este circo.

Pero no vendan más "constitución", que todos sabemos lo que es eso: la terminal del subte.

10.12.07

Yo te dije...

I - Deciamos ayer...

Primero recordemos que esto ya se dijo, como para que no vengan despues con que "ah, claro, ahora porque perdio el referendum tomamos distancia ¿no?".

II - Nociones

Dicho esto, a ver si podemos fijar una nocion simple: "socialismo" significa - entre otras cosas - "propiedad colectiva de los medios de produccion" ¿si? Muuuuy bien. Esto quiere decir que si no hay propiedad colectiva de los medios de produccion, si no se expropia a la burguesia, si no se liquida al capital como clase, entonces no hay socialismo sino capitalismo.

¿Ta clarito?

Muy bien, ahora veamos ¿Que pasa en Venezuela? ¿Hay propiedad colectiva de los medios de produccion? No ¿Monopolio estatal del comercio exterior? Tampoco ¿Se expropio a la burguesia? Ni un mango.

Lo mismo se puede decir de Bolvia, Ecuador, ni que decir Brasil o Argentina.

¿Entonces? ¿No se vino el zurdaje, Monona?

No, miren, no se vino nada.

III - Lo que se vino

Los llamados lideres bonapartistas surgen en latinoamerica basicamente ante dos condiciones. Una es la bancarrota politica total de la burguesia. En Venezuela, luego del impresentable y sanguinario gobierno de Carlos Andres Perez, los "partidos tradicionales" (ADECO y COPEI) quedaron disueltos en la nada. Algo parecido paso en Bolivia luego del inolvidable virrey anglofono Mr. Sanchez de Losada. En todos los paises de latinoamerica el modelo neoliberal quedo por lo menos en entredicho y los partidos tradicionales estallaron. Hubo que "girar a la izquierda".

La burguesia odia al lider bonapartista en la misma medida en que depende de el. El lider bonapartista viene a salvar a la burguesia de si misma, obligandola a - y aqui viene la segunda condicion - repartir excedentes. Particularmente un buen momento en el mercado internacional para los commodities: trigo y carne argentinos en el '45, petroleo venezolano muy caro en el 2000. Con esta repartija el lider bonapartista sostiene su poder politico... mientras puede.

Durante ese "mientras" ¿que ocurre? La burguesia sale de su confusion, se rearma, genera nuevas opciones politicas, inventa nuevos cuentitos, gana algo precioso: tiempo.

El lider bonapartista es en realidad quien viene a salvar a la burguesia. No me crean a mi, creanle al Gran Juancito, que de esto sabia un monton:

Si la revolución francesa terminó con el gobierno de las aristocracias, la revolución rusa termina con el gobierno de las burguesías: empieza el gobierno de las masas populares. (…) Si nosotros no hacemos la revolución pacífica, el pueblo hará la revolución violenta. La solución de este problema hay que llevarla adelante haciendo justicia social a las masas. Ese es el remedio que, al suprimir la causa, suprima también el efecto. Y desde que el mundo es mundo, la obra social no se hace más que de una manera: quitándole al que tiene mucho para darle al que tiene demasiado poco. Es indudable que eso levantará la reacción y la resistencia de estos señores (el empresariado), que son los peores enemigos de su propia felicidad, porque por no dar un 30 por ciento van a perder dentro de varios años, o dentro de varios meses, todo lo que tienen, y además las orejas.*

La burguesia es la peor enemiga de su propia felicidad... ¡que lo pario! Por algo este malnacido fue el politico burgues mas astuto, audaz e inescrupuloso que tuvimos jamas.

Hoy los enemigos de su propia felicidad (incluyendo a varios piojos resucitados)putean sin cesar al tandem K/Cristina, a Evo, a Lula y por supuesto a Chavez. Para estos ignorantes son "el zurdaje". Y sin embargo ¡cuantos servicios les deben!

IV - Servicios prestados

Durante las insurrecciones del campesinado boliviano en 2003 la burguesia del altiplano estaba para el cachetazo. Las comunidades indigenas mas pobres - explotadas hasta el hartazgo en un territorio del que las multinacionales no dejan de sacar gas a precios de risa mientras sus dueños se mueren de frio - estallaban de rabia y morian frente a los militares que mandaba Mr. Sanchez de Lozada.

Evito - que andaba de viaje por Europa haciendose su campaña como cualquier politico burgues - paro todo, tomo el poder e inicio su "revolucion": cambio el calendario normal por el inca, se puso un poncho, despues se puso un pulover, despues hablo en quechua y les dijo a los europeos que tranqui, que no iba a expropiar nada. De hecho no expropio nada, pero claro ALGO tenia que hacer: les pidio a las multinacionales que paguen unos royalties menos miserables. Ahi quedo todo y ahi sigue ¡Temible Lenin aymara!

¿Que decir de K? Luego del siniestro decanato menemoide y del mas salvaje acto de pillaje del que se tiene memoria perpetrado por el sector financiero del capital parece mentira que el capitalismo siga vivo. El Nestor lo hizo: reinstauro el poder del capital y su representacion politica, los empresarios levantaron dinero con pala, las reservas crecieron - con el boom de la soja, no olvidar la segunda condicion - hasta cotas historicas y la pobrecita "izquierda marxista" argentina quedo mas desnutrida que nunca.

Sin embargo la recalcitrante imbecilidad de la derecha liberal (y fascista, que nunca dejan de ir de la manito) escupe contra Nestor/Cristina por... ¡la corrupcion! Un monton de blogcitos liberales, fachitos, muchos con tufillo a lobby y a service deploran la "falta de calidad institucional" en Argentina... Claro che, la Argentina era Suiza hasta que llego K. Vamos, riamonos un poco que es gratis.

¿Y Chavez? No solo se canso de ganar elecciones, ademas de eso tuvo de rodillas a la burguesia venezolana luego del fallido golpe de 2002 durante el cual hasta la mayor parte de las FFAA venezolanas estaba dispuesta a seguir a Chavez hasta el final. La burguesia demostro su completa impotencia.

Era el momento ideal para hacer lo que evidentemente habia que hacer: liquidar a la burguesia como clase tal como la burguesia ha jurado liquidar al movimiento bolivariano. Armar a las masas chavistas, expropiar al capital e instaurar el socialismo. No el "Socialismo del siglo XXI", que se parece demasiado al "Socialismo del Dia del Arquero", sino simplemente el socialismo tal como lo enseño el amigo Carlitos.

Porque socialismo hay uno solo. Ni "nacional" ni "criollo" ni "caribeño" ni con maracas.

V - ¿Pero entonces?

Alguno me dira: "¿Pero al menos Chavez no tiene elementos progresivos en su gobierno?". Claro que los tiene. Su gobierno es comparativamente mejor que los que lo precedieron. Pero no se trata de eso.

La razon por la cual la burguesia se ve obligada a la repartija es simplemente su debilidad relativa. En tanto persista esta debilidad el lider bonapartista puede jugar a dos puntas, ese es todo su "proyecto politico". Pero esa debilidad no es eterna. Llega un momento en el que la burguesia se fortalece y vuelve a reclamar las riendas del poder politico que tuvo que abandonar para no perder el poder economico.

La perdida del referendum indica no solo un reagrupamiento politico del capital, sino tambien un reclamo dentro de las mismas fuerzas chavistas, en las cuales el proletariado esta encorsetado y no tiene la menor independencia de clase.

El proletariado venezolano no tiene un partido propio, y Chavez cree que el futuro de una revolucion depende de unos cuantos miles de votos. Esta pelicula ya la hemos visto demasiadas veces: Torrijos, Goulart, Velazco Alvarado, Torres, Juancito...

Asi que yo apuesto lo que quieran a que esta termina igual, a menos que la izquierda deje de "acompañar experiencias", que de eso algunos ya estamos hartos.



* Muy revelador discurso del 7 de agosto de 1945, a los cadetes del Liceo Militar.